Mostrando entradas con la etiqueta Presidentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Presidentes. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de diciembre de 2010

La campaña que viene

Algunos ya se lanzaron oficialmente. Otros especulan con los tiempos. Pero cuando la última edición 2010 de Veintitrés esté en la calle, faltarán pocas horas para que finalmente comience el año electoral y todos, absolutamente todos los candidatos, tengan puesta primera para largarse de lleno a la gran carrera. La lucha por los votos promete una competencia picante, cargada de proyectos, denuncias cruzadas, estrategias y alianzas varias. Un escenario complejo que diversos especialistas consultados se dispusieron a analizar, con una advertencia compartida: si las elecciones fueran hoy, Cristina Fernández ganaría por lejos, sin siquiera someterse a ballottage.

Pero los escenarios, advierten los consultores, siempre pueden modificarse, así como la muerte repentina de Néstor Kirchner, aseguran, disparó los números a favor de la Presidenta, quien todavía no confirmó si será ella quien encabece las listas del oficialismo. Si bien algunos peronistas alimentaron esa posibilidad, en su entorno sostienen que su decisión recién se conocerá en marzo o abril del año próximo.


Hasta el momento, pocos candidatos lanzaron su campaña para llegar a la Casa Rosada: Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde, Elisa Carrió y Fernando “Pino” Solanas. Mauricio Macri, en cambio, todavía se dirime entre renovar su mandato en la ciudad o hacerles frente a sus ambiciones nacionales, que no encuentran demasiado asidero en las encuestas. Y Julio Cobos sueña “con que un ingeniero (como él) llegue a ser presidente” pero le resta sortear el escollo de la interna radical, que se avecina complicada. En ese ring, el vicepresidente debería enfrentar no sólo a Alfonsín –mejor posicionado entre los correligionarios– sino posiblemente también a Ernesto Sanz, que confesó sus deseos de aterrizar en Balcarce 50. Sin embargo, algunos especulan con que el senador y titular de la UCR se bajará de la pelea porque sus aspiraciones presidenciales son una pantalla que sirve para sacar a Cobos de la carrera por la gobernación de Mendoza.


Doris Capurro, de la consultora Ibarómetro, sostiene que los movimientos entre los candidatos no modifican demasiado el panorama 2011. “El kirchnerismo logró un importante consenso en las principales medidas del Gobierno –explica– y eso colocó a Cristina Fernández como la candidata más atractiva para el electorado. La mayoría de los argentinos no quiere que se interrumpa el proceso de crecimiento y de inclusión social.” Según las encuestas de Ibarómetro, la Presidenta alcanza un 38,7 por ciento de los votos, secundada lejanamente por Mauricio Macri, que araña el 10,5 por ciento, y Ricardo Alfonsín, que ronda el 8 por ciento.


Desde Analogías, su colega Analía Del Franco comparte esa mirada: “Más del 50 por ciento de la población quiere que las principales medidas del oficialismo, como la Asignación Universal por Hijo, la Ley de Medios o el lugar preponderante que ocupan los jubilados en la gestión, entre otras cuestiones, se sigan manteniendo a partir de 2011. Por eso, Cristina se mantiene en un lugar privilegiado con respecto a su rivales”.


Las buenas perspectivas de CFK encontrarán a la Presidenta en El Calafate para recibir el año nuevo en compañía de sus hijos. En un escenario en el que algunos sectores apuntan a la desestabilización, Fernández sabe que, sin el amparo de Néstor Kirchner, enfrentará un año difícil y más todavía si sus aspiraciones electorales la encaminan hacia la reelección.


Para Ricardo Rouvier, cuyas encuestas dan vencedora a CFK con un 41,8 por ciento de los votos –y, en segundo lugar, a Ricardo Alfonsín con 13,5 por ciento–, “hay un fuerte debilitamiento de la oposición que se vio reflejada luego de la muerte de Néstor, demostrando la entereza de la Presidenta”.


En ese contexto, para Roberto Bacman, titular del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), “la consigna dominante debe ser la gestión. Es decir que Cristina Fernández no tiene que pensar en promesas sino en afianzar las transformaciones que vienen sucediendo desde 2003”. Capurro refuerza su idea con la reciente creación del Ministerio de Seguridad: “Es una estrategia muy importante en el marco de un año electoral, sobre todo, porque refuerza la idea de que la no represión de la protesta social constituye una bandera indeclinable de este gobierno”. Sin embargo, Del Franco advierte: “Si CFK quiere mantener su intención de voto, no tiene que distraerse. Tiene que focalizar en seguir el rumbo ya que la economía va a estar estable durante el 2011”.


El gran desafío de la Unión Cívica Radical, en cambio, serán las internas abiertas, simultáneas y obligatorias fijadas para el 14 de agosto próximo. “A contramano de lo que los radicales pensaban –afirma Bacman–, la nueva ley de reforma electoral no los favorece, porque llegan demasiado divididos para los comicios.” Aunque sólo Ricardo Alfonsín arrancó su campaña explícitamente, el vice-opositor y el senador Sanz también adelantaron su intención de quedarse con el sillón de Rivadavia. Y, en ese tránsito, el hijo del ex presidente –que se fue a Miami a pasar las fiestas– tiene mejor imagen que sus correligionarios: 56 por ciento de imagen positiva, según CEOP, y 42,7 por ciento, tal como registra Ibarómetro. Sin embargo, los números de intención de voto reflejan que apenas supera el 14 por ciento. “La UCR tiene un problema –comenta Rouvier– y es que no tiene buenos candidatos en los principales distritos del país. Con esa perspectiva, resulta indefectible la necesidad de una alianza con el socialismo de Hermes Binner o con el GEN, que lidera Margarita Stolbizer, si la intención de todos en la carrera del 2011 es instalarse como alternativa.” Para Capurro, con Alfonsín “los radicales no pueden dar la verdadera pelea. Van a tener que posicionar a Sanz también para que unifique al partido, aunque las probabilidades reflejan que Ricardo debería presentarse como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, si sus deseos son ganar una elección, y Julio Cobos como candidato en Mendoza. Sólo con esa estrategia afrontarán una elección digna”.


