domingo, 22 de noviembre de 2009

Influyentes: los que hablan al oído del poder

Por algo se habla de la soledad del poder. Desde siempre, quienes ocupan los cargos más altos han padecido, pese a las ventajas de su posición, un mal que acecha en las alturas: el vértigo de las decisiones cruciales, aquellas que pueden definir la suerte de un gobierno o de una empresa, o acarrear riesgos importantes como hipotecar, si las decisiones no fueron las correctas, un futuro promisorio. Lo padecieron reyes y caudillos y lo padecen ahora presidentes, dirigentes de peso, oficialistas u opositores, grandes empresarios y sindicalistas. A la hora de marcar rumbos, definir estrategias o destrabar una negociación, confirman que la soledad no es buena consejera y abren el juego de las opiniones para achicar el margen de error. Ahí es donde entran los influyentes, aquellos que por convicción o profesión les hablan al oído a los número uno.

¿Quiénes son, en la Argentina actual, estos modernos consejeros del rey ? ¿Cómo toman las decisiones clave los Kirchner, Mauricio Macri, Francisco de Narváez, Julio Cobos, o Elisa Carrió? ¿Y los empresarios top, del porte de Paolo Rocca, Luis Pagani o Héctor Magnetto, al timón del Grupo Clarín y en plena batalla con el Gobierno?

Todo indica que los poderosos no escuchan una sola voz, más bien recurren a un ramillete de influyentes, técnicos y especialistas, cuyos datos son insumos a la hora de tomar decisiones o construir posicionamientos públicos.

Desde la crisis con el campo o la pulseada por la ley de medios hasta los recientes conflictos sindicales ("¿Cómo nos puede impactar el conflicto en Kraft?", sondeó por mail el presidente de una poderosa aceitera a su asesor estrella, a quien le paga un abono mensual para este tipo de urgencias), esta variada gama de "influyentes" puede aportar desde un expertise profesional ante conflictos puntuales hasta sustento ideológico a la carta para que el cliente salga a escena con el discurso bien afinado.

¿Esto tiene fin o se puede desmadrar? Quiero decir, ¿puede abrir una etapa de paros salvajes?

La pregunta se la hizo esta semana un empresario de primera línea al economista Carlos Melconian. Los hombres de negocios acudieron en los últimos días a su elenco de consulta, preocupados por el recalentamiento del clima social y cómo éste podría disparar una escalada de conflictos en la economía. Los economistas también tuvieron que evacuar otras dudas de las empresas esta semana: "¿Cuánto puede durar el veranito financiero internacional?" o "¿hasta dónde puede llegar el Gobierno con su agujero fiscal"?

Otro que atendió inquietudes durante estos días álgidos fue Daniel Funes de Rioja, el abogado de la UIA, al que los empresarios escuchan antes de decidir sobre cuestiones laborales del peso. La libertad sindical es un tema que preocupa a los líderes corporativos: temen que si prospera el ejemplo de los gremialistas de los subtes, empiecen a proliferar delegados en sus compañías y se multipliquen las demandas.

La hora del pragmatismo

Claro que la consulta a este tipo de expertos que ofrecen soluciones pragmáticas para desafíos puntuales no invalida que -incluso al mismo tiempo- también se convoque a intelectuales que ayuden a pensar y debatir desde otro lugar, sin estar atados necesariamente a la coyuntura política. Aquí entran entonces intelectuales como Santiago Kovadloff -en los últimos tiempos, convocado con frecuencia por popes de los negocios preocupados por los excesos del paradigma criollo de la ganancia fácil- o como Tomás Abraham, el filósofo con quien Hermes Binner mantiene una línea abierta de consulta permanente. También, cómo no, los intelectuales de Carta Abierta, orientados a fortalecer con ideas el día a día de la gestión kirchnerista.

Pero lo cierto es que, por abrumadora mayoría, no son justamente los intelectuales quienes más tallan en las decisiones de la dirigencia vernácula. Caída la confianza en los grandes relatos ideológicos, la era del pragmatismo ha catapultado como gurúes ya no a los pensadores de fondo sino a los dueños de esas pequeñas parcelas de saber que hoy pueden prometer una eficacia apoyada en datos. Como dice Kovadloff, "el reemplazo del ciudadano por el consumidor hace que los políticos y los empresarios busquen expertos diversos, que los ayuden a posicionarse mejor en el mercado de consumidores, no ante los ciudadanos".

