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sábado, 17 de abril de 2010

ADEPA le reclamó al Gobierno que proteja a los periodistas de los grupos K

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) solicitó este sábado al "gobierno de los argentinos" que "proteja a los periodistas" de la acción de grupos afines que, con sus mensajes públicos "sembrados al voleo" mediante la pegatina de carteles con fotografías, pueden generar
"reacciones peligrosas" contra los señalados.
"ADEPA reclama al gobierno de los argentinos la debida atención sobre este brote patológico que afecta la vida en democracia, así como el cuidado y protección de todos los ciudadanos, incluidos los que lo critican", señaló en un comunicado.
La entidad que nuclea a los editores de diarios señaló que la pegatina en la vía pública de carteles con imágenes de periodistas que trabajan en medios del Grupo Clarín, la agresión callejera al conductor radial y televisivo Fernando Bravo o la amenaza a un periodista del sitio Perfil.com, todos hechos registrados el último jueves, "son variantes del autoritario y reprobable método del escrache que, cada vez con mayor frecuencia, practican grupos kirchneristas".
ADEPA se refirió especialmente a "la acción de sectores afines al Gobierno" contra periodistas del grupo Clarín y de otros medios "cuyas investigaciones y opiniones revelan, cuestionan o critican posiciones, conductas y decisiones asumidas por el poder gobernante". Según el comunicado, la situación "ha atravesado un nuevo umbral".
Para ADEPA, "el señalamiento de periodistas mediante la reproducción de sus imágenes en espacios públicos es una manera de 'definir un blanco', de marcar a un enemigo, de apuntarle con un arma potencial".
En la advertencia, la entidad señaló además que ese tipo de acciones de escrache "es a la vez, una intimidación y una instigación, ya que este mensaje sembrado al voleo puede ser recibido por personas que no estén en capacidad de procesarlo y, por lo tanto, disparar reacciones peligrosas contra los señalados".
Fuente: Critica

lunes, 15 de febrero de 2010

Intentan levantar la mala imagen de Cristina en las redes de Internet

La Presidenta y su marido llamaron al combate, y ellos tomaron las armas. En la guerra por intentar revertir los crecientes niveles de imagen negativa que le atribuyen todas las encuestas, el Gobierno cuenta con la ayuda de distintos grupos de cibermilitantes organizados para defenderlo en Internet, otro de los terrenos esquivos para los Kirchner.
"Según nuestras mediciones, un 70% de todos los comentarios en las redes sociales sobre Cristina Kirchner y el Gobierno son negativos", dice Jonathan Ríos, del departamento de Marketing & Research de la consultora BGL. Su tarea es analizar la presencia y la imagen de marcas y personas en el "universo social", es decir en los blogs y microblogs personales, y en las nutridas comunidades de Facebook, Twitter, Ning, Flickr o YouTube: espacios donde los usuarios se inscriben espontáneamente para opinar sobre algo o sobre alguien.
"Para medir las opiniones de la gente en estos expacios utilizamos varias herramientas", explica Ríos. "Primero corremos dos programas que nos dan un informe sobre la visibilidad de la marca o persona que estamos midiendo, y cuáles son los medios en los que más aparecen. Luego se evalúan ciertas palabras clave, tópicos del momento, historias o notas más comentadas y compartidas, la voz de los usuarios más influyentes en el medio, la repercusión sentimental generada y las tendencias de publicación. Después utilizamos plataformas profesionales en las que ingresamos todos estos datos, le indicamos al sistema cuales son las palabras negativas, positivas o neutras, y en qué medios queremos realizar la medición. A través de un procesamiento de lenguaje natural, la información es analizada y segmentada".
La explosión de estas ágoras virtuales es la principal diferencia de la llamada "Web 2.0" con la Internet tradicional. Aldo Leporati, de la consultora Porter Novelli, advierte que los políticos argentinos deberían 'cuidar' lo que se dice sobre ellos en las redes sociales, "porque ahora la gente tiene voz y voto. Los usuarios crean grupos de interés; inician y mantienen conversaciones para opinar, participar, compartir ideas, producir audios y videos y averiguar sobre distintos temas. Los consumidores se convirtieron en 'prosumidores'".
En la jerga 2.0, los comentarios, posteos y conversaciones que circulan en las redes sociales y los blogs reciben el nombre genérico de "buzz", y refieren a las percepciones y rumores que sobre determinado tema o persona surgen de esos comentarios. Algunos especialistas en el uso de nuevas tecnologías también llaman a estas participaciones "información social", y sus análisis les asignan cada vez más importancia.
Como parte de este nuevo menú de herramientas participativas, las redes sociales ofrecen la inédita posibilidad de la militancia negativa; sin necesidad de embandearse detrás de ninguna idea o candidato, cualquier persona puede crear un grupo en contra de algo y esperar a que otras personas adhieran a él. Mala noticia para el Gobierno: a los jóvenes usuarios de las redes sociales -una inmensa mayoría- no se los puede seducir con subsidios ni planes sociales. Ellos son los más golpeados por el desempleo (mientras que según el cuestionado Indec la tasa general es de 9,1%, entre los menores de 29 años supera el 16%), y de acuerdo a lo que la semana pasada discutieron el cardenal Casaretto y el ministro de Educación Alberto Sileoni, entre 550.000 y 900.000 chicos de 13 a 19 años no estudian ni trabajan.
Pero al parecer, estos jóvenes tampoco son tan escépticos como se los creía hasta ahora: en la web militan fuerte contra el Gobierno, y aunque para muchos dirigentes su incidencia parece invisible, las estadísticas sugieren otra cosa. Sólo Facebook, la más popular de las redes, tiene siete millones de usuarios en el país.

