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lunes, 8 de junio de 2009

El uso de las encuestas




Por María Roberta Perujo Rivas       

El manejo de las encuestas es, lamentablemente, una práctica corriente en nuestro país y, sobretodo, a un mes de las elecciones. Sin embargo, el Acuerdo Cívico y Social advirtió el peligro que tienen los sondeos cuando éstos “se transforman en marketing político”.

La jefa de campaña del Acuerdo Cívico y Social Patricia Bullrich -acompañada por los titulares de la UCR, Carlos Más Velez, y del ARI, Carlos López Iglesias, y el coordinador de recursos del ACyS, Fernando Sanchez- destacó que “las encuestas son herramientas metodológicas adecuadas para medir conductas o tendencias. Sin embargo, cuando pasan a ser usadas en las campañas políticas, se tergiversa su objetivo sociológico pasando a pretender inducir el comportamiento del votante”.

El Acuerdo Cívico y Social presentó en la sede del Instituto Hannah Arendt un trabajo de comparación de los datos publicados por distintos medios en los días previos de la elección presidencial del 2007, donde se corroboran errores estadísticos de entre el 50 y el 97,5% según la consultora.

“El error promedio a 25 días de los comicios fue del 97,5%; mientras que a 7 días fue del 58%”, explicó la diputada nacional. “Es decir, que esas encuestas fueron sospechosamente mentirosas”, agregó y aseguró que “en estos días vamos a ver publicadas mediciones que intentarán incidir en el comportamiento del electorado, como lo vimos hace dos años”.

Bullrich se refirió también a la necesidad que “se legisle el uso de las encuestas en tiempo de campaña como en otros países. España, Portugal, Brasil, Ecuador, Paraguay y México tienen regulación que obligan a registrar las fuentes de datos utilizadas por las consultoras”.

“Queremos que los medios de comunicación tengan la responsabilidad de conocer sobre qué base científica se hacen las encuestas que se publican y quien pagan las mismas”, resaltó.

“Como hacen con el INDEC, pretenden hacer con el electorado y las encuestas”, enfatizó Bullrich, quien recordó una serie de irregularidades en la campaña electoral por parte del Gobierno nacional y de otros partidos “que tienen mucho dinero destinado”. Y agregó que “se inclumple la ley en tanto se abusa de los recursos públicos; de la publicidad, e incluso hay agrupaciones que empezaron mucho antes sus propagandas”.

Por su parte, Carlos Más Velez resaltó que “no sólo el Gobierno nacional incumple la ley o abusa de los recursos del Estado en la campaña”. “Es notoria la participación de la candidata a diputada nacional del properonismo oficialista en la ciudad de Buenos Aires, Gabriela Michetti, en actos oficiales cuando esta prohibido por la ley”, informó.

En relación con el manejo de los fondos extraordinarios destinados a los partidos políticos, el diputado Fernando Sánchez aseguró -contrariamente a lo expresado por el director Nacional Electoral, Alejandro Tullio- que “el Gobierno ha otorgado al PJ un millón cien mil pesos del total de un millón quinientos mil”.

“Hemos reclamado al ministerio del Interior fondos extraordinarios porque por ley corresponden a la vida institucional de los partidos, estén o no en campaña, y porque siempre es el partido de Gobierno el que primero accede a los mismos sin justificación alguna o detalle de su destino”, agregó.

“Los fondos de campaña siempre llegan tarde y mal por lo que los partidos pasan a financiar a Florencio Randazzo, cuando debería ser el Estado el que sostenga a los partidos políticos legalmente constituidos”, añadió resaltando que “en el mejor de los casos llegan el último día de la campaña cuando no, después de la elección”.

“Randazzo debiera entender que es el ministro del Interior de la Nación, no un agente al servicio del PJ”, reflexionó Sánchez.

Al respecto, Más Velez añadió que “recibir los fondos correspondientes en tiempo y forma pone en mejores condiciones de igualdad a los partidos para llegar a la gente. Es decir, cumplir con la función de dar a conocer la propuesta que acompaña a los candidatos”.

