domingo, 20 de diciembre de 2009

60% de los profesionales del marketing consideran “necesarios” a los modelos predictivos

Mientras que sólo una de cada cuatro empresas utiliza modelos predictivos en el área de marketing, seis de cada diez que aún no los utilizan, los consideran necesarios. Estos fueron algunos de los resultados recogidos en la encuesta realizada por SPSS, en colaboración con la asociación argentina de marketing, que relevó la penetración del análisis predictivo en las áreas de marketing e investigación de mercado de empresas y consultoras de la Argentina.

La encuesta se desarrolló de forma online, voluntaria al ingreso al Website de la AAM, y fue anunciada por la asociación entre sus seguidores de las redes sociales, Facebook y Linkedin. De los 103 respondentes, el 24% pertenece a empresas de Servicios, el 22% se desempeña en consultoría, seguido por salud (6%), y sector financiero, medios-publicidad, manufactura y retail, en un 5% cada uno. Los resultados son exploratorios. Entre los procesos en los que se valora más el uso de las herramientas predictivas se cuentan el incremento del valor del cliente (21%), próximo producto (17%), retención (14%) y cross-selling (13%).

Entre las principales motivaciones que tienen las empresas para incorporar este tipo de tecnología se encuentran las de optimizar los presupuestos de marketing, adquririr clientes de mejor perfil, hacer crecer la cartera en venta de productos cruzados o up-sell, retener a los clientes con riesgo de fuga. Otras empresas pueden estar interesadas en incorporarlas para reducir el fraude, minimizar el riesgo y mejorar la cobranza”, explicó Beatriz Campos, directora de SPSS Argentina.

Todo lo que es análisis predictivo y data mining se está incorporando con mayor entusiasmo a las currículas de grado y posgrado en las universidades. Cada vez hay más gente con conciencia de la necesidad que tienen las empresas de explotar la base de datos y de sacar provecho a todo ese cúmulo de datos y de información que tienen todas las organizaciones. En algunas industrias donde el mercado es muy competitivo, como la financiera, se tuvo que salir a hacer implementaciones analíticas mucho antes que otras. Los bancos se vieron en la necesidad de ser más inteligentes en sus ofertas para no saturar a los clientes o para aumentar la tasa de respuesta en las campañas. Las empresas están maduras para eso. La industria financiera está a la vanguardia junto con las telcos, los seguros y los retails. En menor grado, salud, educación. Al resto todavía le falta visión para optimizar su gestión con el data mining”, agregó Campos.

En cuanto al uso de las encuestas como instrumento privilegiado de acercamiento al cliente, se observó un uso extendido de los sondeos: el 72% de los respondentes las desarrolla in house o las terceriza. Por otro lado, el 83% manifestó recurrir a preguntas abiertas o no estructuradas. Sin embargo, muy pocos utilizan herramientas de text mining (4%) para sacar el máximo provecho de ellas, dado que la mayoría (78%) se inclina por el análisis en una planilla de cálculo.

Más del 80% de la información que maneja una empresa está en formato de texto libre. Las notas de call-centers, los e-mails, las sugerencias enviadas, las encuestas, los chats, los blogs son una mina de oro si se pretende observar con más detenimiento las opiniones, sentimientos y actitudes de las personas frente a los productos o servicios que ofrecen las empresas”, concluyó Campos.

Inquiriendo sobre las situaciones en las que se realizan las encuestas, 40% respondió que las hace al azar, en forma periódica; 19% lo hace en el alta de cada cliente; 9% en cada reclamo y 4% en caso de baja.

Fuente: ebizlatam

jueves, 17 de diciembre de 2009

Apoyan a Frei pero piden cambios

Por Christian Palma

Desde Santiago

Varios de ellos estuvieron en la tarde de ayer apoyando al candidato presidencial de la Concertación, Eduardo Frei, en el court del Estadio Nacional de Chile. Lugar donde miles de adherentes de la carta oficialista llegaron para relanzar la campaña política con miras al ballottage del 17 de enero.

Horas antes, a través de una declaración pública repartida a los medios, catorce legisladores de la Democracia Cristiana, el Partido Socialista y el Partido por la Democracia (los de más calado en la Concertación) reconocieron con “humildad” y “autocrítica” los resultados de los comicios presidenciales del domingo pasado, que dieron apenas un 29 por ciento a su candidato.

Los legisladores dicen que “leyeron” el mensaje de la ciudadanía, que está pidiendo un cambio no sólo al conglomerado de centroizquierda, sino que a todo el espectro político chileno.

Con ese norte, la idea es “refundar” la Concertación –por muy ambicioso que suene, pero al parecer el único camino para instalar a Frei en La Moneda el próximo mes–, apuntando al descontento por la mala manera en que los líderes de los partidos del conglomerado han asumido los peores resultados electorales desde que se fundó hace un par de décadas para derrotar a Pinochet.

