viernes 6 de noviembre de 2009

Entrevista a Chris Hughes: "El chico que hizo a Obama presidente"

Cristina Castro
Diario El País

"El chico que hizo a Obama presidente". Así bautizó la revista estadounidense Fast Company a Chris Hughes , un chico rubio e imberbe de 25 años que tiene a sus espaldas la dirección de la campaña presidencial de Barack Obama en Internet y, junto a compañeros de la Universidad de Harvard, la creación de Facebook, la red social que agrupa ya a más de 300 millones de usuarios en todo el mundo. Estuvo en Madrid para participar en el Congreso Europeo de Comercio Electrónico, que organizó la Asociación Española de Comercio Electrónico (AECEM) y el Ayuntamiento de Madrid.

¿Qué se siente siendo El chico que hizo a Obama presidente , es más un honor o una responsabilidad?

(Sonríe y se echa hacia detrás en el asiento) ¡Este título me va a perseguir siempre! No puedo llevarlo, porque no es cierto. La gente que hizo a Obama presidente fueron decenas de miles, millones de voluntarios que salieron a la calle, hicieron llamadas, recaudaron dinero, ellos consiguieron que la campaña tuviera éxito. Ellos fueron los que hicieron a Obama presidente; lo que nosotros intentamos fue, con la tecnología, hacer más fácil su trabajo y luego dejarles el camino libre.

Pero hay que reconocer que su labor fue muy importante para Obama

No se sabe qué podría haber pasado si se hubiese hecho de otra manera, pero creo que la campaña de Obama tenía la filosofía de creer en las nuevas tecnologías y de dar poder a la gente. Y eso ya estaba antes de que yo llegara así que, en esa medida, la campaña hubiera tenido éxito de todos modos.

¿Cómo cree que está actuando el presidente de Estados Unidos respecto a las nuevas tecnologías?

Creo que bien. Está adoptando las tecnologías, aunque el Gobierno es muy diferente de la campaña. Yo he aprendido rápido que el Gobierno trabaja muy despacio, así que es difícil verlo. Tenemos eventos, chats, datos, han rehecho completamente su página... pero se podría hacer mucho más. No es algo concreto que debería hacer ahora mismo, sino de cosas pequeñas, como escuchar a la gente a través de la Red, por ejemplo, pequeños pasos que pueden tener mucho éxito.

Se dijo que Howard Dean, candidato demócrata a las primarias de 2004, fue el primer candidato de Internet. ¿Por qué entonces no funcionó?

Los políticos llevan tiempo usando la Red para recaudar dinero, y lo han conseguido. Pero la diferencia es que nosotros no usamos Internet porque sí: nosotros la usamos para dar poder a la gente, para crear bases, gente que se sienta responsable, parte de la campaña todos los días. Y ése es el porqué, no entras en la Red para leer algo sobre Barack Obama, sino para crear contenido.

¿Y las redes sociales?

También, aunque no es magia, lo importante es dar a la gente poder para que se sienta parte del proceso.

Las redes sociales también conllevan riesgos, como la pérdida de intimidad. En España hubo un reciente debate por la publicación de unas fotos en la Casa Blanca en las que aparecían las hijas menores de edad del presidente Zapatero. ¿Cree que son necesarias herramientas de control?

Internet hace el mundo más transparente. Está claro que las tecnologías pueden ser mal utilizadas, pero la gente ahora tiene mucho más acceso a la información y eso es bueno. Por otro lado, ya hay cierto control pero lo más importante es la educación en un uso responsable.

Además de en política, las redes sociales pueden ayudar a otras causas en las que usted se ha involucrado, como la de los jóvenes gays y lesbianas. ¿Hasta qué punto hay potencial?

Ahora mismo, en Estados Unidos, si tienes un grupo de gente apasionada por una causa, ya sea jóvenes gays o lesbiana, o el cambio climático, funciona. En el caso de los jóvenes gays y lesbianas espero que haya pronto una plataforma para que cada cual pueda contar su historia y conectar con los demás. Pero hay potencial para cualquier cosa que le interese a la gente.

¿Cree que ha habido algún invento o revolución que pueda compararse a la creación de las redes sociales?

Es muy difícil de decir, porque las redes sociales son algo fundamentalmente humano, es compartir, conectar con otra gente. Así que no creo que pueda haber nada para comparar.

¿Cómo cree que va a cambiar Facebook en el futuro?

Necesitamos innovar en el software, queremos permitir que, con tu contraseña de Facebook, puedas conectarte y hablar con tus amigos desde otras páginas web. Y creo que es una gran oportunidad para que cada web pueda aprovechar todo lo que Facebook ofrece.

© El Pais, SL

lunes 2 de noviembre de 2009

La campaña en Aganistan: Tras la renuncia de Abdulá, se anuló el ballottage

El anuncio coincide con el arribo esta mañana a Kabul del titular de la ONU, Ban Ki-Moon, quien se reunirá con Karzai, Abdullah y con responsables de la seguridad, luego del ataque suicida que la última semana costó la vida de cinco empleados extranjeros de esa organización internacional.

"Declaramos que Hamid Karzai, que obtuvo la mayoría de los votos en la primera vuelta y es el único candidato en la segunda, es el presidente electo de Afganistán", dijo el presidente del CEI, Azizulá Ludin.

Ludin preciso que la decisión fue tomada de acuerdo con la ley electoral y la Constitución afganas, y "en aras del interés supremo del pueblo afgano".

Fuente: Pagina 12



























domingo 1 de noviembre de 2009

El oficialismo chileno, ante su mayor reto

SANTIAGO, Chile.- Convertida en el conglomerado político más exitoso en la historia de Chile después de 20 años de gobierno, en el oficialismo chileno la consigna es clara: pase lo que pase la noche del 13 de diciembre, la Concertación debe ser refundada.

La apuesta sería con Michelle Bachelet a la cabeza, para así capitalizar su histórica popularidad cercana al 80%, la misma que el candidato presidencial oficialista Eduardo Frei no ha sabido aprovechar.

Junto con ello, se pretende volver a conquistar a los disidentes, los partidarios de Marco Enríquez-Ominami, los renegados democristianos integrantes del Partido Regionalista Independiente (PRI), y los adherentes del izquierdista Jorge Arrate. El tercer paso es el postergado recambio generacional, tras el cual nuevos nombres deberían tomar la batuta, de la mano de un acuerdo programático.

Ahora bien, ¿por qué ocurre todo esto? ¿Qué ha pasado? "La Concertación acumuló fracasos en el escenario más importante, el campo de la política, empobreciendo los partidos y mostrando una incapacidad manifiesta para hacer el recambio generacional", expresó a LA NACION el analista político y ex jefe de gabinete de Frei, Genaro Arriagada.

"En ese escenario, el fenómeno de Ominami es una propuesta light . No hay «voto bronca», sino «voto castigo»: un voto de cansancio", sostuvo.

"Marco mandó a jubilar a un conjunto de personas que pasaron de primera división a viejos cracks. Es un mensaje tremendo a las dirigencias políticas que son las responsables de esa candidatura", declaró el ex presidente Ricardo Lagos.

En su opinión, si a Enríquez-Ominami le hubiesen permitido participar en las primarias de la Concertación, no habría un candidato compitiendo por fuera del oficialismo por un electorado afín.

"La dirección política de la Concertación está fallando. No es razonable el nivel de aprobación política de la presidenta y su gobierno, y que el candidato que va a continuar con esas políticas aparezca mal evaluado", completó el ex mandatario.

Pero la realidad es incontrastable. La evolución de las encuestas tiene hoy al candidato oficialista en una cerrada disputa con el diputado independiente, visiblemente lejos del empresario y abanderado opositor, Sebastián Piñera.

El punto más preocupante para el oficialismo, sin embargo, son los números que arrojan ambos candidatos en un eventual ballottage ante Piñera. Según los últimos sondeos Enríquez-Ominami sería el mejor perfilado para hacer frente al candidato de la Coalición por el Cambio en la segunda vuelta del 10 de enero.

Ayer una encuesta de Giro País volvió a posicionar a Piñera en el primer lugar, con un 36,4% de las preferencias, seguido de Frei (25,8%) y Enríquez-Ominami (17,9%).

Para el ballottage, según el mismo sondeo, el diputado de extracción socialista volvió a conseguir mejores números que el senador democratacristiano: mientras Piñera se impone por un estrecho margen a Frei (42,2-42%), Enríquez-Ominami conseguiría derrotar al empresario (41,1-40,2%). La estrategia del comando oficialista busca hoy privilegiar los grupos de votantes homogéneos que pudieran marcar la diferencia: para ello se reunió ayer con los evangélicos en el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes (son cerca de 1,5 millones de fieles en todo Chile) y visitará hoy Mendoza en busca del sufragio de los chilenos residentes en la Argentina.

Errores de campaña

"Tanto si tenemos éxito en primera vuelta como si perdemos, será imprescindible construir una nueva mayoría para ganar en enero. Ambos escenarios obligan, porque, aunque pase Frei, vamos a ser minoría", apuntó Pepe Auth, el presidente del Partido por la Democracia, una de las fuerzas de la Concertación.