Del Franco no es extremista. Los analistas coinciden en que el futuro de Cleto “es muy complicado”. El vicepresidente, que todavía no definió si pasará sus vacaciones en Chile o en Brasil, deberá decidir su rumbo electoral al regresar de su receso estival. “Cobos es el típico caso de deterioro en dos años que tuvo un pico de popularidad –explica Del Franco–. Las razones fueron de forma: no podía renunciar porque iba a quedar mal parado pero, por otro lado, encabezaba una campaña opositora desde adentro, cosa que no fue bien vista por la opinión pública. Quedó atrapado en ese juego.” En las últimas semanas, el panorama cobista incorporó al lanzamiento de un programa de gobierno –que el mendocino expuso en un hotel porteño– la posibilidad de una alianza entre el vice y Francisco de Narváez, quien ya había oficializado su candidatura a gobernador de la provincia más poblada del país. Según Rouvier, de concretarse, sería una decisión que “ni los propios radicales le perdonarían”. Sin embargo, para Capurro, “el electorado que elige a Cobos está más cerca de De Narváez que de Alfonsín”.


En otro plano se encuentra la figura de Eduardo Duhalde, el candidato a presidente que desde un atril en Costa Salguero se presentó como el “salvador” de una Argentina “en llamas”, el garante de un “orden” que le hace falta al país. El caudillo de Lomas de Zamora intenta posicionarse en una carrera presidencial que siempre le resultó esquiva. Al día de hoy, Ibarómetro consigna que su imagen negativa ronda el 61,3 por ciento, mientras que CEOP registra un 73,7 por ciento. Indiferente a las contrariedades, Duhalde coquetea con Macri, a quien considera un aliado en territorio porteño y, si es posible, a nivel nacional.


“Inexorablemente el Pro y el Peronismo Federal van a tener que hacer una alianza para sumar adeptos y no dividir al electorado que comparten”, sintetizó Capurro. “La estrategia de Duhalde –advirtió Bacman– será la de generar ese incendio del que tanto habla. O, al menos, intentarlo, porque no existe en la realidad.” Para Duhalde, la existencia de internas obligatorias sigue siendo un dolor de cabeza, si su objetivo en competir al interior del Partido Justicialista. Sin embargo, para Del Franco, “sí o sí irá por fuera del partido. Puertas adentro, sus posibilidades de éxito son escasas”.


La candidata firme de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, dividirá su verano entre el sol, del que tanto disfruta, y su campaña, que tanto la obsesiona. Y aunque la diputada no cumplirá su promesa de no competir por la presidencia –tal como juró en 2007–, desde que rompió el Acuerdo Cívico y Social que compartía con radicales, socialistas y el GEN, su trabajó se intensificó, a la vista de un claro descenso en las encuestas. Si bien la decisión de que el diputado Adrián Pérez acompañe la fórmula fortaleció su imagen, lo cierto es que Lilita hoy ocupa el quinto lugar en la carrera hacia la Rosada. Es, como dicen los analistas, prácticamente una candidatura testimonial. “Lilita se terminó de desmoronar con la muerte de Kirchner –explica Capurro–, porque su única estrategia era pegarle a su figura. Por eso, es posible afirmar que hoy sólo sobrevive gracias a los medios.” En ese plano, los expertos coinciden en que la única salida que tiene para evitar un “fracaso que la hunda por completo” es volver al terruño radical. “Está muy cerrada en ella misma pero tiene que aceptar que está en el peor momento de su carrera política y tiene que dar un paso al costado. Sólo podría sobrevivir acordando con Alfonsín”, dispara Bacman. Capurro, en cambio, sostiene que “su apuesta es imponer a María Eugenia Estensoro en la Capital e intentar ganarla”. Hoy, en el ámbito porteño, la Coalición Cívica figura como la tercera fuerza del distrito.


Algo similar sucede con Fernando “Pino” Solanas. Aunque los analistas aseguraban que luego de su triunfo en 2009 apostaría por ganar en la ciudad, el cineasta decidió competir a nivel nacional. “Él tiene un lugar único y concentra un nicho propio –esboza Del Franco–. Como representante de la masa crítica del kirchnerismo más original, no tiene competencia a pesar de que quienes lo votan son conscientes de que se trata de una apuesta prácticamente testimonial.”