Los firmantes, Marcelo Díaz (PS), Fidel Espinoza (PS), Felipe Harboe (PPD), Jaime Quintana (PPD), Gabriel Silber (DC), Carolina Goic (DC), Ramón Farías (PPD), Tucapel Jiménez (PPD), Manuel Monsalve (PS), Marco Antonio Núñez (PPD), Clemira Pacheco (PS), Fulvio Rossi (PS), Patricio Vallespín (DC) y Alfonso de Urresti (PS), son representantes de la nueva camada política de la Concertación, y más contemporáneos a Marco Enríquez-Ominami (candidato independiente que obtuvo 20 por ciento en las pasadas elecciones).

“Reconocemos y respetamos a los que votaron por Marco Enríquez-Ominami y Jorge Arrate, así como a los que tuvieron otras opciones en señal de rechazo. Compartimos con ellos su anhelo de justicia, cambio y renovación”, expresaron. Enríquez-Ominami pidió en su momento a los timoneles políticos dimitir en pos de un refresco y renovación de la política.

La potente declaración llegó al día siguiente de que los presidentes de la DC Juan Carlos Latorre y del PS Camilo Escalona descartaran renunciar a la dirección de sus partidos, donde sólo Pepe Auth del PPD se mostró dispuesto a marginarse.

Sin embargo, los firmantes del comunicado insistieron “en refundar una nueva fuerza progresista que continúe la senda de transformaciones que ha impulsado la presidenta Bachelet”.

El gesto apunta justamente a una de las banderas de lucha de Enríquez-Ominami, con las que los jóvenes parlamentarios pretenden “renovar las prácticas políticas y partidarias, asumiendo el liderazgo que les corresponde y que sus electores han reafirmado en las urnas”.

Esto sin desconocer el apoyo a Frei en el ballottage para evitar que gane la derecha, por lo cual pidieron a quienes comparten los ideales democráticos, libertarios y de equidad, aglutinarse detrás del candidato oficialista para derrotar a la oposición en la segunda”, petición que incluye a los comunistas.

Por otro lado, en el interior de la propia Concertación, las diferencias respecto de los ejes de la campaña de segunda vuelta no paran. La discusión de turno es el tono que se debe usar contra el aspirante de derecha Sebastián Piñera. Mientras unos dicen que hay que apostar a un énfasis confrontacional, otros opinan que se debe actuar con mesura.

La generalísima del comando, Carolina Tohá, llamó al orden al criticar el protagonismo de los debates internos versus lo que realmente importa: el diálogo con la gente.

“En el proceso de primera vuelta hubo demasiado protagonismo de los debates internos en relación con lo que debería ser fundamental, que es el diálogo con la gente y la presentación de nuestras ideas”, y estar atentos al 26 por ciento de la ciudadanía que en las elecciones del domingo pasado optó por dos candidatos que, anteriormente, pertenecieron a la Concertación y postularon a La Moneda con programas diferentes del de Frei.

Acto seguido, dijo estar por enfrentar la campaña sin ocultar las diferencias que existen, “pues cuando las diferencias se meten debajo de la alfombra, se les resta información a los electores”.

Fuente: Pagina 12

Los rumores de golpe acosan a Lugo

Por Martín Suaya

El fantasma de un golpe de Estado todavía acosa al presidente paraguayo Fernando Lugo. Esta semana lo volvió a invocar: desde que asumió, en agosto de 2008, ya intentaron derrocarlo no una, sino varias veces, aseguró. Según el ex obispo, los golpistas de su país lo rondan, están al acecho. “Ha habido numerosos intentos de golpes de Estado en mi contra desde que asumí el gobierno”, dijo el mandatario a los miembros del cuerpo diplomático paraguayo el martes de esta semana. “Después de décadas de dominio de un mismo grupo político, no sorprende que haya sectores que aún hoy sigan teniendo la tentación de interrumpir el proceso democrático”, agregó. Pero sus advertencias no parecen ser muy oídas entre los que se suponen sus aliados. “Luchamos día a día contra el fantasma de la inestabilidad y la caída”, volvió a insistir ayer el presidente. Es que el Partido Liberal, la formación que lo llevó al poder, ya se retiró, al menos en la práctica, de la coalición oficialista. Y su líder y vicepresidente de Lugo, Federico Franco, lo dejó en claro esta semana. “Estoy listo para asumir”, aseguró el número dos paraguayo. De por sí húmedo, el clima en Asunción, bajo el ejemplo de Honduras, pareciera estar tornándose cada vez más espeso.

Para alertar sobre esta situación, Najeeb Amado, secretario general del Partido Comunista Paraguayo (PCP), y Ernesto Benítez, dirigente campesino, estuvieron esta semana en Buenos Aires y, desde un hotel del centro, en diálogo con Página/12, lanzaron su advertencia. “En Paraguay se está tramando un golpe vía institucional desde diversas instancias del Estado, pero en particular desde el Parlamento, algo similar a lo que ocurrió en Honduras. El vicepresidente Franco es una de las cabezas visibles de la avanzada golpista, y la forma que podría adquirir el golpe es la de un juicio político”, explicaron Amado y Benítez.

