Comunicación Política. Campañas electorales. Comunicación Gubernamental. Escándalos. Polémicas. Comunicación de crisis.
martes, 6 de septiembre de 2011
sábado, 18 de junio de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
martes, 10 de mayo de 2011
domingo, 30 de enero de 2011
El kirchnerismo pica en punta

Cristina Fernández de Kirchner se impondría con amplitud en el voto a presidente en casi todos los distritos, incluyendo la Capital Federal, donde le saca –al menos por ahora– 16 puntos de ventaja al actual jefe de Gobierno, Mauricio Macri. Debe recordarse que en la anterior elección presidencial, Cristina salió segunda, perdiendo por casi 20 puntos con Elisa Carrió; fue 37 a 18. En el distrito clave, la provincia de Buenos Aires, actualmente hay casi 30 puntos de ventaja de la Presidenta sobre quien en ese distrito ocupa el segundo lugar, Ricardo Alfonsín. La mandataria se impone igualmente en distritos cuya gobernación no está en manos del oficialismo, como es el caso de Santa Fe, Catamarca y Chubut.
Las conclusiones surgen de encuestas realizadas por la consultora Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que lidera el sociólogo Roberto Bacman. Los estudios abarcan muestras de más de mil personas en cada uno de los distritos. La consulta a los encuestados se hizo por teléfono, pero respetando las proporciones por edad, sexo y nivel económico social.
Es cierto que faltan nueve meses para los comicios, pero la realidad es que la Presidenta aparece con ventajas enormes en casi todos los distritos, incluyendo dos de los que le fueron más desfavorables en 2007, en la última elección presidencial: Capital Federal y Santa Fe. También es verdad que en la oposición todavía no decantó un candidato y que en este período previo todavía se dividen mucho los votos entre Macri y Alfonsín. La lógica es que ambos candidatos crezcan en los próximos meses, aunque Macri tiene la enorme dificultad de que su extensión territorial es –por ahora– pobre. Combina estar segundo en Capital Federal con el 18 por ciento de la intención de voto, con la cuarta ubicación en Santa Fe, con la mitad de ese porcentaje. Y lo más serio es que está muy lejos en la provincia de Buenos Aires, aunque habrá que ver si converge –como todo lo indica– en una alianza con el Peronismo Federal.
Cristina ganaría hoy en la Capital Federal, territorio difícil para el peronismo en general y para el oficialismo en particular. La diferencia en 2007 con Carrió fue notoria y uno de los datos más llamativos es que hoy la líder de la Coalición Cívica (CC) conseguiría sólo el seis por ciento de los votos y, lo que es peor, se ubicaría sexta detrás de Cristina, Macri, Alfonsín, Pino Solanas y Eduardo Duhalde. Todos los guarismos indican que la CC está corriendo un enorme riesgo al concurrir a las elecciones en soledad.
En la provincia de Buenos Aires votó en 2007 el 36 por ciento de los ciudadanos de todo el país. De acuerdo con el último censo, esa proporción será todavía más alta en las elecciones de octubre. En ese distrito clave, hoy por hoy Cristina lleva 30 puntos de ventaja, aunque también la lógica es que la oposición se vaya decantando. Se supone que el distrito bonaerense es donde Duhalde juega de local: sin embargo, se ubica tercero. Todo indica que la eventual alianza Macri-Peronismo Federal, por un lado, y el radicalismo por el otro, pueden acercarse al 20 por ciento de los votos, pero la Presidenta, con la asignación proporcional de los indecisos, puede trepar al 45 por ciento o más de los votos. Eso sería decisivo para ganar en primera vuelta.
En el trabajo del CEOP, la primera mandataria aparece duplicando a cualquier otro candidato en Santa Fe, una provincia gobernada por el socialismo. Es más, son las huestes de Hermes Binner las que parten como favoritas en la lucha por la gobernación, pero la elección provincial y la nacional serán en fechas distintas. Aun tratándose de un distrito gobernado por una fuerza opositora, la Presidenta encabeza la intención de voto. En 2007, Cristina se impuso por apenas un punto. Hoy la diferencia es notoria.
Circunstancias parecidas se dan en Chubut y Catamarca, provincias en las que no gobierna el Frente para la Victoria, sino el Peronismo Federal y la Unión Cívica Radical. Aun así, a nueve meses de los comicios, la Presidenta ganaría con amplitud.