Allí se se multiplican y crecen sin parar "clubes" como "A que encuentro a 10.000 que odian a Cristina Kirchner" (con 184.440 afiliados superó su meta con creces), "¡Vamos por más! 500.000 personas contra el gobierno de Kirchner" (44.671 seguidores) y unos 340 grupos similares que hasta ahora reunieron más de medio millón de adherentes: En sus "muros" -pizarras virtuales para escribir opiniones- no sólo se expresaron opiniones y diatribas contra el Gobierno, sino que también se definieron acciones colectivas, como un cacerolazo o una convocatoria a manifestar en Plaza de Mayo. Hace diez días, por ejemplo, se creó un nuevo grupo para tratar de unir y coordinar a todos los socios anti K.
Para no prestarse a confusiones ni manipulaciones, el creador de "¡Vamos por más!...", aclaró hace unos días que "este grupo es democrático, no somos golpistas, como nos tilda Nestor Kirchner. No queremos que caiga el gobierno, queremos que hagan las cosas como se debe! Todos tienen derecho a expresar su opinión, pero este grupo esta claramente en contra de este gobierno inepto, así que si no concuerdan con la idea, abstenganse de hacer comentarios en este grupo, van a ser eliminados".
La advertencia está dirigida a los ciberactivistas kirchneristas que ya comenzaron a organizarse para defender al Gobierno. ¿Su hipótesis? Que los medios de comunicación "distorsionan la realidad", y que es necesario crear circuitos de información y difusión más benevolentes con la pareja presidencial. En 2007, la campaña de Cristina había ofrecido los primeros antecedentes de esta cibermilitancia K: bajo la protección de fundaciones como Generación Libre y Primero Argentina -patrocinada por el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini- florecieron grupos como Generación K, Grito Argentino y Blogs para la Victoria, manejados por militantes como el actual funcionario tucumano Javier Noguera y el santacruceño Agustín Clark. Estos equipos perdieron fuerza tras las elecciones presidenciales, y terminaron desarticulándose meses después, cuando varias investigaciones periodísticas señalaron a sus creadores como "ñoquis digitales".
Los actuales exégetas del Gobierno son más vocacionales. Los más fanáticos se congregan en "Bloggers en acción", una plataforma que reúne a 279 blogs. "Todos sabemos que lo que ellos -los medios- dicen no es lo que la gente dice, sino lo que quieren que la gente diga", se convencen. Otro "blog de blogs" muy activo es la "Peronósfera", creada y cooordinada por Mónica D'Assisi. "El objeto directo de nuestra militancia es el Gobierno nacional, al que apoyamos totalmente", explica Mónica a Clarín. "La red nos sirve para captar opiniones de todos los compañeros, oficialistas y no oficialistas, y generar debates acordes a nuestra afinidad ideológica. Habíamos llegado los 3.000 miembros, pero el 3 de enero nos hackeraron", dice. En el sitio peronautas.com también se abre la puerta a 47 blogs kirchneristas.
La batalla por el relato tiene más soldados oficialistas. Un comunicado emitido hace un mes, en sincronía con la denuncia de Néstor Kirchner sobre un supuesto mega complot para desestabilizar al Gobierno, recrea con dramatismo el estilo de los antiguos partes de guerra: "Ante la solapada y trasnochada intención de llevar adelante un golpe institucional-económico-político-judicial contra el Gobierno nacional y popular de la señora Cristina Fernández de Kirchner (...) el secretario general del Movimiento Peronista Bloguero comunica a sus adherentes y al pueblo en general que el mismo se encuentra en estado de alerta y movilización permanente en defensa del gobierno nacional & popular".
Los defensores del Gobierno obedecen un principio básico de cualquier militancia: "Si no somos masivos, seamos activos." Aunque los blogueros K que aceptaron hablar con Clarín niegan estar coordinados ni gestar acciones violentas, sus páginas reproducen convocatorias a marchas y repudios, como el que se propone hacer contra este diario en las próximas semanas. El acoso por correo electrónico a quienes se considera "opositores" es otra de las armas preferidas por algunos, tal como ya denunciaron en sus columnas dos periodistas de esta redacción, Marcelo Moreno y Miguel Wiñazki.
Anita Montanaro es una de las blogueras kirchneristas. "Los blogueros nos reunimos y discutimos política y objetivos, para tratar de fortalecer estrategias comunicacionales, que a nuestro entender es donde se encuentran algunos inconvenientes del gobierno nacional. Damos el debate en todos los lugares que podemos. En Internet dejamos comentarios en notas periodísticas, en blogs opositores y en foros de discusión. No nos agrupa ningún político, aunque tuvimos reuniones con Agustín Rossi. El nos valora como militantes y nos apoya, pero no nos paga nadie. Orgullosamente nos declaramos fundamentalistas de la Presidenta", escribe Anita.
Tanta actividad tal vez empiece a dar algún fruto: según el último análisis de medios sociales realizado por la consultora Porter Novelli, la performance de la Presidenta es un poco mejor que la medida en el completo trabajo de su colega BGL. "Cristina tiene una gran presencia en grupos y páginas de Facebook, y el 50 por ciento de ellos son a favor. Es decir que por cada grupo en contra hay uno a favor de ella, o que promueve su imagen y su gestión". No es novedad; hace un mes, un informe del Equipo de Investigación de Clarín reveló que el Gobierno venía acelerando su colonización de Internet: ahora controla el 70 por ciento de las nuevas páginas que usan la denominación .gov.ar, cuando en 2006 sólo concentraba el 40 por ciento.
Unos ocho millones argentinos menores de 35 años votarán el año que viene un nuevo Presidente, y según surge de todos los estudios de mercado, tienen a la web como uno de los principales canales de información y de socialización. Para conquistar ese territorio virtual que le es esquivo, el Gobierno aplica la misma táctica que usa en la televisión y los medios escritos: multiplicar su presencia y saturar con su discurso todos los espacios disponibles, con la convicción de que así logrará revertir su desaprobación. Tal como aconsejaban los manuales de opinión pública de los años 40.