Luego de recibir el nuevo año en Brasil, de donde es oriunda su esposa, Pino recorrerá la costa argentina en los meses de verano, combinando su campaña con los últimos retoques de su película Oro negro. Mientras tanto, en los pasillos de Bolívar 1, se preguntan quién será el candidato oficialista para reemplazar a Macri al frente de la ciudad. El Pro todavía no dio señales del futuro de su jefe político, que se debate entre la presidencia y la reelección. Sobre todo, teniendo en cuenta la feroz disputa que existe entre Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti, los dos dirigentes con más posibilidades para representar al partido en las elecciones locales. Además de las causas judiciales que tienen a Macri contra las cuerdas, los conflictos de Soldati y el club Albariño terminaron de delinear una apuesta macrista que generó más rechazos que buenas cosechas. En ese marco, desde el entorno del ex presidente de Boca evalúan seriamente la posibilidad de que Macri vuelva a competir por la Capital –según la consultora Equis, conserva una intención de voto del 38 por ciento– de la mano de una alianza con Duhalde que le ofrezca más aire para afrontar las elecciones. Si, en cambio, Macri se mantiene firme en competir por la presidencia, Rodríguez Larreta y Michetti se sacarán las pestañas por erigirse como candidatos de un espacio que no les asegura la victoria.


“Sin Pino Solanas en la carrera por la ciudad –visualiza Del Franco–, el Frente para la Victoria se posiciona como el espacio con mejor perspectiva para quebrar al macrismo.” El peronismo porteño todavía no definió a su candidato –están en carrera el senador Daniel Filmus, el ministro de Economía Amado Boudou y el de Trabajo, Carlos Tomada– pero aglutina el 22 por ciento de los votos, pudiendo vislumbrar una segunda vuelta mano a mano con el Pro.


En el futuro, todo es posible. Lo único cierto es que la campaña ya se coló en la mesa de todos.

Fuente: El Argentino

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cristina encabeza las encuestas

