



Comunicación Política. Campañas electorales. Comunicación Gubernamental. Escándalos. Polémicas. Comunicación de crisis.


Aunque reconocen una mejora general de la imagen de la gestión, en el entorno de Massa se muestran convencidos de dar pelea. La idea del intendente de Tigre, comentan sus allegados, es competir con Scioli en la primaria que prevé
Para completar el mapa electoral del distrito bonaerense falta menciontar a Sabbatella. A pesar de los rumores que lo postulaban como eventual candidato a jefe de Gobierno porteño, el ex intendente de Morón tiene casi decidido postularse a gobernador. Lo haría con una lista propia, sin llevar candidato a presidente en la boleta. Cerca de Sabbatella consideran que si Scioli se despega de De Narváez en las encuestas, sus chances podrían fortalecerse y el partido Nuevo Encuentro lograría sumar más legisladores al bloque que comparte con Heller, Ariel Basteiro y Vilma Ibarra: “Eso no significa que vayamos a ser neutrales, aunque queremos ir por más, nosotros vamos a defender lo conseguido en estos años.”

De acuerdo con el sondeo, casi el 40 por ciento de los consultados no sabe a quién votaría para presidente. Después de Kirchner, Mauricio Macri se lleva el segundo puesto con tan sólo el 7,8 por ciento, seguido por Francisco de Narváez, con el 7,7 por ciento. El ex presidente Eduardo Duhalde, el vice Julio Cobos y la presidenta Cristina Fernández quedan al final de la cola, junto con Ricardo Alfonsín, el ganador de las internas de la UCR de la provincia de Buenos Aires. Alfonsín, uno de los candidatos presidenciales del radicalismo, sería el menos votado por los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, a la hora de medir la imagen positiva, Alfonsín tiene la mejor: alcanza el 47,7 por ciento.
La actual mandataria tiene apenas el 4,6 por ciento de intención de voto. En cuanto a la gobernación bonaerense, casi la mitad de los electores todavía no sabe a quién votará en 2011. La otra mitad de los consultados se divide entre De Narváez y Daniel Scioli. El empresario y diputado nacional le sacan una ventaja de apenas el 2,3 por ciento al actual gobernador. Mucho más abajo, quedan Alfonsín, el intendente del Tigre, Sergio Massa, y el también diputado Felipe Solá.
Imagen. El 48,5 por ciento de los encuestados desaprueba la gestión de Cristina de Kirchner. Pero no muy lejos, el 42,7 la aprueba. Aunque no está instalada como candidata, su imagen positiva es del 40,4 por ciento, no tan lejos de Alfonsín, y para regocijo del oficialismo, un poco por encima de Cobos, con 34,6 por ciento (puesto número ocho). Kirchner tiene una imagen positiva de casi 38 por ciento, en el puesto número seis, seguido por Macri.
Scioli tiene un 45,6 por ciento de imagen positiva. Casi empata a De Narváez por sólo 0,6 por ciento.
Entre los veinte dirigentes políticos que integran el ranking de mejor imagen, la diputada Gabriela Michetti (PRO), una muy eventual candidata por el macrismo, ocupa el puesto número nueve, con sólo el 30,7 por ciento. La siguen el ex presidente Eduardo Duhalde (27,9 por ciento), casi empatado con Carlos Reutemann. La titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, está en el puesto 12 del ranking con el 26,8 por ciento. La secundan Solá, Margarita Stolbizer y Pino Solanas. Lejos, Alberto Fernández con el 13,5 por ciento y el presidente de la UCR, Ernesto Sanz,con 8,1 por ciento de imagen positiva.
El dirigente político con peor imagen es Duhalde. En segundo lugar, Kirchner, seguido por Carrió, la Presidenta y Alberto Fernández. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, también lleva a cuestas una alta imagen negativa: está en el sexto puesto con el 33,6 por ciento, a sólo siete puntos de diferencia con Kirchner. Cobos ocupa el número siete en el ranking de imagen negativa.
La encuesta se realizó entre el 9 y el 11 de junio entre 1.200 ciudadanos bonaerenses que figuran en el padrón electoral, es decir, entre quienes votarán en 2011.
Fuente: Perfil

