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sábado, 26 de junio de 2010

Cuatro errores de Antanas Mockus (publicados en Facebook)

Mockus no leyó adecuadamente el contexto. Los votos se cuentan en las urnas y no en Facebook; ahí, Mockus arrasaba. Mario Riorda.

Por Mario Riorda (Politólogo)

Admiro a Antanas Mockus, reciente candidato derrotado a presidente de Colombia. Reconozco que el político y el personaje me han cautivado desde que volví a Bogotá. Transformador, innovador y corajudo. Hacedor de prototipos comunicacionales que posibilitaron que los ciudadanos de la capital colombiana hayan internalizado el "civismo", expresión tan cara a los sentimientos democráticos.

Como candidato a presidente, días antes de su derrota a manos de Juan Manuel Santos -quien es ahora presidente electo de Colombia-, Mockus escribió algunos posts en la red social Facebook y algunos también en Twitter.

Cuatro de ellos, a mi juicio, constituyen sendos errores que desnudan y resumen su estrategia política integral.

Primer "post". "Mañana todo está en juego. En las urnas no hay un solo voto. Todos a VOTAR. Somos capaces de transformar culturalmente a Colombia".

Esa afirmación desconoce que el comportamiento político se basa en la "estabilidad de las preferencias", que no cambian sustancialmente en el tiempo. No se trata sólo de preferencias que guardan relación estable con los bienes y servicios del mercado, sino que pueden ser aspectos fundamentales, como la salud, el prestigio, el placer, el temor, etcétera.

El gobierno de Álvaro Uribe ha terminado con un apoyo ciudadano sin precedentes, gracias a trabajar centrado en su "política de seguridad democrática", elemento clave de su "mito de gobierno".

El miedo- asociado a la inseguridad del país- es una preferencia demasiada arraigada para plantear una transformación cultural así sin más. Sorprende que haya sido Mockus, con su bagaje de autorregulación social, quien plantee que las preferencias cambien rápidamente en una elección y no como mínimo en el mediano plazo, aun si se reconociera lo mucho que trabajó desde su Movimiento Visionarios por Colombia.

Al hablar de preferencias, no se habla de preferencias de candidatos, pero aun un cambio repentino de opciones de un candidato a otro, puede reflejar en esencia que un elector mantiene una clara estabilidad que hace que sus prioridades no satisfechas por la anterior opción (políticas, económicas o de seguridad, por ejemplo) puedan ser satisfechas de una manera alternativa, aunque sea esta última de origen partidario opuesto a la anterior.

Segundo "post". "El Partido Verde está fundado para vivir siglos, no décadas. Como elector en Colombia, veo las tendencias mundiales y veo que hacer que el Partido Verde gane las elecciones es lo más racional".

La idea de lo "verde" ha sido para Mockus una triple oportunidad: de tener partido político como instrumento para presentarse como candidato; para seducir al electorado progresista y a los jóvenes.

Sin embargo, las preferencias "ranquean", es decir, tienen una escala jerárquica. Así como lo "verde" significó el elemento diferenciador de Mockus frente a Santos y el resto de los candidatos, también fue su condena, porque su figura "verde" no fue lo suficientemente sólida para el combate a la inseguridad como primera demanda pública.

Podría afirmarse que la mayoría de los votantes colombianos "tuvo miedo a seguir teniendo miedo". Uno de los peligros de la comunicación política centrada en el temor es que éste suele nublar el raciocinio. Una eficaz comunicación suele activar estructuras mentales inconscientes que motivan los comportamientos sin prestar atención a la racionalidad de los intereses: esa racionalidad que Mockus proclamó como necesaria para seguir una tendencia verde mundial.

Tercer "post". "Nosotros tenemos otros criterios para leer la realidad que no clasifican en la izquierda o la derecha: sinceridad, coherencia, legalidad, amor a la Constitución y a la vida".

