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jueves, 12 de mayo de 2011
lunes, 22 de noviembre de 2010
miércoles, 26 de mayo de 2010
domingo, 14 de marzo de 2010
Incierto panorama electoral en Europa

PARIS (De nuestra corresponsal).- Los efectos políticos de la crisis global han sido tan funestos para los gobiernos europeos que, como en el caso de Francia, todos se encuentran en situación inestable. Las principales economías de la Unión Europea tienen un horizonte incierto y se arriesgan a enfrentar la furia de los electores.
España¿José Luis Rodríguez Zapatero llegará a fin de año? Es la gran pregunta que se hacen los europeos, mientras persisten los rumores de posibles elecciones anticipadas.
Desde su elección en 2008, la situación se ha complicado cada vez más para el líder socialista. Mientras el resto de Europa se encamina tímidamente hacia la reactivación, España -como Grecia o Portugal- no consigue ver la salida del túnel: la tasa de desempleo ronda el 20%, el déficit público supera el 11% del PIB y el crecimiento seguirá siendo negativo en 2010, según el FMI.
El jefe del gobierno español sabe que las necesarias medidas de austeridad podrían costarle el apoyo popular y, sobre todo, de los sindicatos, que acaban de lanzar sus primeras manifestaciones de advertencia.
AlemaniaCinco meses después de las elecciones, los alemanes parecen arrepentidos de haber votado por la coalición entre la canciller demócratacristiana Angela Merkel y los liberales de Guido Westerwelle, ministro de Relaciones Exteriores.
Un sondeo del instituto Forsa atribuye apenas el 41% de intenciones de voto a la coalición, contra el 51% de un hipotético frente opositor formado por los socialdemócratas, la izquierda y los Verdes.
Un alto porcentaje de la opinión pública (55%) considera que los liberales son los principales responsables de las múltiples divergencias internas y los errores del gobierno del gigante europeo, verdadera locomotora del bloque.
La situación se complicó por el reciente escándalo desatado por los desplazamientos de Westerwelle, acompañado con miembros de su familia o amigos, acusados de aprovechar esos viajes para hacer negocios personales.
A pesar de que la jefa de Gobierno le ha expresado su respaldo, ese episodio no contribuirá a mejorar esa imagen ni mucho menos a apaciguar las relaciones de Merkel con Westerwelle.
Gran BretañaPor primera vez en muchos meses, los sondeos indican una posibilidad de que los laboristas británicos conserven el poder en las elecciones previstas para el 6 de mayo.
Según esas encuestas, el partido del primer ministro Gordon Brown obtendría 35% de los votos, contra 37% para los conservadores.
Por la peculiaridad del sistema electoral británico, esa frágil diferencia podría traducirse en 317 bancas para el laborismo contra sólo 236 para los tories . Brown debería, en ese caso, gobernar apoyándose en una coalición con los demócratas-liberales (LibDem), el tercer partido en importancia en el escenario británico.
Tras una terrible travesía del desierto, esta recuperación representa casi un milagro para el primer ministro británico. La crisis financiera, la recesión, el escándalo de los gastos de representación de sus parlamentarios, el pantano afgano, las luchas intestinas del laborismo y sus repetidas gaffes habían terminado por cansar a los británicos. Hasta hace pocas semanas, David Cameron, líder de los conservadores desde 2005, parecía seguro de la victoria.
ItaliaSilvio Berlusconi convocó anteayer a su gabinete a una reunión de urgencia para tratar de resolver el caos que acecha las posibilidades de éxito de su coalición de centroderecha en las elecciones regionales del 28 y 29 de este mes.
Las irregularidades cometidas por numerosos miembros del partido de gobierno Pueblo de la Libertad (PDL) al inscribirse en las listas electorales fueron tantas, que muchos perdieron su puesto. Ante tal desorden, Berlusconi habría pensado seriamente en postergar los comicios.
Esa medida causaría aun más daño a la imagen del primer ministro, para quien estas regionales significan una auténtica prueba de fuerza nacional. En los últimos meses, Berlusconi hizo verdaderos esfuerzos de buena conducta, tras haber sido protagonista de una serie de escándalos judiciales y personales, que minaron su popularidad.
Su coalición, sin embargo, parece estar en condiciones de ganar 13 de las 20 regiones italianas, según las últimas encuestas. Los sondeos demuestran que la oposición de izquierda, totalmente dividida, es todavía menos popular entre el electorado.
Fuente: La Nación
martes, 22 de diciembre de 2009
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miércoles, 9 de diciembre de 2009
"Buenos Aires, para mí, está estancada"