En ese terreno, claro, quienes hoy dominan el juego son los economistas (algunos ven en esa primacía una doble marca: la de una sociedad atormentada por la inestabilidad y a la vez, una sociedad para la que la producción de dinero es uno de los valores culturales más altos). Entre las estrellas de los influyentes "económicos" descollan Carlos Melconian, Miguel Angel Broda, Luis Secco, Ricardo Delgado, Miguel Kiguel, Juan Carlos De Pablo y, en menor medida, Ricardo Arriazu (se destacó como hombre de consulta de Franco Macri, y revista en esa generación de empresarios). Difícilmente dirán a quién asesoran: saben que el secreto es parte de su metier , pero muchas de las grandes decisiones del empresariado local llevan su sello.

Detrás de los economistas, siguen consultores y expertos en imagen, al estilo del ecuatoriano Jaime Durán Barba, que no sólo influye sobre Mauricio Macri sino sobre el discurso político de Unión Pro, a tal punto que ha dejado de ser un consultor externo, como lo era al principio, para pasar a ser parte del equipo. Durán Barba, que hace rato viene sosteniendo que la sexualidad y las medidas en torno a ella son parte de la nueva agenda política, fue una figura clave en la decisión de Macri de volcarse en favor del matrimonio gay.

Otros expertos en imagen que hoy también califican como influyentes son Ramiro Agulla -artífice del reciente triunfo de De Narváez- o César Mansilla, dueño de la consultora Nueva Comunicación y número puesto en el mercado de las relaciones públicas, a quien muchos le reprochan que, en su caso, la asesoría en comunicación no excluye las menos transparentes operaciones de prensa. Mansilla ha asesorado a casi todos los políticos de fuste, entre ellos a Binner en las últimas elecciones (que además se nutre, como dijimos, del pensamiento de Tomás Abraham).

En cuanto a los analistas políticos, el ranking de los más escuchados por el estabishment incluye a Sergio Berensztein, Rosendo Fraga, Joaquín Morales Solá, Fabián Perechodnik, Natalio Botana y Carlos Pagni.

Muchos politólogos y economistas cobran un abono mensual, al estilo de una prepaga. Los economistas son los más caros: los top, quienes asesoran a los empresarios más importantes de la Argentina (entre los que figuran algunos de los mencionados más arriba), cobran honorarios mensuales que rondan entre 10.000 y 15.000 pesos. Y por sus charlas y conferencias en empresas o reuniones gerenciales, suelen cobrar entre 8000 y 12.000 pesos. Los analistas políticos, por lo general, cobran la mitad, tanto por el abono como por las exposiciones.

Dueño de una importante consultora, enclavada en el edificio Chacoffi, un clásico de la city porteña, Carlos Melconian es uno de los economistas preferidos por el establishment, a quien escuchan regularmente empresarios del porte de Paolo Rocca, de Techint, o Luis Pagani, de Arcor (se dice que, además, está trabajando en el diseño de un programa económico para Mauricio Macri, en el caso de que se lance a la carrera de 2011). "Lo más importante en este trabajo, para que sea eficaz, es poner a un lado las propias opiniones para analizar fríamente el escenario. En lo personal, no creo haber sido nunca antinada -dice Melconian-, nunca, ni ahora ni antes, hice análisis antikirchneristas, sino análisis objetivos. Y hablo con números: a mitad de mes, mis clientes ya tienen el índice de precios que construimos aquí. Así que para mí, el Indec es una anécdota."

Tal vez los influyentes podrían dividirse en dos grandes grupos: los "militantes", que tienen cercanía y afinidad con el dirigente, aquellos que pertenecen a eso que se da en llamar "el riñón" o "la mesa chica" de una fuerza política, y aquellos que, como los consultores económicos o políticos mencionados antes, participan de manera externa, independiente, y así como asesoran a Kirchner mañana (o el mismo día) lo harán con Duhalde, Macri o con Carrió. Los políticos, en general, se valen de ambas posibilidades para construir y foralecer sus espacios. Y también del impuslo que brindan sus propios cuadros, muchos de ellos ahora diputados electos que mientras esperan el recambio trabajan activamente elaborando propuestas para el largo plazo (ver recuadro).