Ya había escrito en este diario que "las ideologías, aunque buenas, no son Wikipedia", pero, sin embargo, funcionan como "hoja de ruta" para partidos y electores a partir de lemas y valores. Es un avance para el elector que empieza a razonar orientado en principios fundamentales, sin necesidad de conocer la totalidad de las posiciones en torno de la agenda. Para colmo, el partido de la "U" tenía -y tiene- ideología, y es explícita.

Cuarto "post". "Hay que confiar más en las ideas y en las propuestas que en las encuestas".

Es imposible desatender las demandas de la opinión pública y sobrevivir en la política. La acción política nunca es inocente y está diseñada para obtener cambios de comportamiento en la ciudadanía, pues siempre lleva consigo propósitos o intenciones.

No reconozco que el uso excesivo de las técnicas de recolección de datos contribuya a una "cultura de la opinática", en la que se sigue las pulsiones del pueblo. Más cerca estoy de perspectivas modernizadoras que asumen cambios que caracterizan a la cientifización de la política y ayudan a su profesionalización.

El resultado de investigaciones debería ser una guía constante, más no excluyente, en toda acción política profesional, para que no sea un ejercicio intelectual unilateral que emana sólo del decisor político.

La tercera generación de innovación política, según el reporte Innovation Tomorrow (Comisión Europea, 2002) está compuesta por componentes esenciales: investigación, ciencia y tecnología, iniciativa e ingenio. Los dos últimos se asocian a la innovación como estilo, aludiendo a la capacidad de creación y recreación de uno mismo (incluye ciertas dosis de impredecibilidad e improvisación) para manejar contingencias, pero no excluye a la ciencia. Por ende, mucho menos en Mockus, ex rector universitario.

Creo que Mockus no leyó de manera adecuada el contexto colombiano. Además, nunca hay que confiarse: los votos se cuentan en las urnas y no en los amigos de Facebook. Ahí, Mockus arrasaba.

Fuente: La Voz

lunes, 21 de junio de 2010

Una continuidad con compromisos

BOGOTA.- Los colombianos le dieron ayer a Juan Manuel Santos un respaldo contundente para que continúe con las políticas del presidente Alvaro Uribe en materia de seguridad, que lograron reducir ostensiblemente en los últimos ocho años el flagelo de la narcoguerrilla en este país.

Pero también le exigirán que cumpla con sus ambiciosas promesas en materia de reformas económicas y política social. Santos ganó con la consigna "trabajo, trabajo y más trabajo" y con el lema de la "prosperidad democrática". Es decir, sumar a la seguridad democrática de Uribe un mayor énfasis en el crecimiento económico y en la generación de empleo. Especialmente si se tiene en cuenta que Santos prometió nada menos que, para 2014, generar 2,5 millones de puestos de trabajo y formalizar 500.000 empleos, en un país en el que el desempleo llega al 11,8% y es uno de los más altos de América latina.

Por lo tanto, se espera que el gobierno que lleve adelante el presidente electo, que asumirá el 7 de agosto, sea de continuidad, pero también de ruptura respecto del de Uribe, sobre todo en materia de política económica y política social, pese a que el crecimiento promedio en los ocho años de gestión de Uribe fue del 5%, según informó el diario El Tiempo . "La pregunta no es si se va a desmarcar de Uribe. Si no cuándo y sobre qué tema", dijo a LA NACION el analista político colombiano Francisco Miranda.

Claro que éste es un asunto espinoso. Uribe es el presidente más popular de los últimos años (su gestión tiene un respaldo del 70%). Pero, según dijo Miranda, Santos tiene una oportunidad de construir por sobre el legado de Uribe en materia de política social. "En las encuestas, el gobierno de Uribe ha obtenido resultados mediocres en lo que hace a costo de vida, inflación, generación de empleo y ayuda para los pobres. Estos resultados contrastaron con los grandes éxitos que logró en materia de seguridad".

