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martes, 6 de septiembre de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
miércoles, 11 de mayo de 2011
sábado, 2 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
La cartelera de los candidatos residuales


En esta pared. hace días atrás. Tres exponentes de los candidatos residuales compartian la vidriera de Estacion Retiro. Hoy solo quedan dos. ¿Se imaginan qué cartel desapareció? El de Sanz, Ernesto. Y descontando...martes, 29 de marzo de 2011
Cristina sube y se acerca a la misma adhesión que tenía cuando asumió

La foto resulta contundente, por más que los procesos políticos tienen un desarrollo fílmico más que fotográfico. Pero la encuesta que publica en exclusiva PERFIL permite entender dónde está parada hoy la sociedad argentina, electoralmente hablando. Más allá de los condimentos locales que tuvo cada comicio, los casos de Catamarca y Chubut reflejan cambios en los humores sociales. Y este estudio de opinión pública radiografía los porqué.
No es fácil hallar en esta realidad de divisiones, donde cualquier hecho pasa por relatos opuestos, trabajos profesionales que posibiliten una aproximación rigurosa a diversos fenómenos. Para que no haya dudas, Ipsos-Mora y Araujo es una de las encuestadoras más prestigiosas del mercado y no ha hecho este sondeo para el Gobierno, al que no tiene entre su clientela, formada casi en su totalidad por privados. Esta aclaración tiene su sentido: hasta ahora, casi en todos los casos que se vieron encuestas muy favorables al kirchnerismo, las mismas eran pagadas con fondos gubernamentales.
Nuevo techo. Dejemos las explicaciones por un rato. Lo concreto es que Cristina Fernández de Kirchner alcanza en estos momentos un índice de aprobación similar al que tenía cuando arrancó su gestión. Acumula un 64% de adhesiones contra el 67% de diciembre de 2007, momento en el que disfrutaba (como cualquier gobernante) de lo que usualmente se conoce como período de “luna de miel”.
La película política de Cristina muestra que esos primeros meses de gracia se derrumbaron a la velocidad del sonido por el conflicto con el campo y la Resolución 125. Con vaivenes, desde entonces el desempeño presidencial se mantuvo en muy bajos niveles de aceptación, hasta tocar el piso del 27% en diciembre de 2009.
Acaso el lanzamiento en aquel momento de la única medida que no fue objetada por nadie del arco político, la Asignación Universal por Hijo (que de hecho era una idea propiciada durante años por dirigentes opositores), pueda empezar a explicar que, desde el arranque de 2010, la imagen de la gestión de Cristina no ha dejado de subir.
No pocos han querido fundamentar ese despegue por la muerte de Néstor Kirchner. El seguimiento de opinión pública que viene haciendo desde hace años Ipsos muestra que eso es parcialmente cierto. CFK ya venía creciendo sin prisa pero sin pausa. Y se dispara tras el fallecimiento de su marido: subió 12 puntos.
A partir de allí se da, hasta ahora, un fenómeno similar al de la crisis con el campo pero a la inversa: la imagen presidencial se mantiene en las alturas y busca un techo. Así como tras la 125 no había iniciativa oficial que significara un despegue, desde hace un año la ascendente imagen presidencial parece blindada.
Más allá de que sea acertado o no como estrategia, o que se pueda abusar de ella, esa fortaleza podría explicar por qué la Presidenta no deja el luto. Por qué Daniel Scioli no se retoba. O por qué el Gobierno nacionalizará todas las elecciones provinciales (en Catamarca resultó y en Chubut, gane o pierda, pocos tienen dudas de que significa un triunfo político del Frente para la Victoria).
Opositores en problemas. Este modelo se profundiza, como le gusta decir a la feligresía cristinista, con la caída de imagen de los principales líderes opositores. Mauricio Macri tiene la mitad de imagen positiva que Cristina y casi el doble de la negativa. El vicepresidente Julio Cobos está todavía algo peor que Macri. Ricardo Alfonsín no llega al tercio de imagen positiva, pero es el que menos imagen negativa tiene después de la Presidenta; claro que muchos no responden sobre él. Elisa Carrió parecería desterrada a un futuro apocalíptico. Y Eduardo Duhalde mantiene el dudoso privilegio de ser el precandidato con peor imagen del país.
Otra observación al respecto. Este estudio refleja la imagen que los 1.200 consultados en todo el país tienen de estos dirigentes, no necesariamente es una expresión electoral. Sucede que Ipsos todavía no encuestó intención de voto porque no están claras las candidaturas. Si hasta Cristina aún no se lanzó formalmente.