lunes, 5 de octubre de 2009
La izquierda pierde poder en Europa

PARIS.- El estrepitoso derrumbe del Partido Social Demócrata (SPD) en las elecciones del domingo pasado en Alemania confirmó la crisis que atraviesan los partidos europeos surgidos de la matriz socialista -particularmente en Francia, Gran Bretaña, España e Italia- debido a la pérdida de identidad ideológica, la incapacidad para ofrecer una alternativa a la crisis y las ambiciones de sus líderes.
"Hay una tendencia global al retroceso de la socialdemocracia desde hace 20 años", constata el politicólogo francés Philippe Braud.
El mismo día en que los votantes alemanes infligieron al SPD su peor derrota desde la Segunda Guerra Mundial, los socialistas portugueses perdieron la mayoría absoluta en el Parlamento y, con apenas un 23% de intención de voto para las elecciones de mayo próximo, las encuestas colocaron al gobernante Partido Laborista británico en tercer lugar, detrás de los conservadores y del Partido Liberal Demócrata.
El laborismo podría perder el poder después de 14 años, y lo mismo podría ocurrir en España en las elecciones legislativas de 2012. De hecho, una encuesta publicada ayer por el diario El País reveló que el 61% de los españoles desaprueba de las medidas tomadas por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para enfrentar la crisis, y añadió que el opositor Partido Popular aventaja por cuatro puntos al socialismo en intención de voto.
La excepción parece ser Grecia, donde el Pasok de George Papandreou ganó ayer por amplio margen en las elecciones legislativas anticipadas (ver aparte).
En julio, los electores también castigaron a los partidos de izquierda en las elecciones al Parlamento Europeo, mientras que en abril de 2007 infligieron una rotunda derrota a la candidata socialista francesa Ségolène Royal en las elecciones presidenciales que llevaron a Nicolas Sarkozy al Palacio del Elíseo.
Más grave aún: allí donde han perdido el poder los socialistas están cada vez más divididos y sin ninguna representatividad, como en el caso de Francia, Italia y ahora Alemania.
Cuando hace pocas semanas le preguntaron al célebre filósofo socialista francés Bernard-Henri Lévy si creía que su partido estaba moribundo, contestó: "No, ya está muerto. Nadie se anima a decirlo. Pero todos lo saben".
Hace diez años, la situación de la socialdemocracia en Europa era completamente diferente. La izquierda estaba en el poder en 12 de los 15 países miembros de la Unión Europea (UE). El New Labor de Tony Blair y el reformista SPD de Gerhard Schröder se definían como los "nuevos radicales" e invocaban una "tercera vía" del socialismo con una actitud abierta hacia la economía de mercado. ¿Qué fue lo que sucedió?
DesplazamientoPor un lado, "todo el mundo, incluso la derecha, se ha vuelto social-demócrata: hasta Nicolas Sarkozy y Angela Merkel defienden la protección social, el salario mínimo o el seguro de salud", afirma Braud.
Y en una época en que se han impuesto la globalización y la economía de mercado, "la derecha parece paradójicamente más tranquilizadora", agrega.
Simultáneamente, "la izquierda se desplazó al centro y comenzó a postularse como una fuerza moderada y responsable, abandonó poco a poco los dogmas del progreso social, se desproletarizó y se transformó en el partido de la clase media alta", afirma el teórico británico Stuart Thomson, autor de un trabajo académico sobre el dilema socialdemócrata.
En Francia, por ejemplo, el Partido Socialista es el representante de los bo-bo ( bourgeois bohèmes , burgueses bohemios). Esa nueva clase de profesionales exitosos se nutrió en la ideología de 1968 y fue girando a la derecha a partir de la llegada de François Mitterrand al poder, en 1981, y, sobre todo, después de la caída del Muro de Berlín, en 1989.
En Alemania el proceso fue similar dentro del SPD, en España ocurrió lo mismo con el PSOE y en Gran Bretaña con el New Labour de Tony Blair, que disolvió los últimos restos de marxismo en una salsa neoliberal aceptable para amplios sectores de la sociedad que, tradicionalmente, percibían al laborismo o al socialismo como "idiotas útiles al servicio del comunismo".
La crisis de la izquierda llegó (o incluso comenzó) en los países escandinavos, donde el modelo socialdemócrata parecía formar parte del patrimonio genético.
Esa corrida hacia la derecha de los partidos socialistas, luego del derrumbe del imperio soviético, tuvo otra consecuencia: con sus nuevas vestimentas más presentables, la izquierda dejó de ser la vía que canalizaba el voto de protesta del proletariado, de las clases más desfavorecidas y de los sectores populares que se sienten más amenazados.
En un mundo en crisis, los partidos de derecha ganaron votos prometiendo más eficiencia que la izquierda y, al mismo tiempo, reduciendo impuestos, promoviendo más regulación financiera y un mejor futuro para la gente mayor.
"La derecha europea ha sido capaz de adaptarse al modernismo", afirma el historiador francés Michel Winock. A su juicio, ése es un proceso que necesariamente debe asumir la izquierda para recuperar protagonismo.
¿Cómo hallar nuevas fórmulas para luchar contra la disparidad de los ingresos y asegurar la protección social en economías cuyos recursos disminuyen? ¿Cómo hacer frente a la fragmentación social y cultural de la sociedad? Para responder a esos nuevos desafíos, "el socialismo europeo debe hacer un profundo trabajo político e ideológico", advierte Alain Bergounioux, historiador y director de La Revue Socialiste . "No puede regresar a la visión estatista y redistributiva de la socialdemocracia de comienzos de los años 80", prosigue.
Si quieren sobrevivir, "los socialistas tendrían que reflexionar en cómo reformar el capitalismo y pensar con seriedad en lo que el Estado puede y no puede hacer en el siglo XXI", insiste Winock. Si no lo consiguen, concluye, "su inevitable derrumbe sería una muy mala noticia para el futuro de la democracia continental".
Fuente: La Nación

