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La lista de candidatos a diputados de la alianza entre la Coalición Cívica y la UCR en la Ciudad de Buenos Aires será encabezada por Alfonso Prat Gay y en segundo puesto estará el radical Ricardo Gil Lavedra, quien fuera candidato a vicepresidente en la fórmula del duhaldista Roberto Lavagna, en 2007. 




CEOP
En el estudio realizado por la encuestadora CEOP, Néstor Kirchner sería la figura del oficialismo con mayor imagen positiva, ubicándose incluso unos 3 puntos por encima de Daniel Scioli, el candidato que el gobierno estaría barajando. Además, tanto Néstor como Scioli se sitúan por encima de los posibles candidatos de la oposición, dentro de la cual los que se encuentran en mejor posición serían Felipe Solá y Francisco De Narváez, que irían juntos en el frente del PROPeronismo.
La sorpresa sería justamente encontrarlos en ese orden, a Felipe Solá primero y a De Narváez despues, cuando la mayoría de las encuestas le dan a De Narváez una intención de voto mucho mayor que a Solá. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una cosa es la imagen positiva y otra la intención de voto, y que si bien la imagen positiva es fundamental, no significa una automática transferencia a votos. Por su parte, Roberto Bacman, analista de CEOP, aclaró que “Kirchner tiene un 37 o 38% de los votos con De Narváez como candidato”. Sin embargo, en una encuesta publicada por la misma consultora, Néstor Kirchner tendría una intención de voto de 32% contra un 27% de Francisco de Narváez.
Fuente: adnmundo.com

Por ahora, al menos, el "efecto Scioli" no se advierte en las encuestas. El gobernador Daniel Scioli es el dirigente kirchnerista con mejor imagen en suelo bonaerense y uno de los pocos con proyección presidencial para 2011, pero su inclusión en una posible fórmula con Néstor Kirchner casi no le sumaría votos al oficialismo.
A esa conclusión llegaron seis encuestadores consultados por LA NACION después de medir el escenario electoral antes y después de conocerse la intención oficial de postular al gobernador.
Según la consultora Opinión Autenticada, Kirchner tenía 30,2% de intención de voto antes de las candidaturas testimoniales, en un virtual empate con Francisco de Narváez, que lo seguía con 28,9 por ciento.
La última semana, ya acompañado por Scioli, Kirchner medía 29,9% y De Narváez, 27,8%, datos que no representan ninguna modificación cuando se considera el error muestral esperable.
"La incorporación de Scioli en la fórmula no cambia el escenario. Tenemos el mismo número que antes: 20% de intención de voto", se sumó Mariel Fornoni, de la Consultora Management & Fit, que aclaró que esa cifra no proyecta el voto del 30% de indecisos que aún existe.

No fueron los únicos que opinaron así. Tres grandes consultoras, que trabajan para los principales candidatos, ratificaron esos datos. "El efecto Scioli no se ve", fue la conclusión generalizada. Sin embargo, ninguno quiso ser citado en la nota y muchos más se refugiaron en la confidencialidad de sus datos o directamente prefirieron no responder los llamados de LA NACION. Nadie quiere aparecer como mensajero de malas noticias para el Gobierno.
A la hora de buscar los motivos de las cifras, las opiniones oscilan entre dos factores. El primero es que la candidatura de Scioli suma a seguidores del gobernador por un lado, pero por otro aleja a las clases medias que rechazan las candidaturas "testimoniales".
"Postular a los intendentes puede sumar los 4 o 5 puntos que moviliza el aparato del PJ en el conurbano, pero no sabemos si los perderá o no entre la clase media", observó Hugo Haime.
El segundo factor es todavía más molesto para la Casa Rosada. "Si Kirchner está en la boleta, pierden con o sin Scioli", vaticinó Jorge Giacobbe.
Algunos analistas sostienen que la imagen del matrimonio Kirchner está en baja y, por eso, según cuatro trabajos a los que tuvo acceso LA NACION, el gobernador logra subir entre 2 y 5 puntos cuando no aparece asociado al ex presidente.
Tal vez porque se enteraron de esos números, en algunos despachos oficiales circuló la versión de que Kirchner se bajaría de la lista de diputados, que quedaría encabezada por Scioli. Una alta fuente del Gobierno lo negó con énfasis ante LA NACION. "Dejen de especular. El candidato va a ser Kirchner", dijo.
Los principales operadores de la Casa Rosada creen que ya no queda alternativa para retroceder y que Scioli ocupará el segundo lugar. De hecho, ya hablan de que el binomio se lanzará en La Plata la primera semana de mayo, pocas horas antes del cierre de las listas.
"Esa es nuestra estrategia: esperar hasta último momento", relató la misma fuente oficial, al argumentar que no quieren que el anuncio de la nómina favorezca fugas de último momento al peronismo disidente. Mientras tanto, en la quinta de Olivos sólo muestran optimismo. "Estamos mejor de lo que todos ustedes piensan", desafía Kirchner a sus allegados cuando habla de números. Y parece convencido de que les ganará a todos. Aunque las encuestas le muestren un interrogante.

