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sábado, 30 de octubre de 2010

Néstor Kirchner con 78 puntos de buena imagen

Para el encuestador Enrique Zuleta Puceiro, la oposición se encuentra en una encrucijada porque había hecho eje en el rechazo a Kirchner y ahora tiene que elaborar un discurso nuevo. Tras su muerte, la imagen positiva del ex presidente es altísima.

Por Raúl Kollmann

Néstor Kirchner fue inhumado ayer con un 78 por ciento de imagen positiva: 18 por ciento de los encuestados dijo tener una opinión muy buena y 60 por ciento una imagen buena. Por supuesto que existe el efecto que produce la muerte, sobre todo cuando es inesperada, sensibilizando a las personas y resaltando los mejores atributos de la persona fallecida. Sin embargo, en este caso también influyeron mucho los miles de testimonios que se pudieron ver a través de todos los medios en que ciudadanos comunes y también artistas, intelectuales y hasta políticos opositores señalaron los logros de Kirchner en vida. “La gente se encontró con el significado del ex presidente, con el vacío que queda y el gran peso que tenía”, señala Enrique Zuleta Puceiro, titular de Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM). Lo que también se percibe en la opinión pública ahora es que dos de cada tres personas, es decir el 66 por ciento, cree que Cristina Fernández de Kirchner va a ser capaz de profundizar y mejorar la tarea pese a no contar con Néstor y, de cara a las elecciones de 2011, no sólo se ratifica que tiene la mayor intención de voto, sino que se produce un fenómeno que no existía antes de la muerte del ex presidente: la mandataria se impone, por goleada, a cualquier otro candidato en un eventual ballottage. Otro dato que surge en los últimos días: Julio Cleto Cobos perdió la mitad de la intención de voto, que tenía. Las conclusiones surgen de una amplia encuesta realizada entre jueves y viernes por OPSM. En total fueron consultadas 1100 personas de todo el país, en ciudades grandes y chicas y respetando las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. La conducción de OPSM está a cargo de Zuleta y el director técnico del estudio fue Gustavo Lorenzo.

“El efecto de mejora de imagen se produce habitualmente en cualquier muerte –explica Zuleta–. Lo vimos recientemente en el caso de Raúl Alfonsín. Aunque hay diferencias muy significativas con Kirchner. Alfonsín ya no estaba en el centro de la escena política y en cambio Kirchner era el eje indiscutido de las controversias. La gente estaba a favor o en contra, despertaba pasiones. Y otro elemento llamativo es que Kirchner no estuvo, como Alfonsín, muchos años en la consideración popular: en 2002 no lo conocía nadie. Fueron ocho años frenéticos de una enorme vibración. El efecto después de la muerte es impactante: muchísimos ciudadanos descubrieron el peso que tenía, la importancia crucial en la política argentina. Y eso hizo que subiera en forma inmediata su estatura como figura. Queda al margen la confrontación y aparecen mucho más nítidos los aspectos positivos. Hasta para los políticos opositores. Todos exhibieron un respeto impresionante. Al mismo tiempo, los medios reflejaron a miles de personas que se acercaron a mostrar su cariño, a resaltar tal o cual logro y a agradecer que consiguieron trabajo o una jubilación o la Asignación Universal por Hijo. Por supuesto que eso deja pensando a muchísimas personas que estaban dudosas respecto de su figura. Agregaría otra cosa: en los últimos dos días se vio en los medios a un Kirchner sonriente, trabajador, optimista. Eso también queda en la retina de cualquier ciudadano común.”

“Es evidente que en esta encuesta hay un flujo hacia Kirchner y hacia Cristina. Y seguro vendrá un cierto reflujo –pronostica Zuleta–. Por ahora nadie quiere aparecer como un especulador criticando, tratando de ganar en río revuelto. La sociedad castigaría duramente al que aparezca como oportunista. Ya hubo un discurso negativo cuando estuvo internado y eso cayó muy mal. Entonces priman las opiniones favorables y, como es inevitable, volverán las críticas a la brevedad.”

Para Zuleta, “el respaldo a Cristina no es muy distinto del que ya tenía. Ojo, Cristina contaba con buena imagen antes de la muerte de Néstor y en las encuestas hasta estaba un par de puntos por encima de su marido. Y tampoco debe pensarse que Néstor estaba en mala situación. El se fue del gobierno con 70 por ciento de imagen positiva. Después vino la confrontación con el campo y al poco tiempo tuvo un 70 por ciento de imagen negativa. Pero en estos últimos meses había remontado muchísimo. Ahora sólo el 34 por ciento de los encuestados opinaba mal de él. En ese marco, no me extraña para nada que el 66 por ciento diga que Cristina va a profundizar o mejorar la tarea que viene llevando a cabo, teniendo en cuenta que va a estar sin su esposo. No me extraña, porque también la imagen de Cristina avanzó en forma espectacular en los últimos ocho meses. Fíjese que sólo un 21 por ciento opinaba mal de su gestión y el doble de ese porcentaje consideraba que su gobierno era bueno o muy bueno. En los datos posteriores a la muerte de Néstor no existe un cambio abrupto en las opiniones sobre Cristina. Ya venía bien, en ascenso.”