Sin embargo, estas últimas semanas Uribe hizo uso de su poder y no dudó en cuestionar a un flamante apoyo del gobierno de unidad que propone Santos: el ex presidente liberal César Gaviria, del cual Santos fue ministro de Comercio Exterior. Gaviria había transmitido su apoyo en una carta pública en la que había manifestado su confianza en que Santos "rectifique" políticas del presidente actual, a las que culpó del clima de "todo vale" que, a su juicio, existe en el país. Esto irritó a Uribe, que calificó a Gaviria de "oportunista" y obligó a Santos a un incómodo equilibrio entre los dos. Tal situación puede ser una constante en el gobierno de Santos, durante el cual Uribe promete ser un ex presidente muy activo, y hacer valer la ascendencia que tiene con los legisladores conservadores y del Partido de la U.

Sin embargo, más allá de que el apoyo de Uribe ha sido crucial para el triunfo de Santos, también es cierto que el presidente electo logró reconstituir la coalición uribista e incorporar a su gestión al Partido Conservador y al Partido Cambio Radical, que habían llevado candidatos propios en la primera vuelta. No sólo eso. También se llevó el grueso del Partido Liberal. Por lo tanto, tendrá un respaldo del 80% del Parlamento, lo que constituye un poder enorme para realizar su ambiciosa agenda de reformas, que procura potenciar el crecimiento y el empleo mediante la puesta en marcha de ambiciosos planes de infraestructura, agricultura, vivienda, innovación y minería.

Además, la incorporación de los liberales a su alianza constituye la garantía de que podrá realizar una agenda propia, sin necesidad de descansar en el apoyo exclusivo de los sectores más alineados con Uribe. Otra diferencia entre ambos será el estilo: Uribe es carismático y tiene una relación privilegiada con los colombianos más pobres; Santos es menos confrontacional, menos afecto al contacto directo con las bases populares, y confía más en el diálogo y en los mecanismos del Estado para la gestión. Pero tampoco conviene sobreestimar las diferencias entre ambos. Por ejemplo, Santos tiene una posición afín a la de Uribe en lo que a relación con la justicia se refiere.

Ultimamente ha apoyado dos propuestas del presidente que han sido muy resistidas por la oposición verde: una reforma judicial de modo que el fiscal nacional no dependa del Poder Judicial, sino del Poder Ejecutivo, y también fortalecer el fuero militar para minimizar los juicios a los uniformados por parte de la justicia ordinaria. Por otra parte, ambos han mostrado un frente común para rechazar, por falta de fundamentos jurídicos, la causa que se le sigue a Santos en Ecuador por la ejecución en ese país del número dos de las FARC Raúl Reyes en 2008 cuando era ministro de Defensa de Uribe.

Fuente: La Nación

Santos arrasó y es presidente electo

BOGOTA (De un enviado especial).- Esta vez no hubo sorpresas. A diferencia de lo ocurrido en la primera vuelta, el 30 de mayo, cuando los sondeos vaticinaban un empate y finalmente el oficialismo se impuso holgadamente, ayer pasó lo que todos esperaban: el uribista Juan Manuel Santos arrasó en las urnas en el ballottage y alcanzó un 69,5% de los votos, contra un 27,5% de su rival, Antanas Mockus, del Partido Verde.

El porcentaje implica que Santos, del Partido de la U, obtuvo 9 millones de sufragios, 5,5 millones más que Mockus. Se trata de una cifra récord que superó incluso la del presidente Alvaro Uribe, cuando fue reelegido en 2006 con 7,3 millones de votos.

Santos, que gobernará hasta 2014, logró en el ballottage de ayer 2,1 millones de votos más que en la primera rueda, presumiblemente en virtud de los acuerdos que enhebró con el Partido Conservador, Cambio Radical y el grueso del Partido Liberal.

Estos sectores políticos, que habían sumado un 20% en el primer turno, acogieron favorablemente la propuesta de Santos de formar parte de un gobierno de "unidad nacional" y dotarán al presidente electo de un inédito respaldo parlamentario, superior al de Uribe: lo apoyará el 80% de los congresistas.

