miércoles, 23 de junio de 2010

La batalla por la gobernación bonaerense

Un trabajo realizado por Aresco Research muestra primero al gobernador bonaerense para ser reelegido en el cargo. De Narváez aparece segundo y en tercer término el ex intendente de Morón Martín Sabbatella. Sergio Massa no pierde las esperanzas.
Por Martín Piqué
Una encuesta de la consultora Aresco Research indica que el gobernador Daniel Scioli está hoy casi tres puntos por encima de Francisco de Narváez en intención de voto. El estudio de la empresa dirigida por Julio Aurelio arrojó ese resultado tras preguntar a los consultados –1886 casos tomados de cinco territorios diferenciados de la provincia de Buenos Aires– por sus candidatos preferidos a gobernador. Según la encuesta, Scioli obtiene 25,1 por ciento; De Narváez, 22,4; el diputado radical Ricardo Alfonsín, flamante vencedor en la interna contra el cobismo, 15,5; mientras que el ex intendente de Morón Martín Sabbatella cosecha un muy digno 9 por ciento. El sondeo llegó también a un grupo de intendentes del conurbano, que tras conocer esas cifras, ya comenzó a instalar la idea de que Scioli debe ser nuevamente candidato a gobernador. La reacción fue distinta en el entorno del intendente de Tigre, Sergio Massa. “En algún momento, Sergio (por Massa) va a ser candidato y competirá en la interna. Y en imagen, Sergio está mejor que Daniel”, dijeron a Página/12.
La encuesta de Aresco se realizó en los primeros días de junio en los dos cordones del Gran Buenos Aires; las grandes centros urbanos –Mar del Plata, Bahía Blanca, La Plata–; ciudades medianas como Olavarría, Tandil, Luján y San Nicolás; localidades con menos de 50 mil votantes. Aparte de los resultados sobre intención de voto, el estudio contiene guarismos sobre la gestión de Scioli. Con un margen de error del 2,3 por ciento, las cifras de Aurelio indican que el gobierno de Scioli cosecha un 56,4 por ciento de opiniones positivas y un 37 por ciento de negativas. Esos números expresan una recuperación respecto del panorama electoral complejo –producto de la derrota del 28 de junio– que ofrecía el año pasado. Según algunos intendentes del PJ, la recuperación se explica porque “Scioli está mejorando en el interior”.Otros dirigentes del justicialismo atribuyen la suba de la aprobación al gobierno de Scioli en una combinación de factores. “Con la baja en la conflictividad social, se nota más el aumento del consumo y la gente empieza a ver las mejoras en la gestión”, argumentó ante Página/12 el jefe del bloque oficialista en la Cámara de Diputados bonaerense, Raúl Pérez. “Hemos tenido un impacto muy grande de inscripción escolar este año. Hay un crecimiento importante de la matrícula. Es muy difícil saber si todos los pibes nuevos que llegaron a la escuela lo hicieron por la Asignación (Universal por Hijo). En todo caso la Asignación empujó una tendencia que se venía viendo desde los últimos años”, dio su versión el director general de Escuelas, Mario Oporto.

Aunque reconocen una mejora general de la imagen de la gestión, en el entorno de Massa se muestran convencidos de dar pelea. La idea del intendente de Tigre, comentan sus allegados, es competir con Scioli en la primaria que prevé la Ley de Reforma Política. “Si hay algo que ayudará a Kirchner a llegar al 40 por ciento es tener una interna movilizada, competitiva. Sergio está dispuesto a ir a la interna. Y vamos a presentarnos, pero primero queremos ver cuáles son las reglas de juego”, comentó a Página/12 un estrecho colaborador del propio Massa. En el entorno del intendente de Tigre porfían, además, en que De Narváez finalmente no se presentará en la interna justicialista y que irá en bloque con el PJ disidente. “Va a ir por afuera”, descuenta.

Para completar el mapa electoral del distrito bonaerense falta menciontar a Sabbatella. A pesar de los rumores que lo postulaban como eventual candidato a jefe de Gobierno porteño, el ex intendente de Morón tiene casi decidido postularse a gobernador. Lo haría con una lista propia, sin llevar candidato a presidente en la boleta. Cerca de Sabbatella consideran que si Scioli se despega de De Narváez en las encuestas, sus chances podrían fortalecerse y el partido Nuevo Encuentro lograría sumar más legisladores al bloque que comparte con Heller, Ariel Basteiro y Vilma Ibarra: “Eso no significa que vayamos a ser neutrales, aunque queremos ir por más, nosotros vamos a defender lo conseguido en estos años.”