Entre los influyentes "mesa chica" podría mencionarse al empresario constructor Nicolás Caputo, que no sólo asesora a Mauricio Macri sino que, además, tiene puesta la camiseta de Pro. Así también, Gustavo Ferrari con De Narváez, o Carlos Kunkel, Carlos Zanini y Julio De Vido para el kirchnerismo. Héctor Recalde, el abogado de la CGT, es considerado el principal proveedor de ideas de Hugo Moyano. Muchos los señalan como la materia gris que diseña la sociedad política con los Kirchner o arma artilugios legales para afianzar el monopolio sindical, motivo de los últimos paros de subtes.

El vicepresidente Julio Cobos, atento al pulso de la opinión pública, atiende el consejo de consultores externos que le traen encuestas y con quienes "pelotea" distintos temas. El analista Fabián Perechodnik, de la consultora Poliarquía, es uno de ellos; Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios para una Nueva Mayoría, y un clásico de referencia para la mayoría de los políticos que están hoy en el candelero, es otro. "Sé que influyo en las decisiones porque me lo dicen, pero muchas veces no sé sobre quién", dice Fraga, en alusión a los análisis que distribuye su consultora.

Elisa Carrió -podríamos decir que junto con Binner- es una de las pocas líderes políticas que se interesa por tender puentes con el mundo académico, con el declamado fin de que le aporten ideas nuevas. El instituto Hanna Arendt es una muestra de esta intención. Pero además, Carrió -que no tiene plata para invertir en asesores de imagen ni mucho menos en encuestas- suele incorporar intelectuales a quienes, como en el caso del diputado Fernando Iglesias, les ofrece cargos en el poder político concreto. Un camino similar recorrió el profesor de filosofía Samuel Cabanchik, aunque esa alianza no perduró: Cabanchik pegó el portazo hace poco tras alegar que Carrió no puede escuchar voces disidentes.

Es curioso lo que pasó en el universo K con la influencia magnética que solían ejercer las encuestas y los consultores en tiempos del ex presidente: antes, en tiempos de Néstor Kirchner presidente, los sondeos de opinión eran la verdad revelada; hoy el Gobierno se fue al otro polo y, en ese autismo, parece haber perdido la brújula. La desatención al tema de la inseguridad, una de las prioridades de los argentinos, es un buen ejemplo de esa desconexión.

Un funcionario de la comunicación K lo sintetiza con honestidad brutal: "Hoy más que nunca nadie influye sobre Néstor y Cristina; más bien, es al revés: ellos plantean un debate y luego se buscan los influyentes adecuados o los intelectuales afines que brinden sustento para esa batalla".

Durante el conflicto con el campo, varios posicionamientos de los intelectuales de Carta Abierta fueron tomados por el discurso de Cristina y Néstor Kirchner. La caracterización de los grandes medios de comunicación y la dirigencia agraria como la expresión de una "nueva derecha" surgió de esa usina de ideas cuyas cabezas más visibles son el filósofo Ricardo Forster y Horacio González. Y, en el caso de la batalla con el Grupo Clarín, participaron académicos de la universidad pública, del perfil de Damián Loretti, director de Ciencias de la Comunicación, de la UBA, o Martín Becerra y Guillermo Mastrini, investigadores y docentes en la Universidad de Quilmes, quienes hicieron sustanciales aportes teóricos a la ley de medios K.

Cuando Francisco de Narváez, en plena campaña, tuvo que decidir si iba o no al programa de Marcelo Tinelli, uno de quienes inclinaron la balanza por el sí fue el experto en imagen, Ramiro Agulla: "Era una decisión difícil porque, si salía mal, podíamos perder la elección" -explica Gustavo Ferrari, su principal operador-. La voz de Ramiro pesó y hubo otras consultas. Pero la decisión final la tomamos nosotros dos porque es tu propia piel la que se pone en juego y eso no se puede delegar".

La mayoría de los influyentes coinciden en que, entre los políticos, Francisco De Narváez es el que más escucha, mientras que el universo K es, por lejos, el más impermeable a voces extraterritoriales. A Carlos Reutemann, que suele definir muchos temas con su joven esposa Verónica, le cuesta procesar los cambios, mientras que Macri avanza y retrocede demasiado, cuando ya tomó una decisión.

