Mostrando entradas con la etiqueta Honduras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Honduras. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de diciembre de 2009

Los rumores de golpe acosan a Lugo

Por Martín Suaya

El fantasma de un golpe de Estado todavía acosa al presidente paraguayo Fernando Lugo. Esta semana lo volvió a invocar: desde que asumió, en agosto de 2008, ya intentaron derrocarlo no una, sino varias veces, aseguró. Según el ex obispo, los golpistas de su país lo rondan, están al acecho. “Ha habido numerosos intentos de golpes de Estado en mi contra desde que asumí el gobierno”, dijo el mandatario a los miembros del cuerpo diplomático paraguayo el martes de esta semana. “Después de décadas de dominio de un mismo grupo político, no sorprende que haya sectores que aún hoy sigan teniendo la tentación de interrumpir el proceso democrático”, agregó. Pero sus advertencias no parecen ser muy oídas entre los que se suponen sus aliados. “Luchamos día a día contra el fantasma de la inestabilidad y la caída”, volvió a insistir ayer el presidente. Es que el Partido Liberal, la formación que lo llevó al poder, ya se retiró, al menos en la práctica, de la coalición oficialista. Y su líder y vicepresidente de Lugo, Federico Franco, lo dejó en claro esta semana. “Estoy listo para asumir”, aseguró el número dos paraguayo. De por sí húmedo, el clima en Asunción, bajo el ejemplo de Honduras, pareciera estar tornándose cada vez más espeso.

Para alertar sobre esta situación, Najeeb Amado, secretario general del Partido Comunista Paraguayo (PCP), y Ernesto Benítez, dirigente campesino, estuvieron esta semana en Buenos Aires y, desde un hotel del centro, en diálogo con Página/12, lanzaron su advertencia. “En Paraguay se está tramando un golpe vía institucional desde diversas instancias del Estado, pero en particular desde el Parlamento, algo similar a lo que ocurrió en Honduras. El vicepresidente Franco es una de las cabezas visibles de la avanzada golpista, y la forma que podría adquirir el golpe es la de un juicio político”, explicaron Amado y Benítez.

–¿Bajo qué argumentos?

A.: –Básicamente tres. Primero está el secuestro del ganadero Fidel Zavala que, desaparecido desde hace sesenta días, tiene a toda la vieja oligarquía civil y militar clamando que la responsabilidad es de una supuesta guerrilla llamada Ejército del Pueblo Paraguayo. Luego, desde el Parlamento están tratando de montar un supuesto caso de corrupción contra Lugo por la compra de unas tierras para repartir entre familias campesinas. Y, por último, claro, los casos de paternidad.

–¿Con qué apoyos cuenta Lugo en el Poder Legislativo?

B.: –(se miran entre sí) En el Senado, le responden dos senadores sobre 45. Y en Diputados, en una buena sesión, dos diputados apoyan al presidente.

–La reforma agraria fue una de las principales banderas de la campaña del presidente. ¿Se avanzó en algo en el reparto de tierras?

B.: –En nada. Presentar un proyecto de expropiación en el Parlamento sería una causal de juicio político inmediato.

–Da la sensación de que el gobierno de Lugo está institucionalmente paralizado. Si no puede hacer nada, ¿cuál sería la necesidad de derrocarlo?

B.: –El crecimiento de los movimientos sociales se tornó muy grande para las viejas oligarquías.

A.: –En Paraguay se dio un cambio fundamental, y es el cambio del sujeto político. Si bien no se pudo avanzar con grandes reformas, las antiguas camarillas ligadas al Partido Colorado y al Partido Liberal no pueden soportar que los movimientos sociales estén accediendo al control de ciertos resortes del Estado.

–¿Cuál es la actitud de las fuerzas armadas?

B.: –A pesar de haber descabezado a la cúpula hace algunas semanas, el presidente lo dijo claro: sigue habiendo bolsones golpistas en las tres armas.

–¿Qué rol están jugando los medios?

A.: –Son una parte esencial en el esfuerzo desestabilizador, con el diario ABC Color a la cabeza.

–¿Qué puede hacer Lugo para revertir esta situación?

A.: –Jugar más a fondo y decidirse por los movimientos sociales. Los partidos tradicionales ya le demostraron que, llegado el momento, lo abandonan.