Uno de los grandes interrogantes que se plantean está referido a las elecciones de 2011. Néstor Kirchner aparecía como virtual candidato, pero las encuestas también evaluaban una posible candidatura de la Presidenta. En los datos sobre lo que sería una primera vuelta, no hay muchos cambios en la encuesta de OPSM. Néstor Kirchner siempre ocupaba el primer lugar, algo reconocido hasta por los consultores que trabajan para distintas vertientes opositoras. También Cristina figuraba imponiéndose en la primera vuelta. El trabajo de OPSM marca una distinción que últimamente se venía poniendo sobre la mesa, si una candidatura de Daniel Scioli recogía más votos o no. El trabajo de OPSM –que tampoco se diferencia de los anteriores– exhibe una clara primacía de Cristina sobre Scioli: un 51 por ciento considera a la Presidenta en mejores condiciones de gobernar, mientras que un 28 por ciento se inclina por el mandatario bonaerense. El otro gran debate entre los encuestadores gira alrededor del ballottage. Los consultores opositores señalaron siempre que el oficialismo tendría grandes dificultades para imponerse en una segunda vuelta. Eso tenía que ver con que el ballottage unifica a quienes se oponían a Néstor y Cristina. En la encuesta de OPSM, la Presidenta le saca una enorme ventaja a cualquier adversario: le saca 14 puntos a Cobos, 15 puntos a Mauricio Macri y 22 a Ricardo Alfonsín. Para Zuleta, en esos datos sí se nota un cambio tras la muerte de Néstor Kirchner: “Ella genera menos rechazos y eso creció muchísimo estos días, en que se la vio muy entera y a la vez muy humana en el velatorio. Y además cuenta con el hecho de que los candidatos opositores están en un mal momento, básicamente porque es el oficialismo el que genera imagen de gobernabilidad. La oposición ahora tiene un problema grande. Su eje era estar en contra de Néstor. ¿Cuál va a ser ahora el discurso de un Francisco de Narváez o de una Elisa Carrió? Ninguno genera ideas alternativas de gobierno, sino un perfil de estar en contra de Néstor. Es como se decía en España: ‘Contra Franco estábamos mejor’. Un dato muestra en forma fuerte el efecto: en menos de una semana, Cobos perdió la mitad de la intención de voto que tenía. Hace siete días, en nuestro último estudio, publicado por Página/12, Cobos ostentaba el 11 por ciento de la intención de voto, ahora bajó al siete”.

“El otro factor que se percibió en estos días –completa Zuleta– es la notoria presencia de gente joven en la Plaza de Mayo y en el velatorio. Es un fenómeno que está apareciendo en varios países y también en otros partidos. No se percibe en la derecha ni en la dirigencia sindical, pero la emergencia de jóvenes ya es notable en España o Francia, por ejemplo. En el gobierno de Cristina hay funcionarios muy jóvenes, como Diego Bossio, el titular de la Anses, el organismo estatal de mayor envergadura; el titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, o el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina (h). La lógica indica que el gobierno de Cristina va a estar rodeado de gente joven justamente por su carácter transgresor.”

Fuente: Pagina 12



domingo, 24 de octubre de 2010

ENCUESTAS: A un año de la hora de votar

A exactamente doce meses de las próximas presidenciales, los especialistas coinciden en que no hay un candidato opositor que pueda enfrentar a los Kirchner, que hasta podrían ganar en primera vuelta. Los escenarios y los posibles cambios.

La mayoría de los consultores coincid

en en que exactamente a un año de las elecciones, Néstor Kirchner ganaría la primera vuelta. Se mezclan en ese cuadro dos factores: hay una recuperación del oficialismo y la oposición sigue sin tener un candidato atractivo. Algunos encuestadores dicen que tanto Néstor como Cristina tienen todavía chances de ganar en primera vuelta, sobre todo por el bajo requisito que tiene el sistema argentino: hay que conseguir el 40 por ciento de los votos más uno, con diez puntos de diferencia sobre el segundo. Hoy por hoy, quien disputa el segundo lugar es el radicalismo, en cualquiera de sus dos variantes, con Ricardo Alfonsín o con Julio Cobos. Habrá que ver qué sucede con la candidatura de Mauricio Macri y una eventual alianza con el Peronismo Federal.