Poliarquía cree que se debe a la solidaridad por el duelo, pero la mayoría de los encuestadores sostienen que el fenómeno es previo al fallecimiento de Néstor Kirchner.
Casi todos los encuestadores consultados coincidieron: los niveles de aprobación de Cristina Fernández no son un fenómeno que se explique por el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner. El oficialismo tenía (y tiene) una recuperación sistemática en los índices de aprobación. Los números de la consultora Equis –que coinciden con los de otras encuestadoras– son los siguientes: la imagen positiva de la Presidenta se ubica alrededor del 55 por ciento. La aprobación a la gestión está en 68 puntos y la intención de voto alrededor de 46. Con estas cifras, Cristina Fernández ganaría las elecciones en primera vuelta. Además, hay un dato que parece una parábola en el tiempo: el resultado sería casi idéntico al de 2007, cuando ganó con 47 puntos sacándole más de 20 al segundo.
Artemio López, el director de Equis, dijo que Cristina y Néstor Kirchner tenían una intención de voto que rondaba el 37 por ciento antes del 27 de octubre. “Claro que ahora la Presidenta subió. Pero la tendencia ya estaba. Los que no la veían era porque no salían de la campana mediática”, remarcó el consultor.
Sergio Berensztein –de Poliarquía– tuvo una visión muy distinta sobre el origen de la popularidad presidencial. “Hay una corriente de apoyo que es producto de la solidaridad por la muerte de su marido”, remarcó a este medio. López discrepó por completo con esas declaraciones. Volvió a destacar que la tendencia es previa al fallecimiento de Kirchner y que se explica por el respaldo a decisiones de la gestión. Puso dos ejemplos: la estatización de las Afjp y la puesta en marcha de la Asignación Universal por Hijo. “Tienen una aprobación cercana al 80 por ciento”, dijo. Y tomando ese indicador como base, el director de Equis agregó que es imposible que ciertas medidas logren “tanta aceptación” y que ésta no se traslade al Gobierno.
Otros dos consultores coincidieron con López. Carlos Fara remarcó que “la muerte de Kirchner consolidó una tendencia de apoyo al Gobierno”. Luego agregó que uno de los motivos que la explican es que “el Ejecutivo corrigió su modo de comunicación” después de la derrota electoral de mediados de 2009. Doris Capurro –de Ibarómetro– tuvo una mirada similar y tiró una cifra concreta. Señaló que antes del fallecimiento del ex presidente sus mediciones ubicaban a Cristina con “un 50 por ciento de imagen positiva”. Además, coincidió con Fara en que la muerte del ex presidente lo que produjo fue “una aceleración” de un proceso que ya existía.
Liderazgo y modelo.
Artemio López retomó su cuestionamiento a los análisis que interpretan el apoyo actual a la Presidenta como “un estado de la opinión pública”. “Lo que sucede –dijo– es mucho más profundo. Se trata del surgimiento de un liderazgo histórico que encarnaban Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que ahora se deposita todo en ella.” Para sostener su posición, el consultor remarcó un eje que no siempre se toma en cuenta en los análisis políticos: el amor. “El vínculo personal que se vio durante el velatorio de Kirchner es clave para entender lo que pasa. Esa señal no es volátil, algo que mañana cambia”. Por eso –según López– puede haber “alguna porción del respaldo” a la Presidenta que se reduzca, pero el grueso del apoyo “es muy firme”.
Capurro, por su parte, subrayó que las vertientes de adhesión a Cristina Fernández son básicamente dos y explicó cómo se componen: “Hay 6 de cada 10 argentinos que cuando se les pregunta si quieren cambiar el modelo dicen que no”. Luego agregó que 4 de esos 6 son apoyo duro del Gobierno y los 2 restantes “mantenían diferencias por cuestiones de estilo”. “Es este 20 por ciento de la opinión pública el que ahora se sumó con más decisión a respaldar al Ejecutivo”, remarcó Capurro. Y además dijo que ese cambió se produjo porque “la muerte del ex presidente” disparó el temor en ese sector de la sociedad de que “el modelo” se pusiera en riesgo.
Distritos duros.
Las cifras que más sorprenden –quizá– son las que surgen en los puntos del país en los que el Gobierno tuvo mayores niveles de rechazo, en particular las provincias donde la actividad agrícola sojera es muy importante. Según Equis, en Entre Ríos y Santa Fe –dos puntos donde el conflicto por la 125 fue fuerte– la Presidenta cosecha un 61 por ciento de imagen positiva. Córdoba muestra una cifra similar, con el 57 por ciento. “Lo cierto es que muchas de las medidas que el Gobierno fue tomando para el sector agropecuario comenzaron lentamente a cambiar el rechazo visceral que había despertado la 125”, explicó López. Y señaló un dato político de los últimos días que ilustra ese proceso: la ruptura de la Mesa de Enlace. “Nadie puede pensar que es un hecho que se produjo de la noche a la mañana. Esa fractura prueba que las políticas del Gobierno ayudaron a los pequeños y medianos productores para quienes ya no tiene sentido aliarse con los grandes pools de siembra”.
La ciudad de Buenos Aires también es un distrito complejo para el oficialismo, como lo fue para cualquier gobierno peronista. Según López, en ese distrito, la imagen positiva de Cristina llega al 55 por ciento y la intención de voto al 35. “En su mejor momento –destacó López a modo de comparación–el kirchnerismo sacó 25 puntos en Capital”. Capurro coincidió con que esos son los niveles de adhesión de Cristina en la Ciudad. Señaló además que la tendencia se debe en parte a “una gran decepción con el Gobierno de Macri”, que contrasta con la visión que los porteños tienen de la gestión nacional, que suma una aprobación “muy alta”.El dilema del peronismo.
Luego de la muerte de Kirchner, los signos políticos fueron inmediatos. Daniel Scioli convocó a todos los intendentes del conurbano bonaerense a una reunión. Se sentaron alrededor de un rectángulo armado con una hilera de mesas y expresaron su apoyo a Cristina Fernández. El líder de la CGT, Hugo Moyano, hizo declaraciones públicas, en el programa 6,7,8. Señaló que “la jefa del movimiento es la compañera Presidenta”. Sin embargo, una de las dudas más fuertes que despertó el fallecimiento del ex presidente era si Cristina podría ocuparse del armado político y del peronismo, que Kirchner presidía.
Al respecto, Fara señaló: “Me parece que se manejó muy bien los primeros días. Tomó decisiones firmes y para la población está claro que hoy concentra la conducción del Estado y del espacio político”. Capurro, por su parte, remarcó que fue una “señal de enorme fortaleza” haber logrado la renegociación de la deuda con el Club de París en medio del duelo.
En su análisis sobre este punto, López puso el acento en una característica del funcionamiento del peronismo. El viejo concepto que dice que el que gana conduce y el resto acompaña. “Cristina es la jefa del partido porque es la única que puede garantizarle la victoria en 2011”, remarcó el consultor. Y agregó que “está clarísimo que nadie va a discutir a un referente con 45 por ciento de intención de voto dentro del peronismo”.
Una mano opositora.
Los analistas que hablaron con este medio sumaron un elemento para explicar el fortalecimiento del oficialismo: la oposición. “La política siempre es comparativa”, remarcó Capurro. Con esa frase, sugirió que las fortalezas de un espacio también tienen que ver con las debilidades de los otros.
Para Fara, la oposición “tiene un problema muy fuerte para sintonizar qué sucede” con el humor social. “Actúa como si el clima fuera el mismo que había después de la 125 y no es así”. El consultor subrayó que centrar el accionar en un supuesto fortalecimiento de la calidad institucional “es algo que tiene muchas limitaciones para enamorar a la población”. Subrayó que Carlos Reutemann “es el único que vio con claridad que las cosas habían cambiado” y por eso se fue del Peronismo Federal.
López coincidió con la idea de Fara sobre la debilidad del discurso opositor. Dijo que “no les sirvió para instalarse antes, y menos después de la muerte de Kirchner. Toda la estrategia se armaba alrededor de una resistencia a la figura del ex presidente y ahora lo que tienen enfrente es a una mujer que perdió a su marido. Es muy difícil seguir con lo mismo”.
Incluso Berensztein acompañó en este punto a los otros consultores: “A la oposición le falta generar ideas creativas”. Capurro se sumó a la misma línea y remató señalando que “el Grupo A tiene que hacer una profunda autocrítica. Si no analizan por qué hasta ahora no pudieron consolidarse y crecer, si no se preguntan qué cosas tienen que cambiar, será cada vez peor”.
Fuente Miradas al Sur