En esa la oportunidad, además, los dirigentes del AcyS reclamaron a la Cancillería que arbitre los medios para que concurran a vigilar el acto electoral los veedores de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Bullrich recordó que los partidos integrantes del AcyS solicitaron al Ministerio de Relaciones Exteriores la participación de los veedores en cumplimiento de la acordada de la Cámara Nacional Electoral de febrero pasado. “Es fundamental e indispensable que la Cancillería Argentina se decida a enviar el pedido a la OEA”, insistió la diputada nacional, quien agregó que “hacen falta ojos que miren de manera imparcial”.

“Tenemos la lamentable experiencia del 2007, por lo que la presencia de veedores internacionales promoverá la confianza pública otorgando transparencia a los comicios”, finalizó.

Por su parte, el presidente de la UCR, Gerardo Morales, en la provincia de Jujuy advirtió que “esta elección está saliéndose de los carriles normales”.

“Hay que tener cuidado en no caer en la trampa de la interna que nos propone el PJ 1 y el PJ 2 en la provincia de Buenos Aires”, sostuvo el titular de la UCR.

“El Frente para la Victoria y el properonismo no están disputándose un proyecto de país, se disputan el control del PJ”, explicó el líder radical y agregó “a esta historia ya la conocemos, sabemos cómo termina, el PJ disidente va a utilizar el resultado de la elección para sacarse una foto en la quinta de Olivos junto a Néstor Kirchner”.

Además, Morales aseguró: “En lugar de realizarse un debate de ideas y de propuestas, por las repetidas trampas que generó el kirchnerismo (cambió la fecha; candidaturas testimoniales o manipulación de los documentos en el RENAPER), se suma ahora la distorsión de las encuestas”.

“Acá los que tienen la plata, tanto De Narváez que viene gastando decenas de millones de pesos desde el año pasado, como el Gobierno que gasta el dinero de todos los argentinos, van a utilizar y manipular las encuestas como se hizo en el año 2007”, advirtió Morales, quien recordó que “a cuatro semanas de las elecciones, todas las encuestadoras otorgaban la mitad de los votos que al final obtuvieron los partidos opositores”.

“Esto se va a repetir antes del 28 de junio y, lamentablemente, degrada el profesionalismo de muchas encuestadoras que terminan siendo funcionales a la plata del poder y a la plata de los que tienen plata”, finalizó el senador jujeño.

Fuente: adnciudad.com

domingo, 31 de mayo de 2009

Casi el 70% rechaza la gestión K y al 52,8% no le gusta el accionar opositor


El rechazo al gobierno de Cristina Fernández entre los electores de todo el país araña el 70 por ciento. Pero el dato sobresaliente es que la mayoría no respalda tampoco el accionar de la oposición.

Según el relevamiento de Management & Fit, realizado en exclusiva para PERFIL, la desaprobación del gobierno de CFK es del 67,8 por ciento mientras que el 25,3 por ciento acepta su conducción y casi el 7 por ciento prefiere no opinar al respecto.

El 52,8 por ciento de los consultados no está de acuerdo en cómo la oposición desarrolla su labor y el 25,1 por ciento coincide con el accionar de este arco político. Mientras que casi un 22 por ciento no define si acepta o reprueba el trabajo de los opositores.

El líder con mejor imagen es el vicepresidente Julio Cobos, que tuvo un crecimiento exponencial tras el voto no positivo a la Resolución 125. El ranking de los que cosechan buena imagen lo completan Elisa Carrió, Carlos Reutemann, Mauricio Macri, Daniel Scioli y Francisco de Narváez.

Sin embargo, dentro de la imagen de estos dirigentes hay distintos componentes. Entre imagen buena y muy buena, Cobos cosecha el 49,7 por ciento, su imagen negativa (regular y mala) araña el 40 por ciento.

Elisa Carrió sigue al vicepresidente con el 39,2 por ciento de imagen positiva y con un 53,9 por ciento de imagen entre los que la perciben mala y regular.

El ex presidente Eduardo Duhalde es quien cosecha, según este sondeo, la peor imagen. Casi el 80 por ciento de los consultados percibe al caudillo bonaerense con imagen mala y regular.