Por eso, con lo imprevisible que puede resultar la política argentina, sería como mínimo apresurado dar por hecho que la reelección de la Presidenta será poco menos que un trámite, tal como intenta instalar el cristinismo fundamentalista. Lo que sí está claro en esta película es que la protagonista clave es Ella. Los demás, por estos tiempos, son actores secundarios.
La seguridad preocupa pero la economía da optimismo
La encuesta de Ipsos-Mora y Araujo ratifica que la seguridad continúa siendo, lejos, la principal preocupación de los que viven en centros urbanos. Tres de cada cuatro consultados la señalan como el problema número uno.
En segundo lugar se ubica el tema del desempleo, aunque con una tendencia marcadamente a la baja (37%), muy cerca del piso que esa problemática recogió durante la gestión CFK. Y la acerca como nunca antes a la tercera de las preocupaciones: la educación.
En cuarto término recién aparece la inflación: es mencionada por uno de cada cuatro consultados. Si bien a lo largo del último año la referencia a los aumentos de precios se duplicó, según este estudio, todavía se mantiene lejos del podio de problemas.
Esto acaso explique por qué la economía es una de las patas esenciales donde se apoya la ascendente imagen de Cristina. No sólo el efecto inflacionario no es percibido como un gran problema, sino que la curva de adhesión a la gestión presidencial es acompañada por una acentuada alza de las expectativas económicas: uno de cada tres cree que el país estará mejor dentro de un año.
De acuerdo con el seguimiento que hace Ipsos-Mora y Araujo, durante el mandato de Cristina nunca antes se había registrado semejante optimismo económico. Otro dato que arroja luz para comprender lo que está sucediendo.
Fuente: Perfil
domingo, 27 de marzo de 2011
miércoles, 23 de marzo de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
lunes, 14 de marzo de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
domingo, 27 de febrero de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
jueves, 13 de enero de 2011
jueves, 30 de diciembre de 2010
La campaña que viene
Algunos ya se lanzaron oficialmente. Otros especulan con los tiempos. Pero cuando la última edición 2010 de Veintitrés esté en la calle, faltarán pocas horas para que finalmente comience el año electoral y todos, absolutamente todos los candidatos, tengan puesta primera para largarse de lleno a la gran carrera. La lucha por los votos promete una competencia picante, cargada de proyectos, denuncias cruzadas, estrategias y alianzas varias. Un escenario complejo que diversos especialistas consultados se dispusieron a analizar, con una advertencia compartida: si las elecciones fueran hoy, Cristina Fernández ganaría por lejos, sin siquiera someterse a ballottage. Pero los escenarios, advierten los consultores, siempre pueden modificarse, así como la muerte repentina de Néstor Kirchner, aseguran, disparó los números a favor de la Presidenta, quien todavía no confirmó si será ella quien encabece las listas del oficialismo. Si bien algunos peronistas alimentaron esa posibilidad, en su entorno sostienen que su decisión recién se conocerá en marzo o abril del año próximo.
Hasta el momento, pocos candidatos lanzaron su campaña para llegar a la Casa Rosada: Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde, Elisa Carrió y Fernando “Pino” Solanas. Mauricio Macri, en cambio, todavía se dirime entre renovar su mandato en la ciudad o hacerles frente a sus ambiciones nacionales, que no encuentran demasiado asidero en las encuestas. Y Julio Cobos sueña “con que un ingeniero (como él) llegue a ser presidente” pero le resta sortear el escollo de la interna radical, que se avecina complicada. En ese ring, el vicepresidente debería enfrentar no sólo a Alfonsín –mejor posicionado entre los correligionarios– sino posiblemente también a Ernesto Sanz, que confesó sus deseos de aterrizar en Balcarce 50. Sin embargo, algunos especulan con que el senador y titular de la UCR se bajará de la pelea porque sus aspiraciones presidenciales son una pantalla que sirve para sacar a Cobos de la carrera por la gobernación de Mendoza.
Doris Capurro, de la consultora Ibarómetro, sostiene que los movimientos entre los candidatos no modifican demasiado el panorama 2011. “El kirchnerismo logró un importante consenso en las principales medidas del Gobierno –explica– y eso colocó a Cristina Fernández como la candidata más atractiva para el electorado. La mayoría de los argentinos no quiere que se interrumpa el proceso de crecimiento y de inclusión social.” Según las encuestas de Ibarómetro, la Presidenta alcanza un 38,7 por ciento de los votos, secundada lejanamente por Mauricio Macri, que araña el 10,5 por ciento, y Ricardo Alfonsín, que ronda el 8 por ciento.
Desde Analogías, su colega Analía Del Franco comparte esa mirada: “Más del 50 por ciento de la población quiere que las principales medidas del oficialismo, como la Asignación Universal por Hijo, la Ley de Medios o el lugar preponderante que ocupan los jubilados en la gestión, entre otras cuestiones, se sigan manteniendo a partir de 2011. Por eso, Cristina se mantiene en un lugar privilegiado con respecto a su rivales”.