Por supuesto que hasta el momento Cristina Fernández no confirmó que vaya a ser candidata y la oposición sigue dispersa, sin definir sus postulantes. No obstante, los trabajos del CEOP demuestran que el oficialismo tiene un óptimo punto de partida y la oposición debe remontar una situación más que difícil, tanto porque necesita posicionar sus candidatos como encontrar una propuesta alternativa de gobierno.
Fuente: Pagina 12
domingo, 21 de marzo de 2010
El protagonismo complica a la oposición en las encuestas



jueves, 3 de septiembre de 2009
La campaña en Corrientes: Ricardo emite propuestas y esperanzas en desmedro de “pactar con el diablo”

La campaña de Ricardo Colombi entra en su etapa final. Hoy se presenta el nuevo spot “Yo no pacto con el diablo” con distintos testimonios que rechazan la idea del pacto entre Arturo Colombi y Tato Romero Feris. La pieza de 25 segundos forma parte de la campaña “Vuelve Ricardo” creada por Persuasión, la agencia de imagen y comunicación que dirigen Carlos Falco y Martín Baintrub. Persuasión tiene una larga experiencia en Corrientes donde entre otras realizó la campaña de Ricardo del 2001 que se hiciera muy conocida por el slogan “Aire Fresco”. Y en el año 2005 hicieron también la campaña de Arturo cuyo slogan fue “Vamos Juntos. Vamos Bien”.
Persuasión conoce muy bien a los principales contendientes de esta elección. Sus campañas son simples, de bajo costo de producción y todas han calado muy fuerte en nuestra provincia, la prueba más evidente es que han hecho 9 campañas en 8 años y sus candidatos se impusieron en 8 de ellas.
“Vuelve Ricardo es tanto un grito de guerra como una expresión de alegría” dice Carlos Falco “y con Ricardo vuelven el aire fresco, las obras, el respeto a la gente, el contacto de los gobernantes con su pueblo, es decir todo aquello que distingue a Ricardo y lo hace distinto de los demás candidatos”.
Sobre la posibilidad de utilizar publicitariamente la detención del secretario privado del gobernador, Diego Mosquera, Martín Baintrub señaló: “nuestra campaña es sólo positiva, la detención de Diego Mosquera está ahí, es algo que la gente ya conoce y que nosotros no queremos usar publicitariamente, era fácil pegar un afiche con Diego y Arturo y una frase lapidaria, pero nosotros no hacemos ese tipo de campañas. Ricardo tiene muchas cosas buenas para mostrar”.

“La campaña de TV es muy austera. El primer spot fue un videoclip que recuerda el paso de Ricardo por la gestión, sobre un fondo de un chamamé que compuso especialmente Aldy Balestra. Es divertido y pegadizo, el estribillo dice Vuelve Ricardo, nuestro Colombi que es el mejor”. “La segunda es la voz de la gente anunciando la vuelta, se van pasando la voz y la tercera es Ricardo explicando los motivos de su vuelta a la gobernación mientras se prepara para asumir”.
“Hoy largamos una pieza donde desde distintas frases de la gente, y especialmente del acervo cultural de
La campaña de ECO se distingue por una fuerte unidad de estilo, con el predominio del verde y una fotografía de fuerte impacto. Las fotos de Ricardo son de Andy Cherniavsky, una de las fotógrafas más importantes de
“En las fotos quisimos que se traduzca toda la polenta que tiene Ricardo para llevar la provincia a buen puerto aún en situaciones de crisis muy complicadas” dice Falco y agrega “elegimos el verde por que el verde es vida, es esperanza y es un color muy poco usado en el espectro político argentino y eso le dio una identidad propia fuertemente reconocible. El verde además distingue a
Sobre las características de esta campaña Baintrub señaló: “Es una campaña difícil, el gobierno está gastando una fortuna que usa no sólo para pasar sus mensajes, sino sobre todo para impedir que Ricardo esté en los medios. Debe ser el único lugar del mundo donde los principales diarios, radios y canales de televisión parecieran no tener interés en conocer las propuestas del candidato que va liderando todas las encuestas independientes. Es llamativo ¿no?”
Ricardo está supliendo el contacto mediático con sus giras por toda
Al ser consultado sobre sus pálpitos para el 13-S, Baintrub señaló: “Más que pálpitos, vimos cuatro encuestas (Zuleta, Poliarquía, Vox Populi y Decisiones Empresarias) y todas coinciden, Ricardo va liderando esta elección, pero habrá ballotage y en el ballotage la ventaja se amplía considerablemente. Ricardo va a ser el próximo gobernador”.