¿Cuáles fueron los errores de Frei? "Es el caso de la peor administración política de una campaña jamás hecha. Frei se aisló y sustituyó a los partidos por un grupo pequeño que no representa nada. De perder en primera vuelta, vendrá un ajuste de cuentas muy grande", explica a LA NACION un alto dirigente de la Concertación.

Los cargos relevantes en la campaña, entregados a dirigentes de los partidos, fueron meramente decorativos. El propio José Antonio Gómez, alto dirigente del oficialismo, golpeó la mesa en más de una ocasión sin respuesta alguna por parte del comando. Figuras señeras del conglomerado, como Belisario Velasco, hoy brillan por su ausencia.

La "refundación" proyectada deja también un sesgo preocupante: no "quemar" a posibles figuras capaces de rearticular el modelo de la Concertación lejos de la apuesta opositora a Pinochet de los años 80 y 90.

Entre éstas están el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, quien según fuentes de La Moneda se integraría al comando oficialista sí o sí para el ballottage, y la vocera de gobierno, Carolina Tohá.

Esta semana, Frei ya acusó el golpe y prometió que al menos la mitad de su gabinete estará integrado por políticos menores de 45 años. ¿Estará la Concertación dispuesta a arriesgar sus últimas naves por "salvar" su candidatura? La respuesta sólo se sabrá la noche del 13 de diciembre.

Fuente: La Nación

Joseph Chías, 'gurú' del posicionamiento de ciudades, dirigirá Plan de marketing turístico de Bogotá

Bogotá tiene sus nichos. Está el grupo de personas que vienen de turismo religioso, a visitar al Señor Caído, al Divino Niño y la Catedral de Sal de Zipaquirá.

También, el cultural: gente que viene a conciertos, a Rock al Parque, a exposiciones y al Festival Iberoamericano de Teatro. Y en este punto, el Museo del Oro tiene una posición "destacadísima".

Así, al menos, lo define Josep Chías, unos de los 'gurús' de posicionamiento de ciudades y director técnico de la campaña 'Plan de marketing turístico de Bogotá', de la Alcaldía, que se lanza en el 2010.

En su hoja de vida figura que fue el artífice para que Barcelona, la ciudad donde nació, se convirtiera en la sede de los Olímpicos de 1992; también, que tuvo a su cargo la campaña 'Brasil sensacional' y ha liderado la construcción de un mercadeo para la identidad de México.

Además, ha sido experto en comunicación para la Unión Europea e hizo parte de talleres técnicos de las Misiones Jesuíticas-Guaraníes de Argentina, Brasil y Paraguay.

Chías fue contratado por International Strategies Group - ISG Ltda., empresa colombiana que ganó la licitación de mercadeo turístico de la ciudad convocada por el Instituto Distrital de Turismo, y estuvo en la ciudad la semana pasada, recorriéndola de nuevo.

Dice que eso es lo que hace cuando lo contratan. "Me gusta el entorno verde representado por los cerros y los parques, especialmente, algo que poco se ve en las grandes ciudades. También tiene una gran oferta de compras, así como su parte cultural".

Para él, que existan 22 campos de golf en la sabana, es otro aspecto a destacar, "porque no lo hay en todas partes, menos en América Latina".

Con Gustavo Monroy, director de ISG Ltda., ha trabajado en el tema de la ciudad. Para llegar a un punto específico y conocer las fortalezas y debilidades, hicieron 2.400 encuestas a turistas nacionales y extranjeros (véase recuadro) y 200 a operadores turísticos.

"Hay aspectos concretos y son los lugares donde se quiere vender la ciudad: a los países vecinos (Perú, Panamá, Ecuador y Venezuela), así como a Estados Unidos, México y España", dice.

Y agrega que pese a que Bogotá tiene mucho de lo que exige un turista extranjero, no posee un ícono fácilmente reconocible, "ni las montañas ni las playas de Río de Janerio, tampoco el dinamismo de Nueva York y Sao Paulo".

Sin embargo, para él la oferta hotelera es muy buena, así como los planes para niños.

Chías dice que tiene cuatro puntos para potencializar a Bogotá: comida, oferta de compras (promocionar la calle de los diseñadores, que le parece excelente), cultura y carácter.

"En esa combinación voy a trabajar. Estoy seguro de que esta ciudad tiene mucho más de lo que los nacionales y extranjeros saben", comenta.

En enero, cuando se lance la campaña, se conocerá el alma de la Bogotá a la que Josep Chías la pondrá el cuerpo de una ciudad con el sello de destino turístico.

¿Qué dice la encuesta?

Las ambiciones de Josep Chías son grandes: espera que a la ciudad le ingresen entre 600.000 y un millón de dólares por año por concepto de turismo.

Otro punto importante es que la gente viene a comprar ropa. Los altos ejecutivos internacionales adquieren ropa interior femenina para sus esposas y prendas masculinas (en ambos apartados hay marcas preferidas).

El turista nacional ve a Bogotá como la "gran ciudad". Viene y se aloja en casas de familiares.

Los niños dicen que Maloka es el sitio que quieren conocer.

Fuente: El tiempo.com / Bogota

Los sondeos quedaron en la mira del Gobierno

El proyecto de reforma política que promueve el Gobierno tiene otro aspecto que a medida que empieza a leerse la letra chica de la ley provoca más dudas.

Se trata de la prohibición de difundir encuestas electorales desde 15 días antes de los comicios y, en general, toda la regulación que establece en torno a los sondeos.

Según el articulado de la iniciativa kirchnerista, las consultoras que "deseen hacer públicas por cualquier medio encuestas de opinión o prestar servicios a las agrupaciones políticas [capítulo II, Art. 86]" deberán primero anotarse en un registro ante la Cámara Nacional Electoral.

Además, durante la campaña, tendrán que presentar un informe de cada trabajo que realicen, en el que deberá constar quién los contrata, todos los detalles técnicos de la encuesta y cuánto cobraron por hacerla.

Esta información "será publicada en el sitio web de la Justicia Nacional Electoral para su público acceso por la ciudadanía", dice el proyecto.

Los referentes de la Coalición Cívica y la UCR habían pedido esta medida de control de las empresas de sondeos en las últimas elecciones, porque sospechaban que las encuestadoras contratadas por el Gobierno y por Unión Pro tendían a beneficiar a sus clientes con sus números.

Sin embargo, para algunas ONG que trabajan por la transparencia, el control es excesivo, sobre todo por las sanciones previstas en la ley: cualquiera que incumpla la normativa no podrá inscribirse en el registro de encuestadores (es decir que no podrá trabajar) "por un período de entre dos y cuatro elecciones".

Los costos

La medida también fue rechazada por la mayoría de las consultoras. "Es violatorio de la confidencialidad de una profesión liberal y no hay razones que justifiquen semejante exigencia. Es la AFIP la que debe tener la información del monto de las facturas, y no el Gobierno; no es correcto ni ético hacer publicidad con un cliente", apuntó Graciela Römer.

Pero sin dudas el artículo que provoca más críticas es el 87, que dice que "15 días antes de las elecciones ningún medio de comunicación [...] podrá publicar resultados de encuestas o sondeos de opinión, o pronósticos electorales, ni referirse a sus datos".

Para Fabián Perechodnick, director de Poliarquía, se trata más que nada de una restricción para los medios. "Nosotros seguiremos realizando trabajos, pero no les dejarán a los medios publicarlos", sostuvo. La directora de Poder Ciudadano, Delia Ferreira Rubio, consideró que la norma "atenta contra la libertad de expresión", porque es una prohibición que pesará más que nada sobre los medios, que no podrán ni siquiera "referirse a los datos" de las encuestas, algo impensado en las mayores democracias del mundo.

Fuente: La Nación

miércoles 28 de octubre de 2009

En afiches lanzan a Kirchner a la carrera presidencial para 2011

Los primeros indicios de quiénes quieren competir por la presidencia se develaron tras la derrota electoral que sufrió el gobierno nacional y, especialmente, Néstor Kirchner el 28 de junio. A los pocos días, la ciudad amaneció con afiches que posicionaban a Mario Das Neves, Carlos Reutemann y Julio Cobos, pero hoy la Capital se sorprendió con un nuevo competidor: Néstor Kirchner.

Con la leyenda "Ahora Néstor Kirchner", el centro porteño se vio empapelado con la cara sonriente del ex presidente, con fondo azul y la imagen saludando con un brazo en alto.

Los afiches, algunos de los cuáles aparecieron pegados en la fachada del Indec, están firmados por las agrupaciones Frente Transversal, Frente Grande, Militancia Social, Partido Intransigente, Corriente Martín Fierro, Partido Comunista Congreso Extraordinario y Comedor Los Pibes.

Más competidores. Mientras todavía no cesaban las evaluaciones sobre los comicios legislativos, aparecieron en las calles porteñas afiches de los posibles candidatos presidenciables para el 2011.

Con leyendas como "Das Neves 2011. En Chubut nació una nueva Argentina"; "Julio Cobos presidente 2011" y "Ahora y siempre Lole", los candidatos intentaron posicionarse rápidamente. Cuando aún faltan dos años para la elección, ahora llegó el turno de Kirchner.

Fuente: La Nación / Crítica


martes 27 de octubre de 2009

El 60% considera mala la gestión de CFK

A casi dos años de haberse alzado con la Presidencia de la Nación, el 60% de los argentinos considera que la gestión de Cristina Kirchner es mala. Cerca en el ranking negativo, aunque mejor posicionados, ni Mauricio Macri ni Daniel Scioli alcanzan un alto nivel de aceptación en sus distritos. Extrañamente, tanto el porteño como el bonaerense tienen mejor imagen en la tierra del otro que en sus dominios.