–¿Bajo qué argumentos?

A.: –Básicamente tres. Primero está el secuestro del ganadero Fidel Zavala que, desaparecido desde hace sesenta días, tiene a toda la vieja oligarquía civil y militar clamando que la responsabilidad es de una supuesta guerrilla llamada Ejército del Pueblo Paraguayo. Luego, desde el Parlamento están tratando de montar un supuesto caso de corrupción contra Lugo por la compra de unas tierras para repartir entre familias campesinas. Y, por último, claro, los casos de paternidad.

–¿Con qué apoyos cuenta Lugo en el Poder Legislativo?

B.: –(se miran entre sí) En el Senado, le responden dos senadores sobre 45. Y en Diputados, en una buena sesión, dos diputados apoyan al presidente.

–La reforma agraria fue una de las principales banderas de la campaña del presidente. ¿Se avanzó en algo en el reparto de tierras?

B.: –En nada. Presentar un proyecto de expropiación en el Parlamento sería una causal de juicio político inmediato.

–Da la sensación de que el gobierno de Lugo está institucionalmente paralizado. Si no puede hacer nada, ¿cuál sería la necesidad de derrocarlo?

B.: –El crecimiento de los movimientos sociales se tornó muy grande para las viejas oligarquías.

A.: –En Paraguay se dio un cambio fundamental, y es el cambio del sujeto político. Si bien no se pudo avanzar con grandes reformas, las antiguas camarillas ligadas al Partido Colorado y al Partido Liberal no pueden soportar que los movimientos sociales estén accediendo al control de ciertos resortes del Estado.

–¿Cuál es la actitud de las fuerzas armadas?

B.: –A pesar de haber descabezado a la cúpula hace algunas semanas, el presidente lo dijo claro: sigue habiendo bolsones golpistas en las tres armas.

–¿Qué rol están jugando los medios?

A.: –Son una parte esencial en el esfuerzo desestabilizador, con el diario ABC Color a la cabeza.

–¿Qué puede hacer Lugo para revertir esta situación?

A.: –Jugar más a fondo y decidirse por los movimientos sociales. Los partidos tradicionales ya le demostraron que, llegado el momento, lo abandonan.

B.: –Pero la fuerza del pueblo es tremenda.

Fuente: Pagina 12

miércoles, 16 de diciembre de 2009

La imagen de los Kirchner sigue por el suelo

Fernando Laborda

A dos años de haber asumido Cristina Kirchner la presidencia de la Nación, la imagen del gobierno nacional ha alcanzado su peor registro histórico.

Al 30 de noviembre pasado, la imagen positiva del gobierno kirchnerista es de apenas el 17 por ciento, en tanto que la negativa se eleva al 65 por ciento. Así lo señala un estudio de opinión pública realizado por la consultora Datamática entre 4125 ciudadanos de 80 localidades de todo el país.

La evolución de la tendencia negativa llama la atención. De acuerdo con la citada empresa, la imagen positiva de la gestión presidencial era del 41 por ciento al 18 de marzo de 2008, cuando se cumplieron 100 días de Cristina Kirchner en el Poder Ejecutivo. Hoy es del 17 por ciento.

En cambio, su imagen negativa ascendió en forma inversamente proporcional. Pasó del 27 por ciento en marzo de 2008 al 65 por ciento en la actualidad.

La gestión de la primera mandataria alcanza su mejor imagen en el norte del país: el 35 por ciento de los tucumanos y el 34 por ciento de los catamarqueños y formoseños la valora positivamente. En el otro extremo, sólo el 7 por ciento de los fueguinos y el 11 por ciento de los cordobeses y santafecinos tiene una imagen positiva de su gobierno. En la Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires, en tanto, apenas el 15 por ciento la evalúa en forma positiva.

Un dato no menos llamativo es que la imagen de la gestión presidencial también es notablemente baja en Santa Cruz, la provincia natal de Néstor Kirchner. Sólo el 23 por ciento la evalúa positivamente, en tanto que el 60 por ciento la juzga de manera negativa.

El sondeo indica que la seguridad es la cuestión que mayor desaprobación provoca en la ciudadanía: el 85 por ciento desaprueba la forma en que el Gobierno la está manejando. El manejo del Indec merece un 75,2 por ciento de rechazo, en tanto que el 68,4 por ciento desaprueba la forma en que se está conduciendo la economía del país.

El estudio destaca como un dato importante que todos los gobiernos provinciales disminuyeron su imagen positiva y aumentaron la negativa durante el último año de gestión, lo cual refleja un mal estado de ánimo general.