Si bien Francisco de Narváez tiene una imagen buena del 24,2 por ciento y un 5 por ciento lo percibe con muy buena imagen, un alto porcentaje (el 30,1) no sabe qué percepción tiene del candidato PRO-peronista, posiblemente entre esa franja la mayor parte no lo conozca.

Cristina Kirchner recoge una imagen buena y muy buena del 28 por ciento. El 65 por ciento de los encuestados tiene una visión negativa de la Presidenta de los argentinos. Su esposo, Néstor, tiene una imagen positiva menor a la de CFK: alcanza el 21 por ciento. Mientras que la gente que lo ve regular o mal alcanza el 52 por ciento.

Scioli registra una percepción negativa cercana al 60 por ciento. Reutemann también tiene la imagen negativa alta, al menos así lo percibe el 40 por ciento de los consultados por M & F. La percepción negativa del vicepresidente alcanza el 39,9 por ciento y entre los que opinaron sobre Elisa Carrió, el 53 por ciento la ve con una percepción mala y regular.

Expectativas. El relevamiento de Management & Fit destaca que casi el 80 por ciento de los consultados tiene las mismas o peores expectativas que en elecciones anteriores. Quienes no tienen mayores ilusiones está el 39 por ciento de los encuestados, y entre los que cosechan peores expectativas que en otros comicios está el 34,1 por ciento de los electores.

El voto castigo predomina en opositores

Castigar al Gobierno, premiarlo, temor al caos o simpatía especial por alguno de los candidatos son algunas de las razones que determinan el voto en la provincia de Buenos Aires, donde este 28 de junio se renovarán 35 bancas de la Cámara de Diputados de la Nación. Así surge de un relevamiento realizado entre el 14 y el 16 de mayo por la consultora Opinión Autenticada sobre una base de 600 casos.

Entre los seguidores de la dupla oficial integrada por Néstor Kirchner y Daniel Scioli, el 45,2 por ciento elige esta opción porque está de acuerdo con la gestión nacional y con la provincial. De la porción que votará al kirchnerismo sólo el 6,5 por ciento dijo que lo hará por temor a que si pierde esa fórmula el país pueda entrar en un caos, tal como sostiene el oficialismo.

Entre los que prefieren al binomio Francisco de Narváez y Felipe Solá predominan los que quieren castigar y ponerle un freno a los Kirchner. Esa franja representa el 33 por ciento de los que dicen que elegirán la boleta del PRO-peronismo. El resto lo hará por simpatía con De Narváez (41,1 por ciento de los votos) o con Solá (19,8 por ciento).

Entre los que optan por el Acuerdo Cívico se perciben dos franjas muy destacadas. Los que quieren castigar al Gobierno representan el 24 por ciento de sus electores, mientras que quienes lo hacen porque se consideran seguidores de Ricardo Alfonsín alcanzan otro 24 por ciento de los consultados.

Según este trabajo, el oficialismo tiene un voto consolidado, mientras que entre los que prefieren las opciones opositoras el sufragio es inestable: pueden cambiar en cualquier momento a favor de una u otra alternativa. Es decir que el voto K tiene carácter estructural, mientras que el opositor es volátil.

viernes, 12 de septiembre de 2008

"La campaña de Cristina costó cuatro veces más que lo que declaró el kirchnerismo"

Derivaciones del escándalo de la valija

La directora de Poder Ciudadano, Laura Alonso, dijo a lanacion.com que mientras que el kirchnerismo reconoció gastos por $ 17 millones, la cifra asciende a alrededor de $ 80 millones, según los cálculos del organismo; "la Justicia debería revisar todos los informes", añadió

Por Lucrecia Bullrich (La Nación)

Las escandalosas revelaciones del juicio por la valija con US$ 800.000 que se realiza en Miami, que ayer provocaron uno de los embates más duros de la Argentina contra los Estados Unidos de los últimos años y los posibles vínculos entre el tráfico ilegal de efedrina y la política que dejó al descubierto el triple crimen de General Rodríguez, vuelven a ubicar en el centro de le escena las sospechas que rodean el financiamiento electoral y, sobre todo, las dudas en torno a los gastos del kirchnerismo en las dos últimas campañas presidenciales.

