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martes, 29 de marzo de 2011

Cristina sube y se acerca a la misma adhesión que tenía cuando asumió


La foto resulta contundente, por más que los procesos políticos tienen un desarrollo fílmico más que fotográfico. Pero la encuesta que publica en exclusiva PERFIL permite entender dónde está parada hoy la sociedad argentina, electoralmente hablando. Más allá de los condimentos locales que tuvo cada comicio, los casos de Catamarca y Chubut reflejan cambios en los humores sociales. Y este estudio de opinión pública radiografía los porqué.

No es fácil hallar en esta realidad de divisiones, donde cualquier hecho pasa por relatos opuestos, trabajos profesionales que posibiliten una aproximación rigurosa a diversos fenómenos. Para que no haya dudas, Ipsos-Mora y Araujo es una de las encuestadoras más prestigiosas del mercado y no ha hecho este sondeo para el Gobierno, al que no tiene entre su clientela, formada casi en su totalidad por privados. Esta aclaración tiene su sentido: hasta ahora, casi en todos los casos que se vieron encuestas muy favorables al kirchnerismo, las mismas eran pagadas con fondos gubernamentales.

Nuevo techo. Dejemos las explicaciones por un rato. Lo concreto es que Cristina Fernández de Kirchner alcanza en estos momentos un índice de aprobación similar al que tenía cuando arrancó su gestión. Acumula un 64% de adhesiones contra el 67% de diciembre de 2007, momento en el que disfrutaba (como cualquier gobernante) de lo que usualmente se conoce como período de “luna de miel”.

La película política de Cristina muestra que esos primeros meses de gracia se derrumbaron a la velocidad del sonido por el conflicto con el campo y la Resolución 125. Con vaivenes, desde entonces el desempeño presidencial se mantuvo en muy bajos niveles de aceptación, hasta tocar el piso del 27% en diciembre de 2009.

Acaso el lanzamiento en aquel momento de la única medida que no fue objetada por nadie del arco político, la Asignación Universal por Hijo (que de hecho era una idea propiciada durante años por dirigentes opositores), pueda empezar a explicar que, desde el arranque de 2010, la imagen de la gestión de Cristina no ha dejado de subir.

No pocos han querido fundamentar ese despegue por la muerte de Néstor Kirchner. El seguimiento de opinión pública que viene haciendo desde hace años Ipsos muestra que eso es parcialmente cierto. CFK ya venía creciendo sin prisa pero sin pausa. Y se dispara tras el fallecimiento de su marido: subió 12 puntos.

A partir de allí se da, hasta ahora, un fenómeno similar al de la crisis con el campo pero a la inversa: la imagen presidencial se mantiene en las alturas y busca un techo. Así como tras la 125 no había iniciativa oficial que significara un despegue, desde hace un año la ascendente imagen presidencial parece blindada.

Más allá de que sea acertado o no como estrategia, o que se pueda abusar de ella, esa fortaleza podría explicar por qué la Presidenta no deja el luto. Por qué Daniel Scioli no se retoba. O por qué el Gobierno nacionalizará todas las elecciones provinciales (en Catamarca resultó y en Chubut, gane o pierda, pocos tienen dudas de que significa un triunfo político del Frente para la Victoria).

Opositores en problemas. Este modelo se profundiza, como le gusta decir a la feligresía cristinista, con la caída de imagen de los principales líderes opositores. Mauricio Macri tiene la mitad de imagen positiva que Cristina y casi el doble de la negativa. El vicepresidente Julio Cobos está todavía algo peor que Macri. Ricardo Alfonsín no llega al tercio de imagen positiva, pero es el que menos imagen negativa tiene después de la Presidenta; claro que muchos no responden sobre él. Elisa Carrió parecería desterrada a un futuro apocalíptico. Y Eduardo Duhalde mantiene el dudoso privilegio de ser el precandidato con peor imagen del país.

Otra observación al respecto. Este estudio refleja la imagen que los 1.200 consultados en todo el país tienen de estos dirigentes, no necesariamente es una expresión electoral. Sucede que Ipsos todavía no encuestó intención de voto porque no están claras las candidaturas. Si hasta Cristina aún no se lanzó formalmente.

Por eso, con lo imprevisible que puede resultar la política argentina, sería como mínimo apresurado dar por hecho que la reelección de la Presidenta será poco menos que un trámite, tal como intenta instalar el cristinismo fundamentalista. Lo que sí está claro en esta película es que la protagonista clave es Ella. Los demás, por estos tiempos, son actores secundarios.

La seguridad preocupa pero la economía da optimismo

La encuesta de Ipsos-Mora y Araujo ratifica que la seguridad continúa siendo, lejos, la principal preocupación de los que viven en centros urbanos. Tres de cada cuatro consultados la señalan como el problema número uno.

En segundo lugar se ubica el tema del desempleo, aunque con una tendencia marcadamente a la baja (37%), muy cerca del piso que esa problemática recogió durante la gestión CFK. Y la acerca como nunca antes a la tercera de las preocupaciones: la educación.

En cuarto término recién aparece la inflación: es mencionada por uno de cada cuatro consultados. Si bien a lo largo del último año la referencia a los aumentos de precios se duplicó, según este estudio, todavía se mantiene lejos del podio de problemas.

Esto acaso explique por qué la economía es una de las patas esenciales donde se apoya la ascendente imagen de Cristina. No sólo el efecto inflacionario no es percibido como un gran problema, sino que la curva de adhesión a la gestión presidencial es acompañada por una acentuada alza de las expectativas económicas: uno de cada tres cree que el país estará mejor dentro de un año.

De acuerdo con el seguimiento que hace Ipsos-Mora y Araujo, durante el mandato de Cristina nunca antes se había registrado semejante optimismo económico. Otro dato que arroja luz para comprender lo que está sucediendo.

Fuente: Perfil

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cristina encabeza las encuestas