"Soy y seré el presidente de la unidad nacional. Llegó la hora de la concordia entre los colombianos. Llegó la hora de trabajar juntos para la prosperidad", dijo Santos, a las 19 (hora local), en su discurso en el Coliseo Cubierto El Campín, un estadio techado con capacidad para 28.000 personas en el que miles de partidarios, agitando globos y pancartas con la leyenda "Colombia de acuerdo", lo esperaban desde el cierre de la votación bailando salsa.

"Continuaremos los programas sociales del actual gobierno y adelantaremos ambiciosas iniciativas para sacar por lo menos a 7 millones de colombianos de la pobreza y a 4 millones de la indigencia", dijo Santos, vestido con un traje azul y una camisa celeste y cada vez más consustanciado con su rol de presidente, en un discurso enérgico interrumpido varias veces por ovaciones y cánticos.

Anteriormente, Mockus, que esperó los resultados en un centro de convenciones ubicado en el norte de Bogotá, había reconocido su derrota. Con un traje negro y su tradicional corbata verde, flanqueado por su mujer, Adriana, y por sus dos hijas, Laima y Dala, que lucían un pintoresco girasol en el pelo, el candidato opositor afirmó: "Quiero felicitar a Santos, a su partido y a todos los que votaron por él".

"Tenemos dos opciones: desistir y justificar la renuncia o persistir y aprender de las dificultades", dijo Mockus antes de manifestar que su fuerza política optará por la segunda opción y ejercerá "un control justo" del futuro gobierno.

Mockus, un excéntrico ex alcalde de Bogotá de ascendencia lituana, también pudo incrementar los sufragios respecto de la primera vuelta (obtuvo 450.000 más), aunque su estrategia de "alianza ciudadana", que desestimó los acuerdos con otros partidos, y de ir a explicar "casa por casa" su propuesta de "cambio cultural", con un gran énfasis en la salud, la educación y la transparencia, estuvo lejos de suponer un riesgo para Santos.

El presidente electo prometió durante la campaña profundizar la exitosa política de seguridad democrática de Uribe (que propinó los golpes más duros a las FARC en sus 46 años de existencia (como la ejecución del líder guerrillero Raúl Reyes y la liberación de Ingrid Betancourt) y convertirla en "prosperidad democrática", una iniciativa que promete crear millones de empleos (ver aparte).

Estos resultados, tan favorables para Santos, se produjeron en el día en que más se temió por la abstención: llovió copiosamente en Bogotá y en buena parte de Colombia, y dos partidos del Mundial (Italia-Nueva Zelanda y Brasil-Costa de Marfil), concentraron la atención de los fanáticos del fútbol, que en este país se cuentan por multitudes. En definitiva, hubo 1,5 millones de votantes menos que en la primera vuelta; un 43% del electorado emitió su sufragio ayer, contra el 49% del 30 de mayo.

Poco después del cierre de la votación, a las 16, hora local (las 18 de la Argentina), y cuando los resultados ya vaticinaban un contundente triunfo oficialista, Uribe se comunicó con Santos para felicitarlo por los resultados.

"Lo encomiendo a Dios por el bien de la patria", le dijo al presidente electo Uribe, cuya gestión es respaldada por el 70% de los colombianos.

Santos también se acordó de él en su discurso de El Campín. Lo calificó como "uno de los mejores presidentes" de Colombia "en dos siglos de vida republicana" y añadió, como en la primera vuelta: "¡Este también es su triunfo, presidente Uribe!".

Después transmitió sus condolencias a los familiares de los siete policías y los tres soldados que murieron ayer en ataques de las guerrillas FARC y ELN durante el acto electoral. Los calificó de mártires de la democracia y dijo que a la "guerrilla se le agotó el tiempo". La respuesta del público fue el clamor de toda la sociedad colombiana: "¡No más FARC!".