Fuente: Corrientes On line.com
domingo, 23 de agosto de 2009
Pasaría a depender del Estado la financiación de la política

Por Mariana Verón
Apurado para que se lo debata antes del recambio legislativo, el Gobierno aceleró la redacción del proyecto de reforma política con el que quiere aplicar una drástica limitación al financiamiento privado de las campañas políticas: la Casa Rosada pretende prohibir la inversión en publicidad televisiva, un gasto al que se destinan las mayores sumas en todas las campañas electorales.
La reforma contemplará que los espacios para avisos audiovisuales sean sólo los que cede el Estado a través del reparto oficial de segundos, que se define por sorteo en cada período electoral, según indicaron altas fuentes del Gobierno. Esa es una de las novedades que surgieron en la ronda de encuentros con los partidos políticos, lanzada por la Presidenta después de la derrota del 28 de junio.
El matrimonio Kirchner, en su afán de controlar el peronismo, avanzará también con la idea de convocar a elecciones primarias para definir candidatos con una iniciativa que imita el sistema que se aplica en Estados Unidos, es decir, por estados. El proyecto contempla dividir el país en cuatro regiones, una idea que acercó la oposición. Con el manejo de la obra pública hacia las provincias en manos de la Casa Rosada, el oficialismo se garantiza así una ventaja en el interior.
Según dijeron a La Nacion el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el subsecretario de Asuntos Políticos, Norberto García, que trabajan en la redacción con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, el Gobierno buscará el acuerdo de la oposición para prohibir el gasto en televisión y radio financiado de manera privada, que cada campaña se lleva entre el 70 y 90 por ciento del total de la inversión. Este año hubo cifras millonarias. Tanto Francisco de Narváez como Néstor Kirchner hicieron un cálculo de gasto en propaganda cercano a los 13 millones de pesos, según la última rendición de cuentas presentada ante la Cámara Nacional Electoral.
Con esta medida, los candidatos no podrán invertir en televisión, aunque sí se mantendrá el financiamiento privado para el resto de la campaña. "Vamos a restringir la publicidad audiovisual al máximo", planteó Abal Medina, y confió en que el Gobierno impulsará que fuera solamente a través del reparto oficial. Según establece la ley, para elecciones presidenciales hay disponibles 600 horas para la televisión.
La Casa Rosada sostiene que el debate está abierto a las propuestas opositoras y quiere que los cambios lleguen al Congreso en noviembre, para ser aprobados antes del 10 de diciembre. En todo este esquema, el oficialismo correrá con ventaja: siempre estarán los actos institucionales de la Presidenta para poder mostrar, que en cada campaña generan polémica.
Otra de las propuestas que surgieron en los encuentros, y que el Gobierno podría impulsar, es regular la participación de candidatos en los programas periodísticos. Una rareza: en la última campaña, el ex presidente dio, por propia elección, muy pocas entrevistas y es costumbre del matrimonio no participar de ningún programa.
Por el peronismoMás allá de las fuertes restricciones a los gastos proselitistas, lo que más promueve la Casa Rosada son las elecciones internas de candidatos. El proyecto, que copia una parte del sistema norteamericano, lo acercó nada menos que el senador por San Luis Adolfo Rodríguez Saá, y Cristina Kirchner comentó en su viaje a Quito y Caracas, la semana pasada, que lo quiere instalar.
Sea que compitan solos o con otros postulantes, nadie podrá presentarse a las elecciones nacionales sin antes haber pasado por las internas, que se harán en cuatro regiones del país, prevén en el Gobierno. Quienes no tengan competidores necesitarán revalidar su candidatura con el 3% del padrón, con lo que también se achicará la cantidad de partidos que queden en la grilla de presidenciables.
La premura del Gobierno en aprobarlo antes del recambio legislativo obedece a la necesidad del ex presidente de garantizarse el mecanismo legal para provocar, envalentonado por los últimos triunfos legislativos. Imagina que con la base del 30 por ciento que sacó en la elección de junio ?y el manejo del PJ bonaerense? otros peronistas tendrán miedo de enfrentarlo dentro del partido, si él deseara presentarse. Llámese Carlos Reutemann, Felipe Solá o hasta Mauricio Macri, deberán disputarle el poder mano a mano a Kirchner, todavía en control de las arcas estatales hasta 2011, dicen en el oficialismo.