Fuente: La Nación

viernes, 11 de diciembre de 2009

Fin de campaña en Chile

Rige la veda electoral en Chile, con claro favoritismo para la derecha
El candidato derechista Sebastián Piñera, alentado por una cómoda ventaja a dos días de la elección presidencial chilena, cerró su campaña con un masivo acto en Santiago, en contraste con sus rivales -el oficialista Eduardo Frei y el disidente Marco Enríquez- que prefirieron actos pequeños y en provincia.

Piñera, un millonario empresario de 60 años, llegó al final de la campaña con el importante impulso de una encuesta del privado Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), que le dio una proyección para este domingo de 44 % contra 31 % de Frei y 17 % de Enríquez Ominami.

"El tiempo de la Concertación (en el poder) ya pasó, y ningún mea culpa, mucho menos de última hora, va a poder engañar a los chilenos que saben muy bien que hace mucho tiempo que la Concertación se agotó", dijo Piñera en un concurrido mitin, en el mismo lugar del centro de Santiago donde cerró campaña hace cuatro años la presidenta Michelle Bachelet.

Piñera se refería a una frase de Eduardo Frei, candidato de la Concertación -coalición de cuatro partidos de centro izquierda-, quien señaló que "sé que hay descontento, sé que a veces hay rabia, sé que quedan muchas cosas pendientes, pero quiero que sepan que he escuchado su mensaje con humildad".

Los cierres de campaña parecieron ser un reflejo del optimismo que se vive en la derecha y la desmotivación de los dos aspirantes de centro-izquierda: Piñera se puso en medio de los reflectores mientras que Frei decidió hacer varios cierres pequeños a lo largo de la semana, sin uno final que diera impulso a su candidatura.

El último, este jueves, fue en Concepción, 500 kilómetros al suroeste de la capital, mientras que Enríquez, disidente del oficialismo, cerró en la pequeña población de La Calera, centro del país.

Frei aseguró durante el cierre de campaña que continuará con el énfasis en los programas sociales, que fue el sello de la gestión de Bachelet.

"Chile necesita más cambios. Vamos a seguir ampliando los derechos sociales. Ese será también el sello de nuestro próximo gobierno, que las políticas sociales estén al alcance de todos", dijo Frei ante unas 6.000 personas.

El candidato estuvo acompañado por el ex presidente Ricardo Lagos, autoridades de gobierno y la madre de Bachelet, Ángela Jeria.

A pesar del respaldo gubernamental y de la propia mandataria, Frei no ha logrado remontar una imagen que sus opositores describen como aburrida y que no proyecta cambios.

Mientras tanto Enríquez Ominami, de 36 años, dijo que su candidatura "es la única capaz de derrotar a Sebastián Piñera con ideas, con convicciones y con sueños".

Ante unas 4.000 personas, Enríquez dijo aseguró ser el mejor ubicado para vencer a Piñera en una eventual segunda vuelta y exhortó: "No se dejen engañar por lo que digan las encuestas".

"No votar es mantener que las cosas sigan igual. Votar por los mismos es porque va a pasar lo mismo. Si alguien quiere un cambio no vote por los mismos", dijo.

Una segunda vuelta parece inevitable en Chile pero ni siquiera eso alivia a Frei, pues el hecho de que la encuesta del CERC le consigne 13 puntos de ventaja a Piñera genera una sensación de que el candidato derechista es inalcanzable.

Guillermo Holzmann, uno de los más prestigiosos analistas chilenos dijo a la AFP que "si la distancia entre Piñera y Frei es menor a 8 puntos en primera vuelta, la opción de Piñera tiende a disminuir en la segunda vuelta, pero si la diferencia entre ambos es mayor a ocho puntos la opción de Piñera aumenta considerablemente".

Sabiendo que el tema de los derechos humanos es la debilidad de la derecha, Frei acompañó el jueves a Bachelet a Lonquén (en las afueras de Santiago), donde se encontraron en 1978 los primeros restos de desaparecidos de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

La visita coincidió con el tercer aniversario de la muerte de Pinochet, un hecho que en Chile pasó completamente desapercibido, lo cual demuestra hasta qué punto este tema se ha ido diluyendo de la realidad electoral chilena.

Informe de Luis Fernández Echegaray.
Fuente: Cadena 3
Sebastián Piñera, el millonario que parte como favorito en las encuestas
El candidato de derecha, Sebastián Piñera, se mantiene como amplio favorito para suceder a Michelle Bachelet y las encuestas no descartan que esa decisión se tome en una primera vuelta, en las elecciones presidenciales del domingo.

Piñera, de 60 años, apoyado por la alianza de los partidos Renovación Nacional (RN) y Unión Demócrata Independiente (UDI) se ha mantenido al frente de todas las encuestas desde el inicio de la carrera presidencial, a comienzos de año.

Según una encuesta del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea, Piñera se impondría este domingo con el 44,1% del total de votos, contra el 31% del candidato oficialista Eduardo Frei, y el 17,7% del diputado independiente Marco Enríquez-Ominami. El representante de la izquierda Jorge Arrate obtendría el 7,2%.