viernes, 22 de octubre de 2010

Sondeo confirma ventaja de Rousseff sobre Serra


Brasilia, 22 oct (PL)
Los resultados de la encuesta Datafolha confirman hoy la preferencia de los electores por la candidata del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, sobre el opositor José Serra para la presidencia de Brasil.
Encomendada por la Tv Globo y el diario Folha de Sao Paulo, la consulta de Datafolha indica que Rousseff tendría hoy el 56 por ciento de los sufragios válidos en la segunda vuelta de los comicios generales, fijada para el próximo día 31, mientras Serra contaría con el 44 por ciento.
De esa forma, el aspirante por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) perdió dos puntos porcentuales en comparación con la anterior pesquisa de la misma encuestadora, divulgada una semana atrás.
Esos dos puntos porcentuales pasaron a la candidata petista, quien subió de 54 para 56 por ciento.
Datafolha entrevistó ayer a cuatro mil 37 brasileños con derecho al voto, residentes en 243 ciudades del país, con margen de error de más-menos dos puntos porcentuales.
Los sufragios en blanco y nulos sumaron cuatro por ciento y los indecisos, seis por ciento.
Contando los blancos, nulos e indecisos, Rousseff marcha al frente con el 50 por ciento de la intención de voto, y Serra tiene 40 por ciento.
Los resultados de Datafolha confirman los de otras dos consultas, Vox Populi e Ibope, divulgadas esta semana, así como el favoritismo por Rousseff, constatado también por la encuestadora Sensus, pero con una diferencia menor entre ella y Serra.
Asimismo, las cuatro encuestas de esta semana reflejan un incremento de la preferencia de los electores brasileños en comparación con iguales pesquisas de la semana anterior, cuando la ventaja de Rousseff sobre Serra era entre cinco y nueve punto porcentuales y ahora es de entre cinco y 14 puntos porcentuales.
Desde agosto pasado, la aspirante petista siempre aparece al frente de las intenciones de voto, al punto que se pensaba que ganaría en la primera ronda de los comicios generales del pasado día 3, pero el 46,91 por ciento de los votos válidos conquistados quedó por debajo del 50 por ciento más uno requerido para imponerse.
Serra quedó en segundo lugar con 32,61 por ciento y, por ello, obtuvo el derecho a disputar una segunda vuelta contra Rousseff para definir al nuevo presidente de Brasil, quien asumirá el 1 de enero de 2011 y concluirá el 31 de diciembre de 2014.

domingo, 25 de julio de 2010

Lula pone toda su popularidad al servicio de Rousseff

César González-Calero
Enviado especial

GARANHUNS, Brasil.- En el nordeste brasileño, la región más pobre de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva no tiene rival. Y en su ciudad natal, Caetés-Garanhuns, en el estado de Pernambuco, su sola presencia despierta pasiones. Es allí, en esa tierra en la que el gran escritor Gilberto Freyre resaltó el mestizaje como la raíz de la cultura brasileña donde más ha prendido el proyecto político de Lula.

Etapa obligada para la candidata oficialista Dilma Rousseff, Garanhuns fue escenario, este fin de semana, del acto más emotivo de toda la campaña electoral brasileña. Dilma, en la tierra de Lula. Alto voltaje para una campaña que está al rojo vivo, con acusaciones cruzadas casi a diario y una interminable guerra de encuestas que todavía no muestran un claro vencedor en las elecciones del 3 de octubre.

Consciente de que Rousseff, candidata del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), necesita su respaldo para lograr un apoyo masivo de los brasileños, a Lula no parece importarle que el Tribunal Superior Electoral lo haya multado ya en seis ocasiones por saltarse las normas que impiden que el presidente haga campaña a favor de un candidato.

"Yo hago campaña en mis horas libres, no como presidente", ha respondido Lula a sus críticos.

El viernes por la noche, Lula y Dilma coincidieron en la tierra natal del presidente. Pero antes de que llegara la candidata, el mandatario visitó la casa donde nació hace 64 años en Caetés, un poblado que en el pasado perteneció al vecino municipio de Garanhuns (130.000 habitantes), donde los dos dirigentes protagonizaron un acto político que sin duda impulsará la carrera de Rousseff hacia la presidencia de Brasil.

En escena, Lula deslumbra a la audiencia por sus facultades innatas para improvisar y conectar con la gente con un discurso llano y directo. Micrófono en mano y sin un solo papel a la vista, el ex tornero que un día abandonó el empobrecido nordeste brasileño para viajar con su familia en un "pau de arará" (un camión informal) rumbo a San Pablo, no para de moverse en el estrado.

Gesticula como un predicador evangélico, pero su voz ronca lanza un mensaje muy terrenal. Ante unos 2000 seguidores, habla de los programas sociales que ha emprendido su gobierno y que han logrado reducir significativamente la pobreza en el país, y asegura que con Rousseff esa política seguirá vigente.

Al hablar de Dilma, se acerca a la candidata, la acaricia y recuerda los años en prisión que pasó la ex ministra de la Casa Civil en tiempos de la dictadura.

"Esta mujer fue detenida por luchar por la libertad cuando estaba prohibido hacerlo. Esta mujer fue bárbaramente torturada. No existe nada más grave que la tortura. Ustedes saben porque Jesucristo también fue torturado", dijo Lula.

Guerra de encuestas

"El éxito de este gobierno se debe en gran parte a la compañera Dilma, una mujer brava y competente; será la próxima presidenta de Brasil, así lo dice la última encuesta, en la que ya está 8 puntos por encima de [José] Serra", agregó.

Lula se refiere a la encuesta divulgada el viernes por Vox Populi, que sitúa a Rousseff muy por delante del candidato opositor del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Sin embargo, en la guerra de encuestas que vive Brasil, las posiciones varían en función de la consultora que publique el sondeo.

Ayer, Datafolha rebajó el optimismo del PT al presentar a Serra y a Rousseff virtualmente empatados (37% frente a 36%, respectivamente), un resultado que parece más ajustado a la realidad, como reconocieron a La Nacion fuentes del PT.