Poliarquía cree que se debe a la solidaridad por el duelo, pero la mayoría de los encuestadores sostienen que el fenómeno es previo al fallecimiento de Néstor Kirchner.
Casi todos los encuestadores consultados coincidieron: los niveles de aprobación de Cristina Fernández no son un fenómeno que se explique por el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner. El oficialismo tenía (y tiene) una recuperación sistemática en los índices de aprobación. Los números de la consultora Equis –que coinciden con los de otras encuestadoras– son los siguientes: la imagen positiva de la Presidenta se ubica alrededor del 55 por ciento. La aprobación a la gestión está en 68 puntos y la intención de voto alrededor de 46. Con estas cifras, Cristina Fernández ganaría las elecciones en primera vuelta. Además, hay un dato que parece una parábola en el tiempo: el resultado sería casi idéntico al de 2007, cuando ganó con 47 puntos sacándole más de 20 al segundo.
Artemio López, el director de Equis, dijo que Cristina y Néstor Kirchner tenían una intención de voto que rondaba el 37 por ciento antes del 27 de octubre. “Claro que ahora la Presidenta subió. Pero la tendencia ya estaba. Los que no la veían era porque no salían de la campana mediática”, remarcó el consultor.
Sergio Berensztein –de Poliarquía– tuvo una visión muy distinta sobre el origen de la popularidad presidencial. “Hay una corriente de apoyo que es producto de la solidaridad por la muerte de su marido”, remarcó a este medio. López discrepó por completo con esas declaraciones. Volvió a destacar que la tendencia es previa al fallecimiento de Kirchner y que se explica por el respaldo a decisiones de la gestión. Puso dos ejemplos: la estatización de las Afjp y la puesta en marcha de la Asignación Universal por Hijo. “Tienen una aprobación cercana al 80 por ciento”, dijo. Y tomando ese indicador como base, el director de Equis agregó que es imposible que ciertas medidas logren “tanta aceptación” y que ésta no se traslade al Gobierno.
Otros dos consultores coincidieron con López. Carlos Fara remarcó que “la muerte de Kirchner consolidó una tendencia de apoyo al Gobierno”. Luego agregó que uno de los motivos que la explican es que “el Ejecutivo corrigió su modo de comunicación” después de la derrota electoral de mediados de 2009. Doris Capurro –de Ibarómetro– tuvo una mirada similar y tiró una cifra concreta. Señaló que antes del fallecimiento del ex presidente sus mediciones ubicaban a Cristina con “un 50 por ciento de imagen positiva”. Además, coincidió con Fara en que la muerte del ex presidente lo que produjo fue “una aceleración” de un proceso que ya existía.
Liderazgo y modelo.
Artemio López retomó su cuestionamiento a los análisis que interpretan el apoyo actual a la Presidenta como “un estado de la opinión pública”. “Lo que sucede –dijo– es mucho más profundo. Se trata del surgimiento de un liderazgo histórico que encarnaban Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que ahora se deposita todo en ella.” Para sostener su posición, el consultor remarcó un eje que no siempre se toma en cuenta en los análisis políticos: el amor. “El vínculo personal que se vio durante el velatorio de Kirchner es clave para entender lo que pasa. Esa señal no es volátil, algo que mañana cambia”. Por eso –según López– puede haber “alguna porción del respaldo” a la Presidenta que se reduzca, pero el grueso del apoyo “es muy firme”.
Capurro, por su parte, subrayó que las vertientes de adhesión a Cristina Fernández son básicamente dos y explicó cómo se componen: “Hay 6 de cada 10 argentinos que cuando se les pregunta si quieren cambiar el modelo dicen que no”. Luego agregó que 4 de esos 6 son apoyo duro del Gobierno y los 2 restantes “mantenían diferencias por cuestiones de estilo”. “Es este 20 por ciento de la opinión pública el que ahora se sumó con más decisión a respaldar al Ejecutivo”, remarcó Capurro. Y además dijo que ese cambió se produjo porque “la muerte del ex presidente” disparó el temor en ese sector de la sociedad de que “el modelo” se pusiera en riesgo.
Distritos duros.
Las cifras que más sorprenden –quizá– son las que surgen en los puntos del país en los que el Gobierno tuvo mayores niveles de rechazo, en particular las provincias donde la actividad agrícola sojera es muy importante. Según Equis, en Entre Ríos y Santa Fe –dos puntos donde el conflicto por la 125 fue fuerte– la Presidenta cosecha un 61 por ciento de imagen positiva. Córdoba muestra una cifra similar, con el 57 por ciento. “Lo cierto es que muchas de las medidas que el Gobierno fue tomando para el sector agropecuario comenzaron lentamente a cambiar el rechazo visceral que había despertado la 125”, explicó López. Y señaló un dato político de los últimos días que ilustra ese proceso: la ruptura de la Mesa de Enlace. “Nadie puede pensar que es un hecho que se produjo de la noche a la mañana. Esa fractura prueba que las políticas del Gobierno ayudaron a los pequeños y medianos productores para quienes ya no tiene sentido aliarse con los grandes pools de siembra”.
La ciudad de Buenos Aires también es un distrito complejo para el oficialismo, como lo fue para cualquier gobierno peronista. Según López, en ese distrito, la imagen positiva de Cristina llega al 55 por ciento y la intención de voto al 35. “En su mejor momento –destacó López a modo de comparación–el kirchnerismo sacó 25 puntos en Capital”. Capurro coincidió con que esos son los niveles de adhesión de Cristina en la Ciudad. Señaló además que la tendencia se debe en parte a “una gran decepción con el Gobierno de Macri”, que contrasta con la visión que los porteños tienen de la gestión nacional, que suma una aprobación “muy alta”.El dilema del peronismo.
Luego de la muerte de Kirchner, los signos políticos fueron inmediatos. Daniel Scioli convocó a todos los intendentes del conurbano bonaerense a una reunión. Se sentaron alrededor de un rectángulo armado con una hilera de mesas y expresaron su apoyo a Cristina Fernández. El líder de la CGT, Hugo Moyano, hizo declaraciones públicas, en el programa 6,7,8. Señaló que “la jefa del movimiento es la compañera Presidenta”. Sin embargo, una de las dudas más fuertes que despertó el fallecimiento del ex presidente era si Cristina podría ocuparse del armado político y del peronismo, que Kirchner presidía.
Al respecto, Fara señaló: “Me parece que se manejó muy bien los primeros días. Tomó decisiones firmes y para la población está claro que hoy concentra la conducción del Estado y del espacio político”. Capurro, por su parte, remarcó que fue una “señal de enorme fortaleza” haber logrado la renegociación de la deuda con el Club de París en medio del duelo.
En su análisis sobre este punto, López puso el acento en una característica del funcionamiento del peronismo. El viejo concepto que dice que el que gana conduce y el resto acompaña. “Cristina es la jefa del partido porque es la única que puede garantizarle la victoria en 2011”, remarcó el consultor. Y agregó que “está clarísimo que nadie va a discutir a un referente con 45 por ciento de intención de voto dentro del peronismo”.
Una mano opositora.
Los analistas que hablaron con este medio sumaron un elemento para explicar el fortalecimiento del oficialismo: la oposición. “La política siempre es comparativa”, remarcó Capurro. Con esa frase, sugirió que las fortalezas de un espacio también tienen que ver con las debilidades de los otros.
Para Fara, la oposición “tiene un problema muy fuerte para sintonizar qué sucede” con el humor social. “Actúa como si el clima fuera el mismo que había después de la 125 y no es así”. El consultor subrayó que centrar el accionar en un supuesto fortalecimiento de la calidad institucional “es algo que tiene muchas limitaciones para enamorar a la población”. Subrayó que Carlos Reutemann “es el único que vio con claridad que las cosas habían cambiado” y por eso se fue del Peronismo Federal.
López coincidió con la idea de Fara sobre la debilidad del discurso opositor. Dijo que “no les sirvió para instalarse antes, y menos después de la muerte de Kirchner. Toda la estrategia se armaba alrededor de una resistencia a la figura del ex presidente y ahora lo que tienen enfrente es a una mujer que perdió a su marido. Es muy difícil seguir con lo mismo”.
Incluso Berensztein acompañó en este punto a los otros consultores: “A la oposición le falta generar ideas creativas”. Capurro se sumó a la misma línea y remató señalando que “el Grupo A tiene que hacer una profunda autocrítica. Si no analizan por qué hasta ahora no pudieron consolidarse y crecer, si no se preguntan qué cosas tienen que cambiar, será cada vez peor”.
Fuente Miradas al Sur

sábado, 30 de octubre de 2010

Néstor Kirchner con 78 puntos de buena imagen

Para el encuestador Enrique Zuleta Puceiro, la oposición se encuentra en una encrucijada porque había hecho eje en el rechazo a Kirchner y ahora tiene que elaborar un discurso nuevo. Tras su muerte, la imagen positiva del ex presidente es altísima.

Por Raúl Kollmann

Néstor Kirchner fue inhumado ayer con un 78 por ciento de imagen positiva: 18 por ciento de los encuestados dijo tener una opinión muy buena y 60 por ciento una imagen buena. Por supuesto que existe el efecto que produce la muerte, sobre todo cuando es inesperada, sensibilizando a las personas y resaltando los mejores atributos de la persona fallecida. Sin embargo, en este caso también influyeron mucho los miles de testimonios que se pudieron ver a través de todos los medios en que ciudadanos comunes y también artistas, intelectuales y hasta políticos opositores señalaron los logros de Kirchner en vida. “La gente se encontró con el significado del ex presidente, con el vacío que queda y el gran peso que tenía”, señala Enrique Zuleta Puceiro, titular de Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM). Lo que también se percibe en la opinión pública ahora es que dos de cada tres personas, es decir el 66 por ciento, cree que Cristina Fernández de Kirchner va a ser capaz de profundizar y mejorar la tarea pese a no contar con Néstor y, de cara a las elecciones de 2011, no sólo se ratifica que tiene la mayor intención de voto, sino que se produce un fenómeno que no existía antes de la muerte del ex presidente: la mandataria se impone, por goleada, a cualquier otro candidato en un eventual ballottage. Otro dato que surge en los últimos días: Julio Cleto Cobos perdió la mitad de la intención de voto, que tenía. Las conclusiones surgen de una amplia encuesta realizada entre jueves y viernes por OPSM. En total fueron consultadas 1100 personas de todo el país, en ciudades grandes y chicas y respetando las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. La conducción de OPSM está a cargo de Zuleta y el director técnico del estudio fue Gustavo Lorenzo.