Y Binner parece encarnar hoy un experimento novedoso: no se priva de asesores de comunicación como el mencionado Mansilla, pero a la vez convoca a Tomás Abraham para discutir ideas sin plazo: ambos aseguran que no buscan clausurar discusiones ni apresurar alineamientos. A cargo del tanque de ideas del santafecino, el Centro de Estudios Municipales y Provinciales (Cemupro), el filósofo -que trabaja ad honorem- propuso armar una convergencia entre lo técnico y lo político, armando equipos. "¿Cómo es mi tarea con Binner? Simple: consiste en no dejarlo tranquilo, discutir, mostrarle complejidades, anticiparle el costo de determinadas decisiones. Ser, salvando las distancias, como un tábano socrático."


Y de hecho, Abraham criticó abiertamente la adhesión del PS a la ley de medios. Alicia Siciliani, coordinadora de los Cemupro, explica la dinámica de esa relación: "No nos interesa rodearnos de adulones, sino saber realmente cómo se ven, desde afuera de nuestro proyecto, los distintos temas, y Tomás nos lo dice en la cara". Para las consultas económicas, en tanto, Binner lo llama a Bernardo Kliksberg, asesor principal del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y una autoridad en los estudios sobre la pobreza.

Rosendo Fraga se mete en un aspecto más específico de la influencia: "Hay casos en los cuales una empresa tiene que resolver algo con el Gobierno. Para eso, escuchará y tomará muy en cuenta a alguien que tenga buenas relaciones con el poder o que, por lo menos, lo conozca bien desde adentro. Actualmente, ese rol lo está cumpliendo Alberto Fernández".

Hay una máxima que vale para esos grandes grupos económicos que -por su actividad o por su llegada a la opinión pública- tienen una mayor vinculación con el Estado. Llámese Clarín, llámese Techint. Estos conglomerados cuentan con un equipo propio de expertos porque el lobby requerido es mucho y constante; lo mismo que las decisiones por tomar. Sergio Berensztein es uno de los politólogos que suelen ser convocados desde la calle Piedras para exponer, ante Magnetto y su grupo (quienes también escuchan a Natalio Botana), posibles escenarios futuros de la Argentina. Y si de planificar una estrategia judicial se trata, sobre todo ahora en tiempos bélicos, el CEO de Clarín confía en el criterio del abogado Hugo Wortman Jofre, ex socio de Luis Moreno Ocampo.

Acotar la incertidumbre

Como se ve, hay objetivos de cortísimo plazo, urgentes, y objetivos de largo alcance. En todos los casos, coinciden los especialistas consultados, la demanda central es acotar la incertidumbre. Pero, ¿cómo se acota la incertidumbre en la Argentina?

Sergio Berensztein concede en que ésa es una tarea ingrata en nuestro país, pero se atreve a sugerir algunos puntos de referencia para orientar la búsqueda sobre nuestra sociedad: "De la historia, se extrapolan líneas a futuro. Por ejemplo, hay valores de la sociedad argentina que no se van a modificar en el mediano plazo: la nuestra es una sociedad que se ha vuelto culturalmente estatista, como Francia; la cultura de los noventa no va a volver, no al menos en el mediano plazo. La demanda social es de autoridad sin autoritarismo. La gente quisiera a un líder expresado en un Alfonsín más firme o en un Kirchner más bueno. Son demandas que van a seguir por mucho tiempo y conocer esos valores más permanentes permite tomar decisiones".

Después de todo, si la inestabilidad es un rasgo dominante del ADN político argentino y las crisis a repetición son la marca en el orillo del genoma nacional, es comprensible que las clases dirigentes no confíen en un solo asesor estrella ni pongan en manos de un solo intelectual a la vieja usanza las decisiones cruciales o los grandes lineamientos empresariales o partidarios. Así, el ramillete de consejeros del rey -que puede combinar, según los casos, militantes de la mesa chica, economistas, analistas políticos, consultores de imagen, abogados o intelectuales- se impone como moderno antídoto contra la amenaza más temida, la incertidumbre.

