viernes, 9 de mayo de 2008

¿El Campo con más poder que el Gobierno? Algunas posibles respuestas

En los comienzos del conflicto entre el campo y el Gobierno, uno se pudiese haber imaginado, sin lugar a dudas, que el Gobierno Nacional y más precisamente la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, se había equivocado en la percepción acerca de qué naturaleza tenía en sí mismo el conflicto. Esto es, el Gobierno lo entendía como una puja entre las relaciones de poder (básicamente poder) mientras que el campo (y quizás toda la sociedad en su conjunto) lo veía como un problema en términos de redistribución de la riqueza.
En estos últimos días, y con razón del fracaso de las negociaciones, el tablero ha cambiado y han comenzado, ambos actores, a hablar el mismo lenguaje: el lenguaje político, es decir, en términos de Poder.
En este sentido, se puede hablar de que ahora el Gobierno se va a enfrentar directamente al enemigo más poderoso que ha tenido en estos 4 años y medio de gestión. El campo, como actor de la sociedad civil, se ha transformado, conscientemente o inconscientemente, en un actor político. Esta condición cambió porque el discurso político lo ha hecho mutar a esta nueva condición. Y en esta pulseada, aparece, en primeros términos, con clara ventaja sobre el Gobierno.
En primer lugar, el Gobierno, como actor central de la sociedad políticamente organizada, es el receptor de todas las demandas que la sociedad produce, y debe, directa o indirectamente, satisfacerlas ó al menos, negociar y tratar de conciliar los intereses en pugna.
Claramente, en este sentido, el Gobierno ha fallado y esto lo demuestra la falta de capacidad que existió en las negociaciones para poder llegar a un acuerdo medianamente aceptable para las partes. Sin contar, desde luego, las peripecias que se vivieron en el lapso que duró esta “tregua”, tales como: los desplantes, las demoras e inclusive los agravios que llegó a recibir el campo por parte del ex Presidente Néstor Kirchner.
Vuelve el Gobierno a fallar en la desatinada construcción de su discurso. Intentando introducir en la opinión pública, la idea de que las retenciones permiten que los precios de los alimentos no se disparen y así, la sociedad argentina, pueda consumirlos a un precio acorde al nivel de ingresos.
El común de la gente no analiza la suba generalizada de precios desde los parámetros de las ciencias económicas, sino, desde algo mucho más real: su bolsillo y las bolsas del supermercado. Y aquí está el meollo de la cuestión, la gente percibe que el dinero que gana en concepto de salario no le es suficiente. Entonces el discurso del Gobierno empieza a resquebrajarse. Al análisis es simple, las retenciones evidentemente no son eficientes como mecanismo de control de precios dado que el común de la gente ve, cada vez más, como queda excluida de la posibilidad de consumir ciertos alimentos, como por ejemplo, la carne.
Por otro lado, el campo, trata de reforzar la idea de que sin retenciones, o al menos, con una política seria a largo plazo que ayude a incrementar la oferta de alimentos, éstos podrían ubicarse en un precio que algunos dirigentes agropecuarios denominaron “regalados”.
La percepción mayoritaria de la ciudadanía y el discurso de los sectores agropecuarios ya son suficientes para minar el discurso del Gobierno.
El rechazo que producen las retenciones en la ciudadanía tiene también otras fuentes: la falta de controles y de publicidad de los actos de gobiernos que permitan comprobar que el dinero que se recauda vuelve, de alguna forma, a la gente. Esto es, el común de la ciudadanía no percibe que haya mejoras en los servicios básicos del Estado, entre los que contamos salud, educación, rutas, etc. Y si, en cambio, aparecen pintorescos personajes que parecen haber sido extraídos de películas de terror como Moyano ó D’Elía que apoyan al gobierno y su financiamiento no se conoce bien de donde proviene. Resumiendo. Entre la falta de evidencia y el manejo poco claro y poco transparente de los recursos del Gobierno, las retenciones terminan teniendo un significado poco menos que de recaudación para fines exclusivamente políticos.
Por el lado del campo, tenemos dos cuestiones que le juegan a favor. La primera, es la humildad que le reconocería la sociedad en deponer la medida de huelga que le exigía el Gobierno, para poder entablar las negociaciones. Por otro lado, el apoyo que genera per se la quita de una gran parte de su rentabilidad en concepto fiscales, a costa de las dudas en la redistribución de los ingresos estatales.
A simple vista el campo tendría, en este nuevo rol de actor político, una clara ventaja sobre el Gobierno. No tanto por sus propias virtudes, sino por una concatenación de errores por parte del Gobierno, nuevos y arrastrados, que le han restado capital político y se lo han sumado al campo.