Fuente: Clarin

jueves, 3 de septiembre de 2009

El COMFER prohibió la fusión de Cablevision y Multicanal

El titular del COMFER, Gabriel Mariotto, anunció este jueves la "denegación" del permiso para operar en conjunto de las empresas Cablevisión y Multicanal, en manos del grupo Clarín.

"Antes de venir, firmé la resolución denegando el permiso que pidió Cablevisión para operar en conjunto con Multicanal", anunció Mariotto, al hablar ante las comisiones que analizan en el Congreso la nueva Ley de Radiodifusión del Gobierno.

Hace pocos días, la Corte Suprema de Justicia había avalado esa fusión, al no encontrar objeciones jurídicas al reclamo. Mariotto explicó que la decisión se había adoptado para "terminar con esa situación de posición dominante en el mercado".

"La suspensión de la venta de pliegos más el monopolio de los contenidos del fútbol generaron un monopolio de los sistemas de distribución de cable. De esta manera, no podían surgir nuevos cableoperadores y aquel que tenía un contenido vital, popular o trascendente como el fútbol, lo distribuía por las empresas de su propio holding", argumentó Mariotto en defensa de la medida.

El funcionario agregó que "con esta metodología, se fundieron miles y miles de cables, porque no podían adquirir esos contenidos y los abonos iban entonces al cable de la competencia, que era de la misma empresa que tenía el propio contenido del fútbol".
Fuente: Crítica

domingo, 23 de agosto de 2009

“Kirchner quería ser amigo de Clarín y por eso le entregó Cablevisión”


José Sbatella dejó hace justo un año el timón de la oficina antimonopolios que comandó durante dos años y medio, con Néstor y luego con Cristina Kirchner. Lo hizo enemistado a muerte con Guillermo Moreno, a quien acusa de haber favorecido la concentración de la economía y de haberle concedido la venia al grupo Clarín para la fusión entre Cablevisión y Multicanal. “El Loco” –como llaman al economista platense sus compañeros de militancia en el peronismo revolucionario de los 70– recomendó no entregarle al holding el mercado del cable, pero no fue escuchado en la Casa Rosada. Poco después fue despedido. Cree que es porque Kirchner “quería un trato amigable con el Grupo”, pero que el conglomerado después “detectó su debilidad política” y lo abandonó, porque ya le había sacado todo lo que podía dar.

Pese a las críticas, el ex funcionario apoya la vuelta del fútbol a la TV abierta. Opina que abre “una oportunidad para democratizar los medios” y que los $ 600 millones que pondrá el Estado “se pueden recuperar con creces”. Igual recomienda reforzar la regulación estatal del negocio. Y advierte a los opositores que “si pactan con el Grupo, van a terminar condicionados como terminó Kirchner”.

–¿Cómo ve la decisión de sacarle a Clarín el negocio del fútbol por el acuerdo con la AFA?

–Pienso que más vale tarde que nunca. Porque si siguen creciendo va a ser peor. Creo que el Grupo detectó la debilidad política del Gobierno tras las elecciones y empezó a definir con quiénes se aliará de sus potenciales reemplazantes. Ahí estalló la guerra. Por eso me sorprende que los opositores le hagan el juego, porque les va a terminar pasando lo mismo: van a ser jaqueados y condicionados por un grupo que prácticamente dirige lo que piensan 18 millones de argentinos.