B.: –Pero la fuerza del pueblo es tremenda.

Fuente: Pagina 12

domingo, 29 de noviembre de 2009

"Ni vencidos ni vencedores", lanzó Mujica tras ser elegido presidente de Uruguay

MONTEVIDEO.- Con un escenario que hace prever una victoria irreversible del ex tupamaro José Mujica como telón de fondo, miles de uruguayos enbanderados en los colores del Frente Amplio comenzaron a llenar las calles de Montevideo para los festejos. Mientras tanto, crecía el desánimo en el comando del ex mandatario Luis Lacalle.

El presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto, dijo que los datos que tienen de encuestas de boca de urna dan una ventaja amplia para José Mujica, pero que para hacer pronunciamientos políticos prefieren tener el resultado de un trabajo propio que lo tendrán disponible en el corto plazo.

La proyección de resultados realizada por la consultora Factum estima que la fórmula Mujica-Astori obtuvo 51,6% de los votos, contra 44,4% para Lacalle-Larrañaga. Cifra, por su lado, atribuye 51,5% a la fórmula oficialista y 44,4% a la opositora; en tanto, Equipos Mori otorga 50,1% a 46,2%,.

Mujica llegó poco antes del cierre de las urnas al búnker de su partido, sobre la Rambla Sur, donde está su comando electoral y en donde se encuentra reunido con diriigentes de la coalición de izquierda.

Apenas conocidos los primeros sondeos a boca de urna, el presidente Tabaré Vázquez dijo que habló con Lacalle. "Lo saludé porque comprendo lo que estara viviendo, yo lo he vivido en otra oportunidad, y le he dicho que en cuanto tengamos el material de la transicion sobre gestión de gobierno, también se lo vamos a dar a él", señaló. Y agregó: "Ahora voy a saludar al querido compañero Pepe Mujica".

Pese a todo, las inundaciones que afectan al país y que dejaron más de 6000 evacuados, como así también el alerta meteorológico vigente, no entorpecieron el normal desarrollo de los comicios, en los que a Mujica las encuestas le otorgan más de siete puntos sobre su rival.

Tras sufragar, el ex guerrillero tupamaro insistió hoy en buscar acuerdos con la oposición, algo que ofreció durante la campaña. Incluso volvió a mencionar la posibilidad de ofrecer ministerios a la oposición si se logran entendimientos. "Si podemos construir con la oposición algunos puentes de acuerdo para llevarlos adelante y transformarlo en decisiones nacionales y no partidarias, mucho mejor", dijo.

En ese sentido, el ex presidente Lacalle instó a construir la unidad entre los uruguayos y a mantener la tolerancia, cualquiera sea el candidato que resulte vencedor. "El día de hoy nos llama a evocar la unidad nacional y puede parecer extraño que hablemos de palabra cuando estamos en plena competencia entre dos candidaturas por la presidencia, pero justamente ese es el espíritu de la democracia", señaló.

Por su parte, un tema que quedó resuelto en la primera vuelta de las elecciones, el 25 de octubre pasado, fue la integración del nuevo Parlamento, donde el Frente Amplio se aseguró una mayoría parlamentaria de 16 senadores (sobre 30) y 50 diputados (sobre 99).

Respecto a los resultados, el presidente de la Corte Electoral, Carlos Urruty, informó que el recuento oficial de votos será "absolutamente más rápido" que en octubre, y estimó que el escrutinio preliminar que realiza cada mesa una vez terminada la elección ``no tiene por qué demorar más de una hora´´.


Vázquez opinó sobre Honduras. Tras votar en horas de la mañana, el presidente Tabaré Vázquez comparó la libertad y democracia del proceso en Uruguay con la situación de Honduras, en donde las elecciones se realizan en el marco de un golpe de Estado.

El presidente dijo que las elecciones de Uruguay y las de Honduras, en donde el presidente Manuel Zelaya fue derrocado el 28 de junio, "están en polos opuestos". "El camino en Honduras debió haber sido restituir al presidente elegido libre y democráticamente por el pueblo hondureño y después concurrir a elecciones libres", manifestó.

En relación a los comicios de su país, el mandatario resaltó que "es un día con gran historia porque el pueblo uruguayo reedita su votación, como corresponde". "Hay cambios en el país, y este es uno de ellos", agregó.