“El efecto de mejora de imagen se produce habitualmente en cualquier muerte –explica Zuleta–. Lo vimos recientemente en el caso de Raúl Alfonsín. Aunque hay diferencias muy significativas con Kirchner. Alfonsín ya no estaba en el centro de la escena política y en cambio Kirchner era el eje indiscutido de las controversias. La gente estaba a favor o en contra, despertaba pasiones. Y otro elemento llamativo es que Kirchner no estuvo, como Alfonsín, muchos años en la consideración popular: en 2002 no lo conocía nadie. Fueron ocho años frenéticos de una enorme vibración. El efecto después de la muerte es impactante: muchísimos ciudadanos descubrieron el peso que tenía, la importancia crucial en la política argentina. Y eso hizo que subiera en forma inmediata su estatura como figura. Queda al margen la confrontación y aparecen mucho más nítidos los aspectos positivos. Hasta para los políticos opositores. Todos exhibieron un respeto impresionante. Al mismo tiempo, los medios reflejaron a miles de personas que se acercaron a mostrar su cariño, a resaltar tal o cual logro y a agradecer que consiguieron trabajo o una jubilación o la Asignación Universal por Hijo. Por supuesto que eso deja pensando a muchísimas personas que estaban dudosas respecto de su figura. Agregaría otra cosa: en los últimos dos días se vio en los medios a un Kirchner sonriente, trabajador, optimista. Eso también queda en la retina de cualquier ciudadano común.”

“Es evidente que en esta encuesta hay un flujo hacia Kirchner y hacia Cristina. Y seguro vendrá un cierto reflujo –pronostica Zuleta–. Por ahora nadie quiere aparecer como un especulador criticando, tratando de ganar en río revuelto. La sociedad castigaría duramente al que aparezca como oportunista. Ya hubo un discurso negativo cuando estuvo internado y eso cayó muy mal. Entonces priman las opiniones favorables y, como es inevitable, volverán las críticas a la brevedad.”

Para Zuleta, “el respaldo a Cristina no es muy distinto del que ya tenía. Ojo, Cristina contaba con buena imagen antes de la muerte de Néstor y en las encuestas hasta estaba un par de puntos por encima de su marido. Y tampoco debe pensarse que Néstor estaba en mala situación. El se fue del gobierno con 70 por ciento de imagen positiva. Después vino la confrontación con el campo y al poco tiempo tuvo un 70 por ciento de imagen negativa. Pero en estos últimos meses había remontado muchísimo. Ahora sólo el 34 por ciento de los encuestados opinaba mal de él. En ese marco, no me extraña para nada que el 66 por ciento diga que Cristina va a profundizar o mejorar la tarea que viene llevando a cabo, teniendo en cuenta que va a estar sin su esposo. No me extraña, porque también la imagen de Cristina avanzó en forma espectacular en los últimos ocho meses. Fíjese que sólo un 21 por ciento opinaba mal de su gestión y el doble de ese porcentaje consideraba que su gobierno era bueno o muy bueno. En los datos posteriores a la muerte de Néstor no existe un cambio abrupto en las opiniones sobre Cristina. Ya venía bien, en ascenso.”

Uno de los grandes interrogantes que se plantean está referido a las elecciones de 2011. Néstor Kirchner aparecía como virtual candidato, pero las encuestas también evaluaban una posible candidatura de la Presidenta. En los datos sobre lo que sería una primera vuelta, no hay muchos cambios en la encuesta de OPSM. Néstor Kirchner siempre ocupaba el primer lugar, algo reconocido hasta por los consultores que trabajan para distintas vertientes opositoras. También Cristina figuraba imponiéndose en la primera vuelta. El trabajo de OPSM marca una distinción que últimamente se venía poniendo sobre la mesa, si una candidatura de Daniel Scioli recogía más votos o no. El trabajo de OPSM –que tampoco se diferencia de los anteriores– exhibe una clara primacía de Cristina sobre Scioli: un 51 por ciento considera a la Presidenta en mejores condiciones de gobernar, mientras que un 28 por ciento se inclina por el mandatario bonaerense. El otro gran debate entre los encuestadores gira alrededor del ballottage. Los consultores opositores señalaron siempre que el oficialismo tendría grandes dificultades para imponerse en una segunda vuelta. Eso tenía que ver con que el ballottage unifica a quienes se oponían a Néstor y Cristina. En la encuesta de OPSM, la Presidenta le saca una enorme ventaja a cualquier adversario: le saca 14 puntos a Cobos, 15 puntos a Mauricio Macri y 22 a Ricardo Alfonsín. Para Zuleta, en esos datos sí se nota un cambio tras la muerte de Néstor Kirchner: “Ella genera menos rechazos y eso creció muchísimo estos días, en que se la vio muy entera y a la vez muy humana en el velatorio. Y además cuenta con el hecho de que los candidatos opositores están en un mal momento, básicamente porque es el oficialismo el que genera imagen de gobernabilidad. La oposición ahora tiene un problema grande. Su eje era estar en contra de Néstor. ¿Cuál va a ser ahora el discurso de un Francisco de Narváez o de una Elisa Carrió? Ninguno genera ideas alternativas de gobierno, sino un perfil de estar en contra de Néstor. Es como se decía en España: ‘Contra Franco estábamos mejor’. Un dato muestra en forma fuerte el efecto: en menos de una semana, Cobos perdió la mitad de la intención de voto que tenía. Hace siete días, en nuestro último estudio, publicado por Página/12, Cobos ostentaba el 11 por ciento de la intención de voto, ahora bajó al siete”.

“El otro factor que se percibió en estos días –completa Zuleta– es la notoria presencia de gente joven en la Plaza de Mayo y en el velatorio. Es un fenómeno que está apareciendo en varios países y también en otros partidos. No se percibe en la derecha ni en la dirigencia sindical, pero la emergencia de jóvenes ya es notable en España o Francia, por ejemplo. En el gobierno de Cristina hay funcionarios muy jóvenes, como Diego Bossio, el titular de la Anses, el organismo estatal de mayor envergadura; el titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, o el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina (h). La lógica indica que el gobierno de Cristina va a estar rodeado de gente joven justamente por su carácter transgresor.”

Fuente: Pagina 12



domingo, 24 de octubre de 2010

ENCUESTAS: A un año de la hora de votar

A exactamente doce meses de las próximas presidenciales, los especialistas coinciden en que no hay un candidato opositor que pueda enfrentar a los Kirchner, que hasta podrían ganar en primera vuelta. Los escenarios y los posibles cambios.

La mayoría de los consultores coincid

en en que exactamente a un año de las elecciones, Néstor Kirchner ganaría la primera vuelta. Se mezclan en ese cuadro dos factores: hay una recuperación del oficialismo y la oposición sigue sin tener un candidato atractivo. Algunos encuestadores dicen que tanto Néstor como Cristina tienen todavía chances de ganar en primera vuelta, sobre todo por el bajo requisito que tiene el sistema argentino: hay que conseguir el 40 por ciento de los votos más uno, con diez puntos de diferencia sobre el segundo. Hoy por hoy, quien disputa el segundo lugar es el radicalismo, en cualquiera de sus dos variantes, con Ricardo Alfonsín o con Julio Cobos. Habrá que ver qué sucede con la candidatura de Mauricio Macri y una eventual alianza con el Peronismo Federal.

No obstante, los encuestadores coinciden en que es muy difícil dar un diagnóstico cuando falta tanto para los comicios, básicamente porque no están claras las candidaturas opositoras. Una parte de la ciudadanía quiere un cambio, pero por ahora no ve una alternativa clara de gobernabilidad. Nueve de los principales consultores del país hicieron para Página/12 un diagnóstico sobre el voto en 2011.