–¿Pero esto solo va a acabar con la concentración del mercado?

–No. Hace falta una regulación más fuerte. Si se desarticula a Clarín en el cable pero dejando entrar a Telefónica y Telecom con el triple play (la TV por celular), se estaría cambiando de manos un mismo monopolio. Y encima uniéndolo al oligopolio de la telefonía fija. En la regulación tienen que prohibirse los contratos a tan largo plazo. Tienen que ser a un año o dos como máximo. Lo ideal sería por temporada.

–¿Pueden recuperarse los $ 600 millones que cobrará la AFA del Estado por los derechos?

–Si se hace como en Europa, donde se comercializan los partidos por temporada y por equipo, se puede hacer un negocio muy rentable sin necesidad de comprar tecnología propia. En España, por ejemplo, un gran negocio es la compra de goles por celular. Y el gobierno obliga a que sean otras empresas las que los vendan. Si se prohíbe que el transmisor de la imagen sea a su vez el dueño exclusivo de todos los derechos, esa plata se puede recuperar con creces. Hay millones de chinos que ven a River y a Boca pagando a sus proveedores de cable. Y los partidos también se venden en Europa.

–¿No puede terminar el Estado contratando a TyC como proveedor por incapacidad de cubrir todo desde Canal 7? ¿O reprivatizando?

–Creo que en este caso va a ser muy difícil dar marcha atrás. Se hizo todo muy público, como con la Ley de Radiodifusión. Hubo tanta difusión que las decisiones ya se van a tomar con menos miedo de salir en los diarios. Hay foros en todas las ciudades y se les dio esperanzas a las universidades de que tengan canales propios y radios.

–¿Tan importante fue el fútbol para la expansión de Clarín?

–Para darle una idea, de los $ 5.700 millones que facturó el Grupo el año pasado, más de 3.400 millones salieron de la TV por cable. Entre las dos empresas tienen 3 millones de abonados y 800 mil de ellos pagan por ver el fútbol. Sólo por ese servicio (sin contar la publicidad, la provisión de imágenes y otros negocios vinculados) embolsan $ 240 millones anuales. Es claramente el principal instrumento de acumulación del Grupo.

–¿Cuándo empezó a investigar a Clarín?

–Cuando asumí en marzo de 2006, el expediente de la fusión ya estaba abierto. Había una presentación donde Multicanal avisaba que compraba el 20% de Cablevisión. Y como no llegaba al 50% del paquete accionario, consideraba que no tenía que notificar la operación y que la ley antimonopolios no se podía aplicar. Había sospechas de que el resto del paquete estaba en posesión de otras empresas del grupo, por lo que había control indirecto. Pero no se podía demostrar porque eran firmas offshore. Así que se acepta la operación, pero se les aclara que si en algún momento blanqueaban ese control indirecto (ante un banco para pedir financiamiento, por ejemplo), se les iba a exigir que notifiquen la operación a la Comisión.

–¿Y eso terminó pasando?

–Pasó algo peor. Ellos aseguraron que no iba a haber colusión, que no iban a aprovechar la posición dominante para subir los precios. Pero a la semana que se autoriza la fusión, Cablevisión y Multicanal envían un aviso de aumento a sus abonados en conjunto, en simultáneo y por el mismo monto. Una verdadera tomada de pelo.

–Ahí abren la investigación por conducta monopólica.

–Yo ahí dicto una cautelar para que retrocedan con el aumento, devuelvan el dinero y den sus explicaciones por el aumento. Ellos no dan marcha atrás y justifican la suba en que los costos habían aumentado para todos los cableoperadores del país.

–¿Y no se los sancionó?

–No. Ésa fue la primera vez que tuvieron que dar explicaciones. Multas nunca pagaron porque en la Comisión todo se cajoneó siempre. Incluso yo empecé a pedir informes internos sobre por qué sus expedientes nunca avanzaban. Cuando yo llegué ya había una multa extendida a Cablevisión, Multicanal y Torneos y Competencias por 900 mil pesos. Era a raíz de las primeras denuncias de los cableoperadores independientes que denunciaban que ellos ofrecían el servicio a pérdida para sacarlos del negocio y quedarse con todo.

–¿Eso tampoco lo pagaron?

–No. El Grupo apeló ante la Cámara en lo Civil y Comercial, que le condonó la multa, y después el Ministerio de Economía volvió a apelar ante la Corte Suprema. El caso todavía está ahí.

–O sea que la Comisión no tiene poder propio para frenar la monopolización de mercados.

–Claro, porque nunca se constituyó como tribunal, como exigía la ley que la creó. Yo creo que esa medida cautelar le hizo ver por primera vez al Gobierno el papel que podía tener la Comisión.

–¿Después informaron la fusión definitiva?

–En esa situación aparece la fusión, hacia fines de 2006, con la compra de lo que faltaba de Cablevisión. Nosotros preveíamos el conflicto y por eso yo aproveché un subsidio de Canadá para hacer un estudio junto con la Universidad de La Plata sobre el mercado de cable en todo el mundo.