Fuente: Pagina 12

lunes, 21 de junio de 2010

Una continuidad con compromisos

BOGOTA.- Los colombianos le dieron ayer a Juan Manuel Santos un respaldo contundente para que continúe con las políticas del presidente Alvaro Uribe en materia de seguridad, que lograron reducir ostensiblemente en los últimos ocho años el flagelo de la narcoguerrilla en este país.

Pero también le exigirán que cumpla con sus ambiciosas promesas en materia de reformas económicas y política social. Santos ganó con la consigna "trabajo, trabajo y más trabajo" y con el lema de la "prosperidad democrática". Es decir, sumar a la seguridad democrática de Uribe un mayor énfasis en el crecimiento económico y en la generación de empleo. Especialmente si se tiene en cuenta que Santos prometió nada menos que, para 2014, generar 2,5 millones de puestos de trabajo y formalizar 500.000 empleos, en un país en el que el desempleo llega al 11,8% y es uno de los más altos de América latina.

Por lo tanto, se espera que el gobierno que lleve adelante el presidente electo, que asumirá el 7 de agosto, sea de continuidad, pero también de ruptura respecto del de Uribe, sobre todo en materia de política económica y política social, pese a que el crecimiento promedio en los ocho años de gestión de Uribe fue del 5%, según informó el diario El Tiempo . "La pregunta no es si se va a desmarcar de Uribe. Si no cuándo y sobre qué tema", dijo a LA NACION el analista político colombiano Francisco Miranda.

Claro que éste es un asunto espinoso. Uribe es el presidente más popular de los últimos años (su gestión tiene un respaldo del 70%). Pero, según dijo Miranda, Santos tiene una oportunidad de construir por sobre el legado de Uribe en materia de política social. "En las encuestas, el gobierno de Uribe ha obtenido resultados mediocres en lo que hace a costo de vida, inflación, generación de empleo y ayuda para los pobres. Estos resultados contrastaron con los grandes éxitos que logró en materia de seguridad".

Sin embargo, estas últimas semanas Uribe hizo uso de su poder y no dudó en cuestionar a un flamante apoyo del gobierno de unidad que propone Santos: el ex presidente liberal César Gaviria, del cual Santos fue ministro de Comercio Exterior. Gaviria había transmitido su apoyo en una carta pública en la que había manifestado su confianza en que Santos "rectifique" políticas del presidente actual, a las que culpó del clima de "todo vale" que, a su juicio, existe en el país. Esto irritó a Uribe, que calificó a Gaviria de "oportunista" y obligó a Santos a un incómodo equilibrio entre los dos. Tal situación puede ser una constante en el gobierno de Santos, durante el cual Uribe promete ser un ex presidente muy activo, y hacer valer la ascendencia que tiene con los legisladores conservadores y del Partido de la U.

Sin embargo, más allá de que el apoyo de Uribe ha sido crucial para el triunfo de Santos, también es cierto que el presidente electo logró reconstituir la coalición uribista e incorporar a su gestión al Partido Conservador y al Partido Cambio Radical, que habían llevado candidatos propios en la primera vuelta. No sólo eso. También se llevó el grueso del Partido Liberal. Por lo tanto, tendrá un respaldo del 80% del Parlamento, lo que constituye un poder enorme para realizar su ambiciosa agenda de reformas, que procura potenciar el crecimiento y el empleo mediante la puesta en marcha de ambiciosos planes de infraestructura, agricultura, vivienda, innovación y minería.

Además, la incorporación de los liberales a su alianza constituye la garantía de que podrá realizar una agenda propia, sin necesidad de descansar en el apoyo exclusivo de los sectores más alineados con Uribe. Otra diferencia entre ambos será el estilo: Uribe es carismático y tiene una relación privilegiada con los colombianos más pobres; Santos es menos confrontacional, menos afecto al contacto directo con las bases populares, y confía más en el diálogo y en los mecanismos del Estado para la gestión. Pero tampoco conviene sobreestimar las diferencias entre ambos. Por ejemplo, Santos tiene una posición afín a la de Uribe en lo que a relación con la justicia se refiere.