No obstante, los encuestadores coinciden en que es muy difícil dar un diagnóstico cuando falta tanto para los comicios, básicamente porque no están claras las candidaturas opositoras. Una parte de la ciudadanía quiere un cambio, pero por ahora no ve una alternativa clara de gobernabilidad. Nueve de los principales consultores del país hicieron para Página/12 un diagnóstico sobre el voto en 2011.

Roberto Bacman, titular del CEOP: En los últimos dos meses la ventaja del oficialismo ha comenzado a consolidarse. Si el candidato por el Frente para la Victoria fuese Néstor Kirchner, obtiene algo más del 37 por ciento (sin tener en cuenta indecisos ni votos en blanco), lo cual lo ubica en una proyección que por el momento supera el 40 por ciento. Si la candidata fuera Cristina Fernández la intención de voto sería similar, incluso hasta un punto porcentual más que lo que hasta el momento logra el ex presidente.

La oposición sigue dispersa y bastante lejos, lo cual favorece el panorama electoral para el oficialismo.

El radicalismo ocupa el segundo lugar en la totalidad de los escenarios incluidos en la última medición de CEOP. Ricardo Alfonsín mantiene su ventaja por sobre Julio Cobos, aunque en estos últimos días el actual vicepresidente ha conseguido una mejora, tanto en imagen como en votos. En definitiva, ambos posibles candidatos de la UCR redondean un 18 por ciento de intención de voto.

Mauricio Macri se posiciona alrededor de los 12 puntos porcentuales, con muy leve variación en los distintos escenarios. Ha perdido votos en relación con tres meses atrás. La distancia con el radicalismo lo mantiene como posible candidato a participar en un posible ballottage.

Eduardo Duhalde (el mejor candidato del Peronismo Federal) sigue sin poder superar la barrera del 9 por ciento.

Los restantes precandidatos están más lejos: Fernando Solanas alrededor del 5 por ciento, Elisa Carrió entre el 3 y el 3,5 y el socialista Hermes Binner, en el eje del 2.

Rosendo Fraga, Centro de Estudios para la Nueva Mayoría: Las dos elecciones presidenciales de América del Sur, en Brasil y Colombia, mostraron una altísima volatilidad electoral. El opositor José Serra llevaba 20 puntos en 2009, un año más tarde Dilma Roussef llevaba 20, después la ventaja era de 14 y terminó nomás en 14. Un año antes de la elección en Colombia, Antanas Mockus tenía el 10 por ciento de los votos, en el mes previo a los comicios trepó a 45 por ciento y al momento de la elección tuvo 21. Es cierto que ganaron los oficialismos, pero hay que ver. Por ejemplo, en Chile se rompió la coalición oficialista y el oficialismo perdió. La aparición de Marcos Ominami fue importantísima: rompió la coalición oficialista. Es cierto, tiende a ganar el que está en el gobierno por las ventajas de la situación económica. Pero en la Argentina hay dos hechos de importancia. En primer lugar, el oficialismo perdió en las elecciones legislativas, algo que no ocurrió ni en Brasil ni en Colombia. Segundo, aquí se rompió la coalición peronista, parecido a lo de Chile. No tengo dudas de que la primera minoría será para Néstor Kirchner. Pero necesita ganar en la primera vuelta. La segunda es más complicada para él.

Sergio Berensztein, Poliarquía: Por ahora habrá segunda vuelta, ningún candidato o partido parece tener un piso electoral suficiente para definir la elección en la primera vuelta.

Enrique Zuleta Puceiro, OPSM: De adelantarse al día de hoy las elecciones de octubre del 2011, las tendencias son claras: Néstor Kirchner se impondría con más de 12 puntos de ventaja sobre su seguidor más inmediato –Mauricio Macri–, aunque sin una ventaja suficiente para sortear la necesidad de una segunda vuelta. Con una pulseada interna cada vez más difícil de resolver, Julio Cobos y Ricardo Alfonsín empatan con algo más del 12 por ciento de los votos cada uno. Salvo Eduardo Duhalde, los candidatos del Peronismo Federal ven desvanecerse día a día sus posibilidades de participar de la recta final. La indefinición ha crecido en las últimas semanas, reduciendo las tendencias de todos los candidatos. Esta ventaja del oficialismo, corporizado provisoriamente con Kirchner, sería algo mayor si la candidatura fuera Cristina Fernández y algo menor si fuera Daniel Scioli. Tampoco cabe un juicio definitivo acerca de la posibilidad de otros candidatos capaces de unir a la oposición. Carlos Reutemann es una posibilidad abierta.