–¿Y qué encontraron?

–Que la situación era la misma en todo el mundo. Que el fútbol fue el arma principal de la concentración de los medios en España y en Francia y que en Estados Unidos pasó lo mismo con el fútbol americano y el béisbol. En todos los casos hubo que intervenir regulando desde el Estado, para que ninguna señal tuviera contratos de exclusividad de las transmisiones. Porque donde eso se permitía se cerraba el mercado para el resto y se generaba debilidad aguas abajo, entre los productores de imágenes, que quedaban presos de venderle solamente a esa señal.

–¿Acá tuvo ese mismo efecto?

–Sí. Clarín fundó Multicanal y empezó a comprar los cables del interior uno por uno. Tenían que maximizar los ingresos por la transmisión del fútbol y lo hicieron, gracias al contrato de exclusividad de 1991 y la seguridad de tenerlo hasta 2014.

–¿Cuántos cables compraron?

–Cuando se anuncia la fusión, entre las dos empresas tenían provisión exclusiva (monopólica) en 121 ciudades y competían entre sí (sin terceros) en otras 22 ciudades de más de 200 mil habitantes. Había denuncias muy fuertes de presiones por parte de los cables más chicos, que al final se terminaban vendiendo porque no les podían dar fútbol a sus abonados.

–¿Ese proceso se dio durante el gobierno de Kirchner?

–No, con Menem. Cuando asume Kirchner esa concentración ya se había hecho y los únicos que quedaban eran los cableros más resistentes, que siguen hasta ahora en lugares como Rosario, Salta o la costa atlántica. Lo que esperaba Clarín de Kirchner era el aval a la fusión. Y lo consiguió.

–Usted dictaminó en minoría que había que imponerle condiciones a la fusión. ¿Cuáles eran?

–En los lugares donde cada una de las empresas operaba sola, dije que se les podía dar licencias a otros operadores. Donde estaban solapados, que tendrían que vender una de las dos empresas. Y con el fútbol, la experiencia indica que había que obligarlos a desprenderse del negocio.

–¿En la Comisión quiénes impulsaron la aprobación?

–El dictamen que salió en mayoría tiene las firmas de dos vocales, Diego Póvolo y Humberto Guardia Mendonça, que responden al secretario de Comercio (Guillermo Moreno). Dice que la fusión es casi un beneficio para la sociedad y que el Grupo se compromete a darles cable gratis a los hospitales y a no abusar de su posición dominante. Lo cual obviamente no ocurrió. Hay al menos dos casos donde se probó que incurrieron en conductas monopólicas: en Punta Alta imponían precios predatorios (más bajos que los de mercado para borrar del mapa a la competencia) y en Merlo le sacaron el fútbol a una cablera chica.

–¿Por qué cree que lo aprobaron justo en el cambio de mando? ¿Por orden de Kirchner?

–Los dos vocales representaban una visión donde teóricamente Clarín era aliado del Gobierno. Hubo una fantasía –a mi entender– sobre que eso iba a generar una forma amigable de tratar con el Grupo. Pero lo que hace el Grupo es aprovechar cada período de gobierno para sacar un rédito propio y cuando se desgasta el poder político eligen a otros representantes a futuro. Están acostumbrados a ver pasar gobiernos. Kirchner quería ser amigo de Clarín y por eso le entregó Cablevisión.

–¿No sufrió presiones externas para aprobar la fusión?

–No físicas, pero sí aparecieron un par de notitas perdidas en el diario que yo tomé como advertencias, con títulos como “investigan a Sbatella” sobre situaciones totalmente fantasiosas. Lo que yo hice para protegerme fue pedir asistencia a la Oficina Anticorrupción y denunciar los manejos internos que podían salpicarme.

–¿Cree que Kirchner pecó de ingenuo o que se arriesgó a hacerles un favor para contenerlos?

–Está en su lógica de negociación. Hay áreas del Gobierno, como Comercio Interior o Planificación, donde creo que están convencidos de que se puede manejar mejor una economía concentrada como la Argentina negociando con los actores dominantes en cada cadena que discutiendo con miles de pequeños actores. Y en eso entra Clarín. Pero una vez aprobada la fusión, la empresa quiso dar por cerrada la etapa. Por eso es probable que hayan pensado en generar varios liderazgos débiles en vez de uno fuerte. Obtenido el objetivo, empezaron a buscar reemplazante para esta etapa.

–¿Lo del fútbol es una venganza, entonces?

–Y... reacciona tardíamente. Casi por una cuestión de inocencia en la negociación con los poderosos. Y porque descuidó el estado del Estado. El poder de control, que se desguazó en los 90, no se reconstruyó para nada con Kirchner. El Gobierno todavía tiene la fantasía de la alianza con una burguesía nacional, con diez grupos grandes que lideren el crecimiento del país.

–¿Qué va a pasar? ¿Se viene una guerra abierta?