"Durante toda la campaña de 2007 Poder Ciudadano marcó la total incongruencia entre el volumen total de gastos del Frente para la Victoria [FPV] y lo que verdaderamente costó la campaña, que fue mucho más que los 17 millones de pesos declarados. Sabemos que, como mínimo, costó entre 60 y 80 millones de pesos. Hay muchísimo dinero que se ha ocultado", indicó a lanacion.com una de las directoras de Poder Ciudadano, Laura Alonso.

Revisar. "Además, los 17 millones que fueron justificados quedan bajo sospecha, sobre todo con el caso de la valija del empresario venezolano [Guido Alejandro Antonini Wilson] y después de del triple crimen de General Rodríguez. Tanto los ingresos como los fondos donados deberían estar bajo investigación judicial por parte de la jueza [María] Servini de Cubría", añadió la especialista.

Alonso puso en duda la legalidad de los fondos que, siempre según Poder Ciudadano, fueron gastados por el kirchnerismo en la última campaña, pero nunca declarados. "Ese dinero pudo haber tenido dos orígenes: de fuentes ilegales, es decir, venir de personas o empresas que por ley no pueden donar a las campañas, o directamente de fondos públicos del presupuesto", puntualizó.

Apuntó además que las irregularidades no son nuevas en el mundo K. "Ya en 2003 el FPV entregó informes de gastos que no guardaban relación con la intensidad de la campaña que se veía en la calle. En ese año, diez días antes de la elección, el comité de campaña del kirchnerismo había declarado un gasto de tres pesos durante 80 días de campaña y donaciones por $500", indicó.

Superhéroes en acción. Para Alonso, otra de las claves del deficiente control del financiamiento político es la falta de recursos. "En 2003 había seis contadores para controlar los informes de los partidos. Cinco años más tarde sigue habiendo la misma cantidad de profesionales. Seis contadores que controlaron más de 3000 informes presentados por los partidos políticos. Así no se puede: son Superman, la Mujer Maravilla, Batman, Robin, Flash y algún otro superhéroe y es imposible que hagan un control eficaz. Se necesitan al menos 20 contadores más y muchos más recursos tecnológicos", graficó.

En la misma línea, comparó la situación de la Argentina con la de otros países de la región. "En la Argentina el control de los expedientes de financiamiento está en manos de la Cámara Nacional Electoral, que es el único organismo con competencia para intervenir. El primer error es que se dota de muchas responsabilidades a los organismos de control, pero no se los dota de los recursos necesarios para controlar con eficacia", planteó.

Diferencia. El contraste de panoramas no terminó allí. "Falta plata para hacer cruces de bases de datos impositivas, de propiedad, de flujo de inversiones y capitales para rastrear irregularidades. En Brasil estas herramientas dieron curso a investigaciones judiciales. Cuanto más se use la tecnología de la información en el control del financiamiento de campañas, mejor estaremos parados. El Estado argentino gasta no más de un millón y medio de dólares por año, y no sólo para control, sino para todas las tareas que se hacen desde la Cámara Electoral. Si se compara con lo que se destina en México, alrededor de 600 millones de dólares, dan ganas de llorar", concluyó Alonso.

