Mostrando entradas con la etiqueta Nestor Kirchner. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nestor Kirchner. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cristina encabeza las encuestas

Poliarquía cree que se debe a la solidaridad por el duelo, pero la mayoría de los encuestadores sostienen que el fenómeno es previo al fallecimiento de Néstor Kirchner.
Casi todos los encuestadores consultados coincidieron: los niveles de aprobación de Cristina Fernández no son un fenómeno que se explique por el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner. El oficialismo tenía (y tiene) una recuperación sistemática en los índices de aprobación. Los números de la consultora Equis –que coinciden con los de otras encuestadoras– son los siguientes: la imagen positiva de la Presidenta se ubica alrededor del 55 por ciento. La aprobación a la gestión está en 68 puntos y la intención de voto alrededor de 46. Con estas cifras, Cristina Fernández ganaría las elecciones en primera vuelta. Además, hay un dato que parece una parábola en el tiempo: el resultado sería casi idéntico al de 2007, cuando ganó con 47 puntos sacándole más de 20 al segundo.
Artemio López, el director de Equis, dijo que Cristina y Néstor Kirchner tenían una intención de voto que rondaba el 37 por ciento antes del 27 de octubre. “Claro que ahora la Presidenta subió. Pero la tendencia ya estaba. Los que no la veían era porque no salían de la campana mediática”, remarcó el consultor.
Sergio Berensztein –de Poliarquía– tuvo una visión muy distinta sobre el origen de la popularidad presidencial. “Hay una corriente de apoyo que es producto de la solidaridad por la muerte de su marido”, remarcó a este medio. López discrepó por completo con esas declaraciones. Volvió a destacar que la tendencia es previa al fallecimiento de Kirchner y que se explica por el respaldo a decisiones de la gestión. Puso dos ejemplos: la estatización de las Afjp y la puesta en marcha de la Asignación Universal por Hijo. “Tienen una aprobación cercana al 80 por ciento”, dijo. Y tomando ese indicador como base, el director de Equis agregó que es imposible que ciertas medidas logren “tanta aceptación” y que ésta no se traslade al Gobierno.
Otros dos consultores coincidieron con López. Carlos Fara remarcó que “la muerte de Kirchner consolidó una tendencia de apoyo al Gobierno”. Luego agregó que uno de los motivos que la explican es que “el Ejecutivo corrigió su modo de comunicación” después de la derrota electoral de mediados de 2009. Doris Capurro –de Ibarómetro– tuvo una mirada similar y tiró una cifra concreta. Señaló que antes del fallecimiento del ex presidente sus mediciones ubicaban a Cristina con “un 50 por ciento de imagen positiva”. Además, coincidió con Fara en que la muerte del ex presidente lo que produjo fue “una aceleración” de un proceso que ya existía.
Liderazgo y modelo.
Artemio López retomó su cuestionamiento a los análisis que interpretan el apoyo actual a la Presidenta como “un estado de la opinión pública”. “Lo que sucede –dijo– es mucho más profundo. Se trata del surgimiento de un liderazgo histórico que encarnaban Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que ahora se deposita todo en ella.” Para sostener su posición, el consultor remarcó un eje que no siempre se toma en cuenta en los análisis políticos: el amor. “El vínculo personal que se vio durante el velatorio de Kirchner es clave para entender lo que pasa. Esa señal no es volátil, algo que mañana cambia”. Por eso –según López– puede haber “alguna porción del respaldo” a la Presidenta que se reduzca, pero el grueso del apoyo “es muy firme”.
Capurro, por su parte, subrayó que las vertientes de adhesión a Cristina Fernández son básicamente dos y explicó cómo se componen: “Hay 6 de cada 10 argentinos que cuando se les pregunta si quieren cambiar el modelo dicen que no”. Luego agregó que 4 de esos 6 son apoyo duro del Gobierno y los 2 restantes “mantenían diferencias por cuestiones de estilo”. “Es este 20 por ciento de la opinión pública el que ahora se sumó con más decisión a respaldar al Ejecutivo”, remarcó Capurro. Y además dijo que ese cambió se produjo porque “la muerte del ex presidente” disparó el temor en ese sector de la sociedad de que “el modelo” se pusiera en riesgo.
Distritos duros.