–No creo que sea una confrontación brutal. El que pierde la paciencia en estos casos pierde la guerra. Clarín puede perder el ritmo de acumulación económica acelerado que venía sosteniendo, pero tiene que seguir trabajando y va a participar en las licitaciones por la televisación que haya. Lo cual no quita que la venganza vaya a ser terrible.
Fuente: Crítica

sábado, 16 de mayo de 2009

Controversia en torno a Gran Cuñado

Anibal Fernandez

El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, pidió hoy públicamente "dejar a un costado" a la presidenta Cristina Fernández de la imitación que se hace de ella en el sketch televisivo "Gran Cuñado". También dijo que se arrepiente de haber usado la palabra "regulación" cuando habló de la conducta a seguir ante este tipo de programas.

"Hay algunos políticos que son hasta en la vida cotidiana personajes; pero, ¿no podemos dejarla un poquito al costado a la Presidenta, entre todos, incluida la producción de (Marcelo) Tinelli?", sostuvo Fernández.

En declaraciones a radio Mitre, el ministro aclaró: "Nadie está hablando de sacar un decreto, pero...". Anteayer, Fernández -quien también es imitado en el sketch- había considerado que la personificación que se hizo de la jefa de Estado tuvo momentos "bien logrados", pero con algunos "excesos".

"En algunas cosas me parece que hay excesos, debiera regularse, porque es la Presidenta, y en otras cosas, muy logrado: hay que ser justo con esas cosas".

Esta mañana, el ministro admitió que utilizó una "frase poco feliz" al mencionar la palabra "regular". "Me arrepiento de haber expresado (ese término)", reconoció.

Nik

La historia argentina tiene una riquísima trayectoria en cuanto a sátira política se refiere. Desde la publicación de El Mosquito (1863) o Caras y Caretas (1898), todos los presidentes de la Nación, sin excepciones, fueron retratados irónicamente en algún medio.

Basta rememorar casos notables como Tía Vicente de Landrú, los recordadísimos programas de Tato Bores, o el caso de la revista Humor , donde desfilaron en forma de caricatura todos los Presidentes de facto de la última dictadura militar.

En nuestra historia más reciente, las imitaciones de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde han sido moneda corriente en los programas humorísticos de la televisión argentina. Esta semana, todos celebramos la vuelta del humor político a la pantalla chica de la mano de Marcelo Tinelli en el segmento "Gran Cuñado" luego de varios años de ausencia de este tipo de imitaciones.

En este contexto, el Ministro de Justicia de la Nación, Aníbal Fernández, declaró primero que la imitación de la Presidenta habría que "regularla" y hoy agregó sobre el tema que lo mejor sería "dejar a un costado" la caricatura de Cristina Fernández de Kirchner.

Uno de los valores indispensables de toda democracia es la libertad de expresión y el derecho de todos sus ciudadanos a informarse, enterarse o entretenerse.

Mucho dolor y mucha sangre nos costó a todos los argentinos recuperar estos derechos.

Justamente por eso, llaman aun más la atención estas declaraciones llegadas desde un gobierno que paradójicamente hizo de los derechos humanos una bandera, y que nos recuerda constantemente, y con razón, los males padecidos por nuestra sufrida República en las épocas oscuras en las que nadie podía expresar con libertad lo que realmente pensaba.

El autor es humorista político y guionista de "Gran Cuñado"

Martín Bossi

Es actor, bailarín y humorista. Pero el 2009 lo topó con un enorme desafío. Con 44 puntos de rating, Martín Bossi se convirtió en el imitador de la presidenta Cristina Kirchner en el sketch "Gran Cuñado" del programa de Marcelo Tinelli ShowMatch , que desvela desde el lunes pasado a los políticos argentinos.

Aunque se calificó como un "absoluto analfabeto político", reconoció que comenzó a interesarse por las cuestiones públicas desde que hace cinco meses se enteró de que le tocaría imitar a la Presidenta de la Nación.

(…)

En noviembre del año pasado se enteró que iba a hacer el personaje de Cristina Kirchner. Y desde hace cuatro meses lo prepara con intensidad. "Miro videos durante una hora y media por día. Y voy entrenando, tengo un cuerpo versátil y entrenado. Es el resultado de muchos años", relató.

Asimismo, advirtió: "Soy un francotirador. Trabajo de hacer personajes y al que me toca le pongo toda la energía. Ello requiere un análisis psicológico, de clase social, de género, de identificar la línea de pensamiento del personaje para poder actuarlo".

- ¿Le interesa la política? ¿Está al tanto de lo que ocurre?

- No, soy un absoluto analfabeto político. Preparando el personaje me fui enterando de cosas, me empecé a interesar. Además, me tengo que enterar para tener material para el personaje, pero nunca me atrajo la política.

- ¿Qué pensaba de Cristina como presidenta antes de tener que hacer la imitación?

- Nada en particular. Soy víctima de las cosas que hace bien y de las que hace mal, como todo el mundo.

- ¿Se encariñó con la Presidenta en los últimos meses?