viernes, 1 de agosto de 2008

Costos de imagen

El gobierno gastó casi un millón de pesos por día en propaganda mediática
Difundir muy buenas noticias no tiene precio
Un informe de la Asociación por los Derechos Civiles, que este diario reproduce en exclusiva, revela que durante la campaña electoral de Cristina el gasto en pauta publicitaria oficial creció 55%, y benefició selectivamente a funcionarios y medios amigos.
El Gobierno gastó el año pasado $322.392.600 en publicidad oficial. Es un 55% más de lo que había invertido en 2006. Como ocurrió durante toda la gestión Kirchner, la mayoría de esos fondos públicos beneficiaron a los medios alineados con el oficialismo, e incluso al grupo cuyo dueño es casi parte de la familia presidencial: el multimedios santacruceño que controla el ex chofer de los K, Rudy Ulloa Igor.
Los datos corresponden a un informe sobre el tema que realizó la ONG Asociación por los Derechos Civiles (ADC), al que Crítica de la Argentina tuvo acceso en exclusiva. La información consigna la pauta distribuida a través de la Secretaría de Medios, de Enrique “Pepe” Albistur. Si se suma a otros organismos oficiales con capacidad para publicitar en la prensa, como Lotería Nacional y la Secretaría de Turismo, la cifra aumenta en $36.665.172.
Los detalles del informe son reveladores. La inversión en publicidad del Gobierno creció un 412% en el rubro de vía pública respecto de 2006. La paradoja, o no, es que la propia familia del repartidor de la pauta, Albistur, controla la mayoría de los carteles de la ciudad de Buenos Aires. Un negocio inmejorable.
La ONG ADC señala además que se acrecentó un método de reparto de avisos oficiales a través de distintos proveedores, como productoras y agencias, lo que no alienta la transparencia. Incluso una productora privada, Xesalud S.A. ($11.661.829), recibió más dinero de pauta estatal que Canal 13, Telefe o América.
Según ADC, las publicidades del Ejecutivo están repletas de irregularidades. La mayoría de los avisos gubernamentales de 2007 parecen estar más destinados al proselitismo que a informar sobre las campañas estatales: “La información de interés público queda a veces reducida a un espacio secundario de la publicidad: el lugar principal es ocupado por frases como ‘Seguimos cumpliendo. Estamos creciendo. Primero Argentina’”.
En año electoral, la mayor campaña publicitaria de la Presidencia se llamó “Visitas”, y consistió en difundir avisos donde se relataban los detalles de los distintos actos que realizaban los Kirchner en el país. Esa campaña aumentó su gasto en los meses anteriores a octubre, fecha en la que se celebraron las elecciones presidenciales, que ganó Crisitina Kirchner.
Los Kirchner corrieron entonces con una ventaja: fue el Estado, y no el Frente para la Victoria, quien financió muchos de sus actos con esos avisos. Las leyes electorales, en teoría, prohíben esas prácticas.
Del total de los $322.392.600 que el Gobierno gastó en publicidad oficial, la mayor parte, $116.519.739, fue destinada a la prensa gráfica. El diario más beneficiado fue el de mayor tirada, Clarín, con $24.879.240. Ese criterio –a mayor circulación, mayor cantidad de avisos– no es regla. El segundo diario que más cantidad de pauta estatal recibió es Página/12, con $20.082.750, un 42% más que en 2006.
Otros casos llamativos son el de Editorial Atlántida, que edita las revistas Gente y Para Ti, entre otras, que logró aumentar su pauta estatal en un 930% respecto de 2006: $6.200.430. La excepción es Editorial Perfil, crítica del Gobierno, que no recibió ni un solo peso de pauta oficial.