Roberto Bacman, titular del CEOP: En los últimos dos meses la ventaja del oficialismo ha comenzado a consolidarse. Si el candidato por el Frente para la Victoria fuese Néstor Kirchner, obtiene algo más del 37 por ciento (sin tener en cuenta indecisos ni votos en blanco), lo cual lo ubica en una proyección que por el momento supera el 40 por ciento. Si la candidata fuera Cristina Fernández la intención de voto sería similar, incluso hasta un punto porcentual más que lo que hasta el momento logra el ex presidente.

La oposición sigue dispersa y bastante lejos, lo cual favorece el panorama electoral para el oficialismo.

El radicalismo ocupa el segundo lugar en la totalidad de los escenarios incluidos en la última medición de CEOP. Ricardo Alfonsín mantiene su ventaja por sobre Julio Cobos, aunque en estos últimos días el actual vicepresidente ha conseguido una mejora, tanto en imagen como en votos. En definitiva, ambos posibles candidatos de la UCR redondean un 18 por ciento de intención de voto.

Mauricio Macri se posiciona alrededor de los 12 puntos porcentuales, con muy leve variación en los distintos escenarios. Ha perdido votos en relación con tres meses atrás. La distancia con el radicalismo lo mantiene como posible candidato a participar en un posible ballottage.

Eduardo Duhalde (el mejor candidato del Peronismo Federal) sigue sin poder superar la barrera del 9 por ciento.

Los restantes precandidatos están más lejos: Fernando Solanas alrededor del 5 por ciento, Elisa Carrió entre el 3 y el 3,5 y el socialista Hermes Binner, en el eje del 2.

Rosendo Fraga, Centro de Estudios para la Nueva Mayoría: Las dos elecciones presidenciales de América del Sur, en Brasil y Colombia, mostraron una altísima volatilidad electoral. El opositor José Serra llevaba 20 puntos en 2009, un año más tarde Dilma Roussef llevaba 20, después la ventaja era de 14 y terminó nomás en 14. Un año antes de la elección en Colombia, Antanas Mockus tenía el 10 por ciento de los votos, en el mes previo a los comicios trepó a 45 por ciento y al momento de la elección tuvo 21. Es cierto que ganaron los oficialismos, pero hay que ver. Por ejemplo, en Chile se rompió la coalición oficialista y el oficialismo perdió. La aparición de Marcos Ominami fue importantísima: rompió la coalición oficialista. Es cierto, tiende a ganar el que está en el gobierno por las ventajas de la situación económica. Pero en la Argentina hay dos hechos de importancia. En primer lugar, el oficialismo perdió en las elecciones legislativas, algo que no ocurrió ni en Brasil ni en Colombia. Segundo, aquí se rompió la coalición peronista, parecido a lo de Chile. No tengo dudas de que la primera minoría será para Néstor Kirchner. Pero necesita ganar en la primera vuelta. La segunda es más complicada para él.

Sergio Berensztein, Poliarquía: Por ahora habrá segunda vuelta, ningún candidato o partido parece tener un piso electoral suficiente para definir la elección en la primera vuelta.

Enrique Zuleta Puceiro, OPSM: De adelantarse al día de hoy las elecciones de octubre del 2011, las tendencias son claras: Néstor Kirchner se impondría con más de 12 puntos de ventaja sobre su seguidor más inmediato –Mauricio Macri–, aunque sin una ventaja suficiente para sortear la necesidad de una segunda vuelta. Con una pulseada interna cada vez más difícil de resolver, Julio Cobos y Ricardo Alfonsín empatan con algo más del 12 por ciento de los votos cada uno. Salvo Eduardo Duhalde, los candidatos del Peronismo Federal ven desvanecerse día a día sus posibilidades de participar de la recta final. La indefinición ha crecido en las últimas semanas, reduciendo las tendencias de todos los candidatos. Esta ventaja del oficialismo, corporizado provisoriamente con Kirchner, sería algo mayor si la candidatura fuera Cristina Fernández y algo menor si fuera Daniel Scioli. Tampoco cabe un juicio definitivo acerca de la posibilidad de otros candidatos capaces de unir a la oposición. Carlos Reutemann es una posibilidad abierta.

Santiago Rossi, Ipsos-Mora y Araujo: El escenario preelectoral plantea demasiadas incertidumbres como para imaginar pronósticos. Los datos de opinión pública muestran a una sociedad que no está definida y que no tiene a las elecciones como algo cercano para fijar posición. Pese a esto, podemos inferir que la fotografía favorece al Gobierno frente a una oposición fragmentada sin claros liderazgos.

Analía Del Franco, Analogías: El común denominador de los principales candidatos es que se encuentran en la etapa de fortalecimiento de su nivel de imagen positiva, si bien no todos comparten el mismo punto de partida. Algunos deben recuperar un mejor nivel de imagen positiva, como el caso de Julio Cobos, debido a una tendencia a la baja de la misma durante el ultimo año; en la misma situación se encuentra Lilita Carrió. En otros, como es el caso de Néstor Kirchner y de la propia Presidenta, el aumento de la imagen positiva de ambos en los últimos diez meses no es suficiente para embarcarse holgadamente en una campaña presidencial, si bien por el momento les resulta suficiente a cada uno de ellos para mantener el primer lugar en la intención de voto de primera vuelta.

Mauricio Macri ha mantenido en el ultimo año una imagen positiva-negativa equilibrada pero demasiado estable, sería conveniente para él, al igual que en el caso anterior, tener cierto “superávit”; Mario Das Neves, con buen nivel de imagen positiva, requiere de un mayor conocimiento a nivel nacional; también éste el caso de Pino Solanas.

Diferente el caso de Ricardo Alfonsín, alto conocimiento, la más alta imagen positiva entre los dirigentes nacionales, debiendo ahora construir y reforzar su exposición como presidenciable.

Los candidatos del Peronismo Federal presentan en general un perfil muy desdibujado frente al 2011 y Carlos Reutemann con sus reiteradas negaciones finalmente logró el distanciamiento de su electorado.

Artemio López, de Equis: El Frente para la Victoria gana la primera vuelta, es decir que consigue la primera minoría. El segundo lugar es claramente para el Acuerdo Cívico y Social, con una eventual formula de Ricardo Alfonsín-Hermes Binner.

Doris Capurro, Ibarómetro: Hoy, el panorama electoral se parece al sistema solar. Hay un sol, único, que a algunos los quema y a otros les da calor. Ese sol es Néstor Kirchner. A su alrededor hay muchos planetas que dan vueltas, sin que se destaque ninguno. La oposición está huérfana de liderazgos. Todo gira alrededor de él, a favor o en contra. Es lógico, entonces, pensar que si no hay un cambio drástico en la realidad, Kirchner gane en la primera vuelta. Venimos evaluando a la opinión pública todos los meses, en diferentes escenarios electorales, y sea Néstor Kirchner o Cristina Fernández, cualquiera de los dos supera en primera vuelta –con proyección de indecisos– los 40 puntos necesarios para vencer, ganándoles a sus adversarios por más de 15 puntos. No es sólo por falta de un candidato opositor. Es porque, para la mayoría –aun para los que lo rechazan–, Kirchner es el único que parecería garantizar la continuidad del crecimiento económico, que no se detendrá el bienestar que genera el consumo y que no se volverá atrás en las principales políticas de inclusión social.

Ricardo Rouvier, de Rouvier y Asociados: En la primera vuelta la tendencia va marcando una diferencia importante a favor del kirchnerismo. Al punto de que esto lo estimula a intentar ganar en esa instancia. Los candidatos o precandidatos opositores quedan lejos del primero. La UCR/Socialismo se ubica segundo y tercero el PRO.

