sábado, 23 de agosto de 2008

Obama tiene vice

La carrera hacia la Casa Blanca
A través de un mensaje de texto, Obama develó quién será su vice
Se trata del senador por Delaware Joseph Biden, quien tiene más de 30 años de servicio en el Senado y está especializado en política exterior; el candidato demócrata envió el sms a sus simpatizantes

WASHINGTON.- Luego de varios días de mantener en vilo a sus seguidores, el senador Barack Obama develó el misterio de quién lo acompañará en la tensa carrera hacia la Casa Blanca. Y, acorde con los tiempos que corren, lo hizo a través de un mensaje de texto enviado por teléfono celular a sus simpatizantes.
En las primeras horas de esta madrugada, trascendió que Joseph Biden, el senador por Delaware, es el elegido para ocupar el cargo de vicepresidente en caso de que los demócratas resulten los vencedores en la contienda electoral de noviembre.
"Barack ha escogido al senador Joe Biden como nuestro candidato a vicepresidente", dice el texto, que añade "íPasa el mensaje!".
Biden, de 65 años, es un político experimentado con más de 30 años de servicio en el Senado y uno de los principales expertos en política exterior de su partido, un área en la que Obama necesita ayuda en su contienda política ante su rival republicano John McCain, según las encuestas.
La primera aparición en público de ambos candidatos será a las 15 (20 GMT) , en un acto en Springfield, Illinois, señaló el mensaje de texto, que invitó a todos los simpatizantes del partido a seguir el acto en directo a través del sitio internet de Obama.
El acto se realizará dos días antes del comienzo de la Convención Nacional Demócrata en Denver, donde el senador aceptará oficialmente la nominación de su partido.
El equipo de campaña operó en etapas para despertar el interés y generar expectativa en el grupo de votantes. Primero, lanzaron que Obama ya se había inclinado por un candidato, pero que no precisó si se trataba de un varón o de una mujer. Después, comentaron que el senador ya había contactado a sus posibles compañeros de fórmula vía telefónica, pero sin especificar nombres ni detalles.
Críticas. Nada más difundirse el mensaje de los demócratas, McCain criticó la elección de Biden, lo cual a su juicio prueba que Obama no está capacitado para el cargo de presidente.
"No ha habido hasta ahora peor crítico de la falta de experiencia de Barack Obama que el propio Joe Biden", afirmó el portavoz de McCain, Ben Porritt.
(Fuente: La Nacion)

jueves, 21 de agosto de 2008

Movilizaciones frente a la Caja de Jubilaciones en Córdoba



¿Quién resuelve el problema de la inflación?

Sondeo sobre la inflación
¿Quién podrá ayudarnos?

Ésa fue la pregunta que la consultora Ibarómetro les formuló a ciudadanos de la Capital y el conurbano bonaerense. Un 40,3% se inclinó por Roberto Lavagna. Lejos, en el segundo puesto del ranking, se ubicó el presidente del Banco Central, con el 17,6% de las voluntades. En el tercer puesto figuró el actual ministro, Carlos Fernández, con un 14,9 por ciento. Aunque parezca mentira, Domingo Cavallo fue mencionado por los consultados, aunque por una minoría: apenas un 3,3% cree que el superministro nos puede salvar.
La compulsa de Ibarómetro se realizó entre 700 personas por vía telefónica. Además de los mencionados, un 6,7% de los consultados dijo que la clave para encontrar la solución al incremento de precios la tiene la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó Del Pont. Y el 17,2% restante dijo no saber quién podría solucionar el principal problema argentino.
Esos cinco economistas eran los únicos que figuraban en las respuestas “multiple choice” entre las que la gente podía elegir. Según el director del informe, Pablo López Fiorito, se seleccionaron esos nombres porque fueron “considerados los referentes o más reconocibles por el público” en el marco de coyuntura actual.
El resultado de este reciente informe está vinculado con el que arrojó el sondeo anterior de la misma consultora en julio. En esa oportunidad, Ibarómetro entrevistó a 1.100 personas en todo el país, 35,4% de las cuales opinó que “el problema principal de la Argentina es la inflación”.
Al ser interpelados sobre la problemática del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), siete de cada diez entrevistados dijo que “no confía en las cifras” que difunde el ente oficial.
Imagen de Lavagna y Morales durante la campaña 2007
Además, el 57,6% de los consultados admitió que cree más “en los datos que proveen las consultoras privadas sobre la inflación de julio que en las del organismo público”.
El largo debate que generaron los rumores de un posible alejamiento del actual secretario de Comercio, Guillermo Moreno, obligó a la consultora a interrogar a la gente sobre el tema.
La pregunta sobre si la eventual separación del funcionario podría resolver la problemática de la inflación dividió en tres las opiniones de los consultados: un 36,7% respondió que sí, un 34,5% opinó que no, y un 28,8% dijo que “no sabe”.
Por último, el 30% de los entrevistados sostuvieron que “los problemas del INDEC se solucionarían con un llamado a concurso de personal técnico”; un 19,9%, “con un acuerdo o consenso entre el oficialismo y la oposición”; y el 36,3% restante, “mejorando la gestión actual o con la designación de un nuevo equipo por parte del Gobierno”.
López Fiorito aclaró que el muestreo se hizo según la representatividad electoral, por lo que a Capital Federal le correspondió un 32% de las encuestas; al primer cordón del GBA, un 26,7%, y al segundo cordón, un 41,3 por ciento.
Imagen de Lavagna con carteles anti-inflación de la Campaña 2007.
Fuente: Critica

