

Comunicación Política. Campañas electorales. Comunicación Gubernamental. Escándalos. Polémicas. Comunicación de crisis.

La foto resulta contundente, por más que los procesos políticos tienen un desarrollo fílmico más que fotográfico. Pero la encuesta que publica en exclusiva PERFIL permite entender dónde está parada hoy la sociedad argentina, electoralmente hablando. Más allá de los condimentos locales que tuvo cada comicio, los casos de Catamarca y Chubut reflejan cambios en los humores sociales. Y este estudio de opinión pública radiografía los porqué.
No es fácil hallar en esta realidad de divisiones, donde cualquier hecho pasa por relatos opuestos, trabajos profesionales que posibiliten una aproximación rigurosa a diversos fenómenos. Para que no haya dudas, Ipsos-Mora y Araujo es una de las encuestadoras más prestigiosas del mercado y no ha hecho este sondeo para el Gobierno, al que no tiene entre su clientela, formada casi en su totalidad por privados. Esta aclaración tiene su sentido: hasta ahora, casi en todos los casos que se vieron encuestas muy favorables al kirchnerismo, las mismas eran pagadas con fondos gubernamentales.
Nuevo techo. Dejemos las explicaciones por un rato. Lo concreto es que Cristina Fernández de Kirchner alcanza en estos momentos un índice de aprobación similar al que tenía cuando arrancó su gestión. Acumula un 64% de adhesiones contra el 67% de diciembre de 2007, momento en el que disfrutaba (como cualquier gobernante) de lo que usualmente se conoce como período de “luna de miel”.
La película política de Cristina muestra que esos primeros meses de gracia se derrumbaron a la velocidad del sonido por el conflicto con el campo y la Resolución 125. Con vaivenes, desde entonces el desempeño presidencial se mantuvo en muy bajos niveles de aceptación, hasta tocar el piso del 27% en diciembre de 2009.
Acaso el lanzamiento en aquel momento de la única medida que no fue objetada por nadie del arco político, la Asignación Universal por Hijo (que de hecho era una idea propiciada durante años por dirigentes opositores), pueda empezar a explicar que, desde el arranque de 2010, la imagen de la gestión de Cristina no ha dejado de subir.
No pocos han querido fundamentar ese despegue por la muerte de Néstor Kirchner. El seguimiento de opinión pública que viene haciendo desde hace años Ipsos muestra que eso es parcialmente cierto. CFK ya venía creciendo sin prisa pero sin pausa. Y se dispara tras el fallecimiento de su marido: subió 12 puntos.
A partir de allí se da, hasta ahora, un fenómeno similar al de la crisis con el campo pero a la inversa: la imagen presidencial se mantiene en las alturas y busca un techo. Así como tras la 125 no había iniciativa oficial que significara un despegue, desde hace un año la ascendente imagen presidencial parece blindada.
Más allá de que sea acertado o no como estrategia, o que se pueda abusar de ella, esa fortaleza podría explicar por qué la Presidenta no deja el luto. Por qué Daniel Scioli no se retoba. O por qué el Gobierno nacionalizará todas las elecciones provinciales (en Catamarca resultó y en Chubut, gane o pierda, pocos tienen dudas de que significa un triunfo político del Frente para la Victoria).
Opositores en problemas. Este modelo se profundiza, como le gusta decir a la feligresía cristinista, con la caída de imagen de los principales líderes opositores. Mauricio Macri tiene la mitad de imagen positiva que Cristina y casi el doble de la negativa. El vicepresidente Julio Cobos está todavía algo peor que Macri. Ricardo Alfonsín no llega al tercio de imagen positiva, pero es el que menos imagen negativa tiene después de la Presidenta; claro que muchos no responden sobre él. Elisa Carrió parecería desterrada a un futuro apocalíptico. Y Eduardo Duhalde mantiene el dudoso privilegio de ser el precandidato con peor imagen del país.
Otra observación al respecto. Este estudio refleja la imagen que los 1.200 consultados en todo el país tienen de estos dirigentes, no necesariamente es una expresión electoral. Sucede que Ipsos todavía no encuestó intención de voto porque no están claras las candidaturas. Si hasta Cristina aún no se lanzó formalmente.
Por eso, con lo imprevisible que puede resultar la política argentina, sería como mínimo apresurado dar por hecho que la reelección de la Presidenta será poco menos que un trámite, tal como intenta instalar el cristinismo fundamentalista. Lo que sí está claro en esta película es que la protagonista clave es Ella. Los demás, por estos tiempos, son actores secundarios.
La seguridad preocupa pero la economía da optimismo
La encuesta de Ipsos-Mora y Araujo ratifica que la seguridad continúa siendo, lejos, la principal preocupación de los que viven en centros urbanos. Tres de cada cuatro consultados la señalan como el problema número uno.
En segundo lugar se ubica el tema del desempleo, aunque con una tendencia marcadamente a la baja (37%), muy cerca del piso que esa problemática recogió durante la gestión CFK. Y la acerca como nunca antes a la tercera de las preocupaciones: la educación.
En cuarto término recién aparece la inflación: es mencionada por uno de cada cuatro consultados. Si bien a lo largo del último año la referencia a los aumentos de precios se duplicó, según este estudio, todavía se mantiene lejos del podio de problemas.
Esto acaso explique por qué la economía es una de las patas esenciales donde se apoya la ascendente imagen de Cristina. No sólo el efecto inflacionario no es percibido como un gran problema, sino que la curva de adhesión a la gestión presidencial es acompañada por una acentuada alza de las expectativas económicas: uno de cada tres cree que el país estará mejor dentro de un año.
De acuerdo con el seguimiento que hace Ipsos-Mora y Araujo, durante el mandato de Cristina nunca antes se había registrado semejante optimismo económico. Otro dato que arroja luz para comprender lo que está sucediendo.
Fuente: Perfil