Ultimamente ha apoyado dos propuestas del presidente que han sido muy resistidas por la oposición verde: una reforma judicial de modo que el fiscal nacional no dependa del Poder Judicial, sino del Poder Ejecutivo, y también fortalecer el fuero militar para minimizar los juicios a los uniformados por parte de la justicia ordinaria. Por otra parte, ambos han mostrado un frente común para rechazar, por falta de fundamentos jurídicos, la causa que se le sigue a Santos en Ecuador por la ejecución en ese país del número dos de las FARC Raúl Reyes en 2008 cuando era ministro de Defensa de Uribe.

Fuente: La Nación

Comicios en Polonia dos meses después del accidente aéreo

VARSOVIA.- El liberal Bronislaw Komorowski se impuso ayer en la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas ayer en Polonia, por delante del ultraconservador Jaroslaw Kaczynski, según los sondeos de boca de urna, pero no superó el 50% de los votos necesarios para acceder al poder, con lo cual ambos candidatos se enfrentarán en un ballottage, previsto para el 4 de julio.

Las elecciones presidenciales debieron adelantarse por la muerte del anterior jefe de Estado, Lech Kaczynski, fallecido el pasado 10 de abril en un accidente aéreo en el que perdieron la vida 95 personas, en su mayor parte, miembros de la elite política, social y económica del país.

La tragedia aérea, que conmocionó a Polonia, hizo que Komorowski asumiera como presidente interino.

Según los sondeos de boca de urna de la cadena TVN 24, Komorowski, presidente de la Cámara baja del Parlamento y candidato del gobernante partido de la Plataforma Cívica, habría obtenido el 45,7% de los sufragios, mientras que Jaroslaw Kaczynski, candidato del Partido Ley y Justicia, ex primer ministro y hermano gemelo del presidente fallecido en abril, habría logrado un 33,2 por ciento. La encuesta de otra emisora de televisión, TVPInfo, otorgó el 40,7% de los votos a Komorowski y un 35,8%, a Kaczynski.

En tercer lugar, con el 13,4%, habría quedado Grzegorz Napieralski, el candidato de la Alianza Democrática de Izquierda, a quien los sondeos previos apenas otorgaban un 3% de los votos.

El candidato liberal, que lideraba las encuestas previas con alrededor del 50%, llamó a sus seguidores a movilizarse de cara al ballottage. "Quiero agradecerles por cada uno de sus votos y pedirles que se movilicen hasta el final por un futuro mejor para Polonia", dijo Komorowski, tras el cierre de las urnas.

Por su parte, Kaczynski celebró el resultado como una victoria ante sus seguidores. "La llave de la victoria final es nuestra creencia y convicción de que podemos y necesitamos ganar por el bien de Polonia", declaró.

Diferencias

Durante la campaña electoral, Komorowski había llamado a la unidad de Polonia y a una plena integración en la Unión Europea, a la que el país se unió en 2004. Por su parte, Kaczynski, conocido por su escepticismo hacia Bruselas y sus duras críticas a Rusia, planteó su campaña en un tono de continuismo con la política ultraconservadora y antieuropeísta de su hermano.

El hermano gemelo del anterior presidente lanzó mensajes patrióticos, con llamados a la solidaridad ante los desastres nacionales. El accidente de abril y las devastadoras inundaciones de mayo y junio marcaron profundamente la campaña.

La adopción del euro es otro de los puntos que mantiene alejados a ambos candidatos. Komorowski es partidario de la adopción de la moneda única lo antes posible, mientras que Kaczynski sostiene que es mejor postergarla y propuso, incluso, someter la cuestión a un referéndum.

Kaczynski contó con el apoyo de la Iglesia Católica y el sindicato Solidaridad, aunque su fundador, Lech Walesa, apoyó a Komorowski.

A la espera de los resultados oficiales, que previsiblemente se conocerán hoy, todo apunta a que habrá que esperar a una segunda vuelta para saber quién será el nuevo presidente.

Aunque las encuestas previas daban ventaja a Komorowski en un hipotético ballottage, los analistas consideran que hay que desconfiar de esas previsiones. En las anteriores elecciones presidenciales, realizadas en 2005, Lech Kaczynski se impuso en una segunda vuelta contra todos los pronósticos al actual primer ministro, Donald Tusk.