sábado, 16 de agosto de 2008

Escándalos Sexuales Made in USA

MIAMI.- La infidelidad marital, cuyos orígenes pueden rastrearse, seguramente, hasta el hombre de Neandertal, sigue fascinando a los norteamericanos con una intensidad sólo comparable a la que despierta la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies.
Y esto, a pesar de que, como señala Maggie Scarf, autora de Compañeros íntimos- Conductas en el amor y en el matrimonio , "la mayoría de los expertos coincide que, al presente, entre el 50 y el 65 por ciento de los hombres y entre el 45 y el 55 por ciento de las mujeres [en los Estados Unidos] tiene una relación extramarital antes de los 40 años".
Entre los diversos sectores dados a esta práctica furtiva, el que es objeto de mayor interés mediático es, sin duda, el de los políticos, tal vez porque su inclinación a hacer proclamas de honestidad moral y lealtad familiar es más frecuente.
Se trata de un sector particularmente nutrido, ya sea porque disponen del tiempo, de la oportunidad o de ambos. Como bien dijo el congresista demócrata John Conyers, durante una de las acaloradas discusiones por el escándalo Clinton-Lewinsky, "si todos los miembros del Congreso que han tenido problemas de este tipo debieran abstenerse de debatir este asunto, sería muy difícil lograr quórum en el Congreso".
No pasa un mes sin que algún político no sea sorprendido en una situación comprometida y no necesariamente con una persona del sexo opuesto.
No importa cuánto se haya avanzado en la invención tecnológica, en lo que hace a la ciencia del adulterio, la mentira sigue teniendo patas cortas. La última víctima de estas trapisondas es el ex senador, ex candidato a la vicepresidencia y ex aspirante presidencial John Edwards.
Es importante destacar la palabra "ex" que precede a sus funciones y postulaciones públicas, puesto que Edwards es hoy un ciudadano cualquiera y debería gozar del derecho a practicar los pecadillos que le plazcan sin intromisión de la prensa. Pero la celebridad, está visto, tiene vida propia.
Al mismo tiempo, la torpeza descomunal con que Edwards ha manejado este episodio demuestra que la experiencia y la picardía que se adquieren en los tribunales o en la arena política carecen de toda aplicación en el escarpado terreno de la infidelidad conyugal.
La fotografía del otrora senador y candidato presidencial Gary Hart, con la modelo Donna Rice sentada en sus rodillas, a bordo del yate Monkey Business en 1984, que terminó con su carrera política, debería servir de emblema a los integrantes de este extraordinario club de políticos desgraciados.
Elliot Spitzer
Aún peor
Lo de Edwards es aún peor que el reciente escándalo del ex gobernador de Nueva York Elliott Spitzer, identificado como uno de los usuarios de una red de prostitución que involucra a una esposa enferma de cáncer, quien pese a su condición decidió salir a hacer campaña para su marido; la sospecha de paternidad pese a los desmentidos, y unos generosos pagos para tapar todo el asunto. En pocas palabras, un desastre.
Con cada día que pasa, el entramado de la fábula armada por Edwards para explicar su relación con la actriz y ocasional cineasta Rielle Hunter se torna más insostenible, a tal punto que muy poca relación con la realidad queda de la entrevista original que Edwards otorgó a Brian Woodruff, de la cadena ABC, para hacer su mea culpa.
Lo que ahora aparece como más veraz es que el vínculo ha sido más extenso de lo que Edwards afirma y que la niña nacida en febrero de 2008, con el nombre de Frances Quinn Hunter, es suya.
También que los testimonios de lo contrario, incluidos los de la propia Rielle y el de Andrew Young, quien afirmó ser el padre de la criatura, son falsos y fueron comprados con dinero provisto por amigos de John Edwards.
Ni siquiera en la categoría de los políticos que han producido hijos extramaritales es Edwards una excepción. Algunos prominentes presidentes del gran país del Norte han hecho también de las suyas, como dio cuenta Nigel Cawthorne en su libro La vida sexual de los presidentes .