Los datos se desprenden de un estudio de la consultora DatosClaros, realizado en base a una muestra de 420 casos de Capital y Gran Buenos Aires, reunidos en focus groups y entrevistas en profundidad y en encuestas online, informó.

En la opinión de Cristina como primera mandataria, sólo el 15% la aprobó (para el 10% fue “buena” y para el 5% “muy buena”), mientras que para el 35% su gobierno es "muy malo" y para el 25%, "malo".

Seguida de cerca en la visión negativa, el 46% de los encuestados ubica al gobierno de Scioli en el rango negativo. Para el 24% es “malo” mientras que para el 22% es “muy malo”. Apenas el 19 por ciento ve positiva su gestión y para el 29 por ciento restante, no es “ni buena ni mala”.

Macri, por su parte, mantiene un margen mayor de imagen positiva en cuanto a su gestión, aunque la mirada crítica es mayor que la aprobatoria. Mientras para el 29 por ciento la gestión es buena (20% dijo que es “buena” y un 8% es “muy buena”), el 30% la rechaza (17% “mala” y 13% “muy mala”).

De la encuesta surge un dato curioso. Macri tiene mejor imagen en la provincia de Buenos Aires que en la Capital e incluso mayor a la del propio Scioli. En el Gran Buenos Aires, el 29% de los encuestados dice que es buena la gestión macrista, contra 28% en el ámbito porteño. Así supera al motonauta. La imagen negativa mantiene la misma lógica (33% en Capital y 29% en la provincia).
Fuente: Crítica

martes 20 de octubre de 2009

aleman en buenos aires

Health-Care Reform 2009: Public option gains support


Washington Post Staff Writer
Tuesday, October 20, 2009

A new Washington Post-ABC News poll shows that support for a government-run health-care plan to compete with private insurers has rebounded from its summertime lows and wins clear majority support from the public.

Americans remain sharply divided about the overall packages moving closer to votes in Congress and President Obama's leadership on the issue, reflecting the partisan battle that has raged for months over the administration's top legislative priority. But sizable majorities back two key and controversial provisions: both the so-called public option and a new mandate that would require all Americans to carry health insurance.

Independents and senior citizens, two groups crucial to the debate, have warmed to the idea of a public option, and are particularly supportive if it would be administered by the states and limited to those without access to affordable private coverage.

But in a sign of the fragile coalition politics that influence the negotiations in Congress, Obama's approval ratings on health-care reform are slipping among his fellow Democrats even as they are solidifying among independents and seniors. Among Democrats, strong approval of his handling of the issue has dropped 15 percentage points since mid-September.

These numbers underscore the challenges ahead for the president and Democratic leaders in Congress as they attempt to maintain support among liberals and moderates in their own party while continuing to win over at least a few Republican lawmakers.

Overall, 45 percent of Americans favor the broad outlines of the proposals now moving in Congress, while 48 percent are opposed, about the same division that existed in August, at the height of angry town hall meetings over health-care reform. Seven in 10 Democrats back the plan, while almost nine in 10 Republicans oppose it. Independents divide 52 percent against, 42 percent in favor of the legislation.

There are also deep splits in the new poll over whether the proposed changes would go too far or not far enough in expanding coverage and controlling costs. Twice as many see the plan as leaning toward too much government involvement, but since last month there has been a nine-point increase in the number who say government should be more involved.

On the issue that has been perhaps the most pronounced flash point in the national debate, 57 percent of all Americans now favor a public insurance option, while 40 percent oppose it. Support has risen since mid-August, when a bare majority, 52 percent, said they favored it. (In a June Post-ABC poll, support was 62 percent.)

If a public plan were run by the states and available only to those who lack affordable private options, support for it jumps to 76 percent. Under those circumstances, even a majority of Republicans, 56 percent, would be in favor of it, about double their level of support without such a limitation.

Fifty-six percent of those polled back a provision mandating that all Americans buy insurance, either through their employers or on their own or through Medicare or Medicaid. That number rises to 71 percent if the government were to provide subsidies for many lower-income Americans to help them buy coverage. With those qualifiers, a majority of Republicans say they support the mandate.

The public option

Faced with a basic choice that soon may confront the administration and Democratic congressional leaders, a slim majority of Americans, 51 percent, would prefer a plan that included some form of government insurance for people who cannot get affordable private coverage even if it had no GOP support in Congress. Thirty-seven percent would rather have a bipartisan plan that did not feature a public option. Republicans and Democrats are on opposite sides of this question, while independents prefer a bill that includes a public option but does not have Republican support, by 52 percent to 35 percent.

But if there is clear majority support for the public option and the mandate, there is broad opposition to one of the major mechanisms proposed to pay for the bill. The Senate Finance Committee suggested taxing the most costly private insurance plans to help offset the costs of extending coverage to millions more people. Sixty-one percent oppose the idea, while 35 percent favor it.

Nearly seven in 10 say they think that any health-care measure would increase the federal budget deficit, a possible concern for Obama. But nearly half of those who see the legislation as growing the deficit also say the increase would be "worth it."

Concerns about the implications for Medicare continue to cloud the debate. More than twice as many Americans (43 percent to 18 percent) say they think the legislation would weaken Medicare. Despite the dip in opposition to a health-care overhaul among seniors, most, 51 percent, still think reform would hurt the popular program.

Overall, 57 percent approve of the way Obama is handling his job as president and 40 percent disapprove. While those numbers have moved only marginally over the past few months, here, too, are fresh signs of restiveness among the party faithful: "Strong approval" among liberal Democrats is down 16 percentage points over the past month.

On the economy, 50 percent approve of Obama's efforts, while 48 percent disapprove.

The president receives better marks from all Americans for his handling of international affairs and his performance as commander in chief (57 percent approval on each). Slim majorities also approve of how he is dealing the situation with Iran and his winning of the Nobel Peace Prize. A majority disapprove of his work on the federal budget deficit.

Partisan divide

Despite those mixed reviews on domestic priorities, Obama continues to hold a big political advantage over Republicans.

Poll respondents are evenly divided when asked whether they have confidence in Obama to make the right decisions for the country's future, but just 19 percent express confidence in the Republicans in Congress to do so. Even among Republicans, only 40 percent express confidence in the GOP congressional leadership to make good choices.

Only 20 percent of adults identify themselves as Republicans, little changed in recent months, but still the lowest single number in Post-ABC polls since 1983. Political independents continue to make up the largest group, at 42 percent of respondents; 33 percent call themselves Democrats.

The wide gap in partisan leanings and the lack of confidence in the GOP carries into early assessments of the November 2010 midterm elections: Fifty-one percent say they would back the Democratic candidate in their congressional district if the elections were held now, while 39 percent would vote for the Republican. Independents split 45 percent for the Democrat, 41 percent for the Republican.

The poll was conducted by conventional and cellular telephone from Oct. 15 to 19 among a random sample of 1,004 adults. The margin of sampling error for the full poll is plus or minus three percentage points.

Polling analyst Jennifer Agiesta contributed to this report.