"Esto obliga a federalizar la campaña. Los candidatos tendrán que ampliar sus discursos para ganar las respectivas regiones", indicó Abal Medina.
El borrador contempla que se hagan cuatro elecciones internas a lo largo de dos meses, en las regiones en las que se divida el país, y un mes antes de los comicios generales.
El modo de votación es el capítulo más complejo. La Casa Rosada dice mostrarse dispuesta a incorporar la boleta única, pero sólo para el caso de elecciones presidenciales. Por el momento parece más una actitud para no enfrentarse de antemano con la oposición, que había instalado el debate en medio de la campaña anterior, y el Gobierno lo había descartado de plano.
En el caso del voto electrónico no hay entusiasmo. "Está cuestionado en muchos países, como Alemania. Pero se puede estudiar", dijo García. Pero los funcionarios encuentran una excusa perfecta para descartarlo: que requiere una inversión millonaria. Y son tiempos de crisis.
LOS CAMBIOS
- Financiamiento : el Gobierno pretende eliminar la propaganda política pagada con fondos privados en los medios audiovisuales. Se restringirá a los minutos que ceda el Estado.
- Internas : se instalará un sistema similar al norteamericano de elecciones primarias y obligatorias. En lugar de hacer un comicio por cada provincia, se dividirá el país en cuatro regiones. La diferencia es que aquí sería obligatorio el voto.
- Boleta única : la Casa Rosada sólo está dispuesta a incorporarla para elecciones presidenciales. En cuanto al voto electrónico, hay mayor resistencia.
- Al Congreso : las reuniones con los partidos terminarán esta semana y comenzará el debate técnico con organizaciones y la justicia electoral.
SIN ELECCIONES INTERNAS EN CÓRDOBA
- CORDOBA. El PJ y la UCR de Córdoba lograron despejar la tormenta que se avecinaba en las dos fuerzas políticas, al acordar la suspensión de sus respectivos comicios internos. El gobernador Juan Schiaretti logró así algo de oxígeno, ante la ofensiva en el partido de José de la Sota, su antecesor, que culpa a la conducción del PJ de la derrota de junio.
- Fuente: La Nación
domingo, 16 de agosto de 2009
¿Que te pasa, oposición?

Por Pablo Mendelevich
No hay reunión a la que vaya, incluso alguna reunión social, en la que no me digan eso; la verdad, ya estoy podrido de escucharlo." Al hombre el asunto lo agobia. El cronista acaba de preguntarle si no le parece que la oposición está como atolondrada, dispersa, fragmentada, mientras se le diluye día tras día la fuerza que extrajo de las urnas el 28 de junio. Claro, la suya no es la catarsis de un vendedor de autos, un obstetra o un pastor evangelista. Se trata de uno de los políticos opositores más importantes del país. "Le reconozco que mucha gente se queja de la oposición, pero no sé qué quieren que hagamos."
Hoy se cumplen 49 días del pronunciamiento de veinte millones de almas en el cuarto oscuro. Pero, raro país, todavía faltan 116 días para que ese pronunciamiento se efectivice. O por lo menos para que los representantes elegidos en aquellos comicios legislativos que el Gobierno planteó en formato plebiscitario pongan sus frescas asentaderas en las bancas. Que la Argentina tenga durante seis meses dos congresos -el viejo en la cancha, el nuevo en el banco- es una anormalidad, conviene recordarlo, derivada del adelanto electoral que dispusieron por unanimidad los dos Kirchner. La crisis mundial desaconsejaba, según su sabio entender, votar en octubre. Eso dijeron. El detalle de que se anticipaban las elecciones pero no las asunciones parecía en el otoño un mero efecto secundario de la medicina, cuestión insignificante, claro, frente a un mundo que se caía.