Cuando todavía falta más de dos años para las elecciones presidenciales, las encuestadoras se encuentran midiendo quiénes son los personajes que están a la cabeza de las preferencias de la sociedad para suceder a Cristina Fernández en el sillón de Rivadavia. La crisis de representatividad que vive nuestro país hoy en día es muy grande, y eso se refleja sin ningún lugar a dudas en la pérdida de popularidad por parte de los políticos y en el descreimiento que tienen todas las acciones de la clase dirigente. Pasado el acto electoral del 28-J, los partidos políticos comienzan a preparar su campaña para el 2011, y es por eso que sus principales figuras quieren empezar a instalarse como los candidatos ideales para
En el día de ayer,
En cuanto a imagen positiva de los dirigentes argentinos, la consultora dirigida por Pablo Knopoff, muestra que en ese ramo el vicepresidente sigue siendo el más popular, ya que tiene una imagen positiva de 56,9% y una negativa que no llega al 30%. Segundo aparece Kirchner con una valoración positiva de 24,5% y una negativa del 68%. Más atrás se ubican Macri con 45,1% de positiva, 39,3% de negativa; y Daniel Scioli con un 57% de imagen negativa y 29,9% de positiva.
Ante la consulta de Isonomía sobre “quién es hoy el principal referente de la oposición”, Cobos suma 24.2%, De Narváez 20.8; Macri 19.3, Eduardo Duhalde 14.4; Elisa Carrió 12.9 y Reutemann 8.5.
Por su parte, un sondeo efectuado por la consultora Managment & Fit, realizado entre los días 1 y 3 de septiembre, donde se muestra que Cobos es el político que lleva las de ganar a la hora de elegir un candidato para comandar el país en el 2011, así como también es el que mejor imagen positiva tiene.
En la misma, Julio Cobos reúne el 21,1% de las preferencias de cara a las próximas presidenciales, seguido por Carlos Reutemann con el 15,2%, Mauricio Macri con el 12,6%, Francisco De Narváez con el 7,5%, y Néstor Kirchner con el 5,6%, mientras que su enemiga interna dentro del ACyS, la chaqueña Elisa Carrió, sólo logra el 4,7% de intención de voto en la actualidad.
Además, Cobos tiene una imagen positiva del 44,1%, seguido de cerca por Reutemann con el 38,3%, De Narváez con el 36,4%, Macri con el 33,8%, Carrió con el 30,4%, Kirchner con el 18,7%, Duhalde con el 19,4%, Scioli con el 26,7% y Solá con el 21,5%.
De esta manera, Cobos se perfila como el principal referente del partido fundado por Leandro N. Alem para pelear por la presidencia de
Fuente: Multimedios Prisma


Néstor Kirchner cambió sustancialmente el tono de sus discursos. Nadie sabe exactamente si por recomendación o no de sus asesores de imagen pero lo cierto es que el ex presidente ya no utiliza un mensaje encendido, evita los gritos y habla pausado, casi en voz baja cuando sale de recorrida electoral. Así se lo vio en el acto de Cañuelas donde cuestionó con dureza al campo por las agresiones que hicieron a diferentes dirigentes del kirchnerismo. Utilizó un tono apto para un sermón religioso pero las frases que pronunció no ayudarán a pacificar los ánimos: "Algunos cambiaron tanques por tractores", dijo.
Luego, con el mismo tono pausado y monocorde vinculó al titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, con "el discurso" de la última dictadura" y añadió que "cuesta creer que tres o cuatro inadaptados lo agredan a Daniel Scioli; con todo lo que se ha hecho".
A estas alturas ya nadie duda, y así lo han hecho público opositores y ruralistas, que las agresiones que recibieron tanto el gobernador Scioli como el diputado santafecino Agustín Rossi, o cualquier otro escrache que exista resulta repudiable. Cualquier tipo de agresión física o verbal es inaceptable y opera en contra de la vida democrática de un país. La misma regla le cabe a los escarches que grupos piqueteros o de izquierda alineados al Gobierno hicieron en otros tiempos contra militares o productores agropecuarios de soja en virtud de defender el modelo oficial.
Pero lejos de apaciguar los caldeados ánimos de los ruralistas las palabras de Kirchner enardecieron a los hombres del agro. Comparar los tanques con los tractores excede toda lógica y contexto histórico. El tono calmo y pacífico con que se pronunciaron estas palabras aparentó mostrar desde el atril proselitista a un Kirchner diferente: más reflexivo y pausado. Pero la vehemencia de las palabras no coincide en nada con las formas. Ya no hay actos multitudinarios con Kirchner arremetiendo duro y a los gritos o levantando el puño. Ahora hay charlas cerradas, con pocos bombos de militantes y un tono pausado. Aunque las palabras son las de siempre: aquellas que encierran la provocación permanente.