sábado, 26 de septiembre de 2009
Polémica: Las hijas góticas de Zapatero
MADRID.- Los esfuerzos del mandatario español, José Luis Rodríguez Zapatero, para proteger la intimidad de sus dos hijas fracasaron ayer cuando los diarios españoles ABC y El Mundo publicaron dos fotos de las adolescentes, pese a los pedidos en contrario del presidente.En la imagen, tomada en Estados Unidos por un fotógrafo de la Casa Blanca, aparecían Zapatero, su esposa, Sonsoles Espinosa, y sus dos hijas, junto a Barack Obama, y su esposa, Michelle. La foto fue publicada en Flickr (un sitio de Internet) que posee el Departamento de Estado, pero luego fue retirada por pedido expreso del gobierno español.
Las adolescentes, Alba y Laura, de 13 y 16 años, respectivamente, aparecen en la imagen con largos vestidos negros, botas militares y accesorios propios de la tribu urbana de los "góticos".
En Facebook, se abrió un grupo con el nombre de "Las hijas góticas de Zapatero" que ayer superaba los 2500 miembros. La polémica tomó una dimensión mayor después de que el diario El Mundo acusó a la agencia estatal EFE de censurar otra foto de las adolescentes tomada por un fotógrafo en la ONU. La agencia negó que se tratara de censura.
"Se decidió no distribuir esa foto por respeto a la imagen y a la intimidad de las niñas y [...] la reiterada postura de la familia al respecto, así como la vigente ley del menor española", afirmó. Esta norma obliga a publicar con los rostros pixelados las fotos de menores.
Agencias AFP y DPA
lunes, 1 de junio de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
El PP ganó en Galicia