Fuente, Pagina 12

martes, 6 de julio de 2010

Un apoyo masivo a la igualdad de derechos

El sondeo revela también un acuerdo importante en el interior del país. Y muestra rechazo a la posición de la Iglesia contra el casamiento entre personas del mismo sexo. Respaldo a los legisladores que votan a favor de la igualdad de derechos.
Por Soledad Vallejos
Más de las tres cuartas partes de la población (el 81 por ciento) está de acuerdo con que homosexuales y heterosexuales tengan los mismos derechos. Apenas un poco menos (el 69 por ciento) se declara de acuerdo con el proyecto de ley de matrimonio civil que la Cámara de Diputados aprobó en mayo. Más de la mitad de los ciudadanos (el 57,6 por ciento) está en desacuerdo con que la Iglesia católica rechace el matrimonio entre personas del mismo sexo; la mayoría de esas personas se define como católica practicante. Así lo asegura un estudio que la consultora Analogías realizó a nivel nacional a mediados de junio, en 1250 casos, a pedido de la Federación Argentina LGBT. Los números trazan un panorama notablemente menos polarizado y opositor al proyecto de ley que hoy mismo empieza a transitar momentos claves en el Senado (ver aparte). Tan diferentes de lo que se ha dicho resultan los números que muchos de los distritos cuyos senadores y senadoras se oponen al proyecto difícilmente puedan argüir que lo hacen porque así lo quieren sus electores.

La existencia de derechos civiles que protejan tanto a heterosexuales como a homosexuales es afirmada por una amplia mayoría. El 81 por ciento lo ha ratificado, y un respaldo aún mayor se manifiesta cuando se trata de que las parejas homosexuales puedan compartir la obra social (88,1 por ciento) o que quien enviude pueda cobrar una pensión (el 83 por ciento). A la luz de esas respuestas no sorprende que el 68,6 por ciento se muestre de acuerdo con que dos personas del mismo sexo puedan casarse porque “todos somos iguales” (44,2) y “es importante que cada persona tenga libertad para decidir qué hacer con su vida” (37,6). La cercanía cuenta: el hecho de conocer situaciones particulares no es una razón despreciable para este apoyo: un 9 por ciento respondió que avalaba el matrimonio para dos personas del mismo sexo porque “tengo amigos/as, hijo/as, parientes, compañeros/as de trabajo homosexuales y los entiendo”.

Notablemente, quienes se manifestaron en desacuerdo abreviaron los argumentos: la naturaleza, las leyes de Dios (31,1 entre ambas) y la religión (4 por ciento), la tradición (25) y la moral (9) sumaron el 69, 1 por ciento.

El proyecto que la Cámara de Diputados aprobó en mayo cosecha un 69 por ciento de apoyo, y el 66,8 por ciento de todos los encuestados cree “muy probable que lo aprueben” los senadores. La respuesta llegará en los próximos días.

De gira por las provincias

En la ciudad de Buenos Aires, el 85,8 por ciento se definió a favor del proyecto con media sanción de Diputados, lo cual posiblemente no sorprenda al sus detractores, en los últimos días embarcados en acotar el apoyo a suelo porteño. (Los y las senadores por la Ciudad, por otra parte, se han declarado todos a favor.) Sin embargo, las respuestas de la encuesta pintan un paisaje provincial en el cual el apoyo a la ampliación del matrimonio civil oscila entre el 50 y el 70 por ciento. La información resulta todavía más reveladora cuando se revisa qué han proclamado algunos de los y las representantes de esas provincias ante el Senado. A eso, además, es preciso sumar el antes y el después: en la mayoría de las provincias, el apoyo al matrimonio para personas del mismo sexo creció luego de la media sanción en Diputados.

El divorcio entre electorado y representación podría resultar grave en Córdoba. Dos de sus tres representantes (Luis Juez, quien hoy será uno de los seis firmantes del dictamen favorable, y Norma Morandini, quien denunció presiones obispales) se declararon favorables; el tercero, Ramón Mestre, se ha pronunciado en contra alegando que es preciso “que no se desvirtúe la concepción de matrimonio” y sugiriendo realizar una “consulta popular no vinculante” para “saber qué es lo que quiere la sociedad”. El 68,5 por ciento se había manifestado de acuerdo con la propuesta de que el matrimonio civil fuera válido también para parejas homosexuales; ese apoyo trepó al 69,7 luego de la media sanción.

La provincia de Buenos Aires pasó del 66,4 al 67 por ciento de apoyo, contradiciendo la oposición mayoritaria que había alegado Hilda “Chiche” Duhalde. Santa Fe y Corrientes comparten tendencia: el 63,7 por ciento se mostró a favor de lo aprobado en Diputados. En ambos casos, la media sanción parece haber sumado un plus de aprobación social (en Santa Fe, 58,6 por ciento apoyaba el matrimonio en abstracto; en Corrientes el 55,2). Pero mientras que en la primera provincia sólo Carlos Reutemann se opone al proyecto (Rubén Giustiniani y Roxana Latorre ya han hecho público su apoyo), en Corrientes la situación es inversa: sólo Nito Artaza está a favor; Josefina Meabe y José María Roldán (quien mañana posiblemente firme dictamen para unión civil) lo rechazan.

Otro territorio en el que la lectura de sus representantes parece distorsionada es La Pampa: el 63 por ciento se declara a favor de lo que aprobó Diputados (antes de eso lo hacía el 61,1). Y sin embargo sus tres senadores (María de los Angeles Higonet, Juan Carlos Marino y Carlos Verna) han dicho o sugerido en más de ocasión que no lo apoyarán. Dos de los tres representantes de Chubut (Graciela Di Perna y Marcelo Guinle) han anunciado que votarán por la ley; el tercero, Mario Cimadevilla, hoy posiblemente firme dictamen por uno de los proyectos de unión civil. Las encuestan cifran en 62,3 por ciento el apoyo al texto sancionado por Diputados (llegó a esa cifra desde el 55 por ciento).

Más de la mitad de la población mendocina (el 56,2 por ciento) apoya el proyecto que podría convertir en ley el Senado. Precisamente a esa provincia representa Rolando Bermejo, el integrante de la comisión cuya firma hoy podría dar dictamen de mayoría a la ampliación del matrimonio civil. En Neuquén, cuyo senador Marcelo Fuentes hoy dará su firma al proyecto sancionado en mayo, el apoyo a que personas del mismo sexo puedan casarse trepa al 56,4 por ciento.

Fuente: Pagina 12

lunes, 26 de abril de 2010

Mockus supera a Santos en última encuesta de Napoleón Franco

El tsunami verde se trepó en las encuestas. Con un 38 por ciento de intención de voto, el candidato Antanas Mockus le ganaría a su inmediato contendor Juan Manuel Santos del partido de la U, quien obtendría el 29 por ciento de los votos en primera vuelta. En la séptima medición de la Gran Encuesta de Ipsos Napoleón Franco para la alianza SEMANA, RCN Radio, RCN Televisión y La FM, el tercer lugar lo ocuparía Noemí Sanín con 11 por ciento, Gustavo Petro con 5 por ciento, Germán Vargas Lleras con 3 por ciento, Rafael Pardo con 3 por ciento, y Jaime Araujo, 1 por ciento.

Los candidatos Jairo Enrique Calderón y Róbinson Devia no registran intención de voto, mientras que el voto en blanco obtiene el 3 por ciento y los indecisos suman 7 por ciento. La encuesta revela además que en segunda vuelta Mockus también superaría a Santos con un 50 por ciento de intención de voto sobre el 37 por ciento que obtendría el candidato uribista.

El analista Álvaro Forero le dijo a Votebien que varios factores explicarían estos resultados, advirtiendo no obstante que las “encuestas están reducidas a una escala de Richter, que solo pueden medir el tamaño del sismo” y que muy probablemente “con este proceso tan vertiginoso, mañana las cifras serían otras”.

Una de sus primeras conclusiones es que Mockus no ha llegado aún a su techo. Es muy probable que el voto antiuribista concentrado en el 5 por ciento de Petro, más el 3 por ciento de Pardo e incluso el 1 por ciento de Araujo, se vaya a las huestes del Partido Verde. Si bien es cierto que dentro del Polo, algunos han tildado a Mockus de “neoliberal” y hay resistencia a su candidatura, “en esta dinámica tan polarizante, lo que se está haciendo es adelantando la segunda vuelta para la primera”, dice Forero. “Si incluso ese 7 por ciento de indecisos se inclinara hacia Mockus, éste podría ganar en primera vuelta”.