Según los analistas, la votación de ayer supone, en cualquier caso, una apuesta de los polacos por la derecha europeísta de Komorowski, ante la compleja amalgama nacionalista y tradicionalista que representa Jaroslaw Kaczynski.

Más de 30 millones de electores estaban convocados a las urnas en los comicios de ayer. Según los sondeos, la participación habría sobrepasado el 52% del censo electoral. Si se confirma ese resultado, supondría un pequeño aumento con respecto a las pasadas presidenciales de 2005, cuando un 49% de los electores acudieron a las urnas.

Agencias AFP, EFE y DPA

CLAVES

  • Bronislaw Komorowski, del partido liberal Plataforma Cívica, fue, a sus 58 años, el candidato más votado en las elecciones de ayer, según los sondeos en boca de urna, pero deberá enfrentar en ballottage a su rival político, el ultraconservador Jaroslaw Kaczynski.

  • El candidato liberal fue elegido presidente de la Dieta (Cámara baja) en noviembre de 2007. Es también jefe de Estado interino desde la muerte del presidente Lech Kaczynski en un accidente aéreo en abril pasado.

  • La adopción del euro y la plena integración en Europa son la divisa electoral de Komorowski, que contrapone su discurso europeísta y moderado al mensaje ultranacionalista de Kaczynski.
  • Fuente: La Nación

Santos arrasó y es presidente electo

BOGOTA (De un enviado especial).- Esta vez no hubo sorpresas. A diferencia de lo ocurrido en la primera vuelta, el 30 de mayo, cuando los sondeos vaticinaban un empate y finalmente el oficialismo se impuso holgadamente, ayer pasó lo que todos esperaban: el uribista Juan Manuel Santos arrasó en las urnas en el ballottage y alcanzó un 69,5% de los votos, contra un 27,5% de su rival, Antanas Mockus, del Partido Verde.

El porcentaje implica que Santos, del Partido de la U, obtuvo 9 millones de sufragios, 5,5 millones más que Mockus. Se trata de una cifra récord que superó incluso la del presidente Alvaro Uribe, cuando fue reelegido en 2006 con 7,3 millones de votos.

Santos, que gobernará hasta 2014, logró en el ballottage de ayer 2,1 millones de votos más que en la primera rueda, presumiblemente en virtud de los acuerdos que enhebró con el Partido Conservador, Cambio Radical y el grueso del Partido Liberal.

Estos sectores políticos, que habían sumado un 20% en el primer turno, acogieron favorablemente la propuesta de Santos de formar parte de un gobierno de "unidad nacional" y dotarán al presidente electo de un inédito respaldo parlamentario, superior al de Uribe: lo apoyará el 80% de los congresistas.

"Soy y seré el presidente de la unidad nacional. Llegó la hora de la concordia entre los colombianos. Llegó la hora de trabajar juntos para la prosperidad", dijo Santos, a las 19 (hora local), en su discurso en el Coliseo Cubierto El Campín, un estadio techado con capacidad para 28.000 personas en el que miles de partidarios, agitando globos y pancartas con la leyenda "Colombia de acuerdo", lo esperaban desde el cierre de la votación bailando salsa.

"Continuaremos los programas sociales del actual gobierno y adelantaremos ambiciosas iniciativas para sacar por lo menos a 7 millones de colombianos de la pobreza y a 4 millones de la indigencia", dijo Santos, vestido con un traje azul y una camisa celeste y cada vez más consustanciado con su rol de presidente, en un discurso enérgico interrumpido varias veces por ovaciones y cánticos.

Anteriormente, Mockus, que esperó los resultados en un centro de convenciones ubicado en el norte de Bogotá, había reconocido su derrota. Con un traje negro y su tradicional corbata verde, flanqueado por su mujer, Adriana, y por sus dos hijas, Laima y Dala, que lucían un pintoresco girasol en el pelo, el candidato opositor afirmó: "Quiero felicitar a Santos, a su partido y a todos los que votaron por él".

"Tenemos dos opciones: desistir y justificar la renuncia o persistir y aprender de las dificultades", dijo Mockus antes de manifestar que su fuerza política optará por la segunda opción y ejercerá "un control justo" del futuro gobierno.