Las cifras que más sorprenden –quizá– son las que surgen en los puntos del país en los que el Gobierno tuvo mayores niveles de rechazo, en particular las provincias donde la actividad agrícola sojera es muy importante. Según Equis, en Entre Ríos y Santa Fe –dos puntos donde el conflicto por la 125 fue fuerte– la Presidenta cosecha un 61 por ciento de imagen positiva. Córdoba muestra una cifra similar, con el 57 por ciento. “Lo cierto es que muchas de las medidas que el Gobierno fue tomando para el sector agropecuario comenzaron lentamente a cambiar el rechazo visceral que había despertado la 125”, explicó López. Y señaló un dato político de los últimos días que ilustra ese proceso: la ruptura de la Mesa de Enlace. “Nadie puede pensar que es un hecho que se produjo de la noche a la mañana. Esa fractura prueba que las políticas del Gobierno ayudaron a los pequeños y medianos productores para quienes ya no tiene sentido aliarse con los grandes pools de siembra”.
La ciudad de Buenos Aires también es un distrito complejo para el oficialismo, como lo fue para cualquier gobierno peronista. Según López, en ese distrito, la imagen positiva de Cristina llega al 55 por ciento y la intención de voto al 35. “En su mejor momento –destacó López a modo de comparación–el kirchnerismo sacó 25 puntos en Capital”. Capurro coincidió con que esos son los niveles de adhesión de Cristina en la Ciudad. Señaló además que la tendencia se debe en parte a “una gran decepción con el Gobierno de Macri”, que contrasta con la visión que los porteños tienen de la gestión nacional, que suma una aprobación “muy alta”.El dilema del peronismo.
Luego de la muerte de Kirchner, los signos políticos fueron inmediatos. Daniel Scioli convocó a todos los intendentes del conurbano bonaerense a una reunión. Se sentaron alrededor de un rectángulo armado con una hilera de mesas y expresaron su apoyo a Cristina Fernández. El líder de la CGT, Hugo Moyano, hizo declaraciones públicas, en el programa 6,7,8. Señaló que “la jefa del movimiento es la compañera Presidenta”. Sin embargo, una de las dudas más fuertes que despertó el fallecimiento del ex presidente era si Cristina podría ocuparse del armado político y del peronismo, que Kirchner presidía.
Al respecto, Fara señaló: “Me parece que se manejó muy bien los primeros días. Tomó decisiones firmes y para la población está claro que hoy concentra la conducción del Estado y del espacio político”. Capurro, por su parte, remarcó que fue una “señal de enorme fortaleza” haber logrado la renegociación de la deuda con el Club de París en medio del duelo.
En su análisis sobre este punto, López puso el acento en una característica del funcionamiento del peronismo. El viejo concepto que dice que el que gana conduce y el resto acompaña. “Cristina es la jefa del partido porque es la única que puede garantizarle la victoria en 2011”, remarcó el consultor. Y agregó que “está clarísimo que nadie va a discutir a un referente con 45 por ciento de intención de voto dentro del peronismo”.
Una mano opositora.
Los analistas que hablaron con este medio sumaron un elemento para explicar el fortalecimiento del oficialismo: la oposición. “La política siempre es comparativa”, remarcó Capurro. Con esa frase, sugirió que las fortalezas de un espacio también tienen que ver con las debilidades de los otros.
Para Fara, la oposición “tiene un problema muy fuerte para sintonizar qué sucede” con el humor social. “Actúa como si el clima fuera el mismo que había después de la 125 y no es así”. El consultor subrayó que centrar el accionar en un supuesto fortalecimiento de la calidad institucional “es algo que tiene muchas limitaciones para enamorar a la población”. Subrayó que Carlos Reutemann “es el único que vio con claridad que las cosas habían cambiado” y por eso se fue del Peronismo Federal.
López coincidió con la idea de Fara sobre la debilidad del discurso opositor. Dijo que “no les sirvió para instalarse antes, y menos después de la muerte de Kirchner. Toda la estrategia se armaba alrededor de una resistencia a la figura del ex presidente y ahora lo que tienen enfrente es a una mujer que perdió a su marido. Es muy difícil seguir con lo mismo”.
Incluso Berensztein acompañó en este punto a los otros consultores: “A la oposición le falta generar ideas creativas”. Capurro se sumó a la misma línea y remató señalando que “el Grupo A tiene que hacer una profunda autocrítica. Si no analizan por qué hasta ahora no pudieron consolidarse y crecer, si no se preguntan qué cosas tienen que cambiar, será cada vez peor”.
Fuente Miradas al Sur

lunes, 1 de noviembre de 2010

sábado, 30 de octubre de 2010

Néstor Kirchner con 78 puntos de buena imagen

Para el encuestador Enrique Zuleta Puceiro, la oposición se encuentra en una encrucijada porque había hecho eje en el rechazo a Kirchner y ahora tiene que elaborar un discurso nuevo. Tras su muerte, la imagen positiva del ex presidente es altísima.