Las buenas perspectivas de CFK encontrarán a la Presidenta en El Calafate para recibir el año nuevo en compañía de sus hijos. En un escenario en el que algunos sectores apuntan a la desestabilización, Fernández sabe que, sin el amparo de Néstor Kirchner, enfrentará un año difícil y más todavía si sus aspiraciones electorales la encaminan hacia la reelección.
Para Ricardo Rouvier, cuyas encuestas dan vencedora a CFK con un 41,8 por ciento de los votos –y, en segundo lugar, a Ricardo Alfonsín con 13,5 por ciento–, “hay un fuerte debilitamiento de la oposición que se vio reflejada luego de la muerte de Néstor, demostrando la entereza de la Presidenta”.
En ese contexto, para Roberto Bacman, titular del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), “la consigna dominante debe ser la gestión. Es decir que Cristina Fernández no tiene que pensar en promesas sino en afianzar las transformaciones que vienen sucediendo desde 2003”. Capurro refuerza su idea con la reciente creación del Ministerio de Seguridad: “Es una estrategia muy importante en el marco de un año electoral, sobre todo, porque refuerza la idea de que la no represión de la protesta social constituye una bandera indeclinable de este gobierno”. Sin embargo, Del Franco advierte: “Si CFK quiere mantener su intención de voto, no tiene que distraerse. Tiene que focalizar en seguir el rumbo ya que la economía va a estar estable durante el 2011”.
El gran desafío de la Unión Cívica Radical, en cambio, serán las internas abiertas, simultáneas y obligatorias fijadas para el 14 de agosto próximo. “A contramano de lo que los radicales pensaban –afirma Bacman–, la nueva ley de reforma electoral no los favorece, porque llegan demasiado divididos para los comicios.” Aunque sólo Ricardo Alfonsín arrancó su campaña explícitamente, el vice-opositor y el senador Sanz también adelantaron su intención de quedarse con el sillón de Rivadavia. Y, en ese tránsito, el hijo del ex presidente –que se fue a Miami a pasar las fiestas– tiene mejor imagen que sus correligionarios: 56 por ciento de imagen positiva, según CEOP, y 42,7 por ciento, tal como registra Ibarómetro. Sin embargo, los números de intención de voto reflejan que apenas supera el 14 por ciento. “La UCR tiene un problema –comenta Rouvier– y es que no tiene buenos candidatos en los principales distritos del país. Con esa perspectiva, resulta indefectible la necesidad de una alianza con el socialismo de Hermes Binner o con el GEN, que lidera Margarita Stolbizer, si la intención de todos en la carrera del 2011 es instalarse como alternativa.” Para Capurro, con Alfonsín “los radicales no pueden dar la verdadera pelea. Van a tener que posicionar a Sanz también para que unifique al partido, aunque las probabilidades reflejan que Ricardo debería presentarse como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, si sus deseos son ganar una elección, y Julio Cobos como candidato en Mendoza. Sólo con esa estrategia afrontarán una elección digna”.
Del Franco no es extremista. Los analistas coinciden en que el futuro de Cleto “es muy complicado”. El vicepresidente, que todavía no definió si pasará sus vacaciones en Chile o en Brasil, deberá decidir su rumbo electoral al regresar de su receso estival. “Cobos es el típico caso de deterioro en dos años que tuvo un pico de popularidad –explica Del Franco–. Las razones fueron de forma: no podía renunciar porque iba a quedar mal parado pero, por otro lado, encabezaba una campaña opositora desde adentro, cosa que no fue bien vista por la opinión pública. Quedó atrapado en ese juego.” En las últimas semanas, el panorama cobista incorporó al lanzamiento de un programa de gobierno –que el mendocino expuso en un hotel porteño– la posibilidad de una alianza entre el vice y Francisco de Narváez, quien ya había oficializado su candidatura a gobernador de la provincia más poblada del país. Según Rouvier, de concretarse, sería una decisión que “ni los propios radicales le perdonarían”. Sin embargo, para Capurro, “el electorado que elige a Cobos está más cerca de De Narváez que de Alfonsín”.
En otro plano se encuentra la figura de Eduardo Duhalde, el candidato a presidente que desde un atril en Costa Salguero se presentó como el “salvador” de una Argentina “en llamas”, el garante de un “orden” que le hace falta al país. El caudillo de Lomas de Zamora intenta posicionarse en una carrera presidencial que siempre le resultó esquiva. Al día de hoy, Ibarómetro consigna que su imagen negativa ronda el 61,3 por ciento, mientras que CEOP registra un 73,7 por ciento. Indiferente a las contrariedades, Duhalde coquetea con Macri, a quien considera un aliado en territorio porteño y, si es posible, a nivel nacional.