Los medios que más incrementaron de manera porcentual su publicidad estatal están encuadrados en el oficialismo en su línea editorial. La revista Debate logró un 116% ($782.275) de incremento en su pauta de origen oficial.
El diario Crónica, vinculado a la UOM, un 121% ($5.158.189).El diario BAE, que hasta octubre pasado perteneció a Daniel Hadad y luego pasó a manos de Sergio Szpolski, consiguió 237% más que en 2006 ($3.959.953). La Prensa, un 98% (2.054.375). Según ADC, el Grupo Szpolski ( Veintitrés, Veintitrés Internacional, Asterisco, Siete Días, y Newsweek Argentina, mencionado en el informe como “La U”) consiguió un 183% más de publicidad oficial que en 2006 ($4.777.708).
En televisión, el Gobierno gastó más de 60 millones de pesos en avisos. Para la radio se destinaron $56.146.503, $42.562.406 para el cable, $42.171.429 para la vía pública, $2.446.111 para el cine y $1.614.969 para la web.
Entre las provincias, un caso paradigmático es lo que ocurre en Santa Cruz. Aunque su población es la segunda más chica del país, con alrededor de 200 mil habitantes, los medios provinciales recibieron más dinero en publicidad oficial que sus colegas de Entre Ríos, Tucumán y Salta.
En la provincia de los Kirchner, la mitad de los fondos de la pauta estatal otorgados en forma directa fueron para el multimedios del ex chofer presidencial, Rudy Ulloa Igor (dueño del canal 2 de río Gallegos y del diario El Periódico). Recibió medio millón de pesos, sólo de publicidad del Ejecutivo, que está manejado por dos de sus amigos del alma, Néstor y Cristina Kirchner.
Un “tapado” en la carrera por la pauta
A pesar de que es relativamente nueva en el rubro, la agencia Xesalud S.A. recibió el año pasado $11.661.829 en concepto de publicidad oficial. Es más de lo que consiguieron las superpotencias televisivas como Canal 13 ($6.355.314), Telefe ($4.004.442), Azul ($10.337.489) o América ($7.932.831). Xelasud es una proveedora de publicidad que hace de intermediaria entre el Estado y las productoras televisivas y radiales.
Está regenteada, según los registros oficiales, por Jorge Cesari y Néstor Kohlhuber, quien de acuerdo con fuentes del mercado trabajó antes con el productor Raúl Naya. La performance de Xesalud es espectacular. Según el informe de ADC, fue el cuarto proveedor del Estado que más pauta recibió el año pasado, después de los diarios Clarín, Página/12 y La Nación. Según lo que informó la Secretaría de Medios, esta agencia colocó publicidad en programas de todos los canales de aire. Crítica de la Argentina intentó comunicarse con la empresa para conocer más detalles de su operatoria, pero no obtuvo respuesta.
Doce millones para la guerra gaucha
En el Congreso existen varios proyectos de ley que buscan regularizar el reparto de la pauta estatal. Hasta ahora, ninguno de ellos logró ser tratado por los diputados. Esta semana, la legisladora Virginia Linares (Coalición Cívica) presentó una iniciativa para poner fin a la discrecionalidad de la distribución y el uso de la publicidad oficial. Según la diputada, la Casa Rosada emplea la pauta para presionar a los periodistas y promocionar los actos políticos: “Durante el conflicto con el campo, el Gobierno gastó más de 12 millones de pesos entre los meses de abril y mayo”.
Entre otras cosas, su proyecto establece que el Gobierno elabore cada año un Plan de Publicidad Oficial “con presupuestos que se cumplan”. También busca implementar un sistema que disponga que el 4% del presupuesto de la pauta se destine a medios alternativos, universitarios, comunitarios y especialmente a los que se encuentran en zonas rurales.
Fuente: Crítica
Imagen arriba: www.todopordosk.com