“Es muy probable que Piñera gane las elecciones en una primera vuelta, es una hipótesis, pero muy probable, dijo durante una rueda de prensa el director de la firma encuestadora, Carlos Huneeus.

Otro sondeo encargado por el diario El Mercurio, de Santiago, mostró también el favoritismo de Piñera, aunque abre la posibilidad a una segunda vuelta, en la que el resultado final sería incierto.

En ese sondeo, realizado a 1.200 personas de Santiago, Concepción y Valparaíso, las tres ciudades principales de Chile, Piñera vencería en el balotaje con el 42,5% contra el 34,4% de Frei. Piñera cerró ayer su campaña con una masiva concentración en el centro capitalino y ya asegura que ganará ampliamente, aunque se negó a hacer su predicción en cifras.

Un millonario que quiere ser presidente
Con una fortuna de más de 1.200 millones de dólares -según la Revista Forbes- Piñera es dueño de Chilevisión, un canal privado de televisión abierta, y de Colo Colo, club más popular del fútbol chileno, además de tener acciones en la aerolínea LAN Chile, entre otras propiedades.

En abril delegó la administración de gran parte de su fortuna en una figura de 'fideicomiso ciego', donde no interviene en las decisiones de negocio, para acallar las críticas sobre su incapacidad de separar los negocios de la política.

Informe de Luis Fernández Echegaray y Pablo Rossi.
Fuente: Cadena 3

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Enríquez-Ominami, el suceso político de la justa presidencial chilena

Por Rafael Croda. Corresponsal

Santiago, 9 Dic (Notimex).- Marco Enríquez-Ominami es un diputado chileno joven y rebelde a quien pocos tomaron en serio cuando hace nueve meses lanzó su candidatura presidencial, pero hoy a ningún analista informado le sorprendería demasiado que gane la contienda.

El estilo mediático, locuaz y desgarbado de este filósofo y cineasta educado en el exilio en Francia logró suscitar amplias adhesiones entre la juventud y entre los chilenos que claman por una renovación de la política nacional, los cuales lo observan como una alternativa.

A cuatro días de las elecciones presidenciales en Chile, Enríquez-Ominami figura sin duda como el suceso político de esta campaña, pues logró romper la tradicional lucha entre dos coaliciones y erigirse, como candidato independiente, como una real opción de poder.

Hasta abril pasado, la contienda presidencial estaba centrada en el candidato de la gobernante Concertación, Eduardo Frei, quien ya fue mandatario de Chile entre 1994 y 2000, y el aspirante de la derechista Coalición por el Cambio, el empresario Sebastián Piñera.

Ambos personajes, con al menos dos décadas en el primer plano de la política nacional, marchaban a la cabeza en las encuestas de intención del voto, con Piñera como favorito en todos los sondeos y nadie pensaba que en esta contienda habría sorpresas.

Sin embargo, la encuesta del Centro de Centro de Estudios Públicos (CEP), la más prestigiada del país, ubica a Enríquez-Ominami con el 19 por ciento de las preferencias, siete puntos por debajo de Frei, mientras que Piñera logra el 36 por ciento.

Estas proyecciones indican que deberá haber una segunda vuelta electoral en enero próximo entre los dos candidatos con mayor respaldo este domingo, y en ese escenario, el candidato independiente aparece con un virtual empate técnico ante Piñera.

Enríquez-Ominami, hijo del mítico guerrillero del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Miguel Enríquez abatido durante la dictadura de Augusto Pinochet-, marcaba en abril pasado un solo punto en los sondeos pero logró adhesiones de diversas corrientes políticas.

El joven candidato de 36 años de edad es un izquierdista que hasta junio pasado militó en el Partido Socialista (PS) y cuya historia personal ha estado ligada a esa corriente política, pero tiene un programa económico liberal que suscita apoyo entre el empresariado.

Además de su propuesta política transversal, el abanderado independiente tiene a su favor una personalidad irreverente, una mente ágil, un gran manejo de la comunicación y una popular y bella esposa, Karen Doggenweiler, quien es presentadora de televisión.

El legislador, quien a los cinco meses de edad fue llevado por su madre, Manuela Gumucio, al exilio en Francia, donde vivió hasta la adolescencia, adoptó el apellido Ominami de su padrastro, el senador Carlos Ominami, quien también renunció al PS para apoyar a su hijo.

El sorpresivo candidato, quien antes de convertirse en diputado en 2005 nunca había participado en la política institucional, es conocido por los jóvenes como Marco, mientras amplios sectores y los medios lo llaman ME-O por las siglas de nombre y apellidos.

El político, quien logró reunir más de 65 mil firmas notariales para registrar su candidatura independiente, tiene posturas polémicas sobre temas de alta sensibilidad, como las drogas y los homosexuales, sin que eso le reste apoyo entre el electorado más conservador.