- Me parece una mujer sumamente atractiva, interesantísima. Imaginate, cuatro meses conviviendo con ella? ¿Cómo no me va a parecer atractiva? Me atrae más cuando grita porque tiene más matices. Me encanta cuando grita como Evita. Me gusta cuando habla en espacios abiertos. También vi muchos discursos puertas adentro.

- ¿Lo reconocen por la calle?

- No mucha gente. A pesar de que hice más de 200 personajes en televisión, como siempre hice caracterizaciones, la gente no me conoce.

- ¿Cree que Cristina va a ser expulsada de la casa de "Gran Cuñado"?

- Obvio que no quiero que salga de la casa y quiero que el personaje dure la mayor cantidad de tiempo posible. Además, me parece que no le convendría porque quiere decir que mucha gente votó para echarla. Me muero si me voy, quiero explotar el personaje.

- ¿Qué opina de los cuestionamientos que hay alrededor del sistema de votación?

- Es un tema en el que no me meto, pero sí puedo decir que el sistema de votación es muy transparente.

- ¿Recibieron algún tipo de llamado o presión de la Casa Rosada antes o después de que salga al aire?

- No, no estoy al tanto que eso haya pasado. Lo que sí, Marcelo estuvo muy al tanto del proceso, lo siguió muy de cerca, obviamente por el contenido político.

- ¿Siente presión por estar imitando a la Presidenta de la Nación?

- Y... Es fuerte. ¿Imaginate estar imitando a la Presidenta con 44 puntos de rating? Ayer me quedé sin voz, claramente por eso, por el estrés de salir en vivo con tanta gente mirando.

- ¿Y a usted alguien lo llamó?

- No, nadie me llamó.

- ¿Recibió algún parámetro de cómo realizar la imitación?

- Siempre trabajé con absoluta libertad. De hecho, pude haber dicho cosas muy duras, pero ese no es mi tipo de humor. Yo trabajo parodiando con respeto. Mi humor es el de "argentinos y argentinas, dengues y «dengas»".

- ¿Cree que la Presidenta está conforme con la imitación?

- Estoy seguro de que le gusta.

- ¿Le gustaría conocer a Cristina?

- Sí, obvio que sí. ¿A quién no le gustaría?

- ¿Y qué le preguntaría?

- Y... cosas de la política, sobre el conflicto con el campo...

- ¿Y algo que tenga que ver con su personaje?

- Le preguntaría si se hace la planchita.

Elisa Carrió

La dirigente del Acuerdo Cívico y Social, Elisa Carrió, recorrió hoy Jujuy junto al titular de la UCR, Gerardo Morales, y aprovechó la ocasión para ironizar la sugerencia del ministro Aníbal Fernández de sacar a la presidenta Cristina Kirchner del programa Gran Cuñado.

"Si un dirigente político no resiste un programa de humor, no es dirigente", aseguró,, aseguró, al tiempo que dijo entre risas que "es la primera vez que coincide en algo con el gobierno nacional", ya que espera que la "saquen de la casa" cuanto antes porque no quiere "compartir nada con Hugo Moyano".

Carrió, Morales y otros dirigentes del ACS a nivel provincial realizaron una caminata por el barrio Alberdi de esta capital y luego, se fueron a la ciudad de San Pedro de Jujuy, donde realizaron un acto partidario.

En diálogo con los vecinos en una cancha de fútbol, la líder la Coalición Cívica destacó la necesidad de "dejar de hablar de la candidaturas testimoniales y debatir proyectos y propuestas que le sirvan a toda la gente".

Por su parte, Morales expresó que seguirán el recorrido por todo el país para "buscar el consenso y la concordia con todos y después del 28 de junio, luego de ganar, el matrimonio tendrá la obligación de escuchar a todos".

Analistas políticos

El sketch "Gran Cuñado" influirá en la elección del 28 de junio. Al menos, así lo afirman los encuestadores y los analistas políticos. Aunque aún no saben cuál será el impacto que tendrá sobre el electorado, los especialistas en comunicación política creen que hay dos razones que explican la atención y la tensión que despierta la sátira en los candidatos y el Gobierno.

La primera es que el programa de Marcelo Tinelli podría ser el único contacto con la política para una sociedad que aún no está interesada en las elecciones. La segunda es el recuerdo de la imitación a Fernando de la Rúa, en la que el ex presidente lucía dubitativo y torpe.

Hasta ahora, ninguno de los consultores midió el efecto de "Gran Cuñado" en las encuestas, pero tampoco dudan de su importancia para los próximos comicios.

Según Fabián Perechodnik, de Poliarquía, "el único vehículo de contacto de la sociedad con los comicios es un sketch de humor que, encima, mide 40 puntos de rating". Y subraya: "En un sistema normal sería sólo una sátira, pero en el imaginario de los políticos perdura el antecedente nefasto de De la Rúa".

De acuerdo con Jorge Giacobbe, "Gran Cuñado" tendrá un impacto "innegable" en el curso de las elecciones. "Está en todas las conversaciones y monopoliza el horario de la cena, el momento en que las familias deberían dialogar". Considera también "lógico" que se tema su influencia, principalmente, por el poder de penetración del programa.