De acuerdo con el sondeo, casi el 40 por ciento de los consultados no sabe a quién votaría para presidente. Después de Kirchner, Mauricio Macri se lleva el segundo puesto con tan sólo el 7,8 por ciento, seguido por Francisco de Narváez, con el 7,7 por ciento. El ex presidente Eduardo Duhalde, el vice Julio Cobos y la presidenta Cristina Fernández quedan al final de la cola, junto con Ricardo Alfonsín, el ganador de las internas de la UCR de la provincia de Buenos Aires. Alfonsín, uno de los candidatos presidenciales del radicalismo, sería el menos votado por los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, a la hora de medir la imagen positiva, Alfonsín tiene la mejor: alcanza el 47,7 por ciento.
La actual mandataria tiene apenas el 4,6 por ciento de intención de voto. En cuanto a la gobernación bonaerense, casi la mitad de los electores todavía no sabe a quién votará en 2011. La otra mitad de los consultados se divide entre De Narváez y Daniel Scioli. El empresario y diputado nacional le sacan una ventaja de apenas el 2,3 por ciento al actual gobernador. Mucho más abajo, quedan Alfonsín, el intendente del Tigre, Sergio Massa, y el también diputado Felipe Solá.
Imagen. El 48,5 por ciento de los encuestados desaprueba la gestión de Cristina de Kirchner. Pero no muy lejos, el 42,7 la aprueba. Aunque no está instalada como candidata, su imagen positiva es del 40,4 por ciento, no tan lejos de Alfonsín, y para regocijo del oficialismo, un poco por encima de Cobos, con 34,6 por ciento (puesto número ocho). Kirchner tiene una imagen positiva de casi 38 por ciento, en el puesto número seis, seguido por Macri.
Scioli tiene un 45,6 por ciento de imagen positiva. Casi empata a De Narváez por sólo 0,6 por ciento.
Entre los veinte dirigentes políticos que integran el ranking de mejor imagen, la diputada Gabriela Michetti (PRO), una muy eventual candidata por el macrismo, ocupa el puesto número nueve, con sólo el 30,7 por ciento. La siguen el ex presidente Eduardo Duhalde (27,9 por ciento), casi empatado con Carlos Reutemann. La titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, está en el puesto 12 del ranking con el 26,8 por ciento. La secundan Solá, Margarita Stolbizer y Pino Solanas. Lejos, Alberto Fernández con el 13,5 por ciento y el presidente de la UCR, Ernesto Sanz,con 8,1 por ciento de imagen positiva.
El dirigente político con peor imagen es Duhalde. En segundo lugar, Kirchner, seguido por Carrió, la Presidenta y Alberto Fernández. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, también lleva a cuestas una alta imagen negativa: está en el sexto puesto con el 33,6 por ciento, a sólo siete puntos de diferencia con Kirchner. Cobos ocupa el número siete en el ranking de imagen negativa.
La encuesta se realizó entre el 9 y el 11 de junio entre 1.200 ciudadanos bonaerenses que figuran en el padrón electoral, es decir, entre quienes votarán en 2011.
Fuente: Perfil