Sin embargo, ahora que transitamos por el período en el que la voluntad del electorado quedó desacoplada de la composición del Congreso y ahora que se ve que la Torre Eiffel, la Gran Muralla y hasta Wall Street, bien o mal, siguen allí, el panorama es sorprendente: el Gobierno conserva la iniciativa y los opositores, que tanto champagne gastaron la noche del domingo 28, van detrás. Sobran ejemplos en la semana que pasó. En pleno diálogo político la oposición se enteró por tevé de la estatización del fútbol -si no la medida más popular del año, la más populista-, viene de conseguir menos diputados que antes para oponerse al refill(rellenado del vaso en restaurantes americanos) de la delegación de poderes y ni siquiera pudo golpearse mucho el pecho cuando el Gobierno frenó, precariamente, el tarifazo. Es un secreto a gritos en el mundillo político que la marcha atrás con el tarifazo se debió antes a la rebelión de los diputados propios que a la prédica de los opositores. Hasta el durísimo documento que el jueves dio a conocer la UCR dando por terminado el diálogo pareció casi una sobreactuación obligada por las circunstancias: la evidencia de que mientras invitaba cortésmente a dialogar, el Gobierno en el Congreso mostraba hasta qué punto está dispuesto a dar su batalla.
Espacios vacantes"El verdadero cuadro opositor se va a plantear a partir del 10 de diciembre", dice Francisco de Narváez, el neoperonista que siete semanas atrás emergía como principal vencedor de los comicios nacionales, tras haberle ganado en el principal distrito al principal de los Kirchner. ¿Usted no cree que su repliegue personal, máxime después de haber sido en la campaña un intenso protagonista mediático, contribuyó a dejar un espacio vacante que el oficialismo ocupó con astucia?, pregunta el cronista. De Narváez responde que quiso ser prudente para no adoptar una posición triunfalista y niega que la recuperación de la iniciativa oficial sea per se un dato positivo ("Va a generar más rechazo en la sociedad, que votó contra esa forma de gobierno en la que ellos insisten"). Critica, en particular, la estatización del fútbol por lo que significa la ruptura de contratos entre privados, pero, en cuanto a su propio liderazgo, casi admite no tener suficiente vigor, al menos ahora, para salirle al cruce al Gobierno en forma eficaz. ¿Insuficiencia de recursos políticos o demasiada plancha? Miembro del bloque Unión Celeste y Blanca que integra el interbloque del Pro, De Narváez no habló en ninguno de los dos recientes debates fundamentales que hubo en el recinto, en los que se trataron la emergencia agropecuaria y la delegación de poderes al Ejecutivo.
El otro gran guardado, se sabe, es Carlos Reutemann, quien entiende que cuando "el peronismo es un terremoto", según él mismo diagnosticó hace tres semanas, no se recomienda salir a recoger heridos: hay que esperar. Es una disciplina que Reutemann practica con éxito, si se considera que él es el político peronista que más tiempo lleva con imagen positiva sostenida, algo así como un impoluto líder nacional permanente del futuro. La senadora Roxana Latorre, su álter ego, insiste en que el Lole no va a largar su candidatura presidencial este año porque la ciudadanía está preocupada por otras cuestiones, como la supervivencia cotidiana. Son los dirigentes, explica, los que tienen apuro. Ante la pregunta de si Reutemann, como inminente candidato presidencial favorito, no está hoy demasiado al margen de los grandes temas que se discuten en el país, Latorre dice que él siempre manejó bien los tiempos. Y en eso tiene razón. Aunque nadie imagina cómo seguiría funcionando el legendario laconismo de Reutemann en la hipótesis de que, el peronismo primero y la ciudadanía, después, lo conviertan en sucesor de Cristina Kirchner.
AnabólicosDe Narváez y Reutemann, también Cobos, derrotaron al oficialismo en sus respectivas provincias, aunque a nivel nacional, como se sabe, quien sumó más votos -no más bancas- fue el kirchnerismo, seguido por el Acuerdo Cívico de Lilita Carrió, si bien Kirchner y Carrió perdieron donde se presentaron, pese a lo cual ambos serán los dos nuevos diputados más rutilantes de la cámara. ¡Qué embrollo! Quizá no sea apropiado decir que en la Argentina el sistema político es muy complicado o que las prácticas políticas están llenas de contradicciones: lo correcto, probablemente, sea decir que ambas cosas suceden yuxtapuestas.
Los teóricos advierten que el nuestro es un sistema que promueve representaciones plurales. Para ello, los distintos partidos (bueno, "espacios") expresan cosas diferentes. Pero para ganarle una votación legislativa al Gobierno, que hoy es primera minoría (y lo seguirá siendo en diciembre), deben unirse sin desflecarse, lo que no sucede, porque un sector volátil, el de aliados ocasionales, termina funcionando como anabólico para el bloque oficialista. Ese, por cierto, es el sector con el que el Gobierno más negocia, según lo prueban las concesiones que le hizo en la reciente prórroga de delegación de poderes, que le prodigó al oficialismo una victoria de 136 votos a 100. Oh, casualidad, 136 votos consiguió el Gobierno para adelantar las elecciones, huelga decir que antes de su derrota electoral. También 136 fueron los votos con los que la Cámara de Diputados aprobó el año pasado la ley de emergencia económica. En cuanto a la oposición, desmejoró un poco, si se observa que en marzo último, cuando intentó bajar las retenciones mediante una sesión especial, juntó 103 diputados.