Sin embargo, analizó como "ilógico" que "se pida clemencia" con la Presidenta. "Algún comité de intelectuales en la Casa Rosada debe creer que existe una intencionalidad de perjudicarla, como se creyó con De la Rúa", indica, pero advierte: "Si la sacan de la casa, la pueden martirizar o victimizar ante la opinión pública".

Analía del Franco, de Analogías, sostiene que el sketch incidirá en la elección, aunque limita el riesgo a que los imitadores agreguen cosas que no existen en el "discurso oficial" de los candidatos. "Hay riesgo si no repiten lo que los políticos dicen habitualmente, porque puede que la opinión pública no tenga otro contacto con la política."

Las opiniones se dividen cuando se buscan los posibles efectos perjudiciales de "Gran Cuñado". Según Hugo Haime, sólo deberían preocuparse los políticos que ya tienen baja aceptación: "Toda broma reporta tanto lo positivo como lo negativo de una persona. Lo negativo se refuerza cuando ya existe una mala imagen".

Carlos Fara coincide en este punto, aunque cree que la diferencia pasa por la naturaleza del electorado de cada candidato. "Uno puede tener una imagen baja, como los Kirchner, pero alta fidelidad de sus votantes. El problema pasa por electorados más volátiles, como el de Cobos, más sensibles a una influencia negativa".

Julio Cobos

En el acto de inauguración de una planta de fabricación de productos agropecuarios, el vicepresidente Julio Cobos aseguró que su imitación en el sketch "Gran Cuñado" no lo hizo sentir incómodo, pero que "a nadie le gusta verse caricaturizado".

"Cuando uno ve el personaje , obviamente ve una caricatura. Uno puede decir que te gusta un poco más o un poco menos. Creo que el personaje está ajustado en la voz, lo veo un poco más gordito y en la conducta no me veo muy favorecido", sostuvo Cobos.

"No me veo yo con esas cualidades y condiciones. Espero que repunte en las próximas presentaciones", dijo el vicepresidente.

Cobos visitó una nueva planta de fabricación de productos agropecuarios en Cañada de Gómez, Santa Fe; y habló con la prensa local. Consultado sobre su visión del Frente Progresista en esa provincia, dijo: "se viene consolidando en el gobierno, al frente del Poder Ejecutivo provincial y ahora lo hace en las elecciones legislativas. Creo que es un buen ejemplo de concertación y de convivencia de distintos sectores políticos: hermanados en cosas comunes".

La campaña. El vicepresidente elogió el tono que Néstor Kirchner tuvo ayer, en el acto de lanzamiento de los candidatos oficialistas. "Creo que ha sido moderado el presidente del PJ, cosa que es bueno", sostuvo Cobos, en un comunicado difundido por la Dirección de Prensa del Senado.

"La gente está esperando propuestas de las campañas, no agravios", dijo el vicepresidente. También aseguró que las próximas elecciones son "trascendentes porque consolidan la democracia". Y agregó: "[Las elecciones] nos dan la posibilidad de vivir en un país más republicano, más federal".

"Esta elección no tiene que ser un trauma", dijo Cobos. "Luego hay que interpretar los resultados. Si es de apoyo al Gobierno, consolida el rumbo; y si no lo es, se tendrán que replantear ciertas cosas".

Fuente: La Nación

miércoles, 25 de marzo de 2009

Los satelites no los TNmos

El día 25 de marzo de 2009, las 20.25 hs el Comando TecnológicoArmando Bo de la JP Descamisados procedió a interferir la señal emanada por el Satelite INTELSAT a través del cual transmiten su señal Canal 13, TN (Todo Negativo) y Radio Mitre, todas empresas pertencientes al Gorilopolio CLARIN.

La acción fue desarrollada por las TEI (Tropas Especiales de Interferencia) mediante la colocación de un artefacto (de fabricación en la Telescuela Técnica Montonera) conformado por una budinera y una percha, que orientadas con las coordenadas que nos legara el General Peron, lograron interferir la señal del Grupo Económico.-

Unas horas antes, los cipayos del gorilopolio CLARIN, comenzaban a transmitir el infame rostro de la mentira, representado en la persona de Sergio Lapegüe, minúsculo personero de la desinfromación popular, hijo del General Lapegüe, ladero de Bussi en Tucuman.

Una vez más el Ejército Descamisado demuestra que no hay barco, avión, lancha, cama, pared o satélite donde los enemigos del pueblo puedan esconderse.

Como nos enseñara el compañero y cantautor Bombita Rodríguez, no hay lugar, siquiera en el espacio sideral, donde las fuerzas del odio y la mentira puedan sentirse seguras.

Su debilidad lo muestra esta operación.

Por cada infame mentira del enemigo, Cinco interferencias habremos de provocarle.-

Que Dios, Nuestro Señor, se apiade de su Señal.

¡PERÓN O MUERTE!

¡VIVA LA PATRIA!

LOS SATELITES SON DE PERON

JP DESCAMISADOS