Agencias AFP, EFE, AP, DPA y Reuters


Las principales propuestas del Frente Amplio

  • Economía: Mantener el crecimiento del PBI, aumentar la inversión, mejorar la competitividad internacional y equilibrar las cuentas públicas.

  • Política: Convocar a una Convención Nacional Constituyente, consolidar el Mercosur y promover el control nacional de la tierra.

  • Sociedad: Incorporar 200.000 niños al sistema de asignaciones familiares y duplicar el presupuesto asignado a seguridad pública.
  • Fuente: La Nación

Con incidentes, concluyeron las elecciones en Honduras

TEGUCIGALPA.- Los hondureños acudieron a votar en un ambiente enrarecido en el que no faltaron los incidentes y las denuncias cruzadas entre el presidente derrocado, Manuel Zelaya, y el mandatario de facto, Roberto Micheletti, sobre el desarrollo de la jornada electoral.

Varias personas resultaron heridas hoy como consecuencia de choques entre la policía y grupos opositores al gobierno de facto en Honduras que se manifestaban en el centro de San Pedro Sula, en el norte del país. Las radios de ese país coincidieron en señalar que varias personas resultaron heridas.

Los manifestantes habían marchado hasta la Plaza Libertad, en el centro de San Pedro Sula, cerca de la histórica catedral. Allí, según el relato de Arnulfo Aguilar, director de la Radio Uno, se habían reunido unas mil personas. Cuando se iniciaba el acto contra la celebración de las elecciones, continuó Aguilar, la policía comenzó a disparar contra los manifestantes.

Mientas gran parte de la comunidad internacional amenaza con no reconocer los comicios por celebrarse en un marco de ruptura constitucional que arrancó con el golpe de Estado contra Zelaya el 28 de junio pasado, los cinco candidatos presidenciales subrayaron hoy la importancia de los comicios como salida de la crisis política.

Las elecciones se desarrollan en un clima de tensión reconocido por votantes y organizaciones de derechos humanos contrarias al gobierno de facto, aunque los invitados para actuar como observadores en las elecciones elogiaron el desarrollo en calma y sin incidentes de la jornada.

Pese a ello, el depuesto presidente Zelaya afirmó hoy que el abstencionismo en las elecciones es, en promedio, del 65 por ciento, según la información que dice haber recibido de diferentes regiones. "De las fuentes que tengo del interior del país, los reportes indican que hay lugares donde el abstencionismo es del 40 y en otros llega al abstencionismo del 80 por ciento", dijo desde la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se encuentra refugiado hace varias semanas.

Por su parte, el presidente de facto, Roberto Micheletti, declaró a la prensa en su ciudad natal, El Progreso, que "no hay incidentes electorales en ninguna parte". "Esperamos que los gobiernos del mundo, porque los pueblos están con nosotros, (...) entiendan que nosotros somos hombres y mujeres que queremos vivir en democracia", subrayó Micheletti.

El candidato del gobernante Partido Liberal, Elvin Santos, destacó que "la gente está saliendo a votar en forma masiva", lo cual "es un mensaje al mundo de que Honduras está firme y dispuesta a defender su democracia". En tanto, el aspirante del opositor Partido Nacional, Porfirio Lobo, dijo que el proceso "se está desarrollando normalmente" y enfatizó que "esta elección marca, sin ninguna duda, el paso para un gobierno de unidad nacional" posterior a la crisis.

Los sondeos dan como favorito a Lobo para ganar las elecciones ante Santos, cuyo partido, al que pertenecen Micheletti y Zelaya, llegó al proceso electoral dividido por el golpe de Estado. Los candidatos de los tres partidos minoritarios también coincidieron en que las elecciones transcurren con normalidad.

Agencias EFE, AP, ANSA, AFP y Reuters (Fuente: La Nación)

Honduras celebra elecciones en medio de una gran confusión

TEGUCIGALPA, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 4,6 millones de hondureños están convocados este domingo a las urnas para participar en unos comicios que han dividido a la población y a la comunidad internacional que se debate entre reconocer la legalidad de los mismos o rechazar los resultados por tratarse de un proceso convocado por un Gobierno 'de facto' que no ha sido respaldado por la mayoría de los países de la región.