© LA NACION

viernes, 6 de noviembre de 2009

Entrevista a Chris Hughes: "El chico que hizo a Obama presidente"

Cristina Castro
Diario El País

"El chico que hizo a Obama presidente". Así bautizó la revista estadounidense Fast Company a Chris Hughes , un chico rubio e imberbe de 25 años que tiene a sus espaldas la dirección de la campaña presidencial de Barack Obama en Internet y, junto a compañeros de la Universidad de Harvard, la creación de Facebook, la red social que agrupa ya a más de 300 millones de usuarios en todo el mundo. Estuvo en Madrid para participar en el Congreso Europeo de Comercio Electrónico, que organizó la Asociación Española de Comercio Electrónico (AECEM) y el Ayuntamiento de Madrid.

¿Qué se siente siendo El chico que hizo a Obama presidente , es más un honor o una responsabilidad?

(Sonríe y se echa hacia detrás en el asiento) ¡Este título me va a perseguir siempre! No puedo llevarlo, porque no es cierto. La gente que hizo a Obama presidente fueron decenas de miles, millones de voluntarios que salieron a la calle, hicieron llamadas, recaudaron dinero, ellos consiguieron que la campaña tuviera éxito. Ellos fueron los que hicieron a Obama presidente; lo que nosotros intentamos fue, con la tecnología, hacer más fácil su trabajo y luego dejarles el camino libre.

Pero hay que reconocer que su labor fue muy importante para Obama

No se sabe qué podría haber pasado si se hubiese hecho de otra manera, pero creo que la campaña de Obama tenía la filosofía de creer en las nuevas tecnologías y de dar poder a la gente. Y eso ya estaba antes de que yo llegara así que, en esa medida, la campaña hubiera tenido éxito de todos modos.

¿Cómo cree que está actuando el presidente de Estados Unidos respecto a las nuevas tecnologías?

Creo que bien. Está adoptando las tecnologías, aunque el Gobierno es muy diferente de la campaña. Yo he aprendido rápido que el Gobierno trabaja muy despacio, así que es difícil verlo. Tenemos eventos, chats, datos, han rehecho completamente su página... pero se podría hacer mucho más. No es algo concreto que debería hacer ahora mismo, sino de cosas pequeñas, como escuchar a la gente a través de la Red, por ejemplo, pequeños pasos que pueden tener mucho éxito.

Se dijo que Howard Dean, candidato demócrata a las primarias de 2004, fue el primer candidato de Internet. ¿Por qué entonces no funcionó?

Los políticos llevan tiempo usando la Red para recaudar dinero, y lo han conseguido. Pero la diferencia es que nosotros no usamos Internet porque sí: nosotros la usamos para dar poder a la gente, para crear bases, gente que se sienta responsable, parte de la campaña todos los días. Y ése es el porqué, no entras en la Red para leer algo sobre Barack Obama, sino para crear contenido.

¿Y las redes sociales?

También, aunque no es magia, lo importante es dar a la gente poder para que se sienta parte del proceso.

Las redes sociales también conllevan riesgos, como la pérdida de intimidad. En España hubo un reciente debate por la publicación de unas fotos en la Casa Blanca en las que aparecían las hijas menores de edad del presidente Zapatero. ¿Cree que son necesarias herramientas de control?

Internet hace el mundo más transparente. Está claro que las tecnologías pueden ser mal utilizadas, pero la gente ahora tiene mucho más acceso a la información y eso es bueno. Por otro lado, ya hay cierto control pero lo más importante es la educación en un uso responsable.

Además de en política, las redes sociales pueden ayudar a otras causas en las que usted se ha involucrado, como la de los jóvenes gays y lesbianas. ¿Hasta qué punto hay potencial?

Ahora mismo, en Estados Unidos, si tienes un grupo de gente apasionada por una causa, ya sea jóvenes gays o lesbiana, o el cambio climático, funciona. En el caso de los jóvenes gays y lesbianas espero que haya pronto una plataforma para que cada cual pueda contar su historia y conectar con los demás. Pero hay potencial para cualquier cosa que le interese a la gente.

¿Cree que ha habido algún invento o revolución que pueda compararse a la creación de las redes sociales?

Es muy difícil de decir, porque las redes sociales son algo fundamentalmente humano, es compartir, conectar con otra gente. Así que no creo que pueda haber nada para comparar.