Los magros 100 de la madrugada del jueves pasado fueron consecuencia, en parte, de que hubo 7 abstenciones, pero más aún de la recuperación para la causa oficialista de viejos amigos despechados, que acaso se rindieron al argumento de preservar la gobernabilidad, lo que hacía desaconsejable reponerle al Congreso la facultad de determinar el nivel de retenciones. Aunque hubo algo más: el oficialismo repite que la debilidad del Gobierno -en privado admitida sin cortapisas- tonifica a las corporaciones. Según su visión, la corporación del campo, la de los abogados (en lenguaje kirchnerista, esto se refiere al Consejo de la Magistratura) o de las empresas mediáticas implanta mecanismos extorsivos e intenta suplantar a la política, una advertencia rendidora entre diputados de izquierda. Acaso por error estratégico de una parte de la oposición, la delegación de facultades quedó pegada con una automática rebaja a las retenciones de la soja que arbitraría el Congreso. Luego, Agustín Rossi, el negociador que ya había probado su destreza cuando la 125 sorteó la Cámara baja, consiguió conservar sus marcas estándar para aprobación de leyes difíciles.
En rigor, no hay una oposición. Como dice Margarita Stolbizer a LA NACION, lo que hay es un arco opositor. Stolbizer, protagonista de una resonante disputa doméstica con Elisa Carrió, lo que sumó un ejemplo contundente de lo fácil que se agrietan las asociaciones opositoras, analiza: "Liderazgos existen, lo que pasa es que son incompletos". Se refiere a Carrió, pero también a Cobos, y a Hermes Binner. En coincidencia con De Narváez, la dirigente del GEN dice que el Gobierno está muy golpeado y que no le parece que lo sucedido con el fútbol o con la delegación de poderes signifique un reposicionamiento oficialista sustancial.
Extendida la costumbre de no esconder las divergencias, casi nadie discute ya la fragilidad de las dos alianzas organizadas ad hoc para las últimas elecciones, la peronista y la no peronista, cuyo leitmotiv sonaba parejo: "Lo importante no es ganar, sino que el Gobierno pierda".
La alianza de Solá-Macri-De Narváez responde a la subclasificación peronistas contra peronistas, un galimatías que suele atormentar a los observadores extranjeros, pero que no resulta nada extravagante para los nativos. Esa alianza boya en una ambigua relación de pertenencia con el Partido Justicialista, hoy intrusado por Kirchner, según la visión del experto Eduardo Duhalde.
Ganadores y perdedoresSiete semanas después parece tener vigencia la pregunta de quién ganó las elecciones. La formulan unos y otros con variado apego a la ironía. Un miembro del Gobierno, que pide no ser mencionado, dice: "La falta de liderazgo nítido en la oposición se debe a que estas elecciones no arrojaron un ganador sino un perdedor, Kirchner, quien sin embargo tiene gran audacia, mucha información y, con el asunto del fútbol, le encontró el agujero al mate".
Ernesto Sanz, el mendocino que conduce a los senadores radicales, asegura que no hay forma de traducir el resultado electoral -sobreentiende que ganó la oposición- mientras no haya recambio de bancas. Su partido pegó un portazo virtual el jueves: concluyó, enojado, que el diálogo político había sido inútil. Tardía sintonía con la intransigente Carrió, quien hoy recuerda con amargura las cosas que le decían en la calle cuando se negó a ir a la Rosada. El ministro Florencio Randazzo se mostró sorprendido por la airada reacción radical carente de gradualismo, pero apegado como está al dialoguismo zen conservó las buenas maneras. Como si nada, llamó a otra ronda. El Gobierno todavía no descubrió que, llegado el caso, tiene un argumento lapidario para responder a quienes le critican su diálogo: entre sí, los diferentes opositores tienen un diálogo escaso, nada sistemático, cuando no son citas meramente gestuales, de esas que le dan trabajo a los fotógrafos.