Fuente: La Nación

domingo, 20 de junio de 2010

Santos, a un paso de ser presidente

Link al mediakit de Santos Presidente
Leandro Uría
BOGOTA.- En un clima festivo por el Mundial de fútbol y por la reciente liberación de cuatro rehenes que estaban hace 12 años en poder de las FARC, 30 millones de colombianos eligirán hoy, en el ballottage, entre la continuidad, encarnada por Juan Manuel Santos, del uribista Partido de la U, o el cambio moderado que propone su rival del Partido Verde, el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus.

A diferencia de la primera vuelta, celebrada el 30 de mayo pasado, en la que se pronosticaba que ambos llegaban empatados (finalmente Santos duplicó en votos a Mockus y quedó a 3,5 puntos de la presidencia, en un duro golpe para los sondeos), esta vez el candidato oficialista aparece como claro favorito.

Las encuestas -a las que nadie ha prestado mucha atención por su rotundo fracaso de la primera vuelta y por la sensación de que Santos ya ha ganado- le otorgan al candidato uribista un 66% de los votos, contra un 30% de Mockus.

Sin embargo, existe un margen de incertidumbre respecto de la participación, que históricamente orilla el 50% del electorado. Como se considera que Santos se impondrá cómodamente, muchos votantes oficialistas u opositores que emitieron su sufragio en la primera vuelta podrían decidir hoy no concurrir a las urnas, lo que elevaría el nivel de abstención más allá del promedio.

Más aún si se tiene en cuenta que hoy se enfrentan Brasil y Costa de Marfil a las 13.30 hora local, lo que podría desalentar a votar a los fanáticos del fútbol, que en este país se cuentan por multitudes. Conscientes de esta situación, Santos y Mockus adoptaron discursos "futboleros" en el cierre de la campaña.

"Quiero invitarlos a que metamos un gol, pero un gol al abstencionismo. Es el mejor partido que podemos jugar", afirmó Santos. Con un lenguaje similar, Mockus afirmó ayer, a través de su cuenta de Twitter, que Colombia puede meter "el mejor golazo mundial: tener el primer gobierno verde del planeta", mientras que el presidente Alvaro Uribe pidió "suspender un ratico los partidos de fútbol para cumplirle a la democracia".

Pese a que no está claro qué ocurrirá con el abstencionismo, nada detiene la sensación de que Santos se impondrá fácilmente en el ballottage, alimentado con las alianzas que el postulante uribista enhebró con importantes sectores políticos, a los que convocó a formar parte de un "gobierno de unidad nacional".

Así, obtuvo el apoyo del Partido Conservador, de la coalición de gobierno, pero que había llevado a su propia candidata, Noemí Sanín, a la primera vuelta; de Cambio Radical (uribistas que se habían distanciado del mandatario por su intento de obtener una segunda reelección), y del grueso del Partido Liberal, hasta ahora opositor al uribismo.

Compromiso

Con un gobierno de este tipo, Santos se comprometió a crear 2,5 millones de puestos de trabajo, en un esfuerzo por bajar a un dígito el desempleo de este país, que actualmente se encuentra en un 11,8% y está entre los más altos de la región.

Además, la liberación el domingo pasado de los rehenes más importantes entre los que quedaban en poder de las FARC (el general Luis Mendieta, el sargento Arbey Delgado, y los coroneles William Donato y Luis Enrique Murillo) beneficiará ostensiblemente a Santos, que se comprometió a mantener a rajatabla la política de seguridad democrática instrumentada por Uribe.

Esta estrategia determinó que el ejército pasara a la ofensiva en el combate de la guerrilla de las FARC, erradicó a los rebeldes de caminos y ciudades, y permitió propinarles los mayores golpes a la organización insurgente en sus 46 años de existencia.

Por su parte, Mockus, un excéntrico filósofo y matemático que aboga por mantener la política de seguridad democrática, pero que apunta a lograr un cambio cultural en Colombia en base a la promoción de la educación y a la transparencia, se ha mostrado mucho más agresivo que antes de la primera vuelta.