En mayo pasado aceptó que ha consumido mariguana y de la cocaína dijo que la "jaló" en alguna época de su vida, y un mes después se declaró partidario de la despenalización del aborto y de debatir la conveniencia de los matrimonios entre homosexuales.

Los adversarios del candidato han recordado que en 2003 dijo que, para él, "ser chileno es una tragedia; si naciera de nuevo no me gustaría serlo", y que en 2006 se refirió al desaparecido Papa Juan Pablo II como alguien a quien "aborrezco profundamente".

Marco ha respondido que es joven y que tiene derecho a rectificar y cambiar con el tiempo sus puntos de vista, sin alterar sus más profundas convicciones, lo que pone de manifiesto su pragmatismo y capacidad para adecuarse a las más diversas coyunturas.

El ha echado mano de herramientas tecnológicas de última generación, como Twitter, Facebook, Youtube y los blogs, y cuenta entre sus apoyos principales al atípico empresario Max Marambio, un millonario con helicóptero propio y con pasado comunista.

Marambio, quien fue jefe de escoltas del presidente socialista Salvador Allende, miembro de las tropas elite del Ejército cubano y que es amigo personal del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, es su jefe de campaña y su principal apoyo financiero.

La candidatura de Marco creció tanto, que en noviembre anterior lo recibieron los presidentes Cristina Fernández (Argentina), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Rafael Correa (Ecuador), y además el cantautor cubano Pablo Milanés lo respalda en un spot televisivo.

Más allá de los comicios de este domingo, Enríquez-Ominami, a sus 36 años, tiene todo para proyectarse como un influyente político con posibilidades de cumplir su meta de gobernar Chile.

Fuente: SDP Noticias

Un identikit del mito nazi

El 10 de julio de 1939, Adolf Hitler ordenó que el Tercer Reich no debería denominarse más de ese modo y que, a partir de ese momento, pasaba a ser el "Reich alemán" a secas. Con ese gesto, buscaba borrar para siempre cualquier filiación cronológica e inscribir al régimen en un tiempo eterno. La medida es mencionada en el libro La estética nazi. Un arte de la eternidad del investigador francés Eric Michaud, un trabajo de la década del noventa que se publicó recientemente en nuestro país.

La intención de Michaud es realizar "una suerte de recorrido por el interior del mito nazi". Su punto de partida, más o menos explícito, es el análisis del fascismo como movimiento de "estetización de la política", desarrollada por Walter Benjamin en 1936, una idea no demasiado difundida en su momento que culminó gestando toda una escuela de investigación a lo largo del siglo XX.
Michaud se ubica en esa tradición y la desarrolla consecuentemente, aportando una enorme cantidad de documentos escritos y visuales. Las perspectivas desde las que ataca al problema son múltiples: sobresalen entre ellas la de la concepción del Führer como artista, la de la importancia de la propaganda, la de la manipulación de las ideas románticas de mito y genio, y la del análisis de las modificaciones en las percepciones temporales. Todas apuntan a sostener una hipótesis central: el nazismo sostuvo su discurso y su accionar en la identificación de la actividad política y la actividad artística. "El hombre del Estado –escribió Goebbels en su novela Michael– también es un artista. Para él, el pueblo no es otra cosa que la piedra para el escultor. El Führer y la masa no plantean más problema que el pintor y el color". La comparación excede los aspectos biográficos de la vida de Hitler, quien en su juventud fue rechazado por la Academia de Bellas Artes de Viena por su falta de condiciones, y da cuenta de procesos sociales extremadamente complejos.

Michaud advierte que, desde el siglo XVIII, el genio artístico había sido identificado con el "genio de la libertad" y que, ya a comienzos del siglo XX, la figura del artista absorbió definitivamente esa potestad, insertándose a su vez en la arena política. "Más allá de todas sus diferencias, futuristas, cubistas y expresionistas coincidían en la condena del mundo visible identificado al orden establecido, lo mismo que en la lucha generalmente pensada como la del espíritu contra el 'materialismo' y contra el régimen que le pertenecía: la democracia parlamentaria". Así, el Reich, a pesar de la salvaje persecución que ejerció sobre esos movimientos de vanguardia, no dejó de incorporar a su dispositivo de poder algunos de sus elementos constitutivos. En este sentido, numerosos dirigentes reclamaron para sí el estatuto de artistas: el Estado era el utensilio con el que llevar adelante su obra.
Este fenómeno tenía además algunas características particulares. Por ejemplo, Michaud se ocupa de una serie de postales con imágenes de Hitler en las que aparece realizando gestos exagerados y ridículos, y que fueron utilizadas por Charles Chaplin para su caracterización en El gran dictador. "El inmenso éxito de estas cartas postales –observa– permite comprender mejor que las masas esperaban de Hitler, en los mítines, la proeza del comediante que sabría arrancarlos a ellos mismos, transportarlos, durante el tiempo del espectáculo al menos, a un mundo donde la luz y la sombra serían más marcadas, donde las elecciones parecían más simples". Nada quedaba expuesto al azar en la planificación de las ceremonias y las campañas de propaganda: Hitler, que identificaba a Wagner como su auténtico predecesor, supervisaba todos los aspectos de los actos, de los cuales era "el autor, el espectador o el héroe, y a menudo los tres a la vez".