Santiago Rossi, Ipsos-Mora y Araujo: El escenario preelectoral plantea demasiadas incertidumbres como para imaginar pronósticos. Los datos de opinión pública muestran a una sociedad que no está definida y que no tiene a las elecciones como algo cercano para fijar posición. Pese a esto, podemos inferir que la fotografía favorece al Gobierno frente a una oposición fragmentada sin claros liderazgos.

Analía Del Franco, Analogías: El común denominador de los principales candidatos es que se encuentran en la etapa de fortalecimiento de su nivel de imagen positiva, si bien no todos comparten el mismo punto de partida. Algunos deben recuperar un mejor nivel de imagen positiva, como el caso de Julio Cobos, debido a una tendencia a la baja de la misma durante el ultimo año; en la misma situación se encuentra Lilita Carrió. En otros, como es el caso de Néstor Kirchner y de la propia Presidenta, el aumento de la imagen positiva de ambos en los últimos diez meses no es suficiente para embarcarse holgadamente en una campaña presidencial, si bien por el momento les resulta suficiente a cada uno de ellos para mantener el primer lugar en la intención de voto de primera vuelta.

Mauricio Macri ha mantenido en el ultimo año una imagen positiva-negativa equilibrada pero demasiado estable, sería conveniente para él, al igual que en el caso anterior, tener cierto “superávit”; Mario Das Neves, con buen nivel de imagen positiva, requiere de un mayor conocimiento a nivel nacional; también éste el caso de Pino Solanas.

Diferente el caso de Ricardo Alfonsín, alto conocimiento, la más alta imagen positiva entre los dirigentes nacionales, debiendo ahora construir y reforzar su exposición como presidenciable.

Los candidatos del Peronismo Federal presentan en general un perfil muy desdibujado frente al 2011 y Carlos Reutemann con sus reiteradas negaciones finalmente logró el distanciamiento de su electorado.

Artemio López, de Equis: El Frente para la Victoria gana la primera vuelta, es decir que consigue la primera minoría. El segundo lugar es claramente para el Acuerdo Cívico y Social, con una eventual formula de Ricardo Alfonsín-Hermes Binner.

Doris Capurro, Ibarómetro: Hoy, el panorama electoral se parece al sistema solar. Hay un sol, único, que a algunos los quema y a otros les da calor. Ese sol es Néstor Kirchner. A su alrededor hay muchos planetas que dan vueltas, sin que se destaque ninguno. La oposición está huérfana de liderazgos. Todo gira alrededor de él, a favor o en contra. Es lógico, entonces, pensar que si no hay un cambio drástico en la realidad, Kirchner gane en la primera vuelta. Venimos evaluando a la opinión pública todos los meses, en diferentes escenarios electorales, y sea Néstor Kirchner o Cristina Fernández, cualquiera de los dos supera en primera vuelta –con proyección de indecisos– los 40 puntos necesarios para vencer, ganándoles a sus adversarios por más de 15 puntos. No es sólo por falta de un candidato opositor. Es porque, para la mayoría –aun para los que lo rechazan–, Kirchner es el único que parecería garantizar la continuidad del crecimiento económico, que no se detendrá el bienestar que genera el consumo y que no se volverá atrás en las principales políticas de inclusión social.

Ricardo Rouvier, de Rouvier y Asociados: En la primera vuelta la tendencia va marcando una diferencia importante a favor del kirchnerismo. Al punto de que esto lo estimula a intentar ganar en esa instancia. Los candidatos o precandidatos opositores quedan lejos del primero. La UCR/Socialismo se ubica segundo y tercero el PRO.