En las calles de las principales ciudades de Honduras se pueden ver carteles y pancartas haciendo un llamamiento a votar este domingo o a quedarse en sus casas apoyando al derrocado mandatario Manuel Zelaya en un intento por debilitar las elecciones, las primeras que contaran con una escasa presencia de observadores internacionales.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha dicho que espera una participación del 60 por ciento de los electores inscritos en el padrón, considerando que al menos un millón de hondureños viven fuera del país y no pueden votar.

Sin embargo, el presidente del organismo, Saúl Escobar, ha dejado claro que el "principal reto" es lograr que la abstención no se la protagonista de estos comicios cruciales que determinarán el futuro de esta nación, sumergida en una de las peores crisis políticas de los últimos 20 años tras el golpe de Estado del pasado 28 de junio.

.

Los hondureños elegirán un total de 2.897 cargos entre los que se incluyen el presidente, vicepresidente, diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen) y 128 legisladores al Congreso Nacional. Además de 298 representantes de gobiernos municipales (alcaldes, vicealcaldes y regidores).

Esta es también la primera vez en la que los comicios en Honduras se realizan sin tener al frente a un presidente, ya que el mandatario interino, Roberto Micheletti, decidió separarse temporalmente del cargo el pasado miércoles con el objetivo de abrir para los hondureños "un espacio de reflexión" y evitar cualquier confrontación.

Según lo anunciado, podría retornar a la Presidencia el próximo 2 de diciembre, fecha en que el Congreso Nacional hondureño someterá a votación la pertinencia de restituir o no a Zelaya en el cargo, en el marco de lo establecido en el acuerdo Tegucigalpa/San José firmado por ambas partes a finales de octubre.

Zelaya ha llamado a desconocer los resultados de unos comicios que se celebran con un "Gobierno golpista", tras aclarar que para que las elecciones tengan legitimidad tendría que regresar al poder y entregar el mandato el próximo 27 de enero a quien, según él, debería ser su sucesor y no el de Micheletti.

CANDIDATOS

Son cuatro los candidatos que se enfrentan en esta contienda, aunque en realidad sólo los aspirantes provenientes de los dos únicos partidos, que han gobernado Honduras desde que se restauró la democracia en 1982, tienen posibilidades de ganar.

Se trata de Porfirio Lobo, del opositor Partido Nacional, que se perfila como el posible ganador de la contienda del domingo con el 37 por ciento de los votos, según las últimas encuestas divulgadas días antes de que comenzara esta semana el llamado período de reflexión.

Esta es la segunda vez que Lobo se presenta como aspirante a la presidencia. La primera vez fue en 2005 cuando perdió ante Zelaya. Su principal bandera durante la campaña ha sido promover la seguridad y acabar con la delincuencia, que deja cientos de muertes cada año en ese país, mediante el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y el sistema de justicia.

Por parte del gobernante Partido Liberal --al que pertenecen Zelaya y Micheletti-- está Elvin Santos, quien renunció en 2008 a la vicepresidencia para lanzarse al ruedo electoral. En todo momento ha expresado su confianza en la posibilidad del triunfo pese a haber sido compañero de fórmula en 2005 del presidente derrocado.

Santos logró ser candidato a la presidencia por el Partido Liberal después de vencer en las elecciones internas de 2008 a Micheletti, cuando entonces era jefe del Congreso. Esta situación, y posteriormente el golpe de Estado, puso en evidencia la drástica división interna de su partido que ha afectado notoriamente a este grupo político de cara a estos comicios.

Por otra parte, los candidatos del Partido Liberal, Partido Nacional, Democracia Cristiana y de Innovación y Unidad firmaron este jueves un pacto, con el respaldo del Gobierno interino, en el que fijan su visión para el país y se comprometen a trabajar en una serie de objetivos en 2010, incluidos garantizar la estabilidad macroeconómica y la seguridad.


DIVISIÓN INTERNACIONAL

Estas elecciones contarán con el respaldo internacional de Estados Unidos, Panamá y Perú, los únicos países en declarar abiertamente su apoyo a estas elecciones, en contra de la postura adoptada por Venezuela, Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Cuba, Guatemala, Nicaragua y República Dominicana al confirmar que no reconocerán al Gobierno resultante de las mismas. México, por su parte, ha dicho que no se pronunciará hasta después de los comicios.