Cuando todavía falta más de dos años para las elecciones presidenciales, las encuestadoras se encuentran midiendo quiénes son los personajes que están a la cabeza de las preferencias de la sociedad para suceder a Cristina Fernández en el sillón de Rivadavia. La crisis de representatividad que vive nuestro país hoy en día es muy grande, y eso se refleja sin ningún lugar a dudas en la pérdida de popularidad por parte de los políticos y en el descreimiento que tienen todas las acciones de la clase dirigente. Pasado el acto electoral del 28-J, los partidos políticos comienzan a preparar su campaña para el 2011, y es por eso que sus principales figuras quieren empezar a instalarse como los candidatos ideales para
En el día de ayer,
En cuanto a imagen positiva de los dirigentes argentinos, la consultora dirigida por Pablo Knopoff, muestra que en ese ramo el vicepresidente sigue siendo el más popular, ya que tiene una imagen positiva de 56,9% y una negativa que no llega al 30%. Segundo aparece Kirchner con una valoración positiva de 24,5% y una negativa del 68%. Más atrás se ubican Macri con 45,1% de positiva, 39,3% de negativa; y Daniel Scioli con un 57% de imagen negativa y 29,9% de positiva.
Ante la consulta de Isonomía sobre “quién es hoy el principal referente de la oposición”, Cobos suma 24.2%, De Narváez 20.8; Macri 19.3, Eduardo Duhalde 14.4; Elisa Carrió 12.9 y Reutemann 8.5.
Por su parte, un sondeo efectuado por la consultora Managment & Fit, realizado entre los días 1 y 3 de septiembre, donde se muestra que Cobos es el político que lleva las de ganar a la hora de elegir un candidato para comandar el país en el 2011, así como también es el que mejor imagen positiva tiene.
En la misma, Julio Cobos reúne el 21,1% de las preferencias de cara a las próximas presidenciales, seguido por Carlos Reutemann con el 15,2%, Mauricio Macri con el 12,6%, Francisco De Narváez con el 7,5%, y Néstor Kirchner con el 5,6%, mientras que su enemiga interna dentro del ACyS, la chaqueña Elisa Carrió, sólo logra el 4,7% de intención de voto en la actualidad.
Además, Cobos tiene una imagen positiva del 44,1%, seguido de cerca por Reutemann con el 38,3%, De Narváez con el 36,4%, Macri con el 33,8%, Carrió con el 30,4%, Kirchner con el 18,7%, Duhalde con el 19,4%, Scioli con el 26,7% y Solá con el 21,5%.
De esta manera, Cobos se perfila como el principal referente del partido fundado por Leandro N. Alem para pelear por la presidencia de
Fuente: Multimedios Prisma