Fuente, Pagina 12

viernes, 22 de octubre de 2010

Sondeo confirma ventaja de Rousseff sobre Serra


Brasilia, 22 oct (PL)
Los resultados de la encuesta Datafolha confirman hoy la preferencia de los electores por la candidata del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, sobre el opositor José Serra para la presidencia de Brasil.
Encomendada por la Tv Globo y el diario Folha de Sao Paulo, la consulta de Datafolha indica que Rousseff tendría hoy el 56 por ciento de los sufragios válidos en la segunda vuelta de los comicios generales, fijada para el próximo día 31, mientras Serra contaría con el 44 por ciento.
De esa forma, el aspirante por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) perdió dos puntos porcentuales en comparación con la anterior pesquisa de la misma encuestadora, divulgada una semana atrás.
Esos dos puntos porcentuales pasaron a la candidata petista, quien subió de 54 para 56 por ciento.
Datafolha entrevistó ayer a cuatro mil 37 brasileños con derecho al voto, residentes en 243 ciudades del país, con margen de error de más-menos dos puntos porcentuales.
Los sufragios en blanco y nulos sumaron cuatro por ciento y los indecisos, seis por ciento.
Contando los blancos, nulos e indecisos, Rousseff marcha al frente con el 50 por ciento de la intención de voto, y Serra tiene 40 por ciento.
Los resultados de Datafolha confirman los de otras dos consultas, Vox Populi e Ibope, divulgadas esta semana, así como el favoritismo por Rousseff, constatado también por la encuestadora Sensus, pero con una diferencia menor entre ella y Serra.
Asimismo, las cuatro encuestas de esta semana reflejan un incremento de la preferencia de los electores brasileños en comparación con iguales pesquisas de la semana anterior, cuando la ventaja de Rousseff sobre Serra era entre cinco y nueve punto porcentuales y ahora es de entre cinco y 14 puntos porcentuales.
Desde agosto pasado, la aspirante petista siempre aparece al frente de las intenciones de voto, al punto que se pensaba que ganaría en la primera ronda de los comicios generales del pasado día 3, pero el 46,91 por ciento de los votos válidos conquistados quedó por debajo del 50 por ciento más uno requerido para imponerse.
Serra quedó en segundo lugar con 32,61 por ciento y, por ello, obtuvo el derecho a disputar una segunda vuelta contra Rousseff para definir al nuevo presidente de Brasil, quien asumirá el 1 de enero de 2011 y concluirá el 31 de diciembre de 2014.

Material de campaña Dilma Presidente (PT - Brasil)




























lunes, 21 de junio de 2010

Comicios en Polonia dos meses después del accidente aéreo

VARSOVIA.- El liberal Bronislaw Komorowski se impuso ayer en la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas ayer en Polonia, por delante del ultraconservador Jaroslaw Kaczynski, según los sondeos de boca de urna, pero no superó el 50% de los votos necesarios para acceder al poder, con lo cual ambos candidatos se enfrentarán en un ballottage, previsto para el 4 de julio.

Las elecciones presidenciales debieron adelantarse por la muerte del anterior jefe de Estado, Lech Kaczynski, fallecido el pasado 10 de abril en un accidente aéreo en el que perdieron la vida 95 personas, en su mayor parte, miembros de la elite política, social y económica del país.

La tragedia aérea, que conmocionó a Polonia, hizo que Komorowski asumiera como presidente interino.

Según los sondeos de boca de urna de la cadena TVN 24, Komorowski, presidente de la Cámara baja del Parlamento y candidato del gobernante partido de la Plataforma Cívica, habría obtenido el 45,7% de los sufragios, mientras que Jaroslaw Kaczynski, candidato del Partido Ley y Justicia, ex primer ministro y hermano gemelo del presidente fallecido en abril, habría logrado un 33,2 por ciento. La encuesta de otra emisora de televisión, TVPInfo, otorgó el 40,7% de los votos a Komorowski y un 35,8%, a Kaczynski.

En tercer lugar, con el 13,4%, habría quedado Grzegorz Napieralski, el candidato de la Alianza Democrática de Izquierda, a quien los sondeos previos apenas otorgaban un 3% de los votos.

El candidato liberal, que lideraba las encuestas previas con alrededor del 50%, llamó a sus seguidores a movilizarse de cara al ballottage. "Quiero agradecerles por cada uno de sus votos y pedirles que se movilicen hasta el final por un futuro mejor para Polonia", dijo Komorowski, tras el cierre de las urnas.

Por su parte, Kaczynski celebró el resultado como una victoria ante sus seguidores. "La llave de la victoria final es nuestra creencia y convicción de que podemos y necesitamos ganar por el bien de Polonia", declaró.

Diferencias

Durante la campaña electoral, Komorowski había llamado a la unidad de Polonia y a una plena integración en la Unión Europea, a la que el país se unió en 2004. Por su parte, Kaczynski, conocido por su escepticismo hacia Bruselas y sus duras críticas a Rusia, planteó su campaña en un tono de continuismo con la política ultraconservadora y antieuropeísta de su hermano.

El hermano gemelo del anterior presidente lanzó mensajes patrióticos, con llamados a la solidaridad ante los desastres nacionales. El accidente de abril y las devastadoras inundaciones de mayo y junio marcaron profundamente la campaña.