Los países latinoamericanos que se niegan a reconocer los comicios argumentan que se trata de un proceso "ilegítimo" que no cuenta con las condiciones necesarias para garantizar la transparencia de las votaciones y la libertad de expresión de ciudadanos y partidos políticos.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que "América Latina y América Central tienen experiencias de sobra con golpistas que usurpan el poder rompiendo los principios democráticos, y si aceptamos eso, puede ocurrir lo mismo en otro país mañana".


Brasil es uno de los países que más apoyo ha prestado a Zelaya, a quien proporcionó refugio en su Embajada en Tegucigalpa después de que el mandatario consiguiera volver al país el pasado 21 de septiembre.

Asimismo, el presidente venezolano, Hugo Chávez, calificó la pugna electoral como una "farsa" y afirmó que los países libres no reconocerán unos comicios "desarrollados al amparo de los golpistas".

"¿Cómo pueden celebrarse elecciones democráticas con los militares en la calle, en un país sitiado?" se preguntó, al tiempo que indicó que solo Estados Unidos y los "gobiernos derechistas" aceptarán los sufragios.

Por su parte, la ONU, el Grupo de Río, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), así como otros organismo manifestaron su desconocimiento a este proceso por el mal precedente que sienta para la región.

Mientras en España cerca de 40 organizaciones civiles solicitaron al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que no reconozca los comicios y que impulse en el seno del Consejo de la Unión Europea una declaración institucional de rechazo a los mismos. El secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de LaIglesia, dijo recientemente que para España sería "muy difícil" reconocer las elecciones en el actual contexto.

El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, quien sirvió de mediador en el conflicto, ha pedido a la comunidad internacional reconocer las elecciones "si todo transcurre bien", tras admitir que las negociaciones han sido un "fracaso".


"Creo que al final tiene que reinar la cordura y la cordura dice que deberíamos, si todo transcurre bien, normalmente y los observadores no ven nada absolutamente malo el domingo 29 de noviembre, pues yo pienso que la gran mayoría de los países del mundo deben reconocerlas", señaló.

El TSE anunció que unos 3.300 observadores, 3.000 nacionales y 300 extranjeros, estarían presentes en las elecciones, mientras la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter no enviarán representación alguna.

La preocupación porque se produzcan ataques durante las votaciones obligó a la Policía y al Ejército a desplegar 31.000 efectivos y un operativo de desarme para evitar un posible boicot por parte de grupos simpatizantes de Zelaya.

Fuente: Europa Press

domingo, 11 de octubre de 2009

La región, ante una "maratón electoral"

Juan Landaburu

Dentro de dos semanas, cuando elijan al sucesor del presidente Tabaré Vázquez, los uruguayos darán inicio a una agitada maratón electoral de un año en América latina, que podría cambiar la fisonomía de la región y que concluirá en octubre de 2010 con el premio mayor, Brasil, el gigante regional con justificadas aspiraciones de potencia mundial.

El calendario electoral se completará con los comicios presidenciales en Honduras, Bolivia, Chile, Costa Rica y Colombia, y con las cruciales legislativas en Venezuela. En total, más de la mitad de los latinoamericanos elegirán a su nuevo presidente en los próximos 12 meses.

Los grandes interrogantes son si se consolidará el giro a la izquierda que caracterizó a la región en la última década o se conformará un bloque de derecha, y si habrá lugar para nuevas aventuras refundacionales, como las que ya emprendieron Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador.

Chile y Brasil enfrentan escenarios similares: Michelle Bachelet y Luiz Inacio Lula da Silva baten récords de popularidad, pero no encuentran sucesores dentro de sus partidos, y los sondeos anticipan que deberán entregar el poder a la oposición.

La Concertación chilena ha sufrido el desgaste de gobernar durante 20 años, y su candidato, el ex presidente Eduardo Frei, no sólo se encuentra a varios puntos de distancia del empresario de derecha Sebastián Piñera, sino que el ascendente Marco Enríquez-Ominami amenaza con dejarlo fuera del ballottage. Lula, en cambio, aún no ha logrado que su delfina en el Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, supere en intención de voto al liberal gobernador de San Pablo, José Serra.