Según aseguran los allegados a Scioli, el gobernador bonaerense se sorprendió con las palabras de Kirchner cuando compartían el acto de Cañuelas. Scioli está dispuesto a regresar a Lobería este miércoles, al mismo lugar donde recibió agresiones de un grupo de ruralistas hace una semana. Tiene pensado ir sin custodia policial e incluso con la idea de dialogar con los hombres de campo. Pero Kirchner no parece haberle ayudado demasiado si tenía prevista esta estrategia pacificadora.
Por más tono pausado, casi sobreactuado, que impone Kirchner, si las expresiones no van acompañadas de gestos de tranquilidad y distensión el enfrentamiento campo-Gobierno irá creciendo. El mismo Rossi comentó hace unos días que los ánimos de ambos lados están muy exaltados y que se deberían poner paños frios para evitar un choque de fuerzas.
La Mesa de Enlace se reunirá en las próximas horas para definir si emite o no un comunicado oficial de repudio a las agresiones de ruralistas como pide Kirchner. Hasta antes de que hablara el ex presidente, había cierto consenso en que se emita un gesto de distensión para evitar que los hombres de campo sigan con las agresiones. Aunque había también coincidencias en requerir una respuesta del Gobierno ante los reclamos del campo. Pero el mensaje del ex presidente fue como nafta al fuego y nadie sabe ahora si habrá un comunicado oficial de las cuatro entidades para repudiar los escraches.
El tono de Kirchner no cambio el fondo. Los silencios y pausas del discurso del ex presidente seguirán siendo pura teatralización si no hay palabras que transmitan serenidad y vocación real por desterrar una antinomia social que cada vez se hace más profunda.
Martín Dinatale
Fuente: La Nación