¿Cómo cree que va a cambiar Facebook en el futuro?

Necesitamos innovar en el software, queremos permitir que, con tu contraseña de Facebook, puedas conectarte y hablar con tus amigos desde otras páginas web. Y creo que es una gran oportunidad para que cada web pueda aprovechar todo lo que Facebook ofrece.

© El Pais, SL

lunes, 2 de noviembre de 2009

La campaña en Aganistan: Tras la renuncia de Abdulá, se anuló el ballottage

El anuncio coincide con el arribo esta mañana a Kabul del titular de la ONU, Ban Ki-Moon, quien se reunirá con Karzai, Abdullah y con responsables de la seguridad, luego del ataque suicida que la última semana costó la vida de cinco empleados extranjeros de esa organización internacional.

"Declaramos que Hamid Karzai, que obtuvo la mayoría de los votos en la primera vuelta y es el único candidato en la segunda, es el presidente electo de Afganistán", dijo el presidente del CEI, Azizulá Ludin.

Ludin preciso que la decisión fue tomada de acuerdo con la ley electoral y la Constitución afganas, y "en aras del interés supremo del pueblo afgano".

Fuente: Pagina 12



























domingo, 1 de noviembre de 2009

El oficialismo chileno, ante su mayor reto

SANTIAGO, Chile.- Convertida en el conglomerado político más exitoso en la historia de Chile después de 20 años de gobierno, en el oficialismo chileno la consigna es clara: pase lo que pase la noche del 13 de diciembre, la Concertación debe ser refundada.

La apuesta sería con Michelle Bachelet a la cabeza, para así capitalizar su histórica popularidad cercana al 80%, la misma que el candidato presidencial oficialista Eduardo Frei no ha sabido aprovechar.

Junto con ello, se pretende volver a conquistar a los disidentes, los partidarios de Marco Enríquez-Ominami, los renegados democristianos integrantes del Partido Regionalista Independiente (PRI), y los adherentes del izquierdista Jorge Arrate. El tercer paso es el postergado recambio generacional, tras el cual nuevos nombres deberían tomar la batuta, de la mano de un acuerdo programático.

Ahora bien, ¿por qué ocurre todo esto? ¿Qué ha pasado? "La Concertación acumuló fracasos en el escenario más importante, el campo de la política, empobreciendo los partidos y mostrando una incapacidad manifiesta para hacer el recambio generacional", expresó a LA NACION el analista político y ex jefe de gabinete de Frei, Genaro Arriagada.

"En ese escenario, el fenómeno de Ominami es una propuesta light . No hay «voto bronca», sino «voto castigo»: un voto de cansancio", sostuvo.

"Marco mandó a jubilar a un conjunto de personas que pasaron de primera división a viejos cracks. Es un mensaje tremendo a las dirigencias políticas que son las responsables de esa candidatura", declaró el ex presidente Ricardo Lagos.

En su opinión, si a Enríquez-Ominami le hubiesen permitido participar en las primarias de la Concertación, no habría un candidato compitiendo por fuera del oficialismo por un electorado afín.

"La dirección política de la Concertación está fallando. No es razonable el nivel de aprobación política de la presidenta y su gobierno, y que el candidato que va a continuar con esas políticas aparezca mal evaluado", completó el ex mandatario.

Pero la realidad es incontrastable. La evolución de las encuestas tiene hoy al candidato oficialista en una cerrada disputa con el diputado independiente, visiblemente lejos del empresario y abanderado opositor, Sebastián Piñera.

El punto más preocupante para el oficialismo, sin embargo, son los números que arrojan ambos candidatos en un eventual ballottage ante Piñera. Según los últimos sondeos Enríquez-Ominami sería el mejor perfilado para hacer frente al candidato de la Coalición por el Cambio en la segunda vuelta del 10 de enero.

Ayer una encuesta de Giro País volvió a posicionar a Piñera en el primer lugar, con un 36,4% de las preferencias, seguido de Frei (25,8%) y Enríquez-Ominami (17,9%).