Falta un siglo, en términos de política argentina, para el esperado 10 de diciembre. Otro siglo pasó ya desde el 28 de junio: la primera semana postelectoral se hablaba del riesgo de que a la oposición se le diera por cogobernar desde el Congreso. Se decía que podía "voltearle" -ése era el verbo en boga- las retenciones, los superpoderes y unas cuantas cosas más al Ejecutivo. Y se sostenía que el dilema central opositor era sostener la gobernabilidad tragando sapos o plantar las propias verdades frente a un kirchnerismo derrotado. Pero alguien se extravió en el camino: el kirchnerismo derrotado. Esperan hallarlo el 10 de diciembre.
Fuente: La Nación
martes, 14 de julio de 2009
Las internas primarias y la Reforma Política
Pero ese mecanismo, por sí solo, no es suficiente para fortalecer los partidos políticos.
Las internas abiertas no solucionan el problema de la excesiva fragmentación de candidatos, que actualmente se escudan bajo diversas líneas del PJ que se presentan frente a la ciudadanía como partidos independientes (PJ, FPV, PJ disidente, etcétera; lo mismo ocurre con la oposición, que se organiza en infinitas listas colectoras).
Asimismo, las internas abiertas pueden ser usadas por los partidos más grandes para torcer el resultado de la interna de los otros partidos. Fue por ese motivo, por ejemplo, que Elisa Carrió, en 2003, le pidió al entonces presidente Eduardo Duhalde la suspensión de la aplicación de la entonces vigente ley de internas abiertas respecto de la interna del ARI.
En suma, si las internas abiertas no se aplican correctamente, el instrumento sólo servirá para producir daño a los partidos opositores.

La presidenta Cristina Kirchner anunció, anteayer, que promoverá un régimen de internas similar al que se aplica en Santa Fe.
En esa provincia, en un mismo día, todos los santafecinos obligatoriamente deben concurrir a votar y elegir entre los candidatos de distintos partidos.
En un mismo cuarto oscuro, todos los partidos exhiben las boletas de sus candidatos de distintas líneas internas.
De ese modo, el elector, cuando ingresa en el cuarto oscuro, sin importar que sea un elector independiente o un elector afiliado al partido A, puede votar en favor de uno de los candidatos del partido A, pero también puede votar por candidatos del partido B o del partido C.

Hasta allí, todo está bien.Pero el mecanismo tiene riesgos, que deben ser evitados.
- Fragmentación de partidos. En efecto, las internas abiertas no solucionan el problema ya existente de la fragmentación de los candidatos en muchos partidos.Imaginemos que haya una interna abierta con distintos candidatos peronistas. Si todos los candidatos peronistas concurriesen como líneas internas del PJ, uno sólo saldría ungido para ir a la elección general. Ese sería el candidato del PJ, un único partido fortalecido. Lo mismo podría decirse sobre los candidatos de cualquier otro partido.Pero si cada candidato, para asegurar su pase a la elección general, se presenta como líder de un PJ distinto, de modo que hay un PJ oficial, otro disidente, un FPV y muchos etcéteras, todos ellos resultarán electos. Así, la interna abierta no habrá solucionado nada.
- Votar por otro partido. Un partido grande, llamado A, con suficiente poder de movilización, puede desplegar una doble estrategia: llevar a parte de los electores a votar por sus propios candidato e insinuar a otro sector a votar en la interna del otro partido B, para torcer el resultado y ungir a un candidato débil.De ese modo, el partido A habrá consagrado a un candidato propio y, A se aseguró que el candidato del partido B, débil, pueda ser vencido fácilmente el día de las elecciones generales.
El kirchnerismo, en la última elección, salió muy debilitado y los gobernadores justicialistas no estarán dispuestos a avalar una candidatura kirchnerista para 2011.
Por su parte, el kirchnerismo advirtió que todavía conserva un caudal de votos que oscila en el 30 por ciento. No alcanza para ganar una elección, pero sí es un caudal más que interesante para negociar en la interna abierta con otros sectores del justiclalismo.
Por eso, se están dando dos condiciones para la reforma política: la interna abierta es un buen mecanismo y, a su vez, hay condiciones propicias para impulsarlas. Pero, para que no se convierta en una trampa del oficialismo, hay que adoptar mecanismos correctivos.
El objetivo de la reforma política debe ser, no el de salvar al justicialismo o al kirchnerismo, sino el de fortalcer a los partidos y fomentar la participación ciudadana.

Fuente: La Nación