La adopción del euro es otro de los puntos que mantiene alejados a ambos candidatos. Komorowski es partidario de la adopción de la moneda única lo antes posible, mientras que Kaczynski sostiene que es mejor postergarla y propuso, incluso, someter la cuestión a un referéndum.

Kaczynski contó con el apoyo de la Iglesia Católica y el sindicato Solidaridad, aunque su fundador, Lech Walesa, apoyó a Komorowski.

A la espera de los resultados oficiales, que previsiblemente se conocerán hoy, todo apunta a que habrá que esperar a una segunda vuelta para saber quién será el nuevo presidente.

Aunque las encuestas previas daban ventaja a Komorowski en un hipotético ballottage, los analistas consideran que hay que desconfiar de esas previsiones. En las anteriores elecciones presidenciales, realizadas en 2005, Lech Kaczynski se impuso en una segunda vuelta contra todos los pronósticos al actual primer ministro, Donald Tusk.

Según los analistas, la votación de ayer supone, en cualquier caso, una apuesta de los polacos por la derecha europeísta de Komorowski, ante la compleja amalgama nacionalista y tradicionalista que representa Jaroslaw Kaczynski.

Más de 30 millones de electores estaban convocados a las urnas en los comicios de ayer. Según los sondeos, la participación habría sobrepasado el 52% del censo electoral. Si se confirma ese resultado, supondría un pequeño aumento con respecto a las pasadas presidenciales de 2005, cuando un 49% de los electores acudieron a las urnas.

Agencias AFP, EFE y DPA

CLAVES

  • Bronislaw Komorowski, del partido liberal Plataforma Cívica, fue, a sus 58 años, el candidato más votado en las elecciones de ayer, según los sondeos en boca de urna, pero deberá enfrentar en ballottage a su rival político, el ultraconservador Jaroslaw Kaczynski.

  • El candidato liberal fue elegido presidente de la Dieta (Cámara baja) en noviembre de 2007. Es también jefe de Estado interino desde la muerte del presidente Lech Kaczynski en un accidente aéreo en abril pasado.

  • La adopción del euro y la plena integración en Europa son la divisa electoral de Komorowski, que contrapone su discurso europeísta y moderado al mensaje ultranacionalista de Kaczynski.
  • Fuente: La Nación

Santos arrasó y es presidente electo

BOGOTA (De un enviado especial).- Esta vez no hubo sorpresas. A diferencia de lo ocurrido en la primera vuelta, el 30 de mayo, cuando los sondeos vaticinaban un empate y finalmente el oficialismo se impuso holgadamente, ayer pasó lo que todos esperaban: el uribista Juan Manuel Santos arrasó en las urnas en el ballottage y alcanzó un 69,5% de los votos, contra un 27,5% de su rival, Antanas Mockus, del Partido Verde.

El porcentaje implica que Santos, del Partido de la U, obtuvo 9 millones de sufragios, 5,5 millones más que Mockus. Se trata de una cifra récord que superó incluso la del presidente Alvaro Uribe, cuando fue reelegido en 2006 con 7,3 millones de votos.

Santos, que gobernará hasta 2014, logró en el ballottage de ayer 2,1 millones de votos más que en la primera rueda, presumiblemente en virtud de los acuerdos que enhebró con el Partido Conservador, Cambio Radical y el grueso del Partido Liberal.

Estos sectores políticos, que habían sumado un 20% en el primer turno, acogieron favorablemente la propuesta de Santos de formar parte de un gobierno de "unidad nacional" y dotarán al presidente electo de un inédito respaldo parlamentario, superior al de Uribe: lo apoyará el 80% de los congresistas.

"Soy y seré el presidente de la unidad nacional. Llegó la hora de la concordia entre los colombianos. Llegó la hora de trabajar juntos para la prosperidad", dijo Santos, a las 19 (hora local), en su discurso en el Coliseo Cubierto El Campín, un estadio techado con capacidad para 28.000 personas en el que miles de partidarios, agitando globos y pancartas con la leyenda "Colombia de acuerdo", lo esperaban desde el cierre de la votación bailando salsa.

"Continuaremos los programas sociales del actual gobierno y adelantaremos ambiciosas iniciativas para sacar por lo menos a 7 millones de colombianos de la pobreza y a 4 millones de la indigencia", dijo Santos, vestido con un traje azul y una camisa celeste y cada vez más consustanciado con su rol de presidente, en un discurso enérgico interrumpido varias veces por ovaciones y cánticos.

Anteriormente, Mockus, que esperó los resultados en un centro de convenciones ubicado en el norte de Bogotá, había reconocido su derrota. Con un traje negro y su tradicional corbata verde, flanqueado por su mujer, Adriana, y por sus dos hijas, Laima y Dala, que lucían un pintoresco girasol en el pelo, el candidato opositor afirmó: "Quiero felicitar a Santos, a su partido y a todos los que votaron por él".