Para el ballottage, según el mismo sondeo, el diputado de extracción socialista volvió a conseguir mejores números que el senador democratacristiano: mientras Piñera se impone por un estrecho margen a Frei (42,2-42%), Enríquez-Ominami conseguiría derrotar al empresario (41,1-40,2%). La estrategia del comando oficialista busca hoy privilegiar los grupos de votantes homogéneos que pudieran marcar la diferencia: para ello se reunió ayer con los evangélicos en el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes (son cerca de 1,5 millones de fieles en todo Chile) y visitará hoy Mendoza en busca del sufragio de los chilenos residentes en la Argentina.

Errores de campaña

"Tanto si tenemos éxito en primera vuelta como si perdemos, será imprescindible construir una nueva mayoría para ganar en enero. Ambos escenarios obligan, porque, aunque pase Frei, vamos a ser minoría", apuntó Pepe Auth, el presidente del Partido por la Democracia, una de las fuerzas de la Concertación.

¿Cuáles fueron los errores de Frei? "Es el caso de la peor administración política de una campaña jamás hecha. Frei se aisló y sustituyó a los partidos por un grupo pequeño que no representa nada. De perder en primera vuelta, vendrá un ajuste de cuentas muy grande", explica a LA NACION un alto dirigente de la Concertación.

Los cargos relevantes en la campaña, entregados a dirigentes de los partidos, fueron meramente decorativos. El propio José Antonio Gómez, alto dirigente del oficialismo, golpeó la mesa en más de una ocasión sin respuesta alguna por parte del comando. Figuras señeras del conglomerado, como Belisario Velasco, hoy brillan por su ausencia.

La "refundación" proyectada deja también un sesgo preocupante: no "quemar" a posibles figuras capaces de rearticular el modelo de la Concertación lejos de la apuesta opositora a Pinochet de los años 80 y 90.

Entre éstas están el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, quien según fuentes de La Moneda se integraría al comando oficialista sí o sí para el ballottage, y la vocera de gobierno, Carolina Tohá.

Esta semana, Frei ya acusó el golpe y prometió que al menos la mitad de su gabinete estará integrado por políticos menores de 45 años. ¿Estará la Concertación dispuesta a arriesgar sus últimas naves por "salvar" su candidatura? La respuesta sólo se sabrá la noche del 13 de diciembre.

Fuente: La Nación

Joseph Chías, 'gurú' del posicionamiento de ciudades, dirigirá Plan de marketing turístico de Bogotá

Bogotá tiene sus nichos. Está el grupo de personas que vienen de turismo religioso, a visitar al Señor Caído, al Divino Niño y la Catedral de Sal de Zipaquirá.

También, el cultural: gente que viene a conciertos, a Rock al Parque, a exposiciones y al Festival Iberoamericano de Teatro. Y en este punto, el Museo del Oro tiene una posición "destacadísima".

Así, al menos, lo define Josep Chías, unos de los 'gurús' de posicionamiento de ciudades y director técnico de la campaña 'Plan de marketing turístico de Bogotá', de la Alcaldía, que se lanza en el 2010.

En su hoja de vida figura que fue el artífice para que Barcelona, la ciudad donde nació, se convirtiera en la sede de los Olímpicos de 1992; también, que tuvo a su cargo la campaña 'Brasil sensacional' y ha liderado la construcción de un mercadeo para la identidad de México.

Además, ha sido experto en comunicación para la Unión Europea e hizo parte de talleres técnicos de las Misiones Jesuíticas-Guaraníes de Argentina, Brasil y Paraguay.

Chías fue contratado por International Strategies Group - ISG Ltda., empresa colombiana que ganó la licitación de mercadeo turístico de la ciudad convocada por el Instituto Distrital de Turismo, y estuvo en la ciudad la semana pasada, recorriéndola de nuevo.

Dice que eso es lo que hace cuando lo contratan. "Me gusta el entorno verde representado por los cerros y los parques, especialmente, algo que poco se ve en las grandes ciudades. También tiene una gran oferta de compras, así como su parte cultural".

Para él, que existan 22 campos de golf en la sabana, es otro aspecto a destacar, "porque no lo hay en todas partes, menos en América Latina".

Con Gustavo Monroy, director de ISG Ltda., ha trabajado en el tema de la ciudad. Para llegar a un punto específico y conocer las fortalezas y debilidades, hicieron 2.400 encuestas a turistas nacionales y extranjeros (véase recuadro) y 200 a operadores turísticos.