En vez de un "gobierno de unidad nacional", al que tildó de "burocrático", Mockus propuso una alianza con la ciudadanía, por lo que descartó unirse de cara al ballottage con el Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda), de Gustavo Petro, que obtuvo un 9% de los sufragios en primera vuelta y que ahora promueve el voto en blanco.

También lanzó una estrategia que denomina "tres por tres por tres", con la que pretende que tres votantes verdes convenzan a tres votantes que sufragaron por otros partidos en primera vuelta y a tres abstencionistas de emitir su sufragio por él.

Por otra parte, en los debates televisivos atacó de frente a Santos, ex ministro de Defensa de Uribe. Intentó mostrarlo rodeado de políticos corruptos y le reprochó escándalos del gobierno, como la "yidispolítica" (que surgió luego de que la ex congresista Yidis Medina declaró haber obtenido prebendas a cambio de votar a favor de la reelección de Uribe en 2006) y los espionajes a opositores, periodistas y organismos de derechos humanos del DAS, organismo de inteligencia colombiano.

Por su parte, Santos le replicó la decir que "prefería al Mockus de la primera vuelta" por su menor grado de agresividad y le sugirió que criticar a una coalición que implementará un gobierno de unidad nacional equivale a llamar corruptos a la mayoría de los colombianos.

Lo cierto es que las críticas de Mockus a un gobierno hiperpopular como el de Uribe parecieron quedar a menudo a dos aguas. Por ejemplo, el candidato verde denunció por clientelista al programa de subsidios gubernamental Familias en Acción, pero, al mismo tiempo, se comprometió ante escribano público a mantenerlo, para intentar desarticular un rumor en el sentido contrario que podría costarle una sangría de votos.

Como en la primer vuelta, el operativo de seguridad para custodiar los comicios hoy será gigantesco y de éste participarán 350.000 soldados.

DOS SOLDADOS MUERTOS EN COMBATES

BOGOTA (DPA).? Un día antes de que el país elija a un nuevo presidente en el ballottage de hoy, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reaparecieron ayer en un combate que dejó dos militares muertos y un herido, a la vez que con hostigamientos el grupo guerrillero obligó a reubicar unas 300 mesas electorales de zonas rurales en puntos más seguros. El choque entre infantes de Marina y los rebeldes, en el que también murió un guerrillero, se produjo en las afueras de la ciudad de Tumaco (departamento de Nariño), un puerto sobre el océano Pacífico cercano a la frontera con Ecuador.

Fuente: La Nación

miércoles, 28 de abril de 2010

Mockus pateó el tablero y ya encabeza las encuestas

Bogotá. El candidato a la presidencia de Colombia por el Partido Verde, Antanas Mockus, llegó ayer como favorito al segundo debate televisivo de la campaña, en medio de una gran expectativa por su deslumbrante ascenso en las encuestas.

Anoche estaba previsto un nuevo debate entre los seis candidatos presidenciales con más posibilidades para las elecciones del 30 de mayo, organizado por CityTv y la Radio La W.

Mockus, de 58 años, ex alcalde de Bogotá, matemático y filósofo, se presentó como favorito, pues por primera vez la intención de voto por él superó a la del ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos, según Ipsos-Napoleón Franco.

De acuerdo con ese sondeo, Mockus cuenta ahora con un 38 por ciento, y Santos con un 29 por ciento.

En su primer día como líder, el candidato verde señaló ayer en distintas entrevistas que no negociará con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) mientras tengan secuestrados y dijo que respeta pero no admira al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al que el gobierno colombiano acusa de interferir en las elecciones con sus constantes críticas a Santos.

"Lo productivo" con Venezuela es "establecer relaciones basadas en la prudencia", subrayó Mockus.

Una oleada mediática. El analista político Alejo Vargas señaló que el crecimiento de apoyo popular a Mockus obedece a una "oleada mediática" similar a la que hace ocho años permitió a Álvaro Uribe convertirse en presidente.