Por Raúl Kollmann

Néstor Kirchner fue inhumado ayer con un 78 por ciento de imagen positiva: 18 por ciento de los encuestados dijo tener una opinión muy buena y 60 por ciento una imagen buena. Por supuesto que existe el efecto que produce la muerte, sobre todo cuando es inesperada, sensibilizando a las personas y resaltando los mejores atributos de la persona fallecida. Sin embargo, en este caso también influyeron mucho los miles de testimonios que se pudieron ver a través de todos los medios en que ciudadanos comunes y también artistas, intelectuales y hasta políticos opositores señalaron los logros de Kirchner en vida. “La gente se encontró con el significado del ex presidente, con el vacío que queda y el gran peso que tenía”, señala Enrique Zuleta Puceiro, titular de Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM). Lo que también se percibe en la opinión pública ahora es que dos de cada tres personas, es decir el 66 por ciento, cree que Cristina Fernández de Kirchner va a ser capaz de profundizar y mejorar la tarea pese a no contar con Néstor y, de cara a las elecciones de 2011, no sólo se ratifica que tiene la mayor intención de voto, sino que se produce un fenómeno que no existía antes de la muerte del ex presidente: la mandataria se impone, por goleada, a cualquier otro candidato en un eventual ballottage. Otro dato que surge en los últimos días: Julio Cleto Cobos perdió la mitad de la intención de voto, que tenía. Las conclusiones surgen de una amplia encuesta realizada entre jueves y viernes por OPSM. En total fueron consultadas 1100 personas de todo el país, en ciudades grandes y chicas y respetando las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. La conducción de OPSM está a cargo de Zuleta y el director técnico del estudio fue Gustavo Lorenzo.

“El efecto de mejora de imagen se produce habitualmente en cualquier muerte –explica Zuleta–. Lo vimos recientemente en el caso de Raúl Alfonsín. Aunque hay diferencias muy significativas con Kirchner. Alfonsín ya no estaba en el centro de la escena política y en cambio Kirchner era el eje indiscutido de las controversias. La gente estaba a favor o en contra, despertaba pasiones. Y otro elemento llamativo es que Kirchner no estuvo, como Alfonsín, muchos años en la consideración popular: en 2002 no lo conocía nadie. Fueron ocho años frenéticos de una enorme vibración. El efecto después de la muerte es impactante: muchísimos ciudadanos descubrieron el peso que tenía, la importancia crucial en la política argentina. Y eso hizo que subiera en forma inmediata su estatura como figura. Queda al margen la confrontación y aparecen mucho más nítidos los aspectos positivos. Hasta para los políticos opositores. Todos exhibieron un respeto impresionante. Al mismo tiempo, los medios reflejaron a miles de personas que se acercaron a mostrar su cariño, a resaltar tal o cual logro y a agradecer que consiguieron trabajo o una jubilación o la Asignación Universal por Hijo. Por supuesto que eso deja pensando a muchísimas personas que estaban dudosas respecto de su figura. Agregaría otra cosa: en los últimos dos días se vio en los medios a un Kirchner sonriente, trabajador, optimista. Eso también queda en la retina de cualquier ciudadano común.”

“Es evidente que en esta encuesta hay un flujo hacia Kirchner y hacia Cristina. Y seguro vendrá un cierto reflujo –pronostica Zuleta–. Por ahora nadie quiere aparecer como un especulador criticando, tratando de ganar en río revuelto. La sociedad castigaría duramente al que aparezca como oportunista. Ya hubo un discurso negativo cuando estuvo internado y eso cayó muy mal. Entonces priman las opiniones favorables y, como es inevitable, volverán las críticas a la brevedad.”