¿Por qué Chile y Brasil podrían girar a la derecha cuando tienen mandatarios asociados con la izquierda y que, además, gozan del respaldo popular? Para el politicólogo Carlos Gervasoni, de la Universidad Torcuato Di Tella, la respuesta es que la tendencia a la izquierda de la región "ha sido sobrevendida".

"La Concertación es difícil pensarla como coalición de izquierda en términos de las políticas que aplica. Algo parecido se podría decir de Lula. Desde 2002, su gobierno ha sido de centro, y económicamente bastante ortodoxo", señaló Gervasoni.

El cambio de poder en estos dos países no tendría que ver con un giro ideológico, sino con una cuestión de personalidad. "Si Lula se presentara ganaría por robo, pero la popularidad es difícil de trasmitir a otro candidato", explicó Gervasoni.

En definitiva, a chilenos y brasileños no les representa un cambio radical votar a la oposición, ya que no se prevé que Piñera o Serra tengan en mente cambios sustanciales en las políticas económica y exterior.

"Las divisiones entre izquierda y derecha se están volviendo menos importantes que las personalidades, las competencias y las políticas de los candidatos", dijo a LA NACION Peter Hakim, presidente del think tank Diálogo Interamericano, desde Washington.

En Uruguay, Vázquez tampoco logró imponer a su favorito. El candidato del Frente Amplio será el veterano José Mujica, que, a menos que su boca lo siga traicionando, parece encaminarse a derrotar a otro viejo lobo de mar, el ex presidente conservador Luis Alberto Lacalle. No obstante, una alianza de blancos y colorados podría complicar las aspiraciones del ex guerrillero en un ballottage.

El que sí encontró la forma de resolver el problema del traspaso de la popularidad es el colombiano Alvaro Uribe. Todo parece indicar que, referéndum mediante, reformará la Constitución y se postulará a una segunda reelección. Uribe es por el momento el único presidente explícitamente de derecha. Pero las campañas de Piñera y Serra, y el nuevo impulso del Partido Nacional en Uruguay, parecen sugerir cierto resurgimiento de los partidos conservadores en la región.

Pluralidad

"Si bien percibo que la realidad política seguirá siendo muy plural y diversa, la centroderecha latinoamericana se viene fortaleciendo en los últimos años y se prepara para tomar el poder en varios países", dijo a LA NACION María Teresa Romero, analista y profesora de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.

A diferencia de lo que ocurre en Europa, este ascenso de la derecha no estaría necesariamente asociado al impacto de la crisis económica global. "Es interesante ver que la popularidad de los presidentes de Uruguay, Brasil, Chile y Colombia ha aumentado pese a que las economías de sus países han retrocedido", sostuvo Hakim, al referirse a la crisis.

El "socialismo del siglo XXI", que pregona Chávez, tendrá un doble test electoral. En Bolivia, la pregunta no es quién va a ganar, sino por cuánto va a ganar Morales, que cosechará su sexto triunfo consecutivo.

Pero en la cada vez más convulsionada Venezuela, Chávez deberá estar atento al mensaje de las urnas cuando se pongan en juego los escaños de la Asamblea Nacional, actualmente dominada por el oficialismo. El desprestigio internacional y los problemas internos de Chávez, agravados por la caída en el precio del petróleo, podrían limitar su influencia en otros países.

"No creo que los proyectos radicales sigan expandiéndose en la región. Los nuevos gobiernos de izquierda que han ganado o que podrían ganar en el futuro son de izquierda moderada", consideró Romero.

Además, la estabilidad democrática en muchos de los países hace difícil pensar que en los próximos doce meses surjan proyectos refundacionales. "El caldo de cultivo propicio no parece estar en ninguno de estos países, con la pequeña excepción de Honduras, donde es muy difícil saber qué va a pasar", opinó Gervasoni. En efecto, en Honduras todavía la pregunta por responder es si efectivamente se harán las elecciones. El polo opuesto es Costa Rica, la democracia más sólida de América Central, donde la delfina del presidente Oscar Arias, Laura Chinchilla, es la gran favorita.

Así las cosas, más que ideológicamente la región parece polarizarse entre países con democracias estables y maduras, con traspasos de mando no traumáticos, y un conjunto de países con gobiernos personalistas y hegemónicos, cuyos líderes se sienten imprescindibles. La Argentina tendrá que esperar un poco más para decidir en qué grupo quiere ser encasillada.

Fuente: La Nación