Thomas Jefferson

Thomas Jefferson tuvo hijos con una esclava; Grover Cleveland admitió durante su campaña haber tenido un hijo ilegítimo y Lyndon B. Johnson tuvo un hijo con su amante Madeleine Brown. Cuestión de transparencia
Todo el mundo admite que lo que pasa en el dormitorio de la gente adulta no es asunto de nadie y que es una barbaridad que la prensa se entrometa en la vida privada de los políticos, y todo el mundo consume estas revelaciones como si se tratase de chocolate.
Tal vez la solución para evitar esta pérdida de papel impreso y de horas de emisión y la humillación de las esposas (generalmente se trata de ellas) que deben salir a dar la cara en defensa de sus penitentes maridos, sería que los políticos tuvieran la obligación de declarar sus amantes de la misma manera que hacen su declaración de impuestos, antes de ocupar un cargo público.
Sería un acto de glasnost , de transparencia, tan necesario en estos tiempos tan opacos.
Fuente: Mario Diament (La Nación)

Las TAPAS de Paraguay




De obispo con raíz progresista a abanderado del cambio




ASUNCION.- Derrotó en las urnas al partido más antiguo que todavía se mantenía en el poder en la región; recibió una histórica dispensa del Papa y fue protagonista de una inédita alternancia pacífica en su país.
Con sólo tres años de experiencia en la política, el ex obispo Fernando Lugo batió todos esos récords al asumir la presidencia paraguaya, en medio de una fiesta popular y una expectativa que se extendió a todo el continente.
La llegada de Lugo al sillón del palacio de los López -sede del gobierno paraguayo- comenzó a gestarse cuando, siendo obispo católico, abandonó su diócesis tras declararse impotente para dar respuesta a las necesidades de una población cada vez más pobre y marginada.
En 2006, su nombre sonaba como postulante al cargo, luego de que miles de personas lo aclamaran durante una marcha de protesta contra el entonces primer mandatario, Nicanor Duarte Frutos, que marcó el inicio de una carrera meteórica hacia la presidencia.
El paso siguiente de Lugo fue renunciar a su condición de obispo, en 2007, decisión que irritó al Vaticano, que lo suspendió en funciones por tiempo indeterminado y le pidió recapacitar.
Pero el sancionado sacerdote de 57 años siguió adelante con los planes, hasta transformarse en líder de una coalición variopinta de partidos y movimientos sociales, que mezcló a liberales, socialistas, organizaciones campesinas, sindicales y estudiantiles.
En septiembre del año pasado, anunció su determinación de encabezar la candidatura presidencial por la coalición opositora Alianza Patriótica para el Cambio y se impuso en las elecciones presidenciales pasadas.
El 30 de julio último, el papa Benedicto XVI dio a conocer el decreto por el cual lo redujo del estado episcopal al laical para ejercer la presidencia de Paraguay sin ser excomulgado.
"Por el bien del Paraguay", afirmaba el decreto papal.
Formado en la teología de la liberación, corriente católica progresista, Lugo se cuidó durante la campaña de no ser vinculado a la nueva ola de gobernantes de izquierda latinoamericanos que despiertan terror entre las poderosas elites de su país.
Pero tras el triunfo en los comicios, se acercó a sus colegas de Venezuela, Hugo Chávez; de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Rafael Correa, quienes dicen llevar adelante un modelo socialista en sus países.
Estilo propio
El estilo del flamante presidente paraguayo también dio que hablar. Sandalias franciscanas de cuero y un bolso tipo morral se combinan con camisas y sacos de cuello mao para el atuendo más habitual del eEn 2006x prelado, quien sólo vistió traje en dos ocasiones en su vida y admite tener una animadversión hacia las corbatas.
Ayer, Lugo fue protagonista del primer cambio pacífico de signo político de gobierno desde el surgimiento de los primeros partidos, hace más de 120 años, en Paraguay.
Lugo, primer ex obispo elegido presidente en América, nació el 30 de mayo de 1951 en el pequeño pueblo de San Pedro del Paraná, en el departamento de Itapúa, cerca de la frontera con la Argentina.
Hijo de Guillermo Lugo y Maximina Méndez, opositores a la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989), el nuevo presidente paraguayo ingresó en la vida religiosa en 1970, a los 19 años, en la congregación del Verbo Divino, y años después se recibió de licenciado en teología en la Universidad Católica.
Tras una estadía en Ecuador, retornó en 1982 a su país, donde ejerció como educador de seminaristas. Al año siguiente, obtuvo una beca para estudiar en Roma, donde recibió el título de sociólogo y se instruyó en Doctrina Social de la Iglesia.
Fue ordenado obispo por el papa Juan Pablo II el 17 de abril de 1994, que le asignó la diócesis del departamento de San Pedro, el más pobre y conflictiva del país.
Durante el ejercicio de su ministerio episcopal, entabló amistad con grupos de campesinos sin tierra y pobladores, junto a los cuales participó de movilizaciones contra diferentes gobiernos.
Agencias AFP La Nación y Reuters