Para Zuleta, “el respaldo a Cristina no es muy distinto del que ya tenía. Ojo, Cristina contaba con buena imagen antes de la muerte de Néstor y en las encuestas hasta estaba un par de puntos por encima de su marido. Y tampoco debe pensarse que Néstor estaba en mala situación. El se fue del gobierno con 70 por ciento de imagen positiva. Después vino la confrontación con el campo y al poco tiempo tuvo un 70 por ciento de imagen negativa. Pero en estos últimos meses había remontado muchísimo. Ahora sólo el 34 por ciento de los encuestados opinaba mal de él. En ese marco, no me extraña para nada que el 66 por ciento diga que Cristina va a profundizar o mejorar la tarea que viene llevando a cabo, teniendo en cuenta que va a estar sin su esposo. No me extraña, porque también la imagen de Cristina avanzó en forma espectacular en los últimos ocho meses. Fíjese que sólo un 21 por ciento opinaba mal de su gestión y el doble de ese porcentaje consideraba que su gobierno era bueno o muy bueno. En los datos posteriores a la muerte de Néstor no existe un cambio abrupto en las opiniones sobre Cristina. Ya venía bien, en ascenso.”

Uno de los grandes interrogantes que se plantean está referido a las elecciones de 2011. Néstor Kirchner aparecía como virtual candidato, pero las encuestas también evaluaban una posible candidatura de la Presidenta. En los datos sobre lo que sería una primera vuelta, no hay muchos cambios en la encuesta de OPSM. Néstor Kirchner siempre ocupaba el primer lugar, algo reconocido hasta por los consultores que trabajan para distintas vertientes opositoras. También Cristina figuraba imponiéndose en la primera vuelta. El trabajo de OPSM marca una distinción que últimamente se venía poniendo sobre la mesa, si una candidatura de Daniel Scioli recogía más votos o no. El trabajo de OPSM –que tampoco se diferencia de los anteriores– exhibe una clara primacía de Cristina sobre Scioli: un 51 por ciento considera a la Presidenta en mejores condiciones de gobernar, mientras que un 28 por ciento se inclina por el mandatario bonaerense. El otro gran debate entre los encuestadores gira alrededor del ballottage. Los consultores opositores señalaron siempre que el oficialismo tendría grandes dificultades para imponerse en una segunda vuelta. Eso tenía que ver con que el ballottage unifica a quienes se oponían a Néstor y Cristina. En la encuesta de OPSM, la Presidenta le saca una enorme ventaja a cualquier adversario: le saca 14 puntos a Cobos, 15 puntos a Mauricio Macri y 22 a Ricardo Alfonsín. Para Zuleta, en esos datos sí se nota un cambio tras la muerte de Néstor Kirchner: “Ella genera menos rechazos y eso creció muchísimo estos días, en que se la vio muy entera y a la vez muy humana en el velatorio. Y además cuenta con el hecho de que los candidatos opositores están en un mal momento, básicamente porque es el oficialismo el que genera imagen de gobernabilidad. La oposición ahora tiene un problema grande. Su eje era estar en contra de Néstor. ¿Cuál va a ser ahora el discurso de un Francisco de Narváez o de una Elisa Carrió? Ninguno genera ideas alternativas de gobierno, sino un perfil de estar en contra de Néstor. Es como se decía en España: ‘Contra Franco estábamos mejor’. Un dato muestra en forma fuerte el efecto: en menos de una semana, Cobos perdió la mitad de la intención de voto que tenía. Hace siete días, en nuestro último estudio, publicado por Página/12, Cobos ostentaba el 11 por ciento de la intención de voto, ahora bajó al siete”.

“El otro factor que se percibió en estos días –completa Zuleta– es la notoria presencia de gente joven en la Plaza de Mayo y en el velatorio. Es un fenómeno que está apareciendo en varios países y también en otros partidos. No se percibe en la derecha ni en la dirigencia sindical, pero la emergencia de jóvenes ya es notable en España o Francia, por ejemplo. En el gobierno de Cristina hay funcionarios muy jóvenes, como Diego Bossio, el titular de la Anses, el organismo estatal de mayor envergadura; el titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, o el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina (h). La lógica indica que el gobierno de Cristina va a estar rodeado de gente joven justamente por su carácter transgresor.”

Fuente: Pagina 12



domingo, 24 de octubre de 2010

ENCUESTAS: A un año de la hora de votar

A exactamente doce meses de las próximas presidenciales, los especialistas coinciden en que no hay un candidato opositor que pueda enfrentar a los Kirchner, que hasta podrían ganar en primera vuelta. Los escenarios y los posibles cambios.