ENCUESTA EXCLUSIVA DE M & F
Por Mariano Confalonieri
El perfil de los votantes de las principales listas que competirán el 28 de junio es un dato esencial para entender su comportamiento. El oficialismo cosecha casi el 62 por ciento entre quienes tienen bajo nivel educativo, residencia en el segundo cordón del Conurbano y que aprueban la gestión de Kirchner y de Scioli. El binomio De Narváez-Solá suma votos especialmente entre los menores de 45 años, los que habitan el primer y el segundo cordón del Conurbano. El Acuerdo Cívico suma gracias al rechazo al kirchnerismo y al aporte de Ricardo Alfonsín. Kirchner sigue liderando.
¿Los ciudadanos del interior prefieren a la oposición y los del Conurbano al oficialismo? ¿El nivel educativo influye a la hora de optar por una u otra lista? ¿La situación laboral también inclina la balanza en una elección? ¿Y la edad?
Aunque la sociedad bonaerense está fragmentada y es harto compleja, algunos de estos interrogantes permiten delinear el perfil del elector en la provincia de Buenos Aires, territorio en el que se librará, el 28 de junio, la “madre de todas las batallas”.
Según un relevamiento realizado en exclusiva para PERFIL por Management & Fit, el kirchnerismo obtiene más de la mitad de sus votos –casi 62 por ciento– de ciudadanos con un nivel educativo bajo, que residen en el segundo cordón del GBA, y aprueban las gestiones de Cristina Fernández y Daniel Scioli.
El binomio integrado por Francisco de Narváez y Felipe Solá recolecta mayor cantidad de voluntades entre los ciudadanos más jóvenes –el 61,6 por ciento son menores de 45 años–, que habitan por igual el primer y segundo cordón del Conurbano, son asalariados y desocupados en su mayoría, y rechazan al Gobierno nacional y al bonaerense.
Casi el 70 por ciento de los electores de Margarita Stolbizer y de Ricardo Alfonsín (Acuerdo Cívico) tiene nivel educativo medio y alto, según el sondeo.
Es la lista con mayor adhesión en el interior de
Martín Sabbatella, el ex intendente de Morón, reúne voluntades preferentemente entre los habitantes del segundo cordón. La explicación más directa es que se debe a que es oriundo de esa zona y allí desarrolló su carrera política. La intención de voto para Sabbatella en el interior es muy baja, igual que en el primer cinturón del GBA. Entre sus seguidores sobresalen los hombres y, aunque el nivel educativo es más bajo en el 44 por ciento de sus electores, los de educación media y alta alcanzan el 56 por ciento.
El indeciso es el voto a atrapar para todos los candidatos. Que los sectores populares con niveles de educación más bajo voten al kirchnerismo no implica necesariamente que sean engañados con prebendas “sino que lo que reciben lo necesitan para vivir y además no encuentran una alternativa real a ese mecanismo de supervivencia”, explica la socióloga Alcira Argumedo.
Sin variaciones. Esta semana la medición bonaerense no registra sustancial variación respecto de la que la precedió. Una diferencia de casi cinco puntos sigue separando al binomio oficial del PRO-peronismo. El Acuerdo Cívico (AC) de Stolbizer y Alfonsín mantiene el tercer lugar. Todos registran una suba de alrededor de dos puntos con relación a la encuesta de la semana pasada.
Kirchner y Scioli se quedan esta semana con el 31,8 por ciento de los sufragios contra el 27,2 por ciento de De Narváez y Solá. El AC retiene el 16,7 por ciento de las voluntades y Sabbatella atrae al 4,5 por ciento del padrón. Los indecisos aún representan el 14,5 por ciento de los electores
Entre los indecisos, el 52% se inclina por la oposición
En una elección tan reñida, donde el final aún es incierto, la clave está depositada en los indecisos, que hasta ahora representan al 14,5 por ciento del padrón de todo el país.
Entre los que no decidieron su sufragio, el 52,3 por ciento está más cerca de votar a la oposición, mientras que el 26,7 por ciento se siente más próximo al oficialismo. El resto, un 21 por ciento, sigue sin saber para dónde inclinarse en las urnas.
Hay indecisos de todas las edades, en el Conurbano y en el interior, y pertenecen a niveles educativos diversos pero la mayoría de ellos tiene una cosa en común: desaprueba la gestión de Cristina Fernández y la de Daniel Scioli.
El 68 por ciento de los electores que todavía no fijaron su preferencia rechazan al gobierno de Cristina, mientras que el 61,4 por ciento considera desaprobada la administración de Scioli.
Más de la mitad de estos electores son jóvenes menores de 45 años. Y casi el 70 por ciento reside en el Conurbano. La situación laboral es diversa: casi el 40 por ciento tiene empleo (algunos son asalariados y otros trabajan por cuenta propia), el 17 por ciento está desocupado, y el 34 por ciento se reparte entre jubilados y amas de casa.
Hay una clase de indecisos entre los que están decididos porque el 50 por ciento de los que ya eligieron a quién votar dice que podría cambiar su sufragio antes de llegar a la urna. Esa es precisamente la razón por la que es tan complejo para los encuestadores establecer un panorama claro para estas legislativas.
Fuente: Perfil