De igual manera, se construyeron numerosos templos conmemorativos, "Construcciones del Führer" controladas también por el propio Hitler en persona. Por medio de estos grandes escenarios se buscaba lograr la integración del pueblo con sus "orígenes" y la gestación de una nueva mitología alemana. "Los muertos de la Gran Guerra se perpetuaban en los 'mártires' del Movimiento; esos mártires se perpetuaban en Hitler; todos se perpetuaban en esos templos de piedra y, por ellos, se perpetuaban para siempre en el pueblo alemán". El "combate por el arte" de los nazis, reafirmaba así su lucha contra la "civilización" y "las ideas de 1789". Según Michaud, toda esta parafernalia escenográfica tenía sentido en función de la obsesión del régimen por transformar en "creación artística" todo su accionar.
Por su parte, la primera "Gran Exposición de Arte Alemán", que buscaba imponer las ideas de pureza y sanidad racial, funciona como ejemplo de la actitud frente a la propia producción artística. Se presentaron en ella 15.000 obras, a partir de las cuales debía realizarse una preselección de 1.500. Luego de haber revisado el conjunto, Goebbels anotó en su diario: "Ejemplos desoladores de bolcheviquismo artístico me han sido sometidos (...) El Führer echa espuma de rabia". El tenor de este tipo de afirmaciones, la banalidad de las propuestas estéticas del Reich y su condena a la producción de los artistas más importantes de la época no debe, sin embargo para el autor, hacernos perder de vista el carácter eminentemente artístico que sus partidarios pretendían otorgarle al movimiento. "El antisemitismo nazi y el exterminio –afirma– no son inteligibles más que en esta perspectiva histórica del relevo del dios invisible por el Dios encarnado".
Fuente: Revista Ñ (Clarin)

"Buenos Aires, para mí, está estancada"

Tony Puig se revuelve de risa cuando se le pregunta por su leyenda como "gurú urbano" y –por única vez– se detiene antes de soltar una de esas largas réplicas en las que –sin dejar de tirar del mismo hilo– repasa la historia de las ciudades de Occidente, cuenta retazos de su biografía e imita voces y necedades que ha oído en sus treinta años de trayectoria como asesor de planeamiento urbano de la municipalidad de Barcelona. Puig habla –de ahí, quizá, su fama– con el temple y la seguridad de un profeta sobre qué ciudades "van para adelante". Del mismo modo, cuando algo lo decepciona, se vuelve un tipo severo. Ahora, a punto de llegar a Buenos Aires para dictar el viernes y el sábado próximos dos conferencias, deja bien claro que la capital argentina ha perdido mucho espacio "porque ni siquiera tiene claro qué quiere ser de mayor".

En las dos entrevistas que tenemos –con un intervalo de casi dos años– Puig se presenta como el primer estudiante laico de una cátedra de teología en Barcelona, como el chico que experimentó con el LSD y los paraísos místicos, como el anarquista que desde la mítica revista Ajoblanco defendió la contracultura y lo raro en los últimos años del franquismo y, finalmente, como un retoño del mayo del 68 que busca bajo las baldosas flojas y repisadas "las ciudades que querría construir".

En 1980 usted pasó de armar una revista contracultural a colaborar con el ayuntamiento de Barcelona. ¿Qué sabía de rediseño urbano, entonces?

No tenía idea, yo era un creativo, creía en lo imposible. Cuando arranca nos encontramos con una Barcelona gris, tétrica, gente que se quería ir a París a ser francesa. Es cierto que era una Barcelona muy activa gracias a la fuerte lucha antifranquista, pero no conocíamos la democracia. Entonces pensamos un proyecto para abrir al mar la ciudad, reparar infraestructuras dañadas, hacer que los barrios tuvieran servicios. A los pocos años salió el proyecto estrella, pedir los Juegos Olímpicos del 92, cuando no había posibilidades porque éramos una ciudad de tercera. Esto, que era una locura, funcionó. Yo digo que la gestión es hacer cosas extraordinarias con gente ordinaria: gente que trabaja con pasión, sabe de política y que por ahí no sabe diseñar una ciudad pero tiene algunas ideas.

¿Pero cómo se financia eso?

Hasta entonces había métodos para reconstruir ciudades como Lisboa, París o San Petersburgo, después de catástrofes y con grandes ingenieros. Cuando nosotros teníamos todo en marcha vino la crisis del 82 y entonces, en lugar de grandes infraestructuras, empezamos a zurcir la ciudad: pequeñas plazas para que la gente vea cambios; comunicación, "Barcelona va adelante. Barcelona más que nunca". Al final, eso nos lo creíamos todos.