La mayoría de los consultores coincid

en en que exactamente a un año de las elecciones, Néstor Kirchner ganaría la primera vuelta. Se mezclan en ese cuadro dos factores: hay una recuperación del oficialismo y la oposición sigue sin tener un candidato atractivo. Algunos encuestadores dicen que tanto Néstor como Cristina tienen todavía chances de ganar en primera vuelta, sobre todo por el bajo requisito que tiene el sistema argentino: hay que conseguir el 40 por ciento de los votos más uno, con diez puntos de diferencia sobre el segundo. Hoy por hoy, quien disputa el segundo lugar es el radicalismo, en cualquiera de sus dos variantes, con Ricardo Alfonsín o con Julio Cobos. Habrá que ver qué sucede con la candidatura de Mauricio Macri y una eventual alianza con el Peronismo Federal.

No obstante, los encuestadores coinciden en que es muy difícil dar un diagnóstico cuando falta tanto para los comicios, básicamente porque no están claras las candidaturas opositoras. Una parte de la ciudadanía quiere un cambio, pero por ahora no ve una alternativa clara de gobernabilidad. Nueve de los principales consultores del país hicieron para Página/12 un diagnóstico sobre el voto en 2011.

Roberto Bacman, titular del CEOP: En los últimos dos meses la ventaja del oficialismo ha comenzado a consolidarse. Si el candidato por el Frente para la Victoria fuese Néstor Kirchner, obtiene algo más del 37 por ciento (sin tener en cuenta indecisos ni votos en blanco), lo cual lo ubica en una proyección que por el momento supera el 40 por ciento. Si la candidata fuera Cristina Fernández la intención de voto sería similar, incluso hasta un punto porcentual más que lo que hasta el momento logra el ex presidente.

La oposición sigue dispersa y bastante lejos, lo cual favorece el panorama electoral para el oficialismo.

El radicalismo ocupa el segundo lugar en la totalidad de los escenarios incluidos en la última medición de CEOP. Ricardo Alfonsín mantiene su ventaja por sobre Julio Cobos, aunque en estos últimos días el actual vicepresidente ha conseguido una mejora, tanto en imagen como en votos. En definitiva, ambos posibles candidatos de la UCR redondean un 18 por ciento de intención de voto.

Mauricio Macri se posiciona alrededor de los 12 puntos porcentuales, con muy leve variación en los distintos escenarios. Ha perdido votos en relación con tres meses atrás. La distancia con el radicalismo lo mantiene como posible candidato a participar en un posible ballottage.

Eduardo Duhalde (el mejor candidato del Peronismo Federal) sigue sin poder superar la barrera del 9 por ciento.

Los restantes precandidatos están más lejos: Fernando Solanas alrededor del 5 por ciento, Elisa Carrió entre el 3 y el 3,5 y el socialista Hermes Binner, en el eje del 2.

Rosendo Fraga, Centro de Estudios para la Nueva Mayoría: Las dos elecciones presidenciales de América del Sur, en Brasil y Colombia, mostraron una altísima volatilidad electoral. El opositor José Serra llevaba 20 puntos en 2009, un año más tarde Dilma Roussef llevaba 20, después la ventaja era de 14 y terminó nomás en 14. Un año antes de la elección en Colombia, Antanas Mockus tenía el 10 por ciento de los votos, en el mes previo a los comicios trepó a 45 por ciento y al momento de la elección tuvo 21. Es cierto que ganaron los oficialismos, pero hay que ver. Por ejemplo, en Chile se rompió la coalición oficialista y el oficialismo perdió. La aparición de Marcos Ominami fue importantísima: rompió la coalición oficialista. Es cierto, tiende a ganar el que está en el gobierno por las ventajas de la situación económica. Pero en la Argentina hay dos hechos de importancia. En primer lugar, el oficialismo perdió en las elecciones legislativas, algo que no ocurrió ni en Brasil ni en Colombia. Segundo, aquí se rompió la coalición peronista, parecido a lo de Chile. No tengo dudas de que la primera minoría será para Néstor Kirchner. Pero necesita ganar en la primera vuelta. La segunda es más complicada para él.

Sergio Berensztein, Poliarquía: Por ahora habrá segunda vuelta, ningún candidato o partido parece tener un piso electoral suficiente para definir la elección en la primera vuelta.