Sorprendentemente Mockus crece en tierras donde la maquinaria tradicional del Partido de la U, garantizaría el triunfo de Santos. El ejemplo claro es la costa atlántica donde Mockus obtiene el 31 por ciento mientras Santos alcanza el 25 por ciento. Igual sucede en los estratos 3 y 4 en los que había un empate técnico para los dos candidatos, y la ventaja del partido Verde se amplió ostensiblemente: 45 por ciento contra 26 por ciento. Ni que decir en los estratos 1 y 2 en los que se sitúa el fortín del uribismo por el carácter populista del actual gobierno, y en donde Mockus se acerca con un 28 por ciento al 33 por ciento de Santos.

Los resultados de los candidatos Jaime Araujo y Jairo Calderón que obtenían un 5 por ciento cada uno en la encuesta del 15 de abril y esta vez se ubicaron de nuevo en 1 por ciento y 0 por ciento respectivamente, indican que esta encuesta corrigió la distorsión que pudo suceder por el margen de error, o, como explicó entonces la encuestadora, por la muestra de tarjetón a los electores. “Ese 10 por ciento terminó favoreciendo a Mockus en su vertiginoso ascenso”, explica Forero.

Los votos uribistas

Otro factor a analizar es que el crecimiento de Mockus es posible gracias a los votos uribistas. “El desangre se está dando en la campaña de Noemí pero también en la de Santos. Mockus no le quitó los votos al Polo, a Pardo o a Vargas quienes se mantienen más o menos constantes, lo tremendo es que se está derrumbando el uribismo. Ya no hay una división tan clara entre uribistas y el resto”.

Ésta es una muestra de que muchos de los votos de la consulta conservadora que se llevó la candidata Sanín, eran en realidad votos contra Andrés Felipe Arias o del uribismo que ahora comulga con las ideas de Mockus, observó por su parte el estratega político Camilo Rojas.

En su concepto, el ascenso de Antanas es una tendencia que se explica en el hecho de que coge más impulso cada vez que sale una encuesta. Es decir, el candidato arrastra más votos cuando el electorado ve que tiene opciones reales de ganar, dice Rojas.

Ni las salidas del presidente Uribe en contra de Mockus, ni las del presidente Chávez augurando un enfrentamiento con Colombia, hecho que los uribistas creen podría poner al electorado a favor de un candidato como Santos que defiende el país, han hecho mella en el crecimiento del partido Verde. La lectura de la gente es, en cambio, que probablemente con Mockus esos vientos de guerra se apaciguarían.

“Aunque el último fuerte pronunciamiento de Chávez que fue ayer, no alcanzó a ser medido en las encuestas, las cartas del uribismo para contrarrestar el crecimiento de Mockus, parecen estar agotadas”, añade Forero.

Lo que sí resulta interesante es que cuando se le pregunta a la gente quien cree que va a ganar, la gente todavía cree que es Juan Manuel Santos. “Eso demuestra que todavía no hay la percepción de Mockus como ganador, porque no hay sensación de que ha llegado a su techo”, asevera Forero.

El experto también observó que no tiene un ejemplo de un fenómeno reciente que se equipare a un ascenso tan vertiginoso de un candidato, pues recordó que el mismo fenómeno de Álvaro Uribe “necesitó un ascenso de al menos seis meses”, mientras en la reciente campaña presidencial estadounidense, la distancia entre Barack Obama y el candidato republicano Jhon McCain, era muy corta.

“Si bien muchas cosas pueden cambiar, la distancia ya empieza a mostrar una tendencia, y en términos de opinión pública solo quedan tres semanas, ya que la última no se pueden publicar encuestas”, agrega Forero.

Aunque en elecciones nada está dicho, es poco probable que la tendencia se pueda revertir. A Mockus todavía le quedan cartas por jugar frente a un “contendor confundido que regaña a sus huestes y refuerza el mensaje basado en la maquinaria y no en la opinión”.

Analistas coinciden en que el error de Santos ha sido montar una campaña con una plataforma igual a la de Uribe cuando en el país hay un alto desempleo, desigualdad y pobreza, y escándalos tan gigantescos como los falsos positivos y la parapolítica.

“La gente está eligiendo entre seguir con un modelo idéntico al que se tenía, o combinar para mejorar”, concluye Forero.

“La gente está escogiendo entre el uribismo y el anti-uribismo y los políticos y los antipolíticos”, opina por su parte Camilo Rojas, quien considera además que Santos está haciendo una mala campaña, pues “no tiene rumbo, ni un mensaje claro posicionado”.

Ficha técnica:

Persona natural o jurídica que la realizó: ipsos Napoleón Franco, inscrito ante el Consejo Nacional Electoral.

Persona natural o jurídica que la encomendó: RCN TV, RCN Radio, La FM y Revista SEMANA.

Fuente de financiación: RCN TV, RCN Radio, La FM y Revista SEMANA.

Grupo objetivo: Hombres y mujeres, mayores de 18 años de edad, niveles socio económicos alto (estratos 6 y 5), medio (estratos 3 y 4) y bajo (estrato 2 y 1) residentes habituales en 36 ciudades y municipios del país.

Tamaño de la muestra: 1.203 encuestas reales, 1.203 encuestas ponderadas por región, nivel socio económico, género y rangos de edad.

Técnica de recolección de datos: Entrevista personal en hogares, con aplicación de un cuestionario estructurado.

Tema o temas a los que se refiere: Conocimiento e imagen de personajes e intención de voto.

Candidatos o personajes por los que se indagó: Álvaro Uribe, Antanas Mockus, Germán Vargas Lleras, Gustavo Petro, Jaime Araújo Rentería, Jairo Enrique Calderón, Juan Manuel Santos, Noemí Sanín, Rafael Pardo y Róbinson Devia.

Fecha de realización campo: Del 24 al 25 de abril de 2010.

Margen de error observado: Con 95 por ciento de confianza para fenómenos de ocurrencia del 50 por ciento 3,1 por ciento + /-, para el total de la muestra.

Cubrimiento: Área urbana de 36 municipios: Bogotá, Barranquilla, Medellín, Bucaramanga, Cali, Ibagué, Galeras, Filadelfia, Tena, San Lorenzo, Fresno, Buenavista, Montenegro, La Esperanza, Ansermanuevo, San Luis, Ariguaní, Sabaneta, Garagoa, Patía, Rivera, Santa Marta, Caucasia, Chía, Quibdó, La plata, Maicao, Pereira, Duitama, Tumaco, Villavicencio, Magangué, Dosquebradas, Barrancabermeja, Palmira y Espinal.

Fuente: Terra.com

lunes, 19 de abril de 2010

Macri, Kirchner y Cobos, en escenario de balotaje

A un año y medio de las elecciones de 2011, Mauricio Macri, Néstor Kirchner y Julio Cobos, en ese orden, lideran la intención de voto para las presidenciales, según un relevamiento de dos mil casos realizado en el área metropolitana de Buenos Aires.
La encuesta monitoreada por Julio Aurelio -que habitualmente trabaja para el macrismo- plantea tres escenarios de ballotaje. Macri vs. Cobos, Macri vs. Kirchner y Macri vs. Francisco de Narváez. En los tres sale vencedor el jefe de Gobierno porteño con una diferencia que oscila entre el 10 y el 22 por ciento. Al que más distancia le saca es a su (¿ex?) aliado, con quien, según la mayoría de los encuestadores, comparte el mismo electorado. De Narváez, vale aclarar, tiene un impedimento legal para ser candidato porque nació en Colombia y por eso no fue medido en el rango de intención de voto que preparó Aurelio.
Estos números generaron una sensación que se parecía mucho a la euforia entre la dirigencia que responde a Macri, quien, si bien no lo ha afirmado públicamente, ya está lanzado en la carrera presidencial. Eso, pese a la complicada causa judicial que le sigue el juez Norberto Oyarbide por las escuchas ilegales en su Gobierno.
La imagen positiva de Macri trepa al 62% y la negativa es del 34,6%. La de Cristina Kirchner es de 41,6% la positiva y de 56,8 la negativa. Un poco más arriba que la Presidenta se encuentra uno de los principales aliados de la Casa Rosada, Daniel Scioli, que también suena como presidenciable. La positiva del gobernador es del 53,5% y la negativa del 41,5%.
Otro que sigue midiendo bien, aunque exhibe una mínima caída, es el vicepresidente Cobos. El 55,1% de los consultados valora su trabajo pero lo evalúa negativamente el 36,9%. De Narváez tiene una imagen positiva del 48,5% aunque tiene una imagen negativa bastante alta, que llega al 41,4%.
¿Evaluación de gestión? A Macri lo aprueba el 63,7% de los entrevistados y lo rechaza el 33%. A Cristina los números no le dan lo mal que le daban hace un tiempo: su gestión tiene 49,5% de imagen positiva y 48,9% de negativa.
Fuente: Clarin