Daniel Roura

martes, 6 de mayo de 2008

"KIRCHNER MIENTE" Pronto en Córdoba


CAMPAÑA DE AFICHES
"Kirchner miente", denuncian los jóvenes de Carrió
Los "Jóvenes por la Igualdad" de la Coalición Cívica salieron a golpear al matrimonio presidencial. ¿Por qué acusan a los K de ser mentirosos?

La agrupación “Jóvenes por la Igualdad” (JxI), integrante de la Coalición Cívica – ARI, lanzó una serie de afiches con la denuncia " Kirchner miente".
Los carteles, que se pueden ver en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y del país, puntualizan: “No distribuye la riqueza. Roba con la obra pública. Saquea los recursos naturales. Kirchner miente”.
La organización de jóvenes de la CC señaló que la campaña tiene como objetivo “interpelar a la sociedad sobre la diferencia entre el hacer y el decir y entre el ser y el parecer”.
“El matrimonio Kirchner tiene dos caras: en el discurso sostiene principios redistributivos, de justicia e igualdad social, que no se condicen con las políticas de gobierno”, explicaron desde JxI.
En la agrupación política, se encuentran la diputada nacional por Capital Federal María Fernanda Reyes, la diputada de la Provincia de Buenos Aires Maricel Etchecoin Moro y el legislador porteño Facundo Di Filippo.

Guerra de afiches
Raudamente, el oficialismo tapó todos los carteles de los jóvenes de Carrió que decían "Kirchner miente"
Por la mañana la Ciudad amaneció con los afiches de la CC. En pocas horas, el kirchnerismo les pegó encima acusaciones al Grupo Clarín.
La mayoría de los afiches que la agrupación Jóvenes por la Igualdad (JxI), integrante de la Coalición Cívica–ARI, lanzó hoy a la calle con la consigna " Kirchner miente" fueron inmediatamente tapados por otros donde descalifican la labor periodística del canal Todo Noticias.
"No nos llama la atención que nos taparan los afiches. Los índices de inflación del Gobierno son la clara muestra de que la política del kirchnerismo es tapar la verdad e intentar acallar a la oposición, ya sea a través de la cooptación o mandando la patota", indicaron voceros de JxI, quienes acusaron al "kirchnerismo" de censurarlos.
“No distribuye la riqueza, roba con la obra pública, saquea los recursos naturales. Kirchner miente”, rezan los afiches de la campaña que se inició hoy en la Capital Federal y que en los próximos días se extenderá a las principales ciudades del país.
El objetivo de esos afiches es “interpelar a la sociedad acerca de la diferencia entre el hacer y el decir y entre el ser y el parecer” pues “el matrimonio Kirchner tiene dos caras: sostiene en el discurso principios redistributivos, de justicia e igualdad social que no se condicen con las políticas de gobierno”, explicaron voceros de esa agrupación, en donde militan la diputada nacional por Capital Federal María Fernanda Reyes, la diputada de la Provincia de Buenos Aires Maricel Etchecoin Moro y el legislador porteño Facundo Di Filippo.