Mockus, un excéntrico ex alcalde de Bogotá de ascendencia lituana, también pudo incrementar los sufragios respecto de la primera vuelta (obtuvo 450.000 más), aunque su estrategia de "alianza ciudadana", que desestimó los acuerdos con otros partidos, y de ir a explicar "casa por casa" su propuesta de "cambio cultural", con un gran énfasis en la salud, la educación y la transparencia, estuvo lejos de suponer un riesgo para Santos.

El presidente electo prometió durante la campaña profundizar la exitosa política de seguridad democrática de Uribe (que propinó los golpes más duros a las FARC en sus 46 años de existencia (como la ejecución del líder guerrillero Raúl Reyes y la liberación de Ingrid Betancourt) y convertirla en "prosperidad democrática", una iniciativa que promete crear millones de empleos (ver aparte).

Estos resultados, tan favorables para Santos, se produjeron en el día en que más se temió por la abstención: llovió copiosamente en Bogotá y en buena parte de Colombia, y dos partidos del Mundial (Italia-Nueva Zelanda y Brasil-Costa de Marfil), concentraron la atención de los fanáticos del fútbol, que en este país se cuentan por multitudes. En definitiva, hubo 1,5 millones de votantes menos que en la primera vuelta; un 43% del electorado emitió su sufragio ayer, contra el 49% del 30 de mayo.

Poco después del cierre de la votación, a las 16, hora local (las 18 de la Argentina), y cuando los resultados ya vaticinaban un contundente triunfo oficialista, Uribe se comunicó con Santos para felicitarlo por los resultados.

"Lo encomiendo a Dios por el bien de la patria", le dijo al presidente electo Uribe, cuya gestión es respaldada por el 70% de los colombianos.

Santos también se acordó de él en su discurso de El Campín. Lo calificó como "uno de los mejores presidentes" de Colombia "en dos siglos de vida republicana" y añadió, como en la primera vuelta: "¡Este también es su triunfo, presidente Uribe!".

Después transmitió sus condolencias a los familiares de los siete policías y los tres soldados que murieron ayer en ataques de las guerrillas FARC y ELN durante el acto electoral. Los calificó de mártires de la democracia y dijo que a la "guerrilla se le agotó el tiempo". La respuesta del público fue el clamor de toda la sociedad colombiana: "¡No más FARC!".

Fuente: La Nación

domingo, 20 de junio de 2010

Santos, a un paso de ser presidente

Link al mediakit de Santos Presidente
Leandro Uría
BOGOTA.- En un clima festivo por el Mundial de fútbol y por la reciente liberación de cuatro rehenes que estaban hace 12 años en poder de las FARC, 30 millones de colombianos eligirán hoy, en el ballottage, entre la continuidad, encarnada por Juan Manuel Santos, del uribista Partido de la U, o el cambio moderado que propone su rival del Partido Verde, el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus.

A diferencia de la primera vuelta, celebrada el 30 de mayo pasado, en la que se pronosticaba que ambos llegaban empatados (finalmente Santos duplicó en votos a Mockus y quedó a 3,5 puntos de la presidencia, en un duro golpe para los sondeos), esta vez el candidato oficialista aparece como claro favorito.

Las encuestas -a las que nadie ha prestado mucha atención por su rotundo fracaso de la primera vuelta y por la sensación de que Santos ya ha ganado- le otorgan al candidato uribista un 66% de los votos, contra un 30% de Mockus.

Sin embargo, existe un margen de incertidumbre respecto de la participación, que históricamente orilla el 50% del electorado. Como se considera que Santos se impondrá cómodamente, muchos votantes oficialistas u opositores que emitieron su sufragio en la primera vuelta podrían decidir hoy no concurrir a las urnas, lo que elevaría el nivel de abstención más allá del promedio.

Más aún si se tiene en cuenta que hoy se enfrentan Brasil y Costa de Marfil a las 13.30 hora local, lo que podría desalentar a votar a los fanáticos del fútbol, que en este país se cuentan por multitudes. Conscientes de esta situación, Santos y Mockus adoptaron discursos "futboleros" en el cierre de la campaña.