domingo, 18 de abril de 2010

Cómo funciona el laboratorio político de De Narváez 2011

Todo los lunes Francisco de Narváez llega a su búnker del barrio de Las Cañitas bien temprano. En esa suerte de laboratorio político que son en realidad sus oficinas encabeza cada semana reuniones con un equipo de técnicos. Ya trabaja en un plan de desarrollo para Argentina con vistas a 2011. Lo quiere tener listo a fin de año, cuando decidirá qué estrategia judicial seguirá para conseguir que lo habiliten a competir. No puede porque nació en Colombia.
El lunes, en la oficina verde -cada lugar tiene un color-, se trató el tema de la inflación. "El Colorado" -como le dicen al diputado del PJ disidente- se prepara en forma meticulosa para ser candidato presidencial. Parte de esa preparación es más bien reservada.
En los últimos días algunos dirigentes del PJ dieron por hecho que el diputado ya se bajó de esa pelea nacional y buscaría la gobernación.
El otro que está convencido de eso es el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, quien está súper lanzado a la carrera presidencial y entusiasmado por algunas encuestas.
Pero en el entorno de De Narváez lo niegan. En las oficinas del diputado se trabaja igual que hace un tiempo: con la mirada en la presidencia. Es más, mañana De Narváez inaugurará una sede porteña de su agrupación a cinco cuadras de la jefatura de gobierno porteño, donde trabaja Macri.
Esa jugada tiene que ver con su plan para la Casa Rosada.
En estos días Eduardo Duhalde dijo que De Narváez en realidad quería ser jefe de gobierno porteño. "Es falso y una locura", dijo en privado el protagonista del rumor apenas escuchó el comentario.
Fue su último motivo de furia con el ex presidente. La relación política entre ambos parece rota, aunque comparten algunos aliados bonaerenses.
"Francisco estudia horas y horas todos los temas", dijo uno de los hombres que lo conoce hace años y sabe bien qué planes tiene De Narváez.
Hasta que no tener un rechazo de la Corte, el diputado trabajará para cumplir con su sueño presidencial.
Los que lo asesoran a nivel jurídico juran que es falso que ya tuvieron indicios del rechazo de algunos miembros de la Corte a la candidatura. "Sabemos que lo que no hay que hacer es mandar emisarios que hablen con los jueces. No hay que hablar. Eso mismo le aconsejamos a Francisco. Llegado el momento veremos que instancia judicial tomaremos", dijo una fuente.
Lo único que cambió el diputado del PJ anti K en los últimos días fue su estrategia: admitió en público que quiere ser candidato a presidente pero ahora decidió que hasta fin de año o marzo próximo no dirá una palabra más del futuro. Dejará que se especule con sus dos candidaturas. Y se le escuchará decir todo el tiempo una frase: "No hay provincia de Buenos Aires sin país y país sin provincia". Será su manera de decir que su proyecto presidencial sigue en marcha y, de paso, que la provincia de Buenos Aires se mantiene como su plan B.
Esta semana aparecieron los afiches que decían: "Gardel es argentino, De Narváez presidente". Se los adjudican al sindicalista y legislador porteño Daniel Amoroso, que asesora en temas gremiales a De Narváez. Fue sólo un gesto sin demasiado riesgo político para desterrar las versiones del que "El Colorado" abandonaba la pelea presidencial.
"Falta mucho. El que habla de candidaturas ahora pierde", dijo en una reunión privada el diputado Gustavo Ferrari, quien es, además de amigo, la mano derecha de De Narváez.
El jueves último "El Colorado" mantuvo una reunión con el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino. Fue una de sus tantas bajadas al conurbano, algunas son más reservadas: los intendentes le piden discreción para no enojar a Néstor Kirchner.
El hombre que le ganó al ex presidente en las últimas elecciones nunca descuida la provincia de Buenos Aires. No sólo por si al final termina por postularse como candidato a gobernador bonaerense; sino porque ese distrito concentra el 40 por ciento del padrón electoral y es clave para la elección de 2011.
En la agenda de De Narváez hay anotadas para la semana próxima otros viajes: irá a La Rioja y a Catamarca. Hay una sola razón: afianzar relaciones políticas en el peronismo del interior y nacionalizar su imagen. Es casi como si estuviera en campaña sin ser candidato. Recorre el país.
Hace pocos días, De Narváez reinauguró en privado su enorme y sofisticado búnker. Cambió hasta las fotos. Hubo retoques decorativos pero también se afianzó el grupo de gente que trabaja en el proyecto presidencial con el plan nacional de desarrollo. Y se estableció un método de trabajo para cumplir la orden del jefe de tener listo un plan que diga cómo se hará en concreto cada proyecto.
Este lunes hará su ingreso formal Nicolás Ducoté, quien coordinará los equipos técnicos y los contenidos del plan. Ducoté se entrevistó primero con Ferrari y después con De Narváez. Lo convencieron: renunció hace una semana a la dirección general del Cippec (Centro de Implementación de políticas públicas) y ya tiene su misión en el equipo.
Después de las puertas electrónicas del búnker de Las Cañitas, hay varias oficinas, pero lo primero que pusieron es una foto gigante de De Narváez con los brazos en alto y la imagen de Perón detrás. Debajo de esa foto hay una leyenda en letras enormes: "Hay un país para hacer".
La escalera que lleva al primer piso, donde hay una sala de edición de televisión, también tiene en cada escalón una inscripción: educación y prosperidad son las palabras que se repiten. Sólo en el último hay una diferente: dice ascenso social.
Todas las oficinas se reacondicionaron porque hay casi 40 personas que trabajan en los equipos técnicos.
Es común ya ver muy seguido a José Pepe Scioli, ex secretario general de la gobernación bonaerense y hermano de Daniel Scioli. Es uno de los encargados de armar la provincia de Buenos Aires. Los otros son Amoroso y Emilio Monzó, ex ministro bonaerense y dirigente agropecuario. "Pepe" Scioli es uno de los preferidos de De Narváez. Dice que no ha tenido problemas con su hermano por cruzar de vereda.
El laboratorio político de De Narváez tiene tres pisos. En la planta baja hay un bar enorme que tiene una pantalla gigante donde todo el tiempo pasan imágenes de De Narváez en sus recorridas en la provincia y por el país. Solo se detiene cuando cierran las oficinas.
Al costado de ese lugar se agregó un cubo de acrílico rojo, donde están los equipos de los servidores de Internet. En la puerta hay un enorme letrero digital que dice: "Los días que faltan para el futuro". Y funciona un reloj que marca el tiempo que falta para el cambio de presidente. El viernes a la mañana marcaba: 603 días, 13 horas, 47 minutos y 27 segundos.
Cuando el año pasado compitió contra Kirchner en las elecciones legislativas, De Narváez tenía un reloj similar, aunque más chico y estaba en la puerta de entrada.
Todo está diseñado en esas oficinas como para un candidato presidencial.
"El Colorado" habla como candidato ante sus equipos. Pregunta, hace anotaciones y encarga trabajos. Se reúne con todos los técnicos los lunes y después por separado para hablar de temas puntuales. Gustavo Ferrari trabaja en proyecto y reformas institucionales y de Justicia; Ricardo Delgado, ex número dos de Ecolatina, es quien está a cargo de los temas económicos. Marcelo Elizondo, que fue hasta el mes pasado el titular de Exportar, se ocupa de los temas de política exterior e inversión.
Rogelio Frigerio nieto empezó a trabajar esta semana los temas de coparticipación y en todo el entramado de las deudas provinciales.
También están Daniel Sánchez de León en salud -diseña un seguro de salud universal-; la diputada Natalia Gambaro en temas de Justicia y seguridad interior y Mariana Becerra en niñez y cuestiones sociales.
De Narváez tiene como método pedir que le traigan los mejores técnicos a su equipo. Hace poco en una conversación con alguien de su confianza dijo: "Quiero al mejor especialista de pobreza que haya en el país". Buscaron. Había tres que reparten su vida en actividades académicas en el exterior o son muy técnicos. "Quiero uno que se meta en el barrio", pidió el diputado. Están en la búsqueda.
El tiempo no para y De Narváez sigue en su carrera presidencial. Lo hará a su modo y sin descuidar su plan B de la provincia de Buenos Aires. Ya no espera a Carlos Reutemann y no sabe, como todos en el PJ, si del otro lado estará Néstor Kirchner o Scioli o ambos en una fórmula. El sigue y en secreto afina cada vez más sus relaciones en el peronismo. "Nosotros pudimos, nosotros podemos", dice otro de los nuevos carteles que colgó cuando reinauguró hace poco sus oficinas.
Fuente: Clarin