martes, 29 de abril de 2008

Sobre los riesgos de Facebook

Finalmente Facebook y sucedaneos desembarcaron en los usos y costumbres argentinas. En las dos últimas semanas recibí 15 invitaciones a visitar espacios de redes sociales como Facebook. Cada visita, por nímia, rapida y poco curiosa que sea, implica que el sistema gratuita y compulsivamente me genera un espacio. Accesos, contraseñas de ingreso, números, datos, todo me suena a los peajes de acceso de los que habla Auge.
¿Quiero ser/estar realmente en estas autopistas enmarañadas de identidad?
Sin dudas los lindes entre lo privado y lo público otra vez camina en una cornisa incierta. Y uno es solo un pequeñisimo nodo, como para pretender definir los campos entre lo sagrado-privado y la pública-identidad.
Recuerdo ahora un excelente artículo de Daniel Torres publicado en La Nación con el título: ¿Dónde le gustaría que vivieran sus hijos?. Daniel formula la siguiente ecuación explosiva: "ignorancia + miopía" para describir el frivolo argumento reinante de que dichas redes nada afectan a la privacidad. Y peor aún, que la privacidad es poca cosa y en el fondo: la fascista sospecha de que quien defiende el espacio intimo tiene algo que ocultar.
Seguramente me dirán que exagero. No estoy seguro. Solo me permito alertar que caminar en la cornisa puede ser riesgoso. Y que antes de asumir "el riesgo" de pertener a una red de amplitud y enmarañamiento desconocido, hay que evaluar todos los costos de llevar la privacidad a la imagen pública o de hacer visible nuestra intimidad. Nadie dice que está mal abrir la puerta de casa, pero el barrio hace tiempo dejó de ser un vecindario comunitario. Quizás, afortunadamente.
Antes de animarme a entrar. Necesito tiempo para leer detenidamente el reglamente y todo aquello a lo que tenga que suscribir o me suscriban implícitamente. Quizás algún día yo también decida abrirme una cuenta en Facebook. Y sí, a veces las redes son compulsivas. Y además, solo somos un pequeñísimo nodo.
Por las dudas, aquí van una serie de consejos, que los tome de infobae, a tener en cuenta antes de desembarcar:
*Suministre suficiente información como para que sus amigos lo reconozcan, pero nada que permita que alguien le robe su identidad. No hay razón alguna para incluir el currículum entero de uno.
*Considere la posibilidad de hacer una página privada, a la que tienen acceso solo sus amigos, así no se expone a que otras personas se apropien de información o imágenes.
*Incluso si su página es privada, recuerde que la información que difunde puede llegar a manos de terceros a través de algún amigo o de aplicaciones comunes en sitios como Facebook y MySpace.
*Elimine las aplicaciones que no usa y, si instala alguna, investigue a los programadores. Si algo resulta sospechoso, denúncielo.
*No use el mismo código que emplea en otras cuentas que pueda tener en la internet con información bancaria y de sus tarjetas de crédito.
*Revise las políticas sobre privacidad de los portales que visita.
*Nunca piensa que lo que pone en una página es totalmente privado. Y recuerde que, en última instancia, el responsable de toda la información, fotos y videos que aparecen en su página es usted.
Para más información, lean este artículo de infobae que está muy bueno: Los riesgos de participar en las redes sociales