Para conocer más sobre las modalidades de propaganda K, vean este libro de María O´Donnell. Una investigación periodística que repasa los modos de contratación y estilos de comunicación de los gobiernos K.

domingo, 23 de marzo de 2008

San Luis: conflicto y después

Carteles del opositor Pérsico.

Carteles de apoyo a Alberto Rodriguez Saa, frente a la Secretaría de Turismo en San Luis

Cartel de campaña negativa contra los Saa, denunciando fraude electoral y utilizando la misma gráfica que la campaña de Alberto Rodriguez Saa que decía: "Con Alberto Rodriguez Saa. Podemos Más.

martes, 11 de marzo de 2008

Cuestionamientos a los costos de la última campaña electoral

Por Alberto Borrini (LA NACION)
11 de marzo de 2008

Los partidos políticos acaban de rendir cuentas a la Justicia acerca de los gastos realizados durante las campañas electorales de 2007. El Frente para la Victoria declaró un total de $ 15 millones, que ascienden a 17 millones con la suma de lo desembolsado por los partidos aliados. Es el doble de lo informado por los cuatro candidatos opositores en conjunto. Se añadieron también los nombres de las empresas que financiaron las distintas campañas.

De acuerdo con estas cifras, las iniciativas proselitistas que culminaron con las elecciones del 28 de octubre último habrían costado unos $ 30/35 millones, cifra razonable y parecida a la registrada en 2003, de 35 millones. Aparentemente, porque ya surgieron las primeras e importantes objeciones. Según fuentes independientes, el costo total de las campañas habría sido de 70/75 millones, el doble de lo informado y cantidad acorde con la que resulta de la medición de los espacios físicos comprados por los partidos en los medios masivos.
Poder Ciudadano, una organización independiente y sin fines de lucro que realiza sus propios cómputos, cuestionó también el informe de los partidos, en especial el dado a conocer por el Frente para la Victoria. Basada en el desglose por rubros, la entidad objetó, por ejemplo, la partida asignada a las encuestas, de unos $ 200.000, monto que no resiste ningún cálculo serio, dados la frecuencia y el costo de los múltiples sondeos encargados. Poder Ciudadano estimó que la ahora presidenta Cristina Fernández de Kirchner invirtió 2 millones, es decir, diez veces más de lo rendido. Parecida objeción, proporcionalmente, merece lo declarado por otros partidos.

Pero el de las encuestas no es el único rubro del informe que no resiste un análisis más prolijo. La asignación para "actos y eventos", por ejemplo, de $ 326.000, también suena irrisoria porque las manifestaciones y concentraciones ya no se hacen, como antes, con militantes que asistían voluntariamente para escuchar a sus candidatos y alentarlos en la competencia electoral. Ahora se trata de "asistentes profesionales", a los que hay que transportar, entretener, brindar facilidades sanitarias e incluso pagarles un "honorario". Lo mitines modernos son obras maestras del marketing. En España, donde el recurso está más avanzado, se enlatan y se despachan para su televisación. Es así porque los candidatos ya no se dirigen sólo a los miles de personas que asisten personalmente, sino principalmente a los millones que reciben la transmisión televisiva. Hay pocos recursos, si los hay, de los empleados en las campañas que no terminen de una forma u otra en el receptor hogareño. Las campañas son cada vez menos transparentes.

Los informes económicos de los gastos generados durante las campañas, suministrados por los propios responsables, suelen ser tan poco creíbles como los que últimamente difunde el tan cuestionado Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) acerca del costo de productos y servicios.

Las campañas modernas son como un iceberg que muestra menos de lo que oculta; lo que queda bajo el agua suele ser por lo menos igual a lo que sobresale, más aún en esta época en que los medios convencionales son apoyados por otros como el telemarketing, las manifestaciones y la participación en programas (PNT), por citar sólo a los legales. Pérdida de credibilidad Las acciones proselitistas están reguladas, en casi todos los países, por normas y reglas.

Aquí se fija principalmente el tiempo de duración de las campañas, cuándo deben empezar y cómo deben financiarse. Pero las regulaciones dejan tantos agujeros que los candidatos se cuelan fácilmente por ellos. La cuenta regresiva de las campañas suele comenzar entre nosotros con la aparición de los primeros anuncios en televisión; los otros recursos, la parte de abajo del iceberg , asoman mucho antes e impunemente.

En la Argentina, las campañas suelen despegar ocho o nueve meses antes, con acciones aisladas en los lugares de veraneo, porque, por el turismo de gente del interior, son como fugaces microcosmos del mercado nacional. Las fuentes de financiación suelen ser ocultadas o disimuladas.

El escándalo de la valija incautada en el aeroparque Jorge Newbery con los US$ 800.000 llegados de Venezuela es una de las últimas pruebas de la manipulación financiera de las campañas. En suma, las campañas que transgreden las reglas, con menor preocupación por informar que por agredir al adversario político, sin debates serios y en el fondo cada vez más propagandísticas, están perdiendo credibilidad y convirtiendo lo que debe ser una fiesta de la democracia en un espectáculo costoso, penoso y estéril.

domingo, 11 de noviembre de 2007

jueves, 1 de noviembre de 2007

3 alternativas para Gobernador de Buenos Aires & otros



Claudio Lozano
Blumberg (Ing.)
Scioli

2da vuelta en Capital Federal

La Gráfica de la polémica. ¿Fué correcto utilizar el slogan "Nada es imposible"?

Habla Horacio Larreta en palermo. Cartel muy parecido a uno de Alsogaray varios años atrás durante su candidatura a Presidente.