El rechazo al gobierno de Cristina Fernández entre los electores de todo el país araña el 70 por ciento. Pero el dato sobresaliente es que la mayoría no respalda tampoco el accionar de la oposición.
Según el relevamiento de Management & Fit, realizado en exclusiva para PERFIL, la desaprobación del gobierno de CFK es del 67,8 por ciento mientras que el 25,3 por ciento acepta su conducción y casi el 7 por ciento prefiere no opinar al respecto.
El 52,8 por ciento de los consultados no está de acuerdo en cómo la oposición desarrolla su labor y el 25,1 por ciento coincide con el accionar de este arco político. Mientras que casi un 22 por ciento no define si acepta o reprueba el trabajo de los opositores.
El líder con mejor imagen es el vicepresidente Julio Cobos, que tuvo un crecimiento exponencial tras el voto no positivo a
Sin embargo, dentro de la imagen de estos dirigentes hay distintos componentes. Entre imagen buena y muy buena, Cobos cosecha el 49,7 por ciento, su imagen negativa (regular y mala) araña el 40 por ciento.
Elisa Carrió sigue al vicepresidente con el 39,2 por ciento de imagen positiva y con un 53,9 por ciento de imagen entre los que la perciben mala y regular.
El ex presidente Eduardo Duhalde es quien cosecha, según este sondeo, la peor imagen. Casi el 80 por ciento de los consultados percibe al caudillo bonaerense con imagen mala y regular.
Si bien Francisco de Narváez tiene una imagen buena del 24,2 por ciento y un 5 por ciento lo percibe con muy buena imagen, un alto porcentaje (el 30,1) no sabe qué percepción tiene del candidato PRO-peronista, posiblemente entre esa franja la mayor parte no lo conozca.
Cristina Kirchner recoge una imagen buena y muy buena del 28 por ciento. El 65 por ciento de los encuestados tiene una visión negativa de
Scioli registra una percepción negativa cercana al 60 por ciento. Reutemann también tiene la imagen negativa alta, al menos así lo percibe el 40 por ciento de los consultados por M & F. La percepción negativa del vicepresidente alcanza el 39,9 por ciento y entre los que opinaron sobre Elisa Carrió, el 53 por ciento la ve con una percepción mala y regular.
Expectativas. El relevamiento de Management & Fit destaca que casi el 80 por ciento de los consultados tiene las mismas o peores expectativas que en elecciones anteriores. Quienes no tienen mayores ilusiones está el 39 por ciento de los encuestados, y entre los que cosechan peores expectativas que en otros comicios está el 34,1 por ciento de los electores.
El voto castigo predomina en opositores
Castigar al Gobierno, premiarlo, temor al caos o simpatía especial por alguno de los candidatos son algunas de las razones que determinan el voto en la provincia de Buenos Aires, donde este 28 de junio se renovarán 35 bancas de
Entre los seguidores de la dupla oficial integrada por Néstor Kirchner y Daniel Scioli, el 45,2 por ciento elige esta opción porque está de acuerdo con la gestión nacional y con la provincial. De la porción que votará al kirchnerismo sólo el 6,5 por ciento dijo que lo hará por temor a que si pierde esa fórmula el país pueda entrar en un caos, tal como sostiene el oficialismo.
Entre los que prefieren al binomio Francisco de Narváez y Felipe Solá predominan los que quieren castigar y ponerle un freno a los Kirchner. Esa franja representa el 33 por ciento de los que dicen que elegirán la boleta del PRO-peronismo. El resto lo hará por simpatía con De Narváez (41,1 por ciento de los votos) o con Solá (19,8 por ciento).
Entre los que optan por el Acuerdo Cívico se perciben dos franjas muy destacadas. Los que quieren castigar al Gobierno representan el 24 por ciento de sus electores, mientras que quienes lo hacen porque se consideran seguidores de Ricardo Alfonsín alcanzan otro 24 por ciento de los consultados.
Según este trabajo, el oficialismo tiene un voto consolidado, mientras que entre los que prefieren las opciones opositoras el sufragio es inestable: pueden cambiar en cualquier momento a favor de una u otra alternativa. Es decir que el voto K tiene carácter estructural, mientras que el opositor es volátil.

"La tapa de los diarios del lunes va a decir que Kirchner perdió con Cobos"
"Y te digo más: Néstor va a ser la cara de la derrota... o de la victoria, lo que sea. El único responsable será él"

"Sin Kirchner nos hubiera ido mucho mejor", afirmaban ayer en el entorno de Barrionuevo. "Fue un error nacionalizar la elección. Pero esto pasa porque Kirchner no sabe escuchar. Dijo que quería venir para ganarle a Brizuela, porque así sentía que le estaba ganando a Cobos".
Luis Barrinuevo, socio político de Nestor Kirchner en Catamarca.

Barrionuevo y Saadi formaron parte del FRENTE JUSTICIALISTA PARA LA VICTORIA