Fuente: The Washington Post

En el tramo final, Mujica recurre a Tabaré para evitar el ballottage


Ignacio Coló Enviado especial
MONTEVIDEO.- Uruguay se guardó lo mejor para la recta final. Cuando la campaña electoral parecía estancarse en la apatía, con poco debate y exagerada parsimonia, la actividad política salió a flote con toda su fuerza en Montevideo, primero con las coloridas caravanas del domingo y luego, ayer, con el tan esperado y publicitado abrazo entre el presidente Tabaré Vázquez y el candidato oficialista, José Mujica.
Después de semanas de idas y venidas, en las que mucho tuvieron que ver las polémicas declaraciones de Mujica sobre la Argentina, el candidato del Frente Amplio se abrazó finalmente con el popular mandatario en un acto en el Puerto de Montevideo, gesto que fue interpretado como un intento del oficialismo de juntar fuerzas y hacer todo lo posible por ganar este domingo en primera vuelta.
La foto juntos "es un gesto" y un hecho "importante", dijo poco antes del encuentro el propio Mujica, que sabe que la popularidad de su posible predecesor es su mejor carta de presentación ante los electores indecisos, que serían más del 10% del padrón, un récord histórico en Uruguay.
El gesto era reclamado insistentemente desde las filas de la coalición, que alista por estas horas una masiva movilización para mañana, cuando cerrará su campaña en la capital.
Son horas decisivas para Mujica, que en los últimos sondeos obtuvo alrededor del 44% de las intenciones de voto y necesita superar el 50% para ganar sin ir al ballottage.
Atento a esta posibilidad, el candidato del Frente Amplio admitió ayer por primera vez la posibilidad de buscar alianzas si no logra una victoria contundente el domingo. "Creo que el próximo gobierno tiene que proponerse lograr el máximo de acuerdos posibles", dijo ayer Mujica, en un sorprendente giro. "No sé si esos acuerdos pueden llegar a un nivel de coalición, pero puede haber acuerdos puntuales", añadió.
"Mujica va a arrasar en primera vuelta", dijo a LA NACION el taxista José Luis Botella, admirador confeso de Vázquez, que después de cinco años de mandato goza de una popularidad que araña el 65%.
"Es una lástima que acá no haya reelección, si no, Tabaré ganaba tranquilo. Pero yo voto por Mujica, porque él va a seguir avanzando en la misma línea que Tabaré. Votar a los otros es ir pa´trás", agrega, mientras avanza con su taxi por la zona del puerto, plagada de banderas tricolores del Frente Amplio que cuelgan de los balcones de las casas.
El politicólogo Adolfo Garcé, del Instituto de Ciencia Política de la estatal Universidad de la República, opinó que "con el abrazo de Vázquez y Mujica aumentan las posibilidades de que el Frente Amplio gane en primera vuelta".
El analista estimó que el encuentro tiene "la mayor significación política para este último tramo de la campaña electoral" y agregó que "el Frente Amplio es favorito, no porque Mujica haya hecho una buena campaña, sino por la gestión del gobierno, que fue exitosa".
Mostrarse cerca del presidente es, para Mujica, enviar un mensaje tranquilizador a los sectores medios y empresariales de Uruguay, al presentarse como el continuador directo de las políticas de Vázquez y no como el guerrillero que fue décadas atrás.
Pero no es ningún secreto que las asperezas entre ambos son reales y se manifestaron en varias ocasiones, como cuando Vázquez dio su apoyo en las internas del Frente Amplio a quien finalmente terminó como compañero de fórmula de Mujica, el ex ministro de Economía Danilo Astori, de perfil más moderado.
El roce más fuerte e incluso llamativo para dos líderes del mismo partido en tiempos de campaña ocurrió después de la publicación del libro Pepe Coloquios , del periodista Alfredo García. En él, un verborrágico Mujica se despachó contra el matrimonio Kirchner -calificados de "patoteros"- y dirigió frases por lo menos ofensivas hacia muchos compañeros de su propio partido.
De viaje en Estados Unidos, Vázquez aclaró que él apoyaba al candidato frentista, pero a veces disentía en las expresiones de Mujica. "Son simplemente estupideces, que yo no comparto", dijo, tajante, el mandatario, en uno de los cortocircuitos más fuertes de esta campaña. Ayer, con el abrazo y las fotos, intentó dejarlo atrás.
Con esta imagen, que vale más que cualquier palabra de apoyo, el Frente Amplio refuerza la ola triunfalista sobre la que se desliza desde el domingo, cuando miles de personas formaron una caravana de autos que se extendió por casi 30 kilómetros y se convirtió en la muestra de respaldo popular más contundente de la campaña y de los últimos tiempos.
Sin embargo, el optimismo tampoco abandona a la fórmula del opositor Partido Nacional, integrada por Luis Lacalle y Jorge Larrañaga, que sigue confiada de sus chances para ir a un ballottage el 29 de noviembre.
Lacalle, que gobernó Uruguay entre 1990 y 1995, alcanza, según las encuestas, el 30% de las intenciones de voto y apuesta a hacerse fuerte en una segunda vuelta gracias al apoyo del otro partido tradicional, el Partido Colorado, cuyo candidato, Pedro Bordaberry, llega al 12%.
Además de presidente, en Uruguay se renovará totalmente el Congreso bicameral y habrá dos plebiscitos: uno para anular la ley de caducidad que perdonó a militares y policías violadores de los derechos humanos en la última dictadura (1973-1985) (ver aparte) y otro para habilitar el voto por correo de quienes viven fuera del país.
Fuente: La Nación

lunes 19 de octubre de 2009

¡Renuncia!

En durísimos términos, la edición europea de la famosa revista estadounidenseNewsweek le pidió al premier italiano, Silvio Berlusconi, que abandone su cargo. "Desháganse de Berlusconi" y "Silvio, es hora de irse" fueron los títulos principales elegidos para reclamarle al "Cavalieri" que abandone el poder,acusándolo de corrupto y de llevar una vida plagada de excesos e ilegalidades.

La portada de la revista muestra a un Berlusconi, sobre un fondo negro, haciendo un saludo, un gesto de adiós. En el centro, apenas una frase: "Dump Berlusconi". Un contundente reclamo de la publicación que tiene una tirada global estimada en4 millones de ejemplares.

En el texto principal, la revista acusa a Berlusconi de presionar e intimidar a sus enemigos, de armar las leyes a su antojo, y de vivir una "vida privada en flagrante delito". Y que al enumerar esa serie de situaciones, uno podría pensar en los excesos de la Antigua Roma. "Pero no: esto es en 2009", expresa. "Sólo hay que considerar algunos de los escándalos que lo rodearon en los últimos meses" para afirmar esto, sentencia Newsweek.

"La semana pasada, el magnate de los medios de comunicación que se convirtió en político fue golpeado por un par de fallos de los tribunales. Uno lo declaró parcialmente responsable de un caso de corrupción durante los 90. La otra resolución, del Tribunal Constitucional, anuló una ley que le dio al premier la inmunidad de enjuiciamiento penal, lo cual podría exponerlo a investigaciones por sobornos y vínculos con el crimen organizado", relató la revista.

"El primer ministro mantiene su inocencia. Se está apelando la sentencia. Afirma ser víctima de una caza de brujas dirigida por izquierdistas, comunistas e intereses extranjeros. Su índice de aprobación es del 63 por ciento en encuestas recientes, sus opositores de izquierda están en completo desorden y sus posibles sucesores de la derecha siguen compitiendo por la posición. Pero el hecho de que pueda quedarse en el poder no significa que debe. Ya es hora de Italia de trazar otra línea. No es conspirativo decir, 'Silvio, es hora de irse'. Es sólo usar el sentido común", expresa uno de los párrafos.

"En Estados Unidos hay un dicho: 'Amigos no dejan que los amigos manejen borrachos'. Berlusconi nunca ha sido un borracho, pero es evidente cada día que pasa que está borracho de poder y borracho de sí mismo. Y que si se queda en el poder en Italia es probable no sólo que destruya el país, sino también que extienda los daños a Europa", afirmó la publicación.
Fuente: Clarín

El escenario electoral en Chile

Carlos Gervasoni

BUENOS AIRES – Chile ha sido la historia de éxito de América Latina desde los años 80, como consecuencia de un rápido crecimiento económico, una integración exitosa a la economía mundial, instituciones democráticas sólidas, una efectiva burocracia estatal y bajos niveles de corrupción.

No es de sorprender que los chilenos hayan mantenido a la gobernante coalición demócrata cristiana-socialista (la Concertación) en el poder durante cuatro mandatos consecutivos desde 1990, cuando se restableció la democracia después de 17 años del represivo régimen militar del general Augusto Pinochet. El 13 de diciembre, sin embargo, es probable que los votantes en las elecciones presidenciales de Chile “hagan transpirar” al candidato presidencial oficialista.

La Concertación lleva como candidato al demócrata cristiano Eduardo Frei, hijo de un ex presidente, y él mismo presidente desde 1994 hasta 2000. Su principal contendiente es Sebastián Piñera, magnate, ex senador y candidato presidencial en 2006, representante de las principales fuerzas de la oposición —la moderadamente conservadora Renovación Nacional (RN) de Piñera y la Unión Demócrata Independiente (UDI), más de derecha.

Sin embargo ahora se está produciendo un cambio importante, representado por la figura de un candidato independiente de 36 años sin respaldo de un partido tradicional. Marco Enríquez-Ominami, con aproximadamente el 20% de apoyo según las últimas encuestas, está notablemente cerca de Frei (alrededor del 26%) y no tan lejos de Piñera (alrededor del 38%). El inesperado apoyo popular a este joven candidato está arraigado en la misma coalición gobernante: su padre adoptivo es un prominente senador socialista (su padre biológico, un líder de la izquierda revolucionaria de los años ´70, fue asesinado por la policía política de Pinochet).

El propio Marco fue electo diputado socialista, pero abandonó el partido cuando éste le negó la posibilidad de disputar la candidatura con Frei en una elección interna. Con esta mezcla única de tradición y renovación, y una frescura de la que carecen ambos candidatos principales, Enríquez-Ominami ha llegado más lejos de lo que predecía la mayoría de los observadores.

El liderazgo de Piñera y el surgimiento de Enríquez-Ominami probablemente sean expresiones del mismo fenómeno: la fatiga con y dentro de la Concertación. A pesar de sus muchos logros desde 1990, y la alta popularidad de la actual primer mandataria (la socialista Michelle Bachelet, primera presidenta mujer de Chile), el tiempo está pasando factura.

En los últimos años, varios grupos se han desprendido de los partidos gobernantes tradicionales. Muchos votantes están siguiendo sus pasos, atraídos principalmente por Enríquez-Ominami. Las deslucidas cifras de Frei en los sondeos reflejan sus propias debilidades (es notoriamente poco carismático y fue el menos popular de los cuatro presidentes de la Concertación), así como el inevitable estrés que dos décadas de gobierno ininterrumpido han generado en la coalición gobernante.