“Inexorablemente el Pro y el Peronismo Federal van a tener que hacer una alianza para sumar adeptos y no dividir al electorado que comparten”, sintetizó Capurro. “La estrategia de Duhalde –advirtió Bacman– será la de generar ese incendio del que tanto habla. O, al menos, intentarlo, porque no existe en la realidad.” Para Duhalde, la existencia de internas obligatorias sigue siendo un dolor de cabeza, si su objetivo en competir al interior del Partido Justicialista. Sin embargo, para Del Franco, “sí o sí irá por fuera del partido. Puertas adentro, sus posibilidades de éxito son escasas”.
La candidata firme de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, dividirá su verano entre el sol, del que tanto disfruta, y su campaña, que tanto la obsesiona. Y aunque la diputada no cumplirá su promesa de no competir por la presidencia –tal como juró en 2007–, desde que rompió el Acuerdo Cívico y Social que compartía con radicales, socialistas y el GEN, su trabajó se intensificó, a la vista de un claro descenso en las encuestas. Si bien la decisión de que el diputado Adrián Pérez acompañe la fórmula fortaleció su imagen, lo cierto es que Lilita hoy ocupa el quinto lugar en la carrera hacia la Rosada. Es, como dicen los analistas, prácticamente una candidatura testimonial. “Lilita se terminó de desmoronar con la muerte de Kirchner –explica Capurro–, porque su única estrategia era pegarle a su figura. Por eso, es posible afirmar que hoy sólo sobrevive gracias a los medios.” En ese plano, los expertos coinciden en que la única salida que tiene para evitar un “fracaso que la hunda por completo” es volver al terruño radical. “Está muy cerrada en ella misma pero tiene que aceptar que está en el peor momento de su carrera política y tiene que dar un paso al costado. Sólo podría sobrevivir acordando con Alfonsín”, dispara Bacman. Capurro, en cambio, sostiene que “su apuesta es imponer a María Eugenia Estensoro en la Capital e intentar ganarla”. Hoy, en el ámbito porteño, la Coalición Cívica figura como la tercera fuerza del distrito.
Algo similar sucede con Fernando “Pino” Solanas. Aunque los analistas aseguraban que luego de su triunfo en 2009 apostaría por ganar en la ciudad, el cineasta decidió competir a nivel nacional. “Él tiene un lugar único y concentra un nicho propio –esboza Del Franco–. Como representante de la masa crítica del kirchnerismo más original, no tiene competencia a pesar de que quienes lo votan son conscientes de que se trata de una apuesta prácticamente testimonial.”
Luego de recibir el nuevo año en Brasil, de donde es oriunda su esposa, Pino recorrerá la costa argentina en los meses de verano, combinando su campaña con los últimos retoques de su película Oro negro. Mientras tanto, en los pasillos de Bolívar 1, se preguntan quién será el candidato oficialista para reemplazar a Macri al frente de la ciudad. El Pro todavía no dio señales del futuro de su jefe político, que se debate entre la presidencia y la reelección. Sobre todo, teniendo en cuenta la feroz disputa que existe entre Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti, los dos dirigentes con más posibilidades para representar al partido en las elecciones locales. Además de las causas judiciales que tienen a Macri contra las cuerdas, los conflictos de Soldati y el club Albariño terminaron de delinear una apuesta macrista que generó más rechazos que buenas cosechas. En ese marco, desde el entorno del ex presidente de Boca evalúan seriamente la posibilidad de que Macri vuelva a competir por la Capital –según la consultora Equis, conserva una intención de voto del 38 por ciento– de la mano de una alianza con Duhalde que le ofrezca más aire para afrontar las elecciones. Si, en cambio, Macri se mantiene firme en competir por la presidencia, Rodríguez Larreta y Michetti se sacarán las pestañas por erigirse como candidatos de un espacio que no les asegura la victoria.
“Sin Pino Solanas en la carrera por la ciudad –visualiza Del Franco–, el Frente para la Victoria se posiciona como el espacio con mejor perspectiva para quebrar al macrismo.” El peronismo porteño todavía no definió a su candidato –están en carrera el senador Daniel Filmus, el ministro de Economía Amado Boudou y el de Trabajo, Carlos Tomada– pero aglutina el 22 por ciento de los votos, pudiendo vislumbrar una segunda vuelta mano a mano con el Pro.
En el futuro, todo es posible. Lo único cierto es que la campaña ya se coló en la mesa de todos.
Fuente: El Argentino






