"Quiero invitarlos a que metamos un gol, pero un gol al abstencionismo. Es el mejor partido que podemos jugar", afirmó Santos. Con un lenguaje similar, Mockus afirmó ayer, a través de su cuenta de Twitter, que Colombia puede meter "el mejor golazo mundial: tener el primer gobierno verde del planeta", mientras que el presidente Alvaro Uribe pidió "suspender un ratico los partidos de fútbol para cumplirle a la democracia".

Pese a que no está claro qué ocurrirá con el abstencionismo, nada detiene la sensación de que Santos se impondrá fácilmente en el ballottage, alimentado con las alianzas que el postulante uribista enhebró con importantes sectores políticos, a los que convocó a formar parte de un "gobierno de unidad nacional".

Así, obtuvo el apoyo del Partido Conservador, de la coalición de gobierno, pero que había llevado a su propia candidata, Noemí Sanín, a la primera vuelta; de Cambio Radical (uribistas que se habían distanciado del mandatario por su intento de obtener una segunda reelección), y del grueso del Partido Liberal, hasta ahora opositor al uribismo.

Compromiso

Con un gobierno de este tipo, Santos se comprometió a crear 2,5 millones de puestos de trabajo, en un esfuerzo por bajar a un dígito el desempleo de este país, que actualmente se encuentra en un 11,8% y está entre los más altos de la región.

Además, la liberación el domingo pasado de los rehenes más importantes entre los que quedaban en poder de las FARC (el general Luis Mendieta, el sargento Arbey Delgado, y los coroneles William Donato y Luis Enrique Murillo) beneficiará ostensiblemente a Santos, que se comprometió a mantener a rajatabla la política de seguridad democrática instrumentada por Uribe.

Esta estrategia determinó que el ejército pasara a la ofensiva en el combate de la guerrilla de las FARC, erradicó a los rebeldes de caminos y ciudades, y permitió propinarles los mayores golpes a la organización insurgente en sus 46 años de existencia.

Por su parte, Mockus, un excéntrico filósofo y matemático que aboga por mantener la política de seguridad democrática, pero que apunta a lograr un cambio cultural en Colombia en base a la promoción de la educación y a la transparencia, se ha mostrado mucho más agresivo que antes de la primera vuelta.

En vez de un "gobierno de unidad nacional", al que tildó de "burocrático", Mockus propuso una alianza con la ciudadanía, por lo que descartó unirse de cara al ballottage con el Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda), de Gustavo Petro, que obtuvo un 9% de los sufragios en primera vuelta y que ahora promueve el voto en blanco.

También lanzó una estrategia que denomina "tres por tres por tres", con la que pretende que tres votantes verdes convenzan a tres votantes que sufragaron por otros partidos en primera vuelta y a tres abstencionistas de emitir su sufragio por él.

Por otra parte, en los debates televisivos atacó de frente a Santos, ex ministro de Defensa de Uribe. Intentó mostrarlo rodeado de políticos corruptos y le reprochó escándalos del gobierno, como la "yidispolítica" (que surgió luego de que la ex congresista Yidis Medina declaró haber obtenido prebendas a cambio de votar a favor de la reelección de Uribe en 2006) y los espionajes a opositores, periodistas y organismos de derechos humanos del DAS, organismo de inteligencia colombiano.

Por su parte, Santos le replicó la decir que "prefería al Mockus de la primera vuelta" por su menor grado de agresividad y le sugirió que criticar a una coalición que implementará un gobierno de unidad nacional equivale a llamar corruptos a la mayoría de los colombianos.

Lo cierto es que las críticas de Mockus a un gobierno hiperpopular como el de Uribe parecieron quedar a menudo a dos aguas. Por ejemplo, el candidato verde denunció por clientelista al programa de subsidios gubernamental Familias en Acción, pero, al mismo tiempo, se comprometió ante escribano público a mantenerlo, para intentar desarticular un rumor en el sentido contrario que podría costarle una sangría de votos.

Como en la primer vuelta, el operativo de seguridad para custodiar los comicios hoy será gigantesco y de éste participarán 350.000 soldados.

DOS SOLDADOS MUERTOS EN COMBATES

BOGOTA (DPA).? Un día antes de que el país elija a un nuevo presidente en el ballottage de hoy, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reaparecieron ayer en un combate que dejó dos militares muertos y un herido, a la vez que con hostigamientos el grupo guerrillero obligó a reubicar unas 300 mesas electorales de zonas rurales en puntos más seguros. El choque entre infantes de Marina y los rebeldes, en el que también murió un guerrillero, se produjo en las afueras de la ciudad de Tumaco (departamento de Nariño), un puerto sobre el océano Pacífico cercano a la frontera con Ecuador.