Como están las cosas hoy, la derecha probablemente gane la primera vuelta, pero con menos del 50%. Incluso una victoria cómoda de Piñera podría revertirse en la segunda vuelta el 17 de enero, ya que Frei y Enríquez-Ominami esencialmente se dividen el voto de la centro-izquierda.
Enríquez-Ominami tiene la popularidad y el ímpetu para desplazar a Frei de la segunda vuelta, pero le puede resultar más difícil derrotar a Piñera. Los dos escenarios más probables, entonces, son la continuidad del gobierno o el cambio predecible (hace años se espera que la derecha llegue a la presidencia). Pero no debería descartarse un tercer escenario —un cambio menos predecible tras una victoria de Enríquez-Ominami—, en parte porque la publicidad de campaña recién aparecerá en los medios a partir del 13 de noviembre.

En cuanto a las principales políticas públicas de Chile, sin embargo, es muy probable que prevalezca la continuidad, aún si gana Enríquez-Ominami. La coalición de centro-izquierda que derrotó a Pinochet (en un plebiscito en 1988, y a su candidato presidencial en las elecciones de 1989) ha tenido la inteligencia de mantener, y en algunos casos profundizar, las sólidas políticas de libre mercado heredadas del gobierno militar.

Chile ostenta una administración fiscal y monetaria ortodoxa, una economía muy abierta y un sector privado dinámico. También fue el primer país del mundo en adoptar un sistema de pensiones totalmente privado, una experiencia liderada por uno de los tecnócratas de Pinochet (que curiosamente era el hermano de Piñera, José) y que ha sido esencialmente mantenido desde entonces.

Estas políticas son populares entre los votantes, y están respaldadas por actores poderosos (por ejemplo, el fuerte sector empresario exportador) y por acuerdos comerciales con casi todas las principales economías y bloques regionales del mundo. A diferencia de muchos países latinoamericanos, en los que a las reformas liberales de los 90 fueron seguidas por reacciones populistas, la principal oposición en Chile es una coalición aún más pro-mercado.

Más allá de la economía, existen, por supuesto, muchas áreas de desacuerdo. La Concertación ha lidiado prudentemente con los legados políticos de la dictadura, desmontando gradualmente las instituciones creadas por Pinochet para protegerse a sí mismo, a las fuerzas armadas y a la derecha, y haciendo progresos en el juzgamiento de los violadores de los derechos humanos.

Pero muchos no están contentos: la extrema izquierda —no muy fuerte en estos días pero con una importante tradición política— quiere un mayor y más rápido progreso en los juicios, mientras que la derecha recalcitrante insiste en tratar a Pinochet (que murió en 2006) como un héroe nacional.

Las cuestiones morales, étnicas y ambientales siguen similares líneas ideológicas. Y, sin embargo, el espectro del debate político es mucho más estrecho, y el tono más amigable, que en el caso de los vecinos más polarizados de Chile, como Argentina, Bolivia y Venezuela.

En cualquiera de los escenarios más factibles, la continuidad o el cambio prudente, o incluso si gana el candidato independiente, Chile muy probablemente seguirá siendo un faro de estabilidad democrática, dinamismo económico y compromiso internacional en una región demasiado frecuentemente caracterizada por turbulencias políticas y económicas.

Fuente: Confidencial.com

Montevideo, copada por masivos actos

Nelson Fernández
MONTEVIDEO. Los principales partidos políticos uruguayos expusieron ayer su capacidad de movilización en una larga jornada de masivos actos de campaña en todo el país cuando falta una semana para las elecciones presidenciales que definirán al sucesor de Tabaré Vázquez.

En todo Uruguay, pero fundamentalmente en Montevideo, fue un domingo de gran movilización en las calles, con diez horas de caravanas, actos y conciertos, en los que el oficialismo procuró dar la imagen de una victoria segura el domingo y la oposición, de asegurar que no está todo dicho.

"Vamos a ganar", dijo José Mujica, el candidato presidencial del Frente Amplio. "Nunca me he entregado", respondió Luis Alberto Lacalle, el postulante del Partido Nacional, que aspira a derrotar a Mujica en un ballottage a fines de noviembre.

Tras una movilización multitudinaria que recorrió diversos puntos de Montevideo, Mujica dijo que está convencido de que ganará en la primera vuelta y que obtendrá la mayoría absoluta en las dos cámaras legislativas.

Por la mañana, antes de la caravana, la dirigencia de la izquierda había analizado la marcha de la campaña con diferentes enfoques, unos entusiasmados con la esperanza de lograr esa votación tan alta y otros, más cautos, pensando ya en un ballottage.

La extensión de la caravana (entre 20 y 30 kilómetros) y su expansión por fuera del recorrido trazado despertaron un clima triunfalista en el oficialismo, pero todos esperan las encuestas que se conocerán entre el miércoles y el jueves.

Mientras tanto, Lacalle trata de mantener activa y confiada a su gente. "No hago promesas vanas porque me considero una persona coherente y de respeto, que es lo primero que me merezco; soy un luchador, porque he hecho todo lo que he podido y porque nunca me he entregado", dijo el dirigente blanco, que procura volver al gobierno y que, según las encuestas, tiene el apoyo de entre el 29 y el 31 por ciento de los uruguayos.

El Partido Nacional cerró ayer su campaña en las calles y no hará un acto final de todos los grupos que respaldan la fórmula Lacalle-Jorge Larrañaga. Sin embargo, dirigentes blancos consideraban anoche que es riesgoso dejarle al Frente Amplio el resto de la semana para movilizaciones públicas, porque eso genera entusiasmo por el clima festivo y puede arrastrar el voto de los indecisos, cerca del 10 por ciento de la población, un porcentaje muy elevado a esta altura de la campaña.

Los blancos, como se conoce a los militantes del Partido Nacional, habían decidido hacer múltiples actos en lugar de un acto final, para demostrar su presencia en todos los barrios, de todos los extractos sociales. Pero esas actividades, que tuvieron buena repercusión en las calles, quedaron finalmente opacadas por la imponente movilización de los frentistas por toda la capital, lo que se dio también en muchas ciudades del interior.

El presidente del Frente Amplio, el ex rector de la Universidad de la República Jorge Brovetto, declaró anoche que la movilización "superó todas las expectativas" y expresó confianza en el encuentro esperado para hoy entre Mujica y Tabaré Vázquez. "Queda claro que hay un fervor muy grande por el Frente. Es lo que muestra la calle; es lo que siempre pasa con el Frente, una vez que se pone en movimiento, es una transatlántico."

Mujica, un ex guerrillero que ganó la candidatura frentista con el respaldo del Movimiento Tupamaro y el Partido Comunista, pidió a sus seguidores que hicieran un esfuerzo por hablar con los indecisos para asegurar la victoria en la primera vuelta, el domingo. Y también lanzó críticas contra su principal adversario, Lacalle. "Yo no vengo a hacer promesas, porque estoy cansado de esta «Cuquilandia»", dijo, en alusión al apodo del candidato blanco, Cuqui. Y agregó: "Va a un lugar y dice que la economía es un desastre y después hace promesas. ¿Con qué lana las va a financiar?", preguntó.

Al final de la caravana, durante un acto del Partido Socialista en las canteras del parque Rodó, Mujica se mostró confiado en una victoria en primera vuelta. Para eso, necesita obtener la mitad más uno del total de los votos del domingo. Las encuestas le dan hasta ahora una intención de voto del 44%.

Mientras tanto, Lacalle pronunció múltiples discursos en los actos de las listas que lo apoyan y habló sobre los principales problemas que expresa la gente, fundamentalmente la inseguridad. Además, criticó al gobierno por el sistema carcelario, que colapsó por hacinamiento de reclusos.

"Hay que construir cárceles para no tener la mayor violación de derechos humanos que se vive en este gobierno, que es tener siete presos donde caben dos." Además, cuestionó al primer ministro del Interior del gobierno de Vázquez, que impulsó una ley para liberar presos con el propósito de descongestionar las cárceles.

La seguridad, tema central

El Frente Amplio también ha prestado una mayor atención al tema de la inseguridad, que en los últimos meses ha surgido como uno de los principales problemas, según la mayoría de los uruguayos. Por eso, corrigió su programa de gobierno aprobado en diciembre e incorporó un capítulo sobre seguridad y la promesa de duplicar el presupuesto en esta área.

Lacalle golpeó sobre ese punto. "En este carnaval de promesas, en el programa del Frente Amplio ahora se dice que se va a duplicar el presupuesto de seguridad. Ya han pasado cinco años y se ha agravado enormemente el tema de la seguridad ciudadana, es una burla", dijo.

En pleno centro de Montevideo, el histórico Partido Colorado cerró su campaña con un discurso emotivo de su candidato Pedro Bordaberry que se centró en la renovación. Dijo que el domingo no se votaba "en contra de nadie", sino "a favor de ideas".

En tanto, el candidato a la presidencia por el Partido Independiente, Pablo Mieres, también cerró su campaña con la reivindicación de la autonomía política de ese lema. "Hay partidos que les venden a los uruguayos la idea del voto útil o la no regresión al pasado, pero que en el fondo lo único que existe es el deseo de mantener la maldita mayoría absoluta", dijo Mieres, que aspira a llegar al Senado.

Hoy, las consultoras en opinión pública comenzarán a procesar los datos para las últimas encuestas. Será apenas un anticipo del escrutinio que se hará en la noche del domingo.

