

Comunicación Política. Campañas electorales. Comunicación Gubernamental. Escándalos. Polémicas. Comunicación de crisis.

Por Carlos Noriega
Desde Lima
Jaime Bayly, el presentador de televisión y escritor de 45 años que hace dos décadas escandalizó a la conservadora sociedad limeña con los detallados relatos de su bisexualidad y de su adicción a la cocaína (la que asegura ha quedado en el pasado), y que ha hecho de la provocación un estilo que le ha dado fama, ahora pretende convertirse en presidente del Perú. Lo que hace unas semanas se inició como algo que parecía una broma, una nueva provocación, cuando Bayly dijo una noche en su programa dominical de la televisión peruana que le gustaría ser presidente, ha comenzado a tomar cuerpo. Una reciente encuesta le da 5 por ciento de apoyo para la elección presidencial de abril de 2011, lo que no es un mal comienzo en un contexto de dispersión electoral. Hasta ahora, el apoyo a Bayly se concentra mayoritariamente entre los jóvenes de clase media y alta. Los analistas ya hablan de Bayly como el outsider de las próximas elecciones, una figura electoralmente rentable en un país decepcionado y cansado de los partidos tradicionales.
–¿Por qué quiere ser presidente de Perú? –le preguntaron en una conferencia con la prensa extranjera acreditada en Lima.
–No tengo una respuesta a esa pregunta. Si digo que quiero ser presidente porque tengo la vocación de servir a los más pobres, sentiría que estaría mintiendo. Querer ser presidente tiene que ver con una especie de compulsión por el juego, la aventura, el riesgo. Me aburre la vida predecible, sin riesgos. Entiendo la vida como una aventura permanente.
Bayly se ha lanzado a la aventura electoral con un discurso progresista en lo social y moral, pero que en lo económico no cuestiona el statu quo del modelo neoliberal. Sus primeras y más duras críticas se han dirigido contra las Fuerzas Armadas y
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Legalizar las drogas y el aborto, y aprobar el matrimonio entre homosexuales, son sus principales banderas electorales. De esta forma, Bayly introduce en el debate electoral temas que hasta ahora han sido tabú entre los políticos, y va mucho más lejos de lo que sus potenciales rivales están dispuestos a llegar. Según una encuesta de Ipsos Apoyo, la legalización de las drogas solamente es aprobada por el 7 por ciento de los peruanos, la del aborto por el 19 por ciento y el matrimonio homosexual por el 18 por ciento. “Soy consciente de que en estos temas estoy en minoría y que llevo las de perder porque estoy defendiendo ideas impopulares, pero no estoy dispuesto a cambiar mis ideas para ganar”, le dijo Bayly a la prensa extranjera.
En el terreno político, la propuesta más cuestionada de Bayly ha sido su apoyo a un indulto al ex dictador Alberto Fujimori (1990-2000), condenado a 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos y corrupción. Después de anunciar que como presidente indultaría a Fujimori, dio marcha atrás y propuso un referéndum para decidir la suerte del encarcelado ex presidente.
–¿Por qué cree que Fujimori debe ser indultado? –le preguntó Página/12.
–Mi propuesta inicial de un indulto presidencial a Fujimori fue imprudente, un error, por eso la he cambiado por la de un referéndum. Fujimori es culpable de la mayor parte de los delitos por los que ha sido condenado, pero creo que no se ha probado de manera irrefutable que él dio las órdenes para las matanzas de
Preguntado sobre sus modelos políticos, Bayly, que en lo económico siempre ha estado ligado a la derecha y que por sus propuestas sociales se autodefine como de “izquierda liberal, o libertaria”, citó al jefe de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y a la presidenta chilena Michelle Bachelet. “Zapatero ha tenido el enorme valor de hacer una serie de reformas sociales liberales (aprobación del matrimonio entre homosexuales, legalización del aborto) que han modernizado a España. Bachelet ha hecho un magnífico gobierno. Me gusta el hecho de que sea madre soltera, agnóstica y de una izquierda liberal.” Con voz relajada, Bayly asegura que sus posibilidades de ganar las elecciones son pocas, pero dice que su candidatura servirá para “alegrar el circo”.
Fuente: Pagina 12