"Tenemos dos opciones: desistir y justificar la renuncia o persistir y aprender de las dificultades", dijo Mockus antes de manifestar que su fuerza política optará por la segunda opción y ejercerá "un control justo" del futuro gobierno.

Mockus, un excéntrico ex alcalde de Bogotá de ascendencia lituana, también pudo incrementar los sufragios respecto de la primera vuelta (obtuvo 450.000 más), aunque su estrategia de "alianza ciudadana", que desestimó los acuerdos con otros partidos, y de ir a explicar "casa por casa" su propuesta de "cambio cultural", con un gran énfasis en la salud, la educación y la transparencia, estuvo lejos de suponer un riesgo para Santos.

El presidente electo prometió durante la campaña profundizar la exitosa política de seguridad democrática de Uribe (que propinó los golpes más duros a las FARC en sus 46 años de existencia (como la ejecución del líder guerrillero Raúl Reyes y la liberación de Ingrid Betancourt) y convertirla en "prosperidad democrática", una iniciativa que promete crear millones de empleos (ver aparte).

Estos resultados, tan favorables para Santos, se produjeron en el día en que más se temió por la abstención: llovió copiosamente en Bogotá y en buena parte de Colombia, y dos partidos del Mundial (Italia-Nueva Zelanda y Brasil-Costa de Marfil), concentraron la atención de los fanáticos del fútbol, que en este país se cuentan por multitudes. En definitiva, hubo 1,5 millones de votantes menos que en la primera vuelta; un 43% del electorado emitió su sufragio ayer, contra el 49% del 30 de mayo.

Poco después del cierre de la votación, a las 16, hora local (las 18 de la Argentina), y cuando los resultados ya vaticinaban un contundente triunfo oficialista, Uribe se comunicó con Santos para felicitarlo por los resultados.

"Lo encomiendo a Dios por el bien de la patria", le dijo al presidente electo Uribe, cuya gestión es respaldada por el 70% de los colombianos.

Santos también se acordó de él en su discurso de El Campín. Lo calificó como "uno de los mejores presidentes" de Colombia "en dos siglos de vida republicana" y añadió, como en la primera vuelta: "¡Este también es su triunfo, presidente Uribe!".

Después transmitió sus condolencias a los familiares de los siete policías y los tres soldados que murieron ayer en ataques de las guerrillas FARC y ELN durante el acto electoral. Los calificó de mártires de la democracia y dijo que a la "guerrilla se le agotó el tiempo". La respuesta del público fue el clamor de toda la sociedad colombiana: "¡No más FARC!".

Fuente: La Nación

domingo, 20 de junio de 2010

Santos, a un paso de ser presidente

Link al mediakit de Santos Presidente
Leandro Uría
BOGOTA.- En un clima festivo por el Mundial de fútbol y por la reciente liberación de cuatro rehenes que estaban hace 12 años en poder de las FARC, 30 millones de colombianos eligirán hoy, en el ballottage, entre la continuidad, encarnada por Juan Manuel Santos, del uribista Partido de la U, o el cambio moderado que propone su rival del Partido Verde, el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus.

A diferencia de la primera vuelta, celebrada el 30 de mayo pasado, en la que se pronosticaba que ambos llegaban empatados (finalmente Santos duplicó en votos a Mockus y quedó a 3,5 puntos de la presidencia, en un duro golpe para los sondeos), esta vez el candidato oficialista aparece como claro favorito.

Las encuestas -a las que nadie ha prestado mucha atención por su rotundo fracaso de la primera vuelta y por la sensación de que Santos ya ha ganado- le otorgan al candidato uribista un 66% de los votos, contra un 30% de Mockus.

Sin embargo, existe un margen de incertidumbre respecto de la participación, que históricamente orilla el 50% del electorado. Como se considera que Santos se impondrá cómodamente, muchos votantes oficialistas u opositores que emitieron su sufragio en la primera vuelta podrían decidir hoy no concurrir a las urnas, lo que elevaría el nivel de abstención más allá del promedio.

Más aún si se tiene en cuenta que hoy se enfrentan Brasil y Costa de Marfil a las 13.30 hora local, lo que podría desalentar a votar a los fanáticos del fútbol, que en este país se cuentan por multitudes. Conscientes de esta situación, Santos y Mockus adoptaron discursos "futboleros" en el cierre de la campaña.