Fuente: La Nación


viernes 16 de octubre de 2009

La Argentina presentó su logo en Fráncfort para el 2010

Raquel San Martín
Enviada especial

FRANCFORT.- La Argentina definió ayer la identidad, los colores y las palabras con que la Feria del Libro de esta ciudad y la industria editorial del mundo la conocerán como país invitado de honor el año próximo. "Argentina, cultura en movimiento" -o "Argentina, Kultur in Bewegung", como leyeron los alemanes ayer- será el lema repetido en paneles, afiches, remeras, aeropuertos y restaurantes de esta ciudad y de otras en Alemania durante todo 2010.

Lo acompañará un logotipo colorido y desestructurado, como se lo definió, en el que unos círculos de colores se van desprendiendo de un origen común, y que representa "la esperanza y la vitalidad de nuestra cultura". Algunos decían que el logo les recordaba el del Mundial 78.

La presentación se realizó ayer, en una bien concurrida conferencia de prensa en la 61a. Feria del Libro de Fráncfort, en la que no hubo rastros de los "íconos de la argentinidad" (Eva Perón, Che Guevara, Gardel y Maradona), que hace algunos meses se habían difundido como centro de la presencia argentina en Fráncfort.

"Borges, Gardel, Maradona, el tango, las vacas? son insuficientes para explicar quiénes somos, cuáles son nuestros recursos y potencialidades", admitió en su discurso Magdalena Faillace, al frente del comité que organiza la presencia argentina en Fráncfort. Borges no quedó del todo afuera, sin embargo.

Según se anunció, el pabellón argentino estará "presidido, sobre la piedra angular del Martín Fierro , por Borges y Julio Cortázar, los dos escritores argentinos más reconocidos internacionalmente". Y habrá "un gran laberinto, donde nos perderemos en la diversidad de nuestra literatura, para encontrarnos en la unidad del idioma", describió Faillace.

Los seis discursos de la presentación, que terminaron con vino Trapiche, empanadas de carne y un trío de tango, dejaron en claro el eje sobre el que se presentará a la Argentina: un país diverso, fruto del mestizaje, abierto al mundo, con una potente tradición editorial y una literatura que se nutre de la tragedia, la violencia y el desarraigo, y que celebra en 2010 su bicentenario.

País lleno de recuerdos

El director de la feria, Juergen Boss, destacó las peculiaridades del país como invitado de honor. "Por lo general, aquí nos ocupamos de literaturas por descubrir. Pero para nosotros, la Argentina está plagada de recuerdos antes de que hayamos llegado a verla", dijo.

Después de México en 1992 y Brasil en 1994, la Argentina será el tercer país latinoamericano invitado a la feria. Seguirá a China, invitada de este año, y precederá a Islandia, en 2011.

"Nuestra literatura contiene todas las tradiciones que enlazan ciudad, historia, inmigración, política, dictadura, violencia y exilio como asuntos clave y como claves de todos los asuntos", sintetizó Mempo Giardinelli, el escritor invitado al panel. Lo hizo en un discurso ordenado y elogiado, en el que destacó la existencia hoy de "una literatura más plural y abarcativa" en el país, aunque criticó "la mirada etnocéntrica porteña" que arma un canon excluyente y "esa obsesión periodística y académica de ocuparse casi excluyentemente de los que suelo llamar EMA: extranjeros, muertos y amigos", leyó.

Lo escuchaban en el escenario, además de Boos y Faillace, los editores Daniel Divinsky y Gloria Rodrigué, y el secretario de Relaciones Exteriores de la Cancillería, Victorio Taccetti. El ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, estaba sentado en la platea, después de haber fracasado las gestiones para lograr su ascenso al escenario. "Es una pequeña felonía de las autoridades nacionales. Ignorar la literatura, las editoriales y las librerías porteñas muestra la tendencia a un pensamiento unidimensional que deberá ser corregido", dijo Lombardi luego a la prensa.

La memoria de la última dictadura en la Argentina, como rasgo de identidad, fue una constante en los discursos. "Decir «memoria» o decir «olvido», en mi país, es decir derechos humanos", dijo Giardinelli, quien describió la literatura como un espacio para "revisitar la memoria".

Con unas 300 editoriales, 20.000 títulos nuevos publicados por año y un crecimiento del 8,5% en el sector entre 2003 y 2008, se presentó la buena salud de la publicación de libros en la Argentina, "una profesión de riesgo", como la describió Divinsky en un discurso cálido, en el que agradeció a la Feria de Fráncfort las gestiones que en 1977 había hecho para invitarlo a Alemania y a una salida del exilio, actitud que la feria ha tenido con escritores de países que atravesaron dictaduras.

"La historia llena de violencia de la junta militar; la historia de las influencias europeas e indígenas; la política, vestida de literatura: todo esto nos espera con la Argentina como invitada de honor", anticipó Boos. Y abrió la puerta a parte de lo que vendrá: la mirada de los otros sobre nuestra cultura.

En tanto, en los pasillos de la feria se comentaba un primer impacto de la presencia china. Algunos escritores de ese país restringieron al mínimo sus contactos con la prensa extranjera, mientras los traductores alemanes de chino empezaron a ser reemplazados por profesionales chinos que hablan alemán.

EL LOGO

  • Por concurso. El lema y el logo, que usa los colores de la bandera argentina, se eligió entre 193 trabajos que se presentaron a un concurso nacional. Fueron elaborados por Sebastián Guerrini, del estudio Guerrini Design Island.

  • Presentación. "Es un logo festivo, de efervescencia, que manifiesta el carácter celebratorio de la Argentina como país invitado a la Feria de Fráncfort en 2010", dijo Magdalena Faillace.

  • Similitud. Algunos señalaron que el logo elegido recordaba al emblema oficial del Mundial 78, realizado en la Argentina.

  • En silencio. No hubo referencia alguna a los cuatro íconos culturales seleccionados por el Gobierno hace unos meses: Eva Perón, el Che Guevara, Carlos Gardel y Diego Maradona.
  • Fuente: La Nación
IDENTIDAD VISUAL DEL LOGO ARGENTINA, CULTURA EN MOVIMIENTO

Introducción
La designación de la República Argentina como País Invitado de Honor en la Feria del Libro de Frankfurt es una formidable oportunidad para ofrecer al mundo una renovada imagen del país que logre resumir su rica historia, sus actuales transformaciones y exprese, además, la proyección de todas sus potencialidades para el siglo XXI.

Por este motivo, el Comité Organizador (COFRA) realizó un concurso nacional para seleccionar un logo y un lema que represente la identidad visual de la participación argentina en la Feria del Libro, garantizando la máxima difusión posible y un alcance federal. De esta convocatoria participaron las Secretarías de Cultura de cada provincia, las universidades nacionales y privadas y diversas instituciones culturales de gran trayectoria a lo largo de todo el país.

Todos los elementos que componen nuestra identidad nacional fueron contemplados para la selección:
● La historia literaria, el potencial cultural y editorial de la Argentina;
● La celebración del Bicentenario, un homenaje a la tradición de un país abierto a la inmigración, con sus paisajes culturales y sus pueblos originarios
● La Argentina presente, productiva y exportadora en su rica diversidad.

El concurso
El Concurso para la elección de la identidad visual tuvo lugar entre los meses de marzo y mayo del 2009, y se presentaron al mismo 193 trabajos de diseñadores gráficos, pintores, arquitectos, artistas y estudiantes de todas las provincias argentinas e incluso algunos argentinos residentes en otros países como Alemania, Colombia y España, entre otros.

El jurado fue integrado por notables especialistas del ámbito del diseño, las artes, la semiótica y la comunicación. Fue presidido por la Embajadora Magdalena Faillace, presidenta de COFRA, y contó con la presencia del Sr. Javier Grosman, de la Secretaría de Medios de la Presidencia de la Nación, la Dra. Rosa María Ravera, el Arq. Dr. Ricardo Blancoy el Dr. Eliseo Verón.

En una primera etapa fueron evaluadas todas las presentaciones, y luego de varias jornadas de debates y preselecciones, el jurado escogió una terna final de la cual resultó ganadora, por unanimidad, el actual logo y lema.

En aquel momento el jurado dictaminó que el trabajo ganador presenta un logo festivo, de efervescencia, que manifiesta el carácter celebratorio de la Argentina como País Invitado en la Feria de Frankfurt y un lema en concordancia con una cultura en constante movimiento y transformación. Además, la espacialidad del diseño rompe con los esquemas tradicionales cerrados, en consonancia con un país abierto, dando una imagen optimista.

La presentación ganadora de este Concurso Nacional fue elaborada por el Dr. Sebastián Guerrini, del Estudio Guerrini Design Island. Contribuyeron en la redacción del lema Niall Reilly y Matías Sapegno.

El concepto: cultura en movimiento
El concepto ganador retrata a la Argentina como una cultura en movimiento. Esta idea se expresa por medio del símbolo visual que realiza una interpretación activa de su cultura, al pensar a su bandera nacional como un espacio dinámico de creación y producción.

En ese esquema, la marca visual expresa la efervescencia de la Argentina desde el dinamismo propio de una cultura cuyo rasgo distintivo es la búsqueda, la diversidad, la suma de relaciones y la burbujeante articulación de identidades. Esto se plasma en una constante y colorida multiplicación de nuevas expresiones.

Una efervescencia que nace de un espacio nacional pero que también vuela y se proyecta fuera del espacio propio. Así, el concepto retrata este movimiento de búsqueda de los argentinos, marcando el instante alquímico de la creación de sus expresiones culturales.