"Serra está tratando de ensuciar la campaña con acusaciones como el vínculo entre el gobierno y las FARC, pero no está teniendo éxito y poco a poco nos vamos despegando en las encuestas", señalaron las mismas fuentes, en alusión a las denuncias sobre los lazos de la guerrilla colombiana con otros países. Hace sólo unos meses, Serra aventajaba a Rousseff por goleada, pero gracias al respaldo decidido de Lula, el ascenso de la ex ministra parece imparable.

Los asesores de Dilma son conscientes de que ese apoyo está resultando decisivo, pero advierten de que la candidata oficialista conecta cada vez mejor con el electorado.

"Ella aprende día a día y se aplica mucho en la campaña; es consciente de que suceder a un hombre como Lula es complicado, sabe que el carisma es algo innato y a cambio ofrece una gran capacidad de trabajo", aseguran fuentes de su equipo de campaña.

La candidata del PT cuenta con especialistas que la asesoran en técnicas de telegenia y oratoria. "Es una persona muy centrada en todo lo que hace, exigente con ella misma y también con sus colaboradores, a los que pide informes muy detallados de los lugares que va a visitar durante la campaña", añaden.

Mandato de continuidad

La sobriedad de Dilma se refleja a la hora de dirigirse a la gente. Muy diferente en las formas, su programa político coincide bastante con el de Lula, al que elogia en su discurso en Garanhuns: "Lula hizo una revolución pacífica en este país y dio grandes pasos por revertir la situación secular de pobreza".

Si logra imponerse en las elecciones de octubre, Dilma dará continuidad a la política económica de Lula y reforzará los programas sociales. Tampoco se desviará mucho de la estrategia que ha marcado la política exterior del gobierno actual: la no intromisión en los asuntos internos de otros países y el fomento del multilateralismo.

El respaldo de Lula a su candidata seguirá en las próximas semanas.

El presidente hará coincidir su agenda con la de su candidata en actos políticos a lo largo y ancho del país, para desgracia de Serra, consciente de que cada aparición como la de Lula en Garanhuns suma votos a favor de Rousseff.

Para la candidata oficialista, la presencia en sus actos de su mentor político, lejos de ensombrecer su figura, la acercan a un electorado que tiene fe ciega en todo lo que haga o diga Lula.

Y ahora, el único empeño del mandatario es que Dilma Rousseff se convierta en la primera presidenta de Brasil.

DE LA GUERRILLA A LA ANTESALA DEL PODER1947
La infancia

Hija de un abogado búlgaro y de una maestra brasileña, Dilma nació en Belo Horizonte en 1947 y creció entre niñeras, clases de música e idiomas y colegios caros.

1964
La guerrilla

A los 17 años, Dilma comenzó su militancia en organizaciones de izquierda; dos años después, se sumó a grupos armados y pasó a la clandestinidad. Aunque niega haber participado de la lucha armada, en su época la llamaban "la Juana de Arco de la subversión".

1977
La funcionaria

Dilma estudió economía y se involucró en la política. En los 80 inició una carrera que la conduciría a la Secretaría de Hacienda de Porto Alegre y, luego, al Ministerio de Energía de Rio Grande do Sul.

2002
La metamorfosis

La ministra se tomó dos semanas de vacaciones y volvió con la cara renovada. El cambio estaba destinado a presentar una candidata atractiva y cercana a la gente.

2008
La relación con Lula

Impresionado con la eficaz reacción de Dilma ante los apagones en el Sur, Lula la nombra ministra de Energía en 2002. Tres años después, la designa jefa de la Casa Civil.

2010
La nominación

A pesar de no contar con el aval de ciertos sectores del Partido de los Trabajadores, Dilma fue confirmada como candidata en febrero de este año. Atrás suyo, y como respaldo excluyente, estaba Lula, quien aún no ha dicho si espera volver en 2014.

Fuente: La Nación


Pesquisa Datafolha: 41% apostam em vitória de Dilma; 30%, na de Serra

RIO - Pesquisa Datafolha, publicada na edição deste domingo do jornal "Folha de S.Paulo", mostra que, para 41% dos entrevistados, a vencedora da corrida eleitoral será Dilma Rousseff (PT), enquanto outros 30% acreditam na eleição de Serra. No levantamento divulgado na véspera, a petista e o tucano aparecem em empate técnico . Dos entrevistados, 2% apostam em uma vitória de Marina Silva (PV), e 26% dizem não saber quem será eleito. A margem de erro é de dois pontos percentuais.

Questionados sobre o grau de convicção em relação ao voto, os eleitores de Dilma se dizem mais decididos do que os de Serra. Segundo a pesquisa, 78% dos que apoiam Dilma dizem estar "totalmente decididos" - índice que se manteve estável em relação à sondagem anterior-, contra 19% que admitem mudar de candidato - antes, eram 20%. Dos eleitores de Serra, 30% declaram que podem mudar de voto - contra 28% do último levantamento. Já 67% dizem estar "totalmente decididos" - antes, eram 70%.

De acordo com a pesquisa, entre os eleitores de Marina, 38% admitem mudar de voto, contra 58% que não têm dúvida da escolha. No total, 69% dizem ter escolhido o candidato com convicção, enquanto 27% admitem que ainda podem mudar de ideia.

Tucano continua na frente entre as mulheres

A pesquisa mostra ainda que o eleitorado feminino continua sendo o principal desafio para Dilma. De acordo com o levantamento, Serra tem 38% das intenções de voto entre as mulheres, oito pontos à frente da petista. A vantagem do tucano no eleitorado feminino se mantém desde março.