Siempre existen temas de agendas en la sociedad los cuáles se acomodan en función de las coyunturas, pero que terminan definiendo los discursos de los candidatos.
En general las elecciones legislativas no tienen gran difusión, recuerdo acompañar a mi madre a votar a las elecciones del año 2005 y en la cola (en un horario pico para una elección a cargos ejecutivos como lo son las 17.30 hs.) no había más de tres o cuatro personas.
Sin embargo, en estas elecciones, es casi seguro que el panorama será bien distinto. Y esto por un sencillo motivo. El gobierno la ha posicionado como una elección plebiscitaria en un contexto donde la sociedad se ve acorralada por 4 crisis.
Una estalló el año pasado con el conflicto del campo. Sin lugar a dudas este conflicto afectó dos áreas de la sociedad. Por un lado, la irresolución del mismo perturbó la actividad económica. La inversión del sector rural en la economía en general se frenó de manera intempestiva, lo que ocasionó una caída en los rubros metalmecánica y construcción, pilares esenciales del crecimiento económico. Por otro lado y como expliqué en otro artículo, el discurso del gobierno posicionó al sector como un actor político (algo que sin lugar a dudas no era) generando el crecimiento de un sentimiento opositor en el interior del país. La incapacidad de resolver este conflicto por parte del gobierno, además suscitó la adhesión al reclamo de este sector de amplias porciones de gente de la ciudad. Este conflicto será uno de los ejes que definirán los discursos proselitistas.
La segunda crisis viene importada. La crisis económica mundial ha provocado una caída gigante de la demanda internacional que impactará de lleno en nuestra economía en la segunda mitad del año. Si bien es cierto que el tipo de producción que realiza Argentina, básicamente alimentos, genera la oportunidad de no salir tan dañados de los efectos de la misma la irresolución del conflicto con el campo, prácticamente extermina, esta posibilidad. La crisis sin lugar a dudas, estará presente también en la campaña.
Otra de las crisis (aunque no la reconozcan como tal) es la crisis del dengue aunque si bien cierto que estas enfermedades suelen tornarse incontrolables una vez que estallan, sobradas experiencias tienen nuestros vecinos Brasil, Paraguay y Bolivia, hay dos cuestiones centrales que han golpeado de lleno al gobierno. La primera, es que las luces de alarma sobre la aparición del dengue se encendieron hace, al menos, dos años.
Las medidas preventivas que se tomaron –principalmente en el ámbito de la comunicación- resultaron insuficientes por lo que la expansión de esta enfermedad se vio favorecida por las condiciones de vida de la población en general. La segunda cuestión está de nuevo dentro del ámbito de la comunicación, y se trata del intento por parte del gobierno nacional y de algunos de los gobiernos de las provincias más afectadas, de tratar de “ocultar” la enfermedad, principalmente a través de la manipulación de los datos estadísticos.
La ausencia de políticas públicas preventivas y la manipulación de la información, son las grietas por las cuales se filtran las críticas al gobierno. Estos dos puntos también estarán en bocas de los políticos, principalmente de los opositores.
Por último, la crisis (aunque el problema en sí no es nuevo) de la inseguridad. Potenciada o no por los medios, los fenómenos de la inseguridad vienen in crescendo favorecido por el crecimiento también de la desigualdad de la distribución de los ingresos. Hay que dejar en claro que la violencia es producida a causa de la marginación, la brecha entre ricos y pobres y la falta de expectativas sociales y no por la pobreza en sí, la prueba está en que no todos los pobres son delincuentes, ni todos los ricos son decentes. El gobierno por ahora parece no tener respuestas a este problema y con su franco crecimiento, la inseguridad parece ser quizás el tema central de la agenda electoral.
En este breve artículo pretendo mostrar el panorama de los temas sobre los cuales girarán los discursos electorales.
Más allá de los discursos en sí, esperemos todos que quiénes asuman el 10 de diciembre puedan tener respuestas a estos problemas.
Daniel Roura

Luego del escándalo por la relación que Fernando Lugo, mantuvo con Viviana Rosalith Carrillo Cañete cuando éste aún era obispo y el reconocimiento de su paternidad por parte del presidente paraguayo, la imagen del mandatario parece estar cayendo en picada. Al menos, así lo asegura una empresa encuestadora que realizó un sondeo sobre su popularidad antes y después del 13 de abril, día en el que el ex religioso reconoció ser padre de un niño fruto de su vínculo con la que entonces era una joven de 16 años.
La empresa Servicios Digitales S.A. se encargó de hacer una encuesta de opinión sobre la honradez de Lugo y si volvería a votar al presidente paraguayo. La conclusión resultó bastante desalentadora: en tan solo un día, la imagen del jefe de Estado de Paraguay cayó un 16 %.
Antes de hacerse pública la noticia sobre la relación sentimental que había mantenido con Viviana Rosalith Carrillo y su paternidad, casi un 65% de los paraguayos creían que Lugo era un presidente "muy honrado". Sin embargo, luego que estallara el escándalo sólo un 48% mantuvo su posición original y más del 30% aseguraron que era "poco" honrado, mientras algo más del 10% opinó que no era "nada" honrado.
Otro segmento del estudio, donde se preguntaba si los paraguayos volverían a votarlo en las próximas elecciones, reveló que del 40,85% que había dicho que sí lo votaba, luego del escándalo había bajado al 31 %. Los resultados indicaron que indefectiblemente que la imagen del presidente Lugo ha caído un 16% luego de revelarse su condición de padre.
Los obispos dijeron mediante un comunicado que lo ocurrido el pasado lunes, había dañado también la imagen de
Fuente: Perfil