"Es lo mismo que le pasó a Uribe hace ocho años, que de la nada, de ser un personaje anónimo y oscuro de allá del departamento de Antioquia, fue creciendo y se volvió presidente en la primera vuelta", graficó.

El experto dijo que puede estar reflejándose un cansancio y fatiga en los colombianos por el discurso de Uribe de que la "culebra está viva", en referencia a las Farc, que es secundado por el oficialista Santos.

El debate de la campaña electoral estuvo marcado en los últimos días por el discurso en contra de Santos del presidente Chávez, quien lo considera una "verdadera amenaza militar".

El programa de Mockus se basa en la educación, la legalidad, la transparencia y el buen gobierno, pero también en la continuidad de la lucha contra las Farc, con las que asegura que no negociará.

"No (negociaré) bajo las condiciones actuales. No hay posibilidad de negociación con secuestrados de por medio", afirmó en una entrevista al diario brasileño O'Globo .

Por detrás de Mockus y Santos, figuran, según las encuestas, la ex canciller y candidata del Partido Conservador, Noemí Sanín, con el 11 por ciento; Gustavo Petro, del izquierdista Polo Democrático Alternativo, con el 5 por ciento; y el disidente liberal Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, y el candidato del Partido Liberal, Rafael Pardo, ambos con el 3 por ciento.

Fuente: La Voz

lunes, 26 de abril de 2010

Las elecciones en Colombia

Juan Manuel Santos , de 'la U', y Antanas Mockus, de los verdes, van camino de librar un cerrado duelo en los comicios entre estructuras partidistas fuertes y corrientes de opinión.

Los recientes resultados sobre intención de voto para las elecciones presidenciales, que dejaron a Juan Manuel Santos y Antanas Mockus en un empate técnico (35 y 34 por ciento, respectivamente), plantearon de nuevo el desafío de lograr un triunfo en primera vuelta. Ambos expresaron esa intención.

Pero, según expertos en asuntos electorales, esa no será tarea fácil, como sí lo fue para Álvaro Uribe en 2002 y 2006, (salvo que ocurra un milagro).

Y no lo sería, en primer lugar, porque, además de Santos y Mockus, hay cuatro candidatos dispuestos a ir a la primera vuelta (Noemí Sanín, Germán Vargas, Rafael Pardo y Gustavo Petro), cuyas expectativas de votación, si bien son bajas de manera individual, sumadas configuran un muro aproximado al 20 por ciento de la votación total, capaz de frenar el crecimiento de los punteros, impidiéndoles llegar fácil a la mitad más uno de los votos.

También se opone a un triunfo rotundo en primera vuelta el hecho de que, al menos hoy, la diferencia entre Santos y Mockus es muy estrecha. Y el tercer obstáculo: la votación promete ser alta: más de 15 millones de electores.

"No veo un triunfo en primera vuelta", dijo Carlos Lemoine, presidente del Centro Nacional de Consultoría. "En principio, lo veo difícil", agregó Jorge Londoño, presidente de Invamer-Gallup.

Aun si Sanín, Vargas, Pardo y Petro ceden más terreno, como lo sugieren las tendencias de los sondeos, Santos y Mockus a lo sumo sacarían el 85 por ciento de los votos.

César Valderrama, director de Datexco (otra de las empresas encuestadoras), no descarta un triunfo en primera vuelta. Lo ve remoto, pero factible.

Otra pregunta surgida al observar la puja entre Santos y Mockus es si los colombianos asisten a la definición de un pulso histórico entre partidos y opinión, encarnado en Santos y Mockus.

Valderrama considera que esto podría ocurrir si, como algunos creen, la explosión de opinión en las redes sociales y en las calles se traduce en votos el 30 de mayo.

En alusión a Mockus, Valderrama aseguró que "es la primera vez que en Colombia hay un candidato presidencial nacido de los sectores de opinión" y que, al parecer, ha tocado la sensibilidad de sectores no tradicionales.