Por outro lado, Dilma alcançou mais apoio entre os homens e, desde maio, está na frente nessa fatia do eleitorado. Na atual pesquisa, abriu seis pontos de vantagem: 42% a 36%.

Ao se levar em consideração a renda dos entrevistados, Serra tem 37% das intenções de voto entre os que ganham mais de dez salários mínimos, contra 35% de Dilma. Entre os mais pobres (até dois mínimos), ambos têm 35%.

Fuente: O Globo

sábado, 3 de julio de 2010

Brasil: Dilma crece, Serra no avanza

Los sondeos electorales indican una ventaja significativa (cinco puntos) de la candidata Dilma Rousseff, del PT, seleccionada por Lula para sucederlo, sobre el adversario José Serra, del PSDB, el partido socialdemócrata que, siempre que llega al poder, se desborda en neoliberal. Indican, en suma, la percepción de determinado momento. En otras palabras, de aquí al primer domingo de octubre los momentos serán muchos y el escenario podrá cambiar drásticamente, hacia uno u otro lado. Todo dependerá de cómo se conduzcan las campañas.

Dos cosas, sin embargo, son indiscutibles. La primera: luego de empezar su caminata de manera tambaleante, con una serie de equívocos, Dilma Rousseff parece haber encontrado su rumbo, lo que se confirma por la tendencia observada en las encuestas: ella se mantiene en firme ascenso a lo largo de los últimos seis meses. La segunda: luego de empezar su campaña de manera sólida y serena, José Serra parece haber perdido el rumbo, lo que refuerza la tendencia ascendente de su rival mientras él logra, cuando mucho, permanecer donde estaba.

La evidente pérdida de rumbo de Serra, reconocida hasta por algunos de sus correligionarios más radicales, se revela de diferentes formas. La bizarra vía por la cual llegó a su compañero de lista, un oscuro y desconocido diputado de Río en primer mandato, Antonio Indio da Costa, del derechista DEM (Partido de los Demócratas), es una de ellas. Serra y su ahora candidato a vicepresidente se vieron una única vez en la vida, por quince minutos, en un restaurante de Río, mientras acompañaban el juego Brasil versus Corea del Norte, hace pocos días. Luego de manejar nada menos que veinte nombres, hasta el último instante no pudo –o no supo, o las dos cosas– llegar a alguien consistente, capaz de agregar votos a su candidatura. Tan pronto se difundió el nombre de Indio da Costa, el Google rompió todas las marcas de búsquedas en Brasil. Fuera de Río, siquiera la prensa sabía de quién se trataba. ¿Cuántos votos piensa Serra agregar a su nombre gracias a semejante figura? Al fin y al cabo, siquiera en su base electoral Indio da Costa tendría una reelección segura.

Para analistas, la elección de un diputado insignificante indica que ninguno de los nombres capaces de agregar votos a Serra aceptó la postulación por no confiar totalmente en sus posibilidades. Algunos se esquivaron de la invitación argumentando, en privado, que era mejor asegurarse una plaza en la Cámara de Diputados que servir de acompañante a una candidatura con escasas perspectivas de éxito.

Hay exageración en ese pesimismo. Serra está lejos de poder ser considerado derrotado, a menos que se mantenga navegando a ciegas. Trátase de un buen administrador público, un gestor experimentado, con sólida formación. Pero si ésas son sus calidades, otros –y muchos– son sus defectos. Autoritario, manipulador, con un carácter irascible, propenso a berrinches y venganzas mezquinas, su perfil de niño consentido no es exactamente lo ideal para un candidato en desventaja. Sus aires prepotentes lo llevan a declaraciones desastradas, especialmente cuando sería de esperar una visión amplia, de estadista más que de gerente. En 2002, por ejemplo, cuando disputó con Lula (y fue arrollado en las urnas), predijo que en caso que su rival fuese elegido Brasil se tornaría “una Argentina cualquiera”. Ahora, no titubeó en acusar al presidente Evo Morales de ser “cómplice, o al menos connivente”, con el tráfico de cocaína a Brasil. Frente a la protesta del gobierno boliviano, dijo que “la palabra de ellos tiene el mismo valor de un billete de tres reales” (no existe tal nominación en Brasil).

Cuanto más Dilma Rousseff se afirma con el discurso de que trae un proyecto sólido para Brasil, dando continuidad a los logros del actual gobierno, José Serra se parece más y más a un orador en busca de una idea. Habla y habla y dice casi nada. Se vanagloria de una biografía que, según él, es superior a la de su adversaria, y asegura que va a mejorar y profundizar los logros de Lula. Mientras, la gente se pregunta: si es para eso, ¿por qué cambiar?

Serra tiene su espacio en la derecha más elitista y politizada. No avanza un milímetro en la otra banda. En el medio están los millones de ciudadanos cuyo único norte político depende de una pregunta: ¿en qué va a mejorar mi vida? Esos son los que decidirán las elecciones. Y en ese terreno, el discurso de Serra no es siquiera una gota de agua en el desierto. En realidad, no es más que una tenue nube en el cielo. O encuentra una propuesta capaz de hacer frente a la de Dilma Rousseff, o está destinado a una nueva y fragorosa derrota.
Fuente: Pagina 12

sábado, 26 de junio de 2010

Cuatro errores de Antanas Mockus (publicados en Facebook)

Mockus no leyó adecuadamente el contexto. Los votos se cuentan en las urnas y no en Facebook; ahí, Mockus arrasaba. Mario Riorda.