domingo, 27 de abril de 2008

La insólita desaparición de las encuestas de imagen

Cristina Kirchner habría bajado 10 puntos en el último mes
Después de un año electoral frenético, con sondeos de opinión que llovían desde los diarios, la televisión y las radios, 2008 arrancó casi huérfano de ese objeto de culto de la dirigencia vernácula.
¿Dónde están las encuestas? Algún lector despistado puede pensar que todos los encuestadores decidieron tomarse un año sabático, que sólo trabajan cuando hay elecciones o que a los políticos dejó de importarles cómo los evalúa la opinión pública.
No ocurrió ninguna de esas tres cosas. Las consultoras trabajan como siempre (de eso viven) y los políticos siguen tan pendientes de su imagen como una diva en declinación.
Sin embargo, desde que se desató la crisis con el campo, hace ya casi dos meses, la mayor parte de las consultoras optó por guardar sus sondeos y difundirlos "cuando aclare".
Esto se hace particularmente notorio con las encuestas que miden la imagen de la presidenta Cristina Kirchner y la aprobación de su gestión.
En voz baja, casi todos los analistas admiten que la imagen de la Presidenta bajó entre ocho y diez puntos sólo en el último mes, pero muy pocos aceptan publicar semejantes números.
Varios consultores que trabajan habitualmente con el Gobierno y otros que no lo hacen tomaron la misma decisión: esperar a que termine la crisis del campo, que decanten las consecuencias y los enojos del conflicto y medir de nuevo.
Es una decisión metodológica, explicaron, basada en el "escenario de alta volatilidad" que existe en la opinión pública.
"Cuando una medición baja mucho de golpe, la repetimos. Corresponde metodológicamente, porque puede ser un enojo transitorio y no sería responsable difundirlo", señaló Sergio Berensztein, director de Poliarquía, que esperará para publicar la última medición de imagen presidencial.
"Antes de salir con un número, hay que buscar una sensación de estabilidad y medir ahí, en un momento donde no haya un pico", coincidió Analía del Franco, de Analogías, que también esperará.
Un cliente difícil
Sin embargo, una buena cantidad de encuestadores no difundirá sus datos por motivos menos técnicos: los sondeos fueron encargados por el Gobierno, y no pueden difundirlos si "el cliente" no los autoriza.
Según un relevamiento de LA NACION, de las 20 consultoras más reconocidas a nivel nacional, 12 realizan habitualmente encuestas para el Gobierno, cuatro lo hacen ocasionalmente, y solamente cuatro no tienen vínculos conocidos con el Poder Ejecutivo.
En ese contexto, la Casa Rosada, el mayor cliente político de sondeos de opinión, guarda en secreto las encuestas que encarga, y si la imagen de la Presidenta no mejora, tal vez una docena de consultoras no estarán autorizadas a difundir su trabajo por bastante tiempo.
"Estamos esperando que termine la crisis con el campo, y ahí se verá qué pasa con las encuestas", contó a LA NACION un allegado al Gobierno.
Mientras tanto, algunos sondeos que sí vieron la luz y el análisis de los encuestadores permiten armar el rompecabezas incompleto.
Según el último trabajo de Graciela Römer, después de la crisis del campo la imagen positiva de Cristina Kirchner bajó ocho puntos (pasó del 46% al 38) mientras su imagen negativa creció cinco puntos (del 12 al 17 por ciento).
Esta semana, sin embargo, los números que manejaban en la Casa Rosada la ubicaban en los 35 puntos de imagen favorable, 20 puntos menos que cuando llegó al poder.
En materia de gestión, Poliarquía dio a conocer en Indice de Confianza en el Gobierno que publica mensualmente, que bajó un siete por ciento. En una escala que va de 0 a 5, el Gobierno obtiene 1,74 puntos de confianza. Los mayores descensos fueron en el Gran Buenos Aires, donde la confianza bajó 13 por ciento y en la Capital, con una caída del 16. En cambio, en el interior del país, creció el 1 por ciento.
"El tema precios es un problema que recorta la confianza de la gente, y además este Gobierno todavía no logra ganar un vínculo afectivo con la población", analizó Hugo Haime para explicar la baja en las encuestas.
En opinión de Ricardo Rouvier, "hay un escenario de caída de la imagen de la Presidenta, pero no es catastrófico: si termina el conflicto con el campo se puede recuperar".
El peor escenario, coinciden casi todos, sería que la crisis del agro siguiera, por el desgaste que eso trae a la figura presidencial.
Pero para ver si se resuelve el tema habrá que esperar. Para conocer el resto de las encuestas, también.
Por Laura Capriata De la Redacción de LA NACION