Adrián Sack
MADRID.El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió ayer uno de los mayores golpes políticos de sus dos mandatos: en las elecciones regionales, el socialismo perdió el control de Galicia, sólo cuatro años después de haber llegado al poder.
Sin embargo, no todo fue negativo ayer para el mandatario. Su partido logró avanzar en las elecciones del País Vasco y ahora podría dar la sorpresa y arrebatar a los nacionalistas el gobierno en esa región independentista.
De consolidarse ese escenario en la región vasca, la administración de Rodríguez Zapatero conseguiría, al menos, disimular tanto la dura derrota en Galicia, donde el presidente se involucró de lleno en la campaña, como la imagen de un gobierno muy cuestionado por su actitud ante la acuciante crisis económica que azota al país.
En territorio gallego, el gran ganador fue el líder nacional del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, ya que, a pesar de los escándalos de corrupción por los que son investigados varios de sus dirigentes, el candidato de su partido, Alberto Núñez Feijóo, ganó cómodamente los comicios y recuperó el gobierno local.
El PP obtuvo un resultado contundente: logró 39 bancas del Parlamento regional y, con ellas, la mayoría absoluta, suficiente para formar gobierno.
Con la promesa de combatir la creciente crisis económica, desalojó así a la alianza gobernante de socialistas y nacionalistas gallegos. Hace cuatro años, esa coalición había logrado acabar, por apenas un escaño, con el dominio conservador de Manuel Fraga Iribarne, en Galicia.
"Necesitamos trabajar desde mañana para regenerar la vida democrática gallega y hacer frente a la crisis económica", dijo anoche Núñez Feijóo.
La suma de los votos de los socialistas y del Bloque Nacionalista Gallego sólo alcanzó para que ambas fuerzas reunieran 36 diputados, por lo que su derrota fue anunciada poco después del cierre de los comicios.
La holgura del resultado, acaso inesperada hasta por los mismos triunfadores, dejó sin efecto todas las especulaciones realizadas durante el último mes sobre la potencial influencia de los votos provenientes de la comunidad de Galicia en
En cambio, en el País Vasco, el panorama es aún incierto. Con todos los votos escrutados, los partidos no nacionalistas consiguieron los 39 escaños necesarios para desalojar, en caso de formar una alianza, al gobernante Partido Nacionalista Vasco (PNV), por primera vez en casi cuatro décadas.
A pesar de que el PNV obtuvo técnicamente una victoria, con 30 escaños, su alianza con otros partidos nacionalistas sólo les reportaría seis escaños más. Quedaría, así, a tres bancas de distancia de la sumatoria de representantes de las fuerzas políticas que no comulgan con su raigambre soberanista.
Desde la otra vereda, el socialismo vasco, con 25 escaños; el PP, con 13, y Unión Progreso y Democracia, con la verborrágica socialista disidente Rosa Díez sentada en la única banca lograda por esa fuerza, se encuentran al borde de pasar a la historia.

Foto: La Nación
Adiós al tiempo de la bronca
Anoche, muchos medios daban por hecho que se lograría un acuerdo entre los tres partidos, ya que la idea de expulsar a los nacionalistas seduce a las fuerzas políticas con base en Madrid. Sin embargo, en la práctica aún resulta difícil imaginar un pacto entre los socialistas y el PP, en especial después de una última semana en la que sus líderes intercambiaron vergonzosas y graves acusaciones de corrupción.
Esta eventual alianza consagraría al socialista Patxi López como el nuevo presidente vasco. Anoche, López dijo estar "legitimado para liderar el cambio en Euskadi [País Vasco]". "Se ha acabado el tiempo de la bronca y de la exclusión. Hemos abierto un nuevo tiempo político", afirmó López.
En estas elecciones vascas, por primera vez, no hubo representación de la izquierda independentista radical vinculada a la organización terrorista ETA, que pidió a sus simpatizantes el voto nulo.
El que podría volver a ser el gran beneficiado de la jornada electoral es Rajoy. Entre los analistas locales, no se duda de que el dirigente máximo del PP y también principal objetivo de una investigación emprendida por el juez Baltasar Garzón le pondrá un alto precio al "premio consuelo" de Rodríguez Zapatero, en el País Vasco. Para colmo, tampoco será fácil para el jefe de gobierno español convencer a Díez, que basó su campaña en asemejar a López con el actual gobierno vasco, a cargo del nacionalista José Ibarretxe.
De todos modos, Rodríguez Zapatero procuraría alzarse con el control del País Vasco y explotar al máximo lo que puede ser la única buena noticia que tendría su gobierno desde que la crisis económica comenzó a ser reconocida por el oficialismo, hacia fines del año último.
El revés en Galicia va a ser más difícil de digerir para un presidente que nunca se caracterizó por admitir el surgimiento de situaciones adversas. Después que Zapatero se involucró directamente en el cierre de la campaña y destacó la crucial importancia de los comicios para el futuro de la región y del país, cualquier intento de minimizar esta derrota va a necesitar su reconocido carisma y su habilidad retórica.
Fuente: La Nación
sábado, 28 de febrero de 2009
Autobus rosa del Pais Vasco