Las encuestas también han dejado al descubierto que los dos partidos políticos más nuevos ('la U' y el Partido Verde) han pasado a liderar la disputa, relegando a los históricos, liberal y conservador, que no lograron retomar su vocación de poder, embolatada hace ya muchos años.

Todo esto evidencia que las cinco semanas que le quedan a la campaña serán más emocionantes que lo vivido hasta ahora.

Santos, el heredero

Juan Manuel Santos tiene a su favor la herencia del gobierno del presidente Álvaro Uribe, el mandatario más popular de todos los tiempos. Tiene el apoyo de 'la U', el partido más votado en las elecciones legislativas. Tiene el prestigio de haber liderado los más duros golpes a las Farc, en toda su historia. Como hombre público ha ocupado ministerios de alta responsabilidad: Comercio Exterior, Hacienda y Defensa. Un apoyo sólido del Partido Conservador, el cual busca, podría convertirse en impulso definitivo a la Presidencia, como ocurrió con Uribe hace 8 años.

Mockus, rey de la red

El dos veces alcalde de Bogotá, Antanas Mockus sobrepasó los 400 mil seguidores en Facebook. Cada 3 segundos llega un nuevo admirador a su perfil. Este instrumento, definitivo en la elección de Barack Obama como presidente de E.U., se estrena en Colombia con fines políticos. A través de la red, la campaña organiza manifestaciones en Sahagún (Córdoba), Buenos Aires (Argentina) o Berlín (Alemania). En Colombia hay 9 millones de personas con Facebook y cerca de 20 millones con acceso a Internet, lo cual podría producir una sorpresa electoral.

Nóemí Sanín debe conjurar división 'azul'

La candidata ha dicho que dentro de 15 días liderará las encuestas, pero la división conservadora amenaza su aspiración.

Rafael Pardo dice que irá hasta el final

El candidato liberal guarda la esperanza de que su partido, con casi 2 millones de votos, lo respalde el 30 de mayo.

Gustavo Petro, la izquierda solitaria

El candidato del Polo irá en solitario a la primera vuelta presidencial, con la adversidad de las encuestas a cuestas.

Germán Vargas, se resiste a perder

El candidato de Cambio Radical, de quien se dice que tiene una de las mejores propuestas políticas, mantiene la esperanza viva.

Mockus, en el Wall Street Journal

El diario financiero más influyente de los Estados Unidos, The Wall Street Journal, destacó en su edición de ayer, el vertiginoso ascenso del candidato presidencial del Partido Verde, Antanas Mockus.

Analistas consultados para la elaboración del informe señalaron que el ex alcalde "podría representar un liderazgo fresco para Colombia". "A los colombianos les gustan las políticas de Uribe, pero están cansados de su estilo de política confrontativa", aseguró el presidente de Diálogo Interamericano, Michael Shifter.

Semana de decisiones azules

La tendencia al descenso en la intención de voto que la candidata conservadora, Noemí Sanín, ha registrado en las más recientes encuestas, podría precipitar, a partir de mañana, duras decisiones dentro de su Partido.

El Directorio Nacional Conservador (DNC) y la junta de parlamentarios de la colectividad están convocados para martes y miércoles, con el fin de analizar la crisis desatada por la tendencia de Sanín a la baja. En ambas instancias se mantiene un férreo pulso entre quienes quieren respaldarla hasta la primera vuelta, y los que piden "no perder tiempo" y aliarse inmediatamente con el candidato de 'la U', Juan Manuel Santos.

Unos 20 congresistas (seguidores de Andrés Felipe Arias), esperan un traslado en bloque a las toldas santistas.

Sin embargo, para evitarse el trauma de una expulsión -sanción contemplada en los estatutos conservadores-, los congresistas rebeldes buscarían que la decisión sea autorizada por el DNC, integrado por 11 miembros. De estos, al parecer, 5 ya están de acuerdo con ir a donde Santos.

EDULFO PEÑA
LUIS GUILLERMO FORERO C.
REDACCIÓN POLÍTICA