Enrique Zuleta Puceiro, OPSM: De adelantarse al día de hoy las elecciones de octubre del 2011, las tendencias son claras: Néstor Kirchner se impondría con más de 12 puntos de ventaja sobre su seguidor más inmediato –Mauricio Macri–, aunque sin una ventaja suficiente para sortear la necesidad de una segunda vuelta. Con una pulseada interna cada vez más difícil de resolver, Julio Cobos y Ricardo Alfonsín empatan con algo más del 12 por ciento de los votos cada uno. Salvo Eduardo Duhalde, los candidatos del Peronismo Federal ven desvanecerse día a día sus posibilidades de participar de la recta final. La indefinición ha crecido en las últimas semanas, reduciendo las tendencias de todos los candidatos. Esta ventaja del oficialismo, corporizado provisoriamente con Kirchner, sería algo mayor si la candidatura fuera Cristina Fernández y algo menor si fuera Daniel Scioli. Tampoco cabe un juicio definitivo acerca de la posibilidad de otros candidatos capaces de unir a la oposición. Carlos Reutemann es una posibilidad abierta.

Santiago Rossi, Ipsos-Mora y Araujo: El escenario preelectoral plantea demasiadas incertidumbres como para imaginar pronósticos. Los datos de opinión pública muestran a una sociedad que no está definida y que no tiene a las elecciones como algo cercano para fijar posición. Pese a esto, podemos inferir que la fotografía favorece al Gobierno frente a una oposición fragmentada sin claros liderazgos.

Analía Del Franco, Analogías: El común denominador de los principales candidatos es que se encuentran en la etapa de fortalecimiento de su nivel de imagen positiva, si bien no todos comparten el mismo punto de partida. Algunos deben recuperar un mejor nivel de imagen positiva, como el caso de Julio Cobos, debido a una tendencia a la baja de la misma durante el ultimo año; en la misma situación se encuentra Lilita Carrió. En otros, como es el caso de Néstor Kirchner y de la propia Presidenta, el aumento de la imagen positiva de ambos en los últimos diez meses no es suficiente para embarcarse holgadamente en una campaña presidencial, si bien por el momento les resulta suficiente a cada uno de ellos para mantener el primer lugar en la intención de voto de primera vuelta.

Mauricio Macri ha mantenido en el ultimo año una imagen positiva-negativa equilibrada pero demasiado estable, sería conveniente para él, al igual que en el caso anterior, tener cierto “superávit”; Mario Das Neves, con buen nivel de imagen positiva, requiere de un mayor conocimiento a nivel nacional; también éste el caso de Pino Solanas.

Diferente el caso de Ricardo Alfonsín, alto conocimiento, la más alta imagen positiva entre los dirigentes nacionales, debiendo ahora construir y reforzar su exposición como presidenciable.

Los candidatos del Peronismo Federal presentan en general un perfil muy desdibujado frente al 2011 y Carlos Reutemann con sus reiteradas negaciones finalmente logró el distanciamiento de su electorado.

Artemio López, de Equis: El Frente para la Victoria gana la primera vuelta, es decir que consigue la primera minoría. El segundo lugar es claramente para el Acuerdo Cívico y Social, con una eventual formula de Ricardo Alfonsín-Hermes Binner.

Doris Capurro, Ibarómetro: Hoy, el panorama electoral se parece al sistema solar. Hay un sol, único, que a algunos los quema y a otros les da calor. Ese sol es Néstor Kirchner. A su alrededor hay muchos planetas que dan vueltas, sin que se destaque ninguno. La oposición está huérfana de liderazgos. Todo gira alrededor de él, a favor o en contra. Es lógico, entonces, pensar que si no hay un cambio drástico en la realidad, Kirchner gane en la primera vuelta. Venimos evaluando a la opinión pública todos los meses, en diferentes escenarios electorales, y sea Néstor Kirchner o Cristina Fernández, cualquiera de los dos supera en primera vuelta –con proyección de indecisos– los 40 puntos necesarios para vencer, ganándoles a sus adversarios por más de 15 puntos. No es sólo por falta de un candidato opositor. Es porque, para la mayoría –aun para los que lo rechazan–, Kirchner es el único que parecería garantizar la continuidad del crecimiento económico, que no se detendrá el bienestar que genera el consumo y que no se volverá atrás en las principales políticas de inclusión social.

Ricardo Rouvier, de Rouvier y Asociados: En la primera vuelta la tendencia va marcando una diferencia importante a favor del kirchnerismo. Al punto de que esto lo estimula a intentar ganar en esa instancia. Los candidatos o precandidatos opositores quedan lejos del primero. La UCR/Socialismo se ubica segundo y tercero el PRO.

Fuente, Pagina 12