Circula por Euskadi estos días el autobús de UPyD que, como les contamos el otro día, fue multado en Bilbao. Un autobús fucsia, muy llamativo, que acaba por hacer que, quien no lo conoce, se acerque a ver "de qué va la movida". Lo cierto es que no es un color excesivamente empleado (ni recomendado) en Comunicación Política: resulta estridente y puede tener connotaciones infantiles, según todos los manuales. Pero, sin embargo, sí se ha utilizado en Publicidad general y en diseño de paquetería, y con buenos resultados.
Apostar por este color es arriesgado, al menos atendiendo a los libros de los más entendidos. Pero es, a la vez, una forma de diferenciarse claramente de los demás, excesivamente encerrados en los tópicos rojos y azules (el experimento naranja del PP fue abandonado de forma precipitada), y cayendo hacia los grises institucionales cuando "se ponen serios". En definitiva: visible es, desde luego. Y las connotaciones que algunos expertos pretenden imponer como lugares comunes son algo subjetivo, por mucha base psicológica que se les quiera dar.

Arriesgados por tanto en color, han sido mucho más conservadores en las palabras elegidas, tanto para el eslógan como en el resto de la decoración del autobús. El "Tú eliges" me resulta excesivamente abierto, como constatando una realidad ya asumida para los ciudadanos que no necesita la ratificación de nadie. Es un eslógan... del 77.
Excelente aporte de eleccionesvascas2009.blogspot.com
Campaña en construcción...

Cuando analizamos el autobús electoral de UPyD, nos mostramos gratamente sorprendidos por la elección del color. Era un color diferente al resto, no guiado por los parámetros habituales de la comunicación política: llamativo y vistoso, y sobre todo distinto. Podemos decir exactamente lo mismo de la opción de EA, que ha optado por el amarillo con toques negros.
Simulando las señales de obras, EA ha tapado varios edificios que andan en restauración con sus lonas publicitarias. Y decimos "publicitarias" porque son publicidad en estado puro. Lejos de los parámetros del márketing electoral, y más basados en ideas de la publicidad convencional centran la mirada del espectador y destacan sólo una marca: "EA, INDEPENDIENTEAK". Una opción publicitaria para un soporte que nadie tuvo en cuenta para la publicidad hasta hace poco. Las mallas semitransparentes fueron primero sustituidas por fotografías, a veces puestas por el propio ayuntamiento de turno para ocultar los trabajos. Posteriormente, grandes anunciantes apostaron por estos lugares. Y ahora, llega a ellas la campaña.

El amarillo no ha sido elegido sólo para ese soporte, novedoso como decimos para la comunicación política. El "espacio independiente" en amarillo se lleva también a la web específica de EA para las elecciones. Y a la cartelería en general. En su conjunto, da una sensación de obra incompleta para una campaña que piensa destacar que Euskadi y su autogobierno andan inacabados, en obras. Que falta por construir, y que PNV y PSE no son capaces de hacerlo sino todo lo contrario. Es el mensaje central de EA para estas dos semanas, y esta elección puede reforzarlo.

EA tenía dos lastres claros. La primera: que no ha hecho una precampaña específica para aclarar los motivos de ir de independientes (la otra faceta de ese independienteak elegido como lema). La segunda: la imposibilidad de personalizar su campaña en un líder, Unai Ziarreta, con escasa aparición en los medios y bastante desconocido, al menos de momento. De la necesidad han hecho virtud con esta campaña que les diferencia cromáticamente, que les caracteriza en su independencia en todos los ámbitos, y que no depende de la foto del candidato.
En definitiva: otra campaña que rompe en las formas con los estándares habituales en la comunicación política. Más publicitaria que electoral (que no es, en absoluto, lo mismo). Un color que rompe (un anagrama verde y rojo podría haber llevado al error de entrar a jugar con esos colores, pudiendo confundirse con el rojo socialista y el verde de PNV). Con un lema claro: Independientes. El "para vivir mejor" que le acompaña prácticamente sobraría, pero evita también que el espectador se haga la pregunta: "¿Independientes, para qué?". En mi opinión, comunicativamente redonda.
Fuente: Eleccionesvascas2009.blogspot