domingo, 28 de marzo de 2010

Encuestame, encuestate

Francisco de Narváez considera que el marketing es una herramienta indispensable para consolidar su proyecto presidencial. Por eso acaba de incorporar como asesor de campaña a Guillermo Seita, el secretario de Medios de los años dorados del menemismo que desde su consultora Management & Fit promete influir en el electorado.
Seita ya mantuvo numerosas reuniones con el empresario. Pero recién en estos últimos días tomó la decisión de trabajar para las elecciones de 2011. Se ocupará de medir y monitorear la opinión pública, además de aportar ideas en materia de comunicación política.
Su silencioso desembarco vino acompañado de la difusión de una reciente encuesta donde el diputado aparece al tope de las preferencias de la gente. Según el sondeo, el Colorado le empataría a Néstor Kirchner en una interna del PJ para dirimir el candidato presidencial. Ambos obtendrían el 18% de los votos, dejando atrás, muy lejos, a Eduardo Duhalde, con 9,7; Carlos Reutemann, con 8,7; Mauricio Macri, con 8,3; y Daniel Scioli, con apenas el 5 por ciento.
Los trabajos de Management & Fit suelen brindar conclusiones desfavorables sobre la gestión de Cristina Kirchner. Esto puede cotejarse en su sitio web (www.myfconsultora.com. ar). En la sección “presencia en los medios” de esa página se exhiben artículos periodísticos confeccionados en base a estudios de la consultora.
Los últimos diez títulos, pertenecientes a Perfil, Clarín y La Nación, son:
• “Más del 60% de la gente cuestiona las decisiones que tomó Cristina”;
• “La gente pide que se calmen los ánimos”;
• “La sociedad le pide a la oposición que ponga límites al Gobierno”;
• “Cobos aún puntea los sondeos, pero lo acechan los peronistas disidentes”;
• “El 55% de quienes votaron a Kirchner lo critican por la compra de dólares”;
• “Dicen que el Lole no cambió de estilo y que está evaluando costos”;
• “La crisis del Banco Central golpea la imagen de los Kirchner y de la oposición”;
• “Para la opinión pública el vice no tiene que renunciar a su cargo”;
• “El uso de reservas muestra un nivel muy alto de rechazo. Crece la desaprobación al Gobierno”.
OTRA VEZ CON CHUPETE. Seita nació en Mar del Plata y tuvo un paso fugaz por el negocio de compraventa de futbolistas de esa ciudad.
Su militancia en Guardia de Hierro, una agrupación ligada a la ortodoxia peronista con reminiscencias fascistas, no fue óbice para que se convirtiera en lugarteniente del ultraliberal Domingo Cavallo.
Durante la gestión de Menem ejerció como jefe de gabinete de la Cancillería; jefe de gabinete, subsecretario y secretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Economía; secretario de Medios de la Presidencia y jefe de campaña de la reelección de 1999.
De aquellos 90 se recuerda tanto una denuncia en su contra por enriquecimiento ilícito como aquel sesudo trabajo de operador político junto a José Luis Manzano. El ex ministro del Interior hoy comparte con De Narváez el paquete accionario de América, plataforma para los intereses electorales del empresario. A tal punto, que uno de los empleados del canal y máximo exponente de los programas de chimentos, Jorge Rial, se ofreció públicamente a trabajar como su jefe de campaña.
El año pasado Seita asesoró al gobernador de Córdoba, el cavallista Juan Schiaretti, y, según un artículo de La Nación, fue contratado por Amado Boudou para cambiar la imagen pública del INDEC. El jefe del Palacio de Hacienda lo desmintió. “Ningún ex funcionario de Cavallo trabaja para el Ministerio de Economía”, dijo.
Esa cartera, la Presidencia de la Nación y la agencia Télam figuran como clientes de Management & Fit en el sitio web de la consultora. En las tres dependencias negaron a este diario que en la actualidad esté vigente algún contrato.
QUÉ TENDRÁ EL PETISO. De Narváez siempre habló de los 90 con cierto encomio. No podía ser de otra manera tratándose de alguien que en 2003 aportó billetera y presencia a la campaña de Menem. Muchas de sus amistades provienen del círculo áulico del ex mandatario.
No por nada pensó en Carlos Corach para urdir el andamiaje legal que lo habilite a competir por la presidencia. El 25 de octubre del 2009 Crítica de la Argentina informó sobre el discreto trabajo de lobby iniciado por el ministro del Interior.
De Narváez es colombiano. Ninguno de sus padres es argentino nativo. Su papá era bisnieto de un presidente colombiano y su mamá nació en Praga, pese a que se nacionalizó argentina.
El artículo 89 de la Constitución establece que “para ser elegido presidente o vicepresidente de la Nación, se requiere haber nacido en el territorio argentino, o ser hijo de ciudadano nativo habiendo nacido en país extranjero”.
Sin embargo, el diputado recuerda que, tras adoptar la ciudadanía argentina, la Suprema Corte bonaerense le permitió ser candidato a gobernador en 2007. Ese fallo es el que, a los ojos del “petiso” Corach, ahora le abriría las puertas a la pelea presidencial.
¿Por qué? Porque el artículo 121 de la carta magna bonaerense, al que recurrieron en vano los detractores de De Narváez para sacarlo de competencia, es un calco del artículo 89 de la Constitución Nacional. Dice textualmente que “para ser elegido gobernador o vicegobernador, se requiere haber nacido en territorio argentino o ser hijo de ciudadano nativo si hubiese nacido en país extranjero”.
Rindiendo culto al bajo perfil, Corach le prometió hacer valer los retazos de influencia que aún le quedan. Todavía exhibe los oropeles de su paso por la asesoría legal del PJ, entre 1983 y 2001, y de la letra aportada al Pacto de Olivos que rubricaron Raúl Alfonsín y Menem.
–¿Entonces es verdad que quiere ser presidente? –le peguntó este diario a uno de los portavoces de De Narváez en octubre pasado.
–Nosotros creemos que él puede ser candidato a presidente –contestó en aquella oportunidad.
Cinco meses después, aun a riesgo de que la Corte le inflija un revés judicial, el Colorado blanqueó su ambición.
Para ejercer presión, su aparato de marketing y publicidad se encargará de ponerlo como víctima de una discriminación. ¿El argumento? El mismo que utilizó Corach para buscar la re-re de Menem: si la gente quiere votarlo –y aquí el valioso aporte de Seita y sus encuestas favorables–, ¿por qué la ley se obstina en impedirlo?.
Fuente: Critica