martes, 22 de abril de 2008

Borrini: Las marcas ganan la calle con algo más que afiches y carteles

"¿Por qué le habrán puesto conejos?", puede llegar a pensar un espectador que no logró olvidar del todo a los caballos que hicieron famosa a la caña Legui, varias décadas atrás. Una curiosidad similar deben de haber sentido las personas que circulan por las inmediaciones del Planetario, al ver una casa hundida en el lago, como por efecto de una inundación que no fue registrada por ningún parte meteorológico.
La explicación es que tanto los conejos desparramados por la ciudad, como promoción de los televisores Sony Bravia, como la casa ficticia que sobresale del lago, forma elegida por la Cruz Roja Argentina para promover la solidaridad con los damnificados por las inundaciones en el norte del país, son parte de una tendencia que se afirma: "ganar la calle" a través de recursos alternativos.
Según Fernando Bellotti, presidente de Leo Burnett Argentina, la agencia que creó la "intervención urbana" para la Cruz Roja, la razón de la iniciativa es que el mensaje no compita en la calle con tantos otros que ya estamos acostumbrados a ver.
"La idea es el mensaje", dice, modificando la sentencia de McLuhan. Y agrega que ante la enorme diferencia de costo que hay entre un comercial para televisión y una iniciativa callejera, privilegia la repercusión de la novedad en los espacios editoriales de los medios, a su vez detonantes de un recurso muy viejo, pero siempre efectivo: el boca en boca.
Conejos de colores
La iniciativa de Sony es la tercera de una trilogía, imaginada por el publicista argentino Juan Cabral, director creativo de la agencia Fallon, de Londres, para enfatizar la calidad de los colores de la marca. Las tres se realizaron en las calles de grandes ciudades del mundo. La primera de ellas, "Balls", en San Francisco, Estados Unidos, donde se soltaron 250.000 pelotitas de colores, barranca abajo. Un año después se estrenó en Glasgow, Escocia, "Paint", que primero en la realidad y luego en los anuncios mostró esos grandes estallidos de pintura que exigieron más de 70.000 litros de pintura y 1700 detonadores.
La megaproducción actual, "Play-Doh", comenzó en Nueva York con la instalación de gigantescos conejos multicolores de una plastilina especial, cuya marca sirvió para bautizar la campaña. Pero ¿por qué conejos? Mariana Martin, directora de cuentas de Euro RSCG, agencia local de Sony, explica que los animalitos "son simpáticos y crean un vínculo emocional con el público". En Nueva York se utilizaron varias toneladas de plastilina; en la Argentina se destaca el conejo rojo de 9 metros de altura que se levanta en el estacionamiento del shopping Unicenter.
"Otros de distinto tamaño se pusieron en los locales de Sony, comercios de electrodomésticos y otros lugares de la ciudad", añade Martin. Pero como todo bicho que camina va a parar a los anuncios, los conejos asoman también en la publicidad masiva de Sony: una prueba más de que ningún medio reemplaza a otro, sino que se suman y potencian.
Conclusiones
Varias conclusiones pueden extraerse de las campañas de Sony. Una, que el uso de los nuevos medios no responde solamente a su menor costo en relación con los convencionales sino al deseo de impactar, porque la suelta de conejos representa en conjunto una gran inversión a nivel mundial; otra, que los creativos argentinos (Juan Cabral es uno de ellos) se cuentan entre los mejores del mundo, y sus ideas movilizan presupuestos millonarios en dólares.
En rigor, la publicidad nació en la calle o, al menos, al aire libre, si se toman como primer antecedente los anuncios esculpidos en piedra en la época del Imperio Romano. Convencionalmente, su época de oro se dio en el París del siglo XIX, cuando los afiches en colores vistieron de fiesta los grises muros de la capital. Hoy, carteles y afiches se pegan a todo lo que hay en la calle, no importa que esté fijo o que se mueva, en edificios o en colectivos y taxis.
La presencia de tantos mensajes en la vía pública es lo que justifica, apunta Bellotti, de Leo Burnett, la constante búsqueda de nuevos recursos. Pero otra fuerte razón es que la originalidad provoca curiosidad, lo que asegura un generoso espacio editorial en los medios convencionales a las marcas que practican recursos tan poco convencionales como las intervenciones urbanas, instalaciones o activaciones.
Este último es un recurso cuyo parangón inmediato son las concentraciones políticas en períodos electorales. La publicidad política comenzó por copiar la de productos y servicios. Hoy es la comercial la que incorpora recursos que desde siempre emplean en forma más artesanal los políticos.
Por Alberto Borrini (LA NACION)

domingo, 20 de abril de 2008

El "voto bronca" busca desplazar el "voto cautivo"