En sus conferencias plantea que una de las claves es dar con una idea o concepto de ciudad. ¿Esto se aplica a las grandes ciudades de la historia?

Sí, a todas. Atenas apostó por la democracia como valor; Venecia, por descubrir mundos y abrirse a ellos, y así terminó construyendo una ciudad que es un mundo; ¿Florencia qué hizo? Repensó todo el ideal del humanismo; París hizo suya la ilustración, fue la gran ciudad de la revolución e inventó la modernidad. En todas las grandes ciudades hay un tema.

¿Y qué idea cree que podría encarnar Buenos Aires?

Tenéis 200 años como país, os liberásteis y dijísteis "basta" de los españoles. Tenéis que volveros a plantear lo mismo en el Bicentenario. Buenos Aires para mí está estancada. Si la comparo con el entorno ha perdido fuerzas por no decidir qué quiere ser. Tiene grandes problemas, una ciudad no puede dejar que se interrumpa continuamente la circulación, por más razón que haya. Tampoco que se privaticen las veredas o las calles.

Además, los proyectos se asocian a la especulación inmobiliaria. La tendencia parece ser una ciudad de clases medias y altas con cinturones de pobreza.

Mira, ustedes deberían tener como referencia a Berlín y Medellín. Berlín porque es la ciudad más creativa de Europa y ha juntado dos ciudades increíblemente. El otro modelo –sé que lo anterior os gusta mucho porque es europeo– es Medellín. Es la ciudad donde había más asesinatos del mundo y hace unos seis años, Sergio Fajardo, el alcalde, se preguntó de dónde salía la miseria, de dónde la violencia, y detectó cinco barrios. La respuesta no fue más policía, no. ¿Sabes qué hizo? En cada uno montó una maravillosa biblioteca, fantásticas escuelas y centros donde la gente aprendiera a montarse negocios. ¿Sabes cuánto invirtió en educación y cultura? El 40% del presupuesto. ¿Sabes cuánto bajó la violencia en cuatro años? Un cuarenta por ciento por año. A lo mejor, Buenos Aires necesita para el Bicentenario ocho grandes bibliotecas en el Conurbano. Pero no bibliotequitas, grandes bibliotecas donde la gente pueda ir a estar, hacer teatro, pintar, leer o hacer cursos. Porque la gente tiene autoestima. Hoy, en esos barrios de Medellín, está orgullosa.

¿Cuál cree que debe ser el papel del Estado respecto a la financiación de museos?

Yo veo un regreso a lo público en la cultura. Desde la Segunda Guerra Mundial, y sobre todo de los 80, se apostó por el comercio cultural. Esto se acabó, es el fin del espectáculo, al menos con el dinero público. Yo le doy la bienvenida a las crisis porque obligan a replantear cosas. La abundancia es un "viva el espectáculo", el artista más caro, etcétera. Hoy el Guggenheim, como todos los museos del espectáculo, atraviesan una crisis increíble porque no plantean preguntas ni trazan respuestas. Hay una generacción de políticos y gestores culturales que apostaron a "lo más": lo más grande, lo más novedoso, que están para el geriátrico. La isla de los museos de Berlín no tiene nada que ver con este derroche. Los limpian y los iluminan, pero no son centros de diseño-diseñalísimo que cuestan una fortuna. Lo que sí hacen es abrirlos a la noche, que los estudiantes puedan visitarlos todo el día.

¿Les ve futuro a las instituciones públicas que financian y apoyan la producción artística?

No, esto es cosa del pasado, ¿un fondo para que los artistas puedan crear haciendo más de lo mismo? Obama lo dijo, es hora de quitarse el polvo y reconstruir la cultura. A los artistas les ha importado un carajo la crisis económica, las del planeta y las desigualdades sociales. Sólo se hacen fotos en las catástrofes para darse corte, convirtiendo a los derechos humanos en una farsa. Ojo, yo amo a los artistas, pero siento que ahora no plantean los temas que preocupan al mundo de hoy. No importa cómo, que lo hagan en abstracto, en realista, en metafísico, pero que lo hagan.
Fuente: Revista Ñ (Clarín)

Puig Básico
Se licenció en Teología, estudió filosofía y arte, y es especialista en gestión cultural y marketing de servicios socioculturales. Fue el fundador, junto a Pepe Rivas, de la mítica revista cultural Ajoblanco. Ha asesorado en Comunicación al Ayuntamiento de Barcelona y trabajado en temas como juventud y rediseño urbano. Es autor de "La comunicación municipal cómplice con los ciudadanos" y "Se acabó la diversión". Además, acaba de publicar "Marca ciudad", donde cuenta el desarrollo de ciudades como Barcelona, Curitiba, Medellín o Friburgo.