Los referentes gráficos
El colorido y la pureza de las formas del símbolo son los elementos de mayor impacto en el conjunto de los elementos identificatorios del concepto. Por este motivo el resto de los elementos que participan buscan complementar y contener las impresiones de esta imagen, equilibrando la percepción general del espectador en pos de un posicionamiento entendido como ideal. De esta manera, la tipografía antigua del slogan aporta al conjunto cierto componente clásico y la tipografía alemana complementaria, otros componentes de actualidad. Estos recursos gráficos podrán ser jerarquizados en determinados elementos y contextos comunicacionales, sin descolocar al conjunto.

Un reto para el Frente Amplio

Por Rodrigo Lugones

Históricamente para los que seguimos la política el último domingo de octubre tiene un sabor especial. No es un domingo cualquiera, es el domingo de elecciones. Las encuestas a boca de urna, las caras largas de algunos, los festejos, la mirada de esperanza a resultados del distrito fuerte que nunca llegan, conteos rápidos, escrutinios provisorios, el D’Hont. Por un día todos los canales de televisión se vuelven interesantes. O era hasta que en la Argentina se adelantaron las elecciones de mitad de término al 28 de junio.

Pero este domingo 25 de octubre, caída la tarde, los argentinos igualmente podremos prender nuestros televisores y palpitar los bocas de urna de una elección que promete ser atrapante: la presidencial uruguaya.

Nos separa una franja de agua, pero la distancia es mucho mayor.

Las diferencias con la Banda Oriental del Uruguay no se limitan a su respeto por las normas. El presidente no puede reelegir su mandato, que dura cinco años. Su elección es a través de una votación de doble vuelta tradicional (verdadero ballottage, sin alquimias extrañas de distancias de 10, pisos de 40 y techos de 45), no cuentan con elección de mitad de término, los cargos legislativos se distribuyen con un sistema de Lemas y los candidatos se eligen en internas abiertas simultáneas para todos los partidos.

El 25 de octubre es la elección presidencial y legislativa, y de no contar alguno de los cinco candidatos a presidente con más del 50 por ciento de los votos, el 29 de noviembre es la segunda vuelta. Los cargos locales –intendentes y ediles– se votan en elecciones separadas, también bajo el sistema de Lemas, el año entrante. Y además tienen partidos políticos saludables, representativos y con apoyo popular.

La oferta de partidos en Uruguay se puede dividir entre los partidos tradicionales y un conglomerado de partidos de izquierda y centroizquierda, el Frente Amplio, formado en 1971 por los partidos históricos de izquierda como el socialismo, el comunismo, y grupos disidentes de ambos partidos tradicionales.

Los partidos tradicionales, el Nacional (también llamado Blanco) y el Colorado llevan esos nombres por haber sido fundados junto con la nación. La relación cromática tiene su origen con los enfrentamientos bélicos de 1836 entre los partidarios del presidente Oribe y los seguidores del general Fructuoso Rivera. Para diferenciarse en batalla, Oribe decreta el uso de una insignia blanca, con el emblema “defensores de las leyes” y los seguidores de Rivera optaron por el colorado. De esta manera dieron origen a una tradición bipartidista –vale destacar que fue un bipartidismo poco equitativo; con el Partido Colorado gobernando el país casi de manera constante– que se mantuvo así hasta el triunfo del Frente Amplio en el año 2004.

En ese año, y luego de dos candidaturas truncas en el ’99 y el ’94, Tabaré Vázquez, candidato por el Frente Amplio, logra imponerse rompiendo el histórico bipartidismo, relegando al Partido Colorado a un lejano tercer puesto, que aún mantiene, dejando al Partido Nacional como real representante de lod partidos tradicionales.

Los candidatos modelo 2009. El 28 de junio fue un domingo de elecciones en todo el Río de la Plata. Mientras en la Argentina se elegían diputados, el 45 por ciento de los uruguayos votó de manera voluntaria en la interna abierta simultánea de los tres partidos, el Frente Amplio, los Blancos y los Colorados.

Tanto la totalidad de los sondeos de opinión pública como la historia reciente uruguaya, auguraban tres eventos: 1) una mayor participación en la interna del Frente Amplio, pues es el partido que cuenta, supuestamente, con la mayor militancia de base, 2) un apoyo popular a Pepe Mujica por sobre todos los demás candidatos de todos los partidos, y 3) una pelea pareja entre los dos precandidatos blancos, Jorge Larrañaga y el ex presidente Luis Alberto Lacalle.

Fue tres de tres. Ninguno de los tres se materializó.

La interna blanca se decidió de manera aplastante a favor de Lacalle; Mujica obtuvo menos votos que Lacalle, ganándole a Larrañaga por poco; y el Partido Nacional contó con una participación bastante mayor que la del Frente Amplio, sorprendiendo a propios y a extraños y sumiendo al FA en una discusión interna que duró varias semanas, mientras el Partido Nacional anunció su fórmula presidencial, con la presentación de Larrañaga como candidato a vice de Lacalle la misma noche de las elecciones.

Luis Alberto Lacalle fue presidente del Uruguay a los 48 años, entre 1990 y 1995. De familia política, es nieto del periodista y caudillo blanco Luis Alberto de Herrera. Fundador del herrerismo, corriente interna del Partido Nacional, fue, hasta el día de su muerte en 1959, uno de los protagonistas de la política del Uruguay. Abogado, padre de tres (su hijo mayor es diputado federal y actual candidato a senador por una lista interna distinta de la de su padre), fue periodista en el diario Clarín, conoció la cárcel durante la dictadura en su país. En 1978 sufrió un atentado trunco contra su vida, que sí mató a un familiar, Cecilia Fontana.

Como presidente inició políticas de modernización, privatizando empresas públicas, y desburocratizando el Estado. En 1999 corrió nuevamente, perdiendo en las generales con Julio María Sanguinetti. Volvió a postularse en el 2004, perdiendo esta vez en las internas por amplio margen con Jorge Larrañaga. Su larga carrera política parecía condenada a los márgenes del bajo apoyo electoral, similar a lo sucedido con Carlos Menem y Raúl Alfonsin en la Argentina.
Jorge Larrañaga, de 53 años, es abogado, intendente de Paysandú por diez años en los noventa, electo senador en el 2000 y candidato blanco a la presidencia en 2004.

Pepe Mujica, de 74 años, es el candidato del Frente. Electo diputado en 1994, es actualmente senador y líder de la corriente MPP (Movimiento de Participación Popular), que ingresó al Frente en 1989 cuando la guerrilla urbana Tupamaros decide dejar las armas y entrar a la política formal.
Chacarero de origen, Mujica se unió a los Tupamaros en los años sesenta, y participó en asaltos, secuestros, ataques y en la Toma de Pando. Pasó a la clandestinidad, herido en enfrentamientos sucesivas veces, fue apresado, y liberado, por las fuerzas armadas en sucesivas oportunidades. En total estuvo cerca de 15 años privado de su libertad.

De lenguaje lúcido, afilado, y por momentos desconcertante, fue ministro de Ganadería de Tabaré Vázquez. Amigo de los Kirchner, dice admirar las gestiones de Lula Da Silva en Brasil y Michelle Bachelet en Chile.

Danilo Astori, de 69 años, candidato a vicepresidente por el Frente, es economista y senador. Fue un muy exitoso ministro de Economía de Tabaré Vázquez. Es uno de los políticos con mejor aceptación popular en la población general. Por su “centrismo” es uno de los pilares de la comunicación de la campaña del Frente, que trata de brindar, con la figura de Astorí, tranquilidad y estabilidad futura a sectores de la población que miran con gran desconfianza a Mujica.
La oferta electoral se completa con Pedro Bordaberry, del Partido Colorado (hijo del presidente, civil y luego de facto, Juan María Bordaberry), Pablo Mieres del Partido Independiente, y Raúl Rodríguez de Asamblea Popular, desprendimiento del Frente Amplio.

Palpitando las elecciones. En agosto Pepe Mujica y el Frente comenzaron un lento y exitoso camino hacia el centro, para conquistar los sectores medios de la sociedad, tratando de llegar al número mágico que evite la segunda vuelta, el 50 por ciento. La elección de Astori como compañero de fórmula, la moderación en el discurso, las visitas a Lula y a Bachelet fueron, según los sondeos de opinión pública, logrando su cometido, y restándole, para los que nos apasiona seguir elecciones, atractivo a la competencia presidencial.

Este acercamiento al centro se consolida con la alta popularidad de Tabaré y de su gestión, con el 61 por ciento de aprobación según el relevamiento de líderes americanos de Consulta Mitofsky.
Al ser el primer presidente del Frente, muchos esperaban, y algunos temían, un accionar revolucionario, con cambios de fondo que afectasen el tradicional devenir del país. Con un accionar muy moderado, abierto, y políticas no dogmáticas, Tabaré sorprendió.

El deseo de que lo miren a Mujica en el espejo de Tabaré, como continuador de su estilo, prima en las filas socialistas del Frente. También es el deseo de parte de la sociedad, que quiere creerle que es más parecido a Lula que a Chávez, a Bachelet que a Kirchner.