"Hay aspectos concretos y son los lugares donde se quiere vender la ciudad: a los países vecinos (Perú, Panamá, Ecuador y Venezuela), así como a Estados Unidos, México y España", dice.

Y agrega que pese a que Bogotá tiene mucho de lo que exige un turista extranjero, no posee un ícono fácilmente reconocible, "ni las montañas ni las playas de Río de Janerio, tampoco el dinamismo de Nueva York y Sao Paulo".

Sin embargo, para él la oferta hotelera es muy buena, así como los planes para niños.

Chías dice que tiene cuatro puntos para potencializar a Bogotá: comida, oferta de compras (promocionar la calle de los diseñadores, que le parece excelente), cultura y carácter.

"En esa combinación voy a trabajar. Estoy seguro de que esta ciudad tiene mucho más de lo que los nacionales y extranjeros saben", comenta.

En enero, cuando se lance la campaña, se conocerá el alma de la Bogotá a la que Josep Chías la pondrá el cuerpo de una ciudad con el sello de destino turístico.

¿Qué dice la encuesta?

Las ambiciones de Josep Chías son grandes: espera que a la ciudad le ingresen entre 600.000 y un millón de dólares por año por concepto de turismo.

Otro punto importante es que la gente viene a comprar ropa. Los altos ejecutivos internacionales adquieren ropa interior femenina para sus esposas y prendas masculinas (en ambos apartados hay marcas preferidas).

El turista nacional ve a Bogotá como la "gran ciudad". Viene y se aloja en casas de familiares.

Los niños dicen que Maloka es el sitio que quieren conocer.

Fuente: El tiempo.com / Bogota

Los sondeos quedaron en la mira del Gobierno

El proyecto de reforma política que promueve el Gobierno tiene otro aspecto que a medida que empieza a leerse la letra chica de la ley provoca más dudas.

Se trata de la prohibición de difundir encuestas electorales desde 15 días antes de los comicios y, en general, toda la regulación que establece en torno a los sondeos.

Según el articulado de la iniciativa kirchnerista, las consultoras que "deseen hacer públicas por cualquier medio encuestas de opinión o prestar servicios a las agrupaciones políticas [capítulo II, Art. 86]" deberán primero anotarse en un registro ante la Cámara Nacional Electoral.

Además, durante la campaña, tendrán que presentar un informe de cada trabajo que realicen, en el que deberá constar quién los contrata, todos los detalles técnicos de la encuesta y cuánto cobraron por hacerla.

Esta información "será publicada en el sitio web de la Justicia Nacional Electoral para su público acceso por la ciudadanía", dice el proyecto.

Los referentes de la Coalición Cívica y la UCR habían pedido esta medida de control de las empresas de sondeos en las últimas elecciones, porque sospechaban que las encuestadoras contratadas por el Gobierno y por Unión Pro tendían a beneficiar a sus clientes con sus números.

Sin embargo, para algunas ONG que trabajan por la transparencia, el control es excesivo, sobre todo por las sanciones previstas en la ley: cualquiera que incumpla la normativa no podrá inscribirse en el registro de encuestadores (es decir que no podrá trabajar) "por un período de entre dos y cuatro elecciones".

Los costos

La medida también fue rechazada por la mayoría de las consultoras. "Es violatorio de la confidencialidad de una profesión liberal y no hay razones que justifiquen semejante exigencia. Es la AFIP la que debe tener la información del monto de las facturas, y no el Gobierno; no es correcto ni ético hacer publicidad con un cliente", apuntó Graciela Römer.

Pero sin dudas el artículo que provoca más críticas es el 87, que dice que "15 días antes de las elecciones ningún medio de comunicación [...] podrá publicar resultados de encuestas o sondeos de opinión, o pronósticos electorales, ni referirse a sus datos".

Para Fabián Perechodnick, director de Poliarquía, se trata más que nada de una restricción para los medios. "Nosotros seguiremos realizando trabajos, pero no les dejarán a los medios publicarlos", sostuvo. La directora de Poder Ciudadano, Delia Ferreira Rubio, consideró que la norma "atenta contra la libertad de expresión", porque es una prohibición que pesará más que nada sobre los medios, que no podrán ni siquiera "referirse a los datos" de las encuestas, algo impensado en las mayores democracias del mundo.

Fuente: La Nación