ASUNCION.- El asesinado ex vicepresidente de Paraguay, Luis María Argaña, solía decir que la maquinaria colorada es tan poderosa para ganar elecciones que "si el Partido Colorado nombrara al Pato Donald como candidato, ganaría el Pato Donald". Desde 1947, esa máxima se ha cumplido a rajatabla. Pero hoy, por primera vez en más de 60 años, podría caducar.
La sociedad paraguaya ha estado dominada durante décadas por el miedo, la corrupción y el clientelismo. Primero padeció una de las dictaduras más represivas de América latina, que además, con 35 años, fue la más larga de la región. Y, desde 1989, el Estado ha sido cooptado por el Partido Colorado mediante una activa política prebendaria, que ha sumido al país en una profunda crisis económica y política.
"La Asociación Nacional Republicana [ANR, nombre oficial del Partido Colorado] se sabe renovar, pero ya no va más. La gente está harta", dijo a LA NACION el analista Marcello Lachi.
Parece ser cierto. El hartazgo generalizado se escucha en los bares y en las calles de esta ciudad. Pero el "voto bronca" o "voto castigo" no será el único tipo de sufragio que los casi tres millones de electores depositarán en las urnas. El "voto cautivo", el "voto prebendario" y el "voto útil" también se harán sentir, y el peso de cada uno de ellos será determinante en una elección tan reñida como la actual.
Quienes voten por el ex obispo opositor Fernando Lugo, el favorito de los sondeos, lo harán, principalmente, para poner fin a seis décadas de gobierno colorado. "La única certeza que tenemos sobre Lugo es que su triunfo rompe con el sistema, y eso sólo hace que su victoria valga la pena", dijo a LA NACION la analista Milda Rivarola.
Por otro lado, tras unas traumáticas elecciones internas, la ANR llega fracturada a los comicios generales, y el ex obispo podría captar esos votos disidentes. Lugo proviene de una familia colorada y, para muchos, es aún más colorado que la candidata oficialista Blanca Ovelar. "Hay muchos colorados que, cansados de la cúpula mafiosa que se apoderó del Estado, van a votar por él", vaticinó Lachi.
No obstante, la popularidad de Lugo radica sobre todo en que la gente no lo percibe como una figura política. "Los partidos tradicionales están en crisis. Los políticos padecemos una falta de legitimidad, y Lugo es un outsider , capaz de canalizar el voto castigo de millones de paraguayos", contó a LA NACION el senador por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) Carlos Mateo Balmelli, que en diciembre pasado perdió la interna de su partido para acompañar a Lugo en la fórmula presidencial.
La debilidad del ex obispo, en tanto, reside en la ambigüedad de su discurso, que atemoriza principalmente al electorado tradicional de derecha. Su alianza esta integrada por una veintena de movimientos sociales, muchos de ellos de corte izquierdista, que inquietan a empresarios y a grandes ruralistas. Nadie desconoce los pecados de los colorados, pero muchos quieren evitar los riesgos, o, como reza el dicho, mejor malo conocido que bueno por conocer.
Cambio de género
La ex ministra Ovelar, por su parte, cuenta con la ventaja de ser una persona respetada por la ciudadanía. "Es una técnica, no una política. Es una buena mujer, pero puesta con la intención de ser manejada", explicó a LA NACION el analista Gustavo Laterza.
Su candidatura fue promovida por el actual presidente Nicanor Duarte Frutos -desaprobado por el 72% de la población-. Y, para muchos, votar por ella es como votar por el mandatario. Durante su campaña, de hecho, Ovelar elogió la gestión de Duarte Frutos. Los paraguayos opinan que la transformación de la que ella habla no es más que un cambio de género, no de gobierno.
En cuanto al general retirado Lino Oviedo, que se ubica tercero en la intención de voto y fue una figura clave de la política paraguaya de los últimos 20 años, quienes se decidan por él lo harán guiados por su carisma personal. "Pero Oviedo no es Perón; Oviedo, más bien, fue una figura utilizada por todos los sectores", aclaró Balmelli.
Por Adriana M. Riva Enviada especial (LANACION.COM)

sábado, 19 de abril de 2008

La campaña en Encarnación (Paraguay)

Auto con calcomanía del Partido Colorado
Carteles del partido Colorado en las calles de Encarnación (Paraguay)


El estilo sovietico de los afiches de Obama
















April 15, 2008
Obama's Posters: Message in the Image
Peggy Shapiro
There is something unsettling and very familiar in the Obama poster campaign which has plastered his image over the country. The posters depict the same graphic closeup of the candidate with one block word either "Hope," "Change" or "Progress" at the bottom. I knew that I had seen this before, and then it came to me that this image appropriates the graphic style of totalitarian Soviet propaganda. It recalls the idealzed portraits and personality cult of the "Beloved Leader" such as Stalin and Lenin. The leader, face illuminated by a "holy" light, looks off to the horizon and sees the truth that is not available to his mere mortal followers, who must look up to his image.
The one-word message offers a simple (simple-minded) promise of a utopian existence. These stenciled words bring to mind They Live, a 1988 film
, in which secret alien gods take over Los Angeles and control the inhabitants by subliminal billboard messages which display the word "Obey." Coincidentally or not, the website for the artist, Shepard Fairey, who designed Obama's posters is called Obey and boasts on its homepage, "Manufacturing quality dissent since 1989," and the artist bills himself as an agent of "worldwide propaganda delivery."
Perhaps the common ground between Obama and Fairy is not only technique, but message. Fairy's other work romanticizes revolutionary/terrorist figures. Obama's association with figures such William Ayers, who boasted of a dozen bombings between 1970 and 1974, has been reported often. Obama was among only 22 Senators who opposed an amendment designating Iran's Revolutionary Guards Corps a foreign terrorist organization. (Unlike the other 21,however, Obama missed the vote.) Fairy's art also reflects a common theme of the Obama campaign: America is a nation that oppresses. It is the America in which Obama's wife Michelle can take no pride and that Obama's spiritual advisor damns. It is the vision of America and its place in the world by one who is unfamiliar with history and who has the luxury of American freedom to express his distain for the country.
What is then unsettling about the Obama poster campaign is that it may be perfectly suited for a man whose candidacy is based on a personality cult, who promises overly simplistic remedies for complex issues, and who seems to have more respect for America's critics than for the nation he hopes to lead.