Por Mario Riorda (Politólogo)

Admiro a Antanas Mockus, reciente candidato derrotado a presidente de Colombia. Reconozco que el político y el personaje me han cautivado desde que volví a Bogotá. Transformador, innovador y corajudo. Hacedor de prototipos comunicacionales que posibilitaron que los ciudadanos de la capital colombiana hayan internalizado el "civismo", expresión tan cara a los sentimientos democráticos.

Como candidato a presidente, días antes de su derrota a manos de Juan Manuel Santos -quien es ahora presidente electo de Colombia-, Mockus escribió algunos posts en la red social Facebook y algunos también en Twitter.

Cuatro de ellos, a mi juicio, constituyen sendos errores que desnudan y resumen su estrategia política integral.

Primer "post". "Mañana todo está en juego. En las urnas no hay un solo voto. Todos a VOTAR. Somos capaces de transformar culturalmente a Colombia".

Esa afirmación desconoce que el comportamiento político se basa en la "estabilidad de las preferencias", que no cambian sustancialmente en el tiempo. No se trata sólo de preferencias que guardan relación estable con los bienes y servicios del mercado, sino que pueden ser aspectos fundamentales, como la salud, el prestigio, el placer, el temor, etcétera.

El gobierno de Álvaro Uribe ha terminado con un apoyo ciudadano sin precedentes, gracias a trabajar centrado en su "política de seguridad democrática", elemento clave de su "mito de gobierno".

El miedo- asociado a la inseguridad del país- es una preferencia demasiada arraigada para plantear una transformación cultural así sin más. Sorprende que haya sido Mockus, con su bagaje de autorregulación social, quien plantee que las preferencias cambien rápidamente en una elección y no como mínimo en el mediano plazo, aun si se reconociera lo mucho que trabajó desde su Movimiento Visionarios por Colombia.

Al hablar de preferencias, no se habla de preferencias de candidatos, pero aun un cambio repentino de opciones de un candidato a otro, puede reflejar en esencia que un elector mantiene una clara estabilidad que hace que sus prioridades no satisfechas por la anterior opción (políticas, económicas o de seguridad, por ejemplo) puedan ser satisfechas de una manera alternativa, aunque sea esta última de origen partidario opuesto a la anterior.

Segundo "post". "El Partido Verde está fundado para vivir siglos, no décadas. Como elector en Colombia, veo las tendencias mundiales y veo que hacer que el Partido Verde gane las elecciones es lo más racional".

La idea de lo "verde" ha sido para Mockus una triple oportunidad: de tener partido político como instrumento para presentarse como candidato; para seducir al electorado progresista y a los jóvenes.

Sin embargo, las preferencias "ranquean", es decir, tienen una escala jerárquica. Así como lo "verde" significó el elemento diferenciador de Mockus frente a Santos y el resto de los candidatos, también fue su condena, porque su figura "verde" no fue lo suficientemente sólida para el combate a la inseguridad como primera demanda pública.

Podría afirmarse que la mayoría de los votantes colombianos "tuvo miedo a seguir teniendo miedo". Uno de los peligros de la comunicación política centrada en el temor es que éste suele nublar el raciocinio. Una eficaz comunicación suele activar estructuras mentales inconscientes que motivan los comportamientos sin prestar atención a la racionalidad de los intereses: esa racionalidad que Mockus proclamó como necesaria para seguir una tendencia verde mundial.

Tercer "post". "Nosotros tenemos otros criterios para leer la realidad que no clasifican en la izquierda o la derecha: sinceridad, coherencia, legalidad, amor a la Constitución y a la vida".

Ya había escrito en este diario que "las ideologías, aunque buenas, no son Wikipedia", pero, sin embargo, funcionan como "hoja de ruta" para partidos y electores a partir de lemas y valores. Es un avance para el elector que empieza a razonar orientado en principios fundamentales, sin necesidad de conocer la totalidad de las posiciones en torno de la agenda. Para colmo, el partido de la "U" tenía -y tiene- ideología, y es explícita.

Cuarto "post". "Hay que confiar más en las ideas y en las propuestas que en las encuestas".

Es imposible desatender las demandas de la opinión pública y sobrevivir en la política. La acción política nunca es inocente y está diseñada para obtener cambios de comportamiento en la ciudadanía, pues siempre lleva consigo propósitos o intenciones.

No reconozco que el uso excesivo de las técnicas de recolección de datos contribuya a una "cultura de la opinática", en la que se sigue las pulsiones del pueblo. Más cerca estoy de perspectivas modernizadoras que asumen cambios que caracterizan a la cientifización de la política y ayudan a su profesionalización.

El resultado de investigaciones debería ser una guía constante, más no excluyente, en toda acción política profesional, para que no sea un ejercicio intelectual unilateral que emana sólo del decisor político.

La tercera generación de innovación política, según el reporte Innovation Tomorrow (Comisión Europea, 2002) está compuesta por componentes esenciales: investigación, ciencia y tecnología, iniciativa e ingenio. Los dos últimos se asocian a la innovación como estilo, aludiendo a la capacidad de creación y recreación de uno mismo (incluye ciertas dosis de impredecibilidad e improvisación) para manejar contingencias, pero no excluye a la ciencia. Por ende, mucho menos en Mockus, ex rector universitario.

Creo que Mockus no leyó de manera adecuada el contexto colombiano. Además, nunca hay que confiarse: los votos se cuentan en las urnas y no en los amigos de Facebook. Ahí, Mockus arrasaba.

Fuente: La Voz