"Quiero invitarlos a que metamos un gol, pero un gol al abstencionismo. Es el mejor partido que podemos jugar", afirmó Santos. Con un lenguaje similar, Mockus afirmó ayer, a través de su cuenta de Twitter, que Colombia puede meter "el mejor golazo mundial: tener el primer gobierno verde del planeta", mientras que el presidente Alvaro Uribe pidió "suspender un ratico los partidos de fútbol para cumplirle a la democracia".

Pese a que no está claro qué ocurrirá con el abstencionismo, nada detiene la sensación de que Santos se impondrá fácilmente en el ballottage, alimentado con las alianzas que el postulante uribista enhebró con importantes sectores políticos, a los que convocó a formar parte de un "gobierno de unidad nacional".

Así, obtuvo el apoyo del Partido Conservador, de la coalición de gobierno, pero que había llevado a su propia candidata, Noemí Sanín, a la primera vuelta; de Cambio Radical (uribistas que se habían distanciado del mandatario por su intento de obtener una segunda reelección), y del grueso del Partido Liberal, hasta ahora opositor al uribismo.

Compromiso

Con un gobierno de este tipo, Santos se comprometió a crear 2,5 millones de puestos de trabajo, en un esfuerzo por bajar a un dígito el desempleo de este país, que actualmente se encuentra en un 11,8% y está entre los más altos de la región.

Además, la liberación el domingo pasado de los rehenes más importantes entre los que quedaban en poder de las FARC (el general Luis Mendieta, el sargento Arbey Delgado, y los coroneles William Donato y Luis Enrique Murillo) beneficiará ostensiblemente a Santos, que se comprometió a mantener a rajatabla la política de seguridad democrática instrumentada por Uribe.

Esta estrategia determinó que el ejército pasara a la ofensiva en el combate de la guerrilla de las FARC, erradicó a los rebeldes de caminos y ciudades, y permitió propinarles los mayores golpes a la organización insurgente en sus 46 años de existencia.

Por su parte, Mockus, un excéntrico filósofo y matemático que aboga por mantener la política de seguridad democrática, pero que apunta a lograr un cambio cultural en Colombia en base a la promoción de la educación y a la transparencia, se ha mostrado mucho más agresivo que antes de la primera vuelta.

En vez de un "gobierno de unidad nacional", al que tildó de "burocrático", Mockus propuso una alianza con la ciudadanía, por lo que descartó unirse de cara al ballottage con el Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda), de Gustavo Petro, que obtuvo un 9% de los sufragios en primera vuelta y que ahora promueve el voto en blanco.

También lanzó una estrategia que denomina "tres por tres por tres", con la que pretende que tres votantes verdes convenzan a tres votantes que sufragaron por otros partidos en primera vuelta y a tres abstencionistas de emitir su sufragio por él.

Por otra parte, en los debates televisivos atacó de frente a Santos, ex ministro de Defensa de Uribe. Intentó mostrarlo rodeado de políticos corruptos y le reprochó escándalos del gobierno, como la "yidispolítica" (que surgió luego de que la ex congresista Yidis Medina declaró haber obtenido prebendas a cambio de votar a favor de la reelección de Uribe en 2006) y los espionajes a opositores, periodistas y organismos de derechos humanos del DAS, organismo de inteligencia colombiano.

Por su parte, Santos le replicó la decir que "prefería al Mockus de la primera vuelta" por su menor grado de agresividad y le sugirió que criticar a una coalición que implementará un gobierno de unidad nacional equivale a llamar corruptos a la mayoría de los colombianos.

Lo cierto es que las críticas de Mockus a un gobierno hiperpopular como el de Uribe parecieron quedar a menudo a dos aguas. Por ejemplo, el candidato verde denunció por clientelista al programa de subsidios gubernamental Familias en Acción, pero, al mismo tiempo, se comprometió ante escribano público a mantenerlo, para intentar desarticular un rumor en el sentido contrario que podría costarle una sangría de votos.

Como en la primer vuelta, el operativo de seguridad para custodiar los comicios hoy será gigantesco y de éste participarán 350.000 soldados.

DOS SOLDADOS MUERTOS EN COMBATES

BOGOTA (DPA).? Un día antes de que el país elija a un nuevo presidente en el ballottage de hoy, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reaparecieron ayer en un combate que dejó dos militares muertos y un herido, a la vez que con hostigamientos el grupo guerrillero obligó a reubicar unas 300 mesas electorales de zonas rurales en puntos más seguros. El choque entre infantes de Marina y los rebeldes, en el que también murió un guerrillero, se produjo en las afueras de la ciudad de Tumaco (departamento de Nariño), un puerto sobre el océano Pacífico cercano a la frontera con Ecuador.

Fuente: La Nación