Por Carlos Noriega
Desde Lima
Cuando faltan catorce meses para las elecciones presidenciales de abril de 2011, las encuestas le dan el primer lugar al actual alcalde (intendente) de Lima, Luis Castañeda, y ponen sorpresivamente en el escenario electoral al conductor de televisión y escritor Jaime Bayly. Según una encuesta realizada por la empresa Ipsos Apoyo a nivel nacional, aunque limitada a las zonas urbanas, publicada ayer, Castañeda tiene 22 por ciento. Muy cerca, con 21 por ciento, lo sigue la congresista Keiko Fujimori, hija del ex dictador Alberto Fujimori (1990-2000), condenado a 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos y corrupción. En tercer lugar, con 13 por ciento, está el ex comandante Ollanta Humala, del Partido Nacionalista, quien ganó la primera vuelta en las elecciones de 2006 y perdió en el ballottage contra el actual presidente Alan García. Más atrás se ubican el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006), con 9 por ciento; la ex candidata presidencial Lourdes Flores (6 por ciento); Jaime Bayly (5 por ciento) y el ex primer ministro de Alan García y actual congresista del oficialismo, Jorge del Castillo, con apenas 2 por ciento. De todos ellos, Humala es el único que propone cambiar el modelo económico neoliberal.
Cierra las encuestas un pelotón de candidatos que no pasa del uno por ciento. Entre ellos está el sacerdote Marco Arana, un activista ecológico de izquierda, que viene captando el respaldo de algunos intelectuales progresistas y organizaciones sociales críticos de Humala. Los sondeos revelan la fragmentación electoral en unas elecciones para las cuales hay, hasta ahora, 23 agrupaciones inscritas, y confirman el descrédito de los partidos políticos. El 81 por ciento de los votantes dice no sentirse representado por ningún partido. Esto ha originado la multiplicación de pequeñas agrupaciones y de candidatos que buscan crecer a la sombra de la debilidad de los partidos políticos. Bayly es uno de esos casos.
Las encuestas muestran que la fuerza de Castañeda está en Lima, la capital del país que gobierna hace siete años y que representa aproximadamente un tercio del electorado. Un sondeo del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica le da a Castañeda una amplia ventaja en Lima, con 38 por ciento, cifra que a nivel nacional, según la encuesta de Ipsos Apoyo, baja a 22 por ciento. Por el contrario, a Humala le va bastante mejor en el interior del país que en la capital, donde la Universidad Católica le da apenas 7 por ciento. Con el voto del interior, Humala sube del quinto al tercer lugar. Y eso no incluye el voto rural, ausente en las encuestas. “Castañeda sustenta su fuerza electoral en el amplio respaldo que tiene su gestión como alcalde de Lima. Keiko Fujimori ha venido cayendo desde que el juicio a su padre perdió protagonismo. Ella no tiene un liderazgo propio y su padre es su punto de apoyo, pero también su límite. Humala ha perdido el atractivo del outsider que tuvo en las elecciones anteriores de 2006 y los problemas internos en su partido lo están afectando. Toledo es un candidato expectante que puede crecer. Todos los presidentes elegidos que han ido por una segunda elección han ganado. Hay una alta dispersión del voto y ningún candidato llega al 30 por ciento a nivel nacional. Eso deja todas las posibilidades abiertas. Lo único que se puede avizorar es que nadie ganará en primera vuelta”, señaló a este diario Fernando Tuesta, director del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica.
A pesar de graves problemas que sufre la capital peruana, como el caótico tránsito, y de denuncias no esclarecidas de corrupción en su contra, la gestión de Castañeda como alcalde de Lima es aprobada por más del 80 por ciento de los limeños, fundamentalmente por una serie de obras que viene realizando. Castañeda es un político que gusta presentarse como un gerente y que habla muy poco, lo que le ha valido el apodo de “El mudo”. Jefe de la Seguridad Social durante el régimen autoritario de Fujimori, Castañeda lidera el Partido Solidaridad Nacional, que en las elecciones presidenciales de 2006 integró la alianza electoral de derecha Unidad Nacional, que lanzó la frustrada candidatura de Lourdes Flores. Los congresistas de su agrupación han apoyado la gestión de Alan García, con quien Castañeda mantiene una muy buena relación.
En el Perú no hay reelección presidencial inmediata, por lo que Alan García no competirá en las próximas elecciones. Aunque si lo pudiera hacer, tendría serios problemas para ganar: su gestión cuenta con el 26 por ciento de respaldo.
Fuente: Pagina 12
LIMA.- El presidente peruano, Alan García, designó a Yehude Simon, un ex izquierdista radical que estuvo en prisión por apología de terrorismo, como nuevo presidente del Consejo de Ministros, en momentos que el gobierno afronta una de sus peores crisis política.