El rechazo al gobierno de Cristina Fernández entre los electores de todo el país araña el 70 por ciento. Pero el dato sobresaliente es que la mayoría no respalda tampoco el accionar de la oposición.
Según el relevamiento de Management & Fit, realizado en exclusiva para PERFIL, la desaprobación del gobierno de CFK es del 67,8 por ciento mientras que el 25,3 por ciento acepta su conducción y casi el 7 por ciento prefiere no opinar al respecto.
El 52,8 por ciento de los consultados no está de acuerdo en cómo la oposición desarrolla su labor y el 25,1 por ciento coincide con el accionar de este arco político. Mientras que casi un 22 por ciento no define si acepta o reprueba el trabajo de los opositores.
El líder con mejor imagen es el vicepresidente Julio Cobos, que tuvo un crecimiento exponencial tras el voto no positivo a
Sin embargo, dentro de la imagen de estos dirigentes hay distintos componentes. Entre imagen buena y muy buena, Cobos cosecha el 49,7 por ciento, su imagen negativa (regular y mala) araña el 40 por ciento.
Elisa Carrió sigue al vicepresidente con el 39,2 por ciento de imagen positiva y con un 53,9 por ciento de imagen entre los que la perciben mala y regular.
El ex presidente Eduardo Duhalde es quien cosecha, según este sondeo, la peor imagen. Casi el 80 por ciento de los consultados percibe al caudillo bonaerense con imagen mala y regular.
Si bien Francisco de Narváez tiene una imagen buena del 24,2 por ciento y un 5 por ciento lo percibe con muy buena imagen, un alto porcentaje (el 30,1) no sabe qué percepción tiene del candidato PRO-peronista, posiblemente entre esa franja la mayor parte no lo conozca.
Cristina Kirchner recoge una imagen buena y muy buena del 28 por ciento. El 65 por ciento de los encuestados tiene una visión negativa de
Scioli registra una percepción negativa cercana al 60 por ciento. Reutemann también tiene la imagen negativa alta, al menos así lo percibe el 40 por ciento de los consultados por M & F. La percepción negativa del vicepresidente alcanza el 39,9 por ciento y entre los que opinaron sobre Elisa Carrió, el 53 por ciento la ve con una percepción mala y regular.
Expectativas. El relevamiento de Management & Fit destaca que casi el 80 por ciento de los consultados tiene las mismas o peores expectativas que en elecciones anteriores. Quienes no tienen mayores ilusiones está el 39 por ciento de los encuestados, y entre los que cosechan peores expectativas que en otros comicios está el 34,1 por ciento de los electores.
El voto castigo predomina en opositores
Castigar al Gobierno, premiarlo, temor al caos o simpatía especial por alguno de los candidatos son algunas de las razones que determinan el voto en la provincia de Buenos Aires, donde este 28 de junio se renovarán 35 bancas de
Entre los seguidores de la dupla oficial integrada por Néstor Kirchner y Daniel Scioli, el 45,2 por ciento elige esta opción porque está de acuerdo con la gestión nacional y con la provincial. De la porción que votará al kirchnerismo sólo el 6,5 por ciento dijo que lo hará por temor a que si pierde esa fórmula el país pueda entrar en un caos, tal como sostiene el oficialismo.
Entre los que prefieren al binomio Francisco de Narváez y Felipe Solá predominan los que quieren castigar y ponerle un freno a los Kirchner. Esa franja representa el 33 por ciento de los que dicen que elegirán la boleta del PRO-peronismo. El resto lo hará por simpatía con De Narváez (41,1 por ciento de los votos) o con Solá (19,8 por ciento).
Entre los que optan por el Acuerdo Cívico se perciben dos franjas muy destacadas. Los que quieren castigar al Gobierno representan el 24 por ciento de sus electores, mientras que quienes lo hacen porque se consideran seguidores de Ricardo Alfonsín alcanzan otro 24 por ciento de los consultados.
Según este trabajo, el oficialismo tiene un voto consolidado, mientras que entre los que prefieren las opciones opositoras el sufragio es inestable: pueden cambiar en cualquier momento a favor de una u otra alternativa. Es decir que el voto K tiene carácter estructural, mientras que el opositor es volátil.









Con un estilo setentista y pegadizo, el kirchnerismo lanzó hoy, en el Teatro Argentino de esta ciudad su hit de campaña acompañado con palmas y entusiasmo por los presentes.
La letra de la "nueva marchita", reiterada hasta el cansancio en la previa al acto y telón de fondo de las palabras de Nestor Kirchner, es la siguiente:
"Compañero, por todas las conquistas,
los días más felices
siempre fueron peronistas.
Y es por eso
que el corazón palpita
por el amor eterno
al General y a Evita.
Sos el fuego
que quema sin la llama.
Sos todo sentimiento
que nace desde el alma."
(Fuente: La Nación)





CEOP
En el estudio realizado por la encuestadora CEOP, Néstor Kirchner sería la figura del oficialismo con mayor imagen positiva, ubicándose incluso unos 3 puntos por encima de Daniel Scioli, el candidato que el gobierno estaría barajando. Además, tanto Néstor como Scioli se sitúan por encima de los posibles candidatos de la oposición, dentro de la cual los que se encuentran en mejor posición serían Felipe Solá y Francisco De Narváez, que irían juntos en el frente del PROPeronismo.
La sorpresa sería justamente encontrarlos en ese orden, a Felipe Solá primero y a De Narváez despues, cuando la mayoría de las encuestas le dan a De Narváez una intención de voto mucho mayor que a Solá. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una cosa es la imagen positiva y otra la intención de voto, y que si bien la imagen positiva es fundamental, no significa una automática transferencia a votos. Por su parte, Roberto Bacman, analista de CEOP, aclaró que “Kirchner tiene un 37 o 38% de los votos con De Narváez como candidato”. Sin embargo, en una encuesta publicada por la misma consultora, Néstor Kirchner tendría una intención de voto de 32% contra un 27% de Francisco de Narváez.
Fuente: adnmundo.com