En los círculos políticos de Washington se acuño un termino: el october surprise. Este es un evento o hecho no previsto, que no sólo sorprende a todos, sino que tiene la capacidad de cambiar de manera vigorosa el momentum de la elección, al alterar cómo la gente percibe a los candidatos, o mutando lo que motiva a la gente a decidir su voto.

Para citar algunos ejemplos, en la elección de 2004 muchos adjudican al video de Osama Bin Laden estas cualidades; en el 2008, a finales de septiembre, lo mismo sucedió con el quiebre de la Bolsa, cambiando el eje de la contienda electoral, y ayudando a Obama. En España, para muchos el ataque terrorista en Atocha tuvo el mismo efecto.

En Uruguay el october surprise tuvo forma de libro: Pepe Coloquios, el surprise uruguayo. La segunda semana de septiembre salió a la venta un libro de Alfredo García, redactor responsable del house organ del Frente Amplio, Voces del Frente.

El libro no tenía como objetivo lastimar a Mujica o su campaña. Todo lo contrario, fue realizado con el beneplácito de Mujica, que otorgó catorce entrevistas con García, en las que hablaron e intercambiaron el pensamiento vivo del candidato en todos los temas imaginables –la relación con Argentina, los Kirchner, el gobierno de Tabaré, la propiedad privada, etc.– con el objetivo de difundir sus ideas.

Mujica se definió como socialista porque el capitalismo “es malsano”; arremetió contra algunos sectores políticos que integran la propia coalición oficialista a los que consideró como “una máquina de conseguir puestos”, se declaró admirador de los Kung San –una tribu nómade africana que vive en el desierto del Kalhari– porque “los tipos laburan dos horas para vivir y lo demás lo pasan de joda y chusmerío” (dato que además es falso); y cuestionó duramente a la democracia, a los políticos y al propio pueblo argentino: “La institucionalidad argentina no vale un carajo”, sentenció al respecto.

La publicación, que ya agotó varias ediciones, generó controversias en las propias filas de la izquierda uruguaya –una respuesta fuerte del presidente Tabaré Vázques (ver nota adjunta)–, y no sólo sirvió en bandeja un flanco a la oposición para cuestionar sus condiciones como eventual presidente de la República, sino que también puso en duda la moderación que Mujica venía ensayando en los últimos meses.

Los blancos cargaron sobre Mujica con el argumento de que, en realidad, las afirmaciones en Coloquios reflejan lo que en verdad piensa Mujica. “Mujica se confesó”, dicen, y en realidad están expresando lo que los sectores apartidarios sienten.

En la interna de la coalición oficialista, los dichos fueron analizados por el comando de la campaña electoral, en una reunión en la que según los medios montevideanos el propio candidato admitió la gravedad del error y ofreció incluso su renuncia a la candidatura “para evitar mayores daños” electorales al Frente Amplio.

Las próximas semanas nos ofrecerán un panorama más claro sobre el impacto que este october surprise tendrá en el resultado de las generales. Pero nadie duda en Uruguay que ya repercutió en la disminución de la intención del voto del oficialismo: lo confirmaron las encuestas de las distintas investigadoras locales.

La defensa de Mujica pasó de negar lo dicho, a reconocer que no sabe lo que dijo, posteriormente justificando “a la segunda reunión uno es medio amigo y habla con el tipo como si hablara con su hermano. Decís todo lo que se te pasa por la cabeza con absoluta ligereza, total son cosas destinadas a quedar entre él y vos. Porque se supone que el señor iba a escribir un libro sobre Pepe Mujica, no un libro con las conversaciones que mantuviera con él”. Para terminar prometiendo un nuevo camino de acción: “Aprender a callarme la boca un poco más.”

Extraña promesa para alguien que intenta ser presidente, y que para serlo debe ganarse la confianza de parte del electorado.

Parece que pese a todo, tendremos un atrapante domingo de elecciones.

Fuente: El Argentino.com

jueves 8 de octubre de 2009

"Kirchner no está muerto"


Por Matías Loewy
Buen comunicador, inteligente, hábil, de raza. los elogios al ex presidente Néstor Kirchner suenan extraños en boca de Jaime Durán Barba, el gurú ecuatoriano de los políticos latinoamericanos, principal asesor de Mauricio Macri e ideólogo del triunfo de De Narváez el 28J. En Puerto Madryn, donde dictó una conferencia en el congreso anual de la Asociación Argentina de Ejecutivos de Finanzas, Durán Barba habló con Matías Loewy, de Newsweek, sobre el nuevo elector y las posibilidades de Macri, Kirchner, Reutemann y Cobos. Extractos:
- ¿Hay un nuevo tipo de elector en la Argentina y América Latina en general?
- Sí. Antes la política se hacía con palabras que comunicaban ideas. Y hoy, cada vez más, se hace con imágenes que comunican sentimientos.
- ¿Eso no implica devaluar la política?
- Puede verse así para quienes nacimos en la galaxia Gutenberg. Yo tengo formación en historia, filosofía, derecho y sociología, y me encantan las palabras. El libro de Sartre, “Las palabras”, es una maravilla. Soy un enamorado de la literatura. De hecho, vivo escribiendo libros. Pero no puedo hacer una campaña con palabras, porque la pierdo. Nadie oye la política.
- Insisto: ¿eso no es malo?
- No es mejor ni peor. Son distintos estados de la humanidad.
- Alguna vez dijo que Néstor Kirchner era un buen comunicador. ¿Sigue pensando igual?
- Yo creo que Kirchner es un político de mucho fuste. Buen comunicador, sabe hacer política, es inteligente, hábil. Estoy convencido de que quienes pensaron que Kirchner se había “muerto” o había quedado aplastado el 28 de junio están absolutamente equivocados. Pertenece a esa vieja estirpe de políticos que lucha hasta el fin. Hay políticos más “light” que se van cuando les pasa algo, Kirchner no: es como fue Juan Perón, o (el cinco veces presidente ecuatoriano José María) Velasco Ibarra. Un tipo de pelea.
- ¿Pero piensa que tiene chances en 2011?
- ¿Por qué no? Sabe hacer política, maneja el poder y lo utiliza para sus fines. Es uno de los políticos más importantes que tuvo la Argentina en las últimas décadas. Y tiene dos años para recuperarse. Pensar que está “muerto” es absurdo.
- ¿Kirchner no interpretó que la sociedad espera una actitud menos confrontativa?
- Es que cada político tiene una receta para el éxito. Y nunca hay que mentir: el candidato tiene que ser auténtico. Sí creo que a Kirchner le iría mucho mejor si no fuera tan pendenciero. Por supuesto, si mañana aparece abrazado a Cobos, la gente tampoco lo vería bien: hay que manejar la imagen pero sin caer en lo inverosímil. Kirchner tiene su propio estilo. Aunque si yo lo asesorara, le recomendaría que se modere un poco y dialogue más.
- ¿Se puede gobernar sin confrontar?
- Macri lo demuestra. A veces no hay más remedio (que confrontar). Pero buscar la pelea con todo lo que se mueve no tiene ningún sentido.
- ¿Cuándo va a oficializar Macri su candidatura presidencial?
- Macri es un político muy moderno, que hace años que se viene manejando con estudios y encuestas. Él decidirá cuándo se lanza o no a la presidencia. Y eso depende de lo que está pensando la gente. Lo que sí es cierto es que cuando una candidatura se lanza de manera muy anticipada, hay muchos problemas. Hay miles de ejemplos. Quizás el más patético sea el de Andrés López Obrador, en México. Ganó todas las encuestas durante tres años y sólo perdió un día: el de la elección.
- ¿Pero dilatar mucho la candidatura no puede hacer que la gente perciba a ese político como timorato o indeciso? ¿No corre ese riesgo Carlos Reutemann, por ejemplo?
- La gente no juzga el carácter de un político solamente por el momento en que se lanza a la presidencia, sino por las actitudes que toma a lo largo de la vida. Y Macri demostró, en Boca y en el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que es un hombre que sabe decidir cuando tiene que decidir. No sé si necesariamente Reutemann tiene la misma ventaja.
- ¿Cómo ve a Julio Cobos? ¿Va a ser el principal rival de Macri en 2011?
- Es un buen candidato. Pero todavía falta mucho tiempo. Y para mí, lo más probable es una segunda vuelta Kirchner-Macri.
- ¿En ese caso, a Kirchner no le podría ir tan mal como le hubiera ido a Carlos Menem si se presentaba en 2003?
- En las elecciones, no hay nada que esté jugado de antemano: depende de lo que se haga. Si la oposición hace las cosas mal, Kirchner podría ganar. ¿Quién hubiera dicho hace un año que De Narváez iba a derrotar a Kirchner? Nadie.
- ¿Usted lo sabía?
- Sí. Nos dimos cuenta de que frente al colapso de la política tradicional en toda América Latina, De Narváez tenía muchas probabilidades de transformarse en un candidato fresco, distinto.
- Volvamos a Cobos. ¿Tendría que dejar la vicepresidencia para tener chances?
- Su situación es complicada, porque el tesoro de un político es su credibilidad. Alguien que fue radical, integró la fórmula con la presidente Cristina Kirchner y después se alejó, no le cae bien al elector: muestra una imagen zigzagueante. Yo que él, habría roto del todo. Esa cosa intermedia es perjudicial para un político.
Fuente: Newsweek