Fuente: La Nación

domingo, 13 de junio de 2010

Kirchner a presidente, De Narváez a gobernador

Un sondeo muestra que el ex presidente puntea en la disputa mayor y que el diputado pelea con Scioli. Además marca que el político con mejor imagen es Ricardo Alfonsín y el de peor recepción pública es Duhalde.

En el distrito electoral más importante del país, todavía reina la indefinición, pero si las elecciones fueran hoy, los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires elegirían a Néstor Kirchner como presidente, con apenas el 19 por ciento de los votos. Ganaría con 3,4 puntos menos que los que sacó en la primera vuelta de 2003. Así lo asegura una encuesta de la consultora Management & Fit, realizada esta semana. La Gobernación bonaerense, en tanto, es disputada entre el gobernador Daniel Scioli y el diputado Francisco de Narváez, aunque la mayoría de los encuestados todavía no tiene definido su voto.

De acuerdo con el sondeo, casi el 40 por ciento de los consultados no sabe a quién votaría para presidente. Después de Kirchner, Mauricio Macri se lleva el segundo puesto con tan sólo el 7,8 por ciento, seguido por Francisco de Narváez, con el 7,7 por ciento. El ex presidente Eduardo Duhalde, el vice Julio Cobos y la presidenta Cristina Fernández quedan al final de la cola, junto con Ricardo Alfonsín, el ganador de las internas de la UCR de la provincia de Buenos Aires. Alfonsín, uno de los candidatos presidenciales del radicalismo, sería el menos votado por los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, a la hora de medir la imagen positiva, Alfonsín tiene la mejor: alcanza el 47,7 por ciento.

La actual mandataria tiene apenas el 4,6 por ciento de intención de voto. En cuanto a la gobernación bonaerense, casi la mitad de los electores todavía no sabe a quién votará en 2011. La otra mitad de los consultados se divide entre De Narváez y Daniel Scioli. El empresario y diputado nacional le sacan una ventaja de apenas el 2,3 por ciento al actual gobernador. Mucho más abajo, quedan Alfonsín, el intendente del Tigre, Sergio Massa, y el también diputado Felipe Solá.

Imagen. El 48,5 por ciento de los encuestados desaprueba la gestión de Cristina de Kirchner. Pero no muy lejos, el 42,7 la aprueba. Aunque no está instalada como candidata, su imagen positiva es del 40,4 por ciento, no tan lejos de Alfonsín, y para regocijo del oficialismo, un poco por encima de Cobos, con 34,6 por ciento (puesto número ocho). Kirchner tiene una imagen positiva de casi 38 por ciento, en el puesto número seis, seguido por Macri.

Scioli tiene un 45,6 por ciento de imagen positiva. Casi empata a De Narváez por sólo 0,6 por ciento.

Entre los veinte dirigentes políticos que integran el ranking de mejor imagen, la diputada Gabriela Michetti (PRO), una muy eventual candidata por el macrismo, ocupa el puesto número nueve, con sólo el 30,7 por ciento. La siguen el ex presidente Eduardo Duhalde (27,9 por ciento), casi empatado con Carlos Reutemann. La titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, está en el puesto 12 del ranking con el 26,8 por ciento. La secundan Solá, Margarita Stolbizer y Pino Solanas. Lejos, Alberto Fernández con el 13,5 por ciento y el presidente de la UCR, Ernesto Sanz,con 8,1 por ciento de imagen positiva.

El dirigente político con peor imagen es Duhalde. En segundo lugar, Kirchner, seguido por Carrió, la Presidenta y Alberto Fernández. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, también lleva a cuestas una alta imagen negativa: está en el sexto puesto con el 33,6 por ciento, a sólo siete puntos de diferencia con Kirchner. Cobos ocupa el número siete en el ranking de imagen negativa.

La encuesta se realizó entre el 9 y el 11 de junio entre 1.200 ciudadanos bonaerenses que figuran en el padrón electoral, es decir, entre quienes votarán en 2011.

Fuente: Perfil

martes, 1 de junio de 2010

A 20 años del divorcio, la 1ra. pareja que pudo volver a casarse cuenta su historia


¿Qué hacían, todos juntos, en junio de 1987, personajes como Fernando de la Rúa, Eduardo Menem, Herminio Iglesias, Diego Guelar, Adolfo Rodríguez Saá y José Luis Manzano, entre muchos otros? Legisladores en esa época,

todos ellos discutían la esperada Ley de Divorcio, que hoy cumple veinte años. Guelar quería divorciarse para casarse con la modelo Diana Custodio, Manzano dijo que con el entonces proyecto de ley se les daría “una oportunidad a

aquellos que quieran volver a apostar al amor”, De la Rúa creía que para poder separarse una pareja debían pasar cinco años (y no tres como en la actualidad), Rodríguez Saá e Iglesias votaron en contra.

Después de seguir su curso en el Congreso, la Ley 23.515 se votó en la Cámara baja el 3 de junio de 1987 con la aprobación de 170 de los 254 diputados presentes.

El estudio El divorcio en la opinión pública de la empresa Mora y Araujo revelaba en 1984 que la sociedad quería un cambio: el 62% de los argentinos consideraba que el divorcio vincular debía ser legalizado y solamente el 31%

creía que no. Un informe de la UNESCO, publicado por los medios de ese momento, también afirmaba que tres de cada diez parejas estaban “separadas o a punto de hacerlo”.

Pero el peso de la Iglesia Católica hizo que el debate se postergara y que el país, en 1987, fuera uno de los pocos del mundo (junto con Andorra, Irlanda, Malta, Paraguay y San Marino), donde no era legal separarse y volver a casarse.

“En Argentina había divorcio, pero el sistema no te permitía segundas nupcias, era muy disparatado: alguien divorciado estaba condenado a la soledad, a la castidad y a la no paternidad”, relata el ex juez

Juan Bautista Sejean, quien logró lo imposible: después de una batalla judicial consiguió, en 1986, que la Corte Suprema declarara inconstitucional la ley de matrimonio. “A pesar del divorcio, subsistía el deber de fidelidad, si teníamos un hijo yo

podía ir a la cárcel”, explica la mujer de Sejean, Alicia Kuliba, la otra protagonista del caso que tomó gran repercusión mediática.

Los dos estaban separados de sus ex parejas y querían volver

a casarse. Hacia fines de 1986 Sejean consiguió el divorcio vincular y la pareja pudo volver a contraer matrimonio en marzo de 1987, meses antes de que por fin se sancionara la ley.

Dos por uno. Un miedo recurrente de esos años era que por la existencia de la ley los divorcios iban a aumentar de manera descomunal. Pero las cifras demuestran, en realidad, que hubo mucha gente que se divorció para

regularizar su situación y volver a casarse. En 1987 hubo alrededor de 13 mil divorcios en Capital Federal, pero ya en 1992 la cifra se había reducido a la mitad. En tanto, cifras del Registro Civil porteño del año

pasado revelan que cada dos casamientos hay un divorcio. En 2006 se casaron 6.343 parejas y 3.674 decidieron romper el vínculo. Estos números dan cuenta del cambio de los tiempos: de

acuerdo con el Censo 2001, el 21% de las parejas capitalinas convive sin papeles.

Durante estos veinte años también cambiaron algunas dinámicas. Lo que antes tardaba mucho ahora se puede resolver, incluso, a través de Internet. En el país ya existe “Divorciate Ya” una empresa,

similar a la original española, que ofrece a los interesados comenzar los trámites de una separación desde una página web. Algunos abogados consultados también dan cuenta de un “aggiornamiento” en la práctica del divorcio. Las

obligatorias dos audiencias previas a la separación muchas veces se convierten en una y las causales de divorcio tradicionales, como el adulterio o la injuria, fueron mutando y hasta hubo casos de gente que

se divorcio porque su pareja olía “raro”, porque fumaba marihuana o porque no se bañaba.

La Iglesia, siempre en contra

La primera reacción de la Iglesia Católica argentina ante la aparición de la Ley de Divorcio fue contundente: organizó una marcha en plena Plaza de Mayo con la imagen de la Virgen de Luján a la cabeza. Y el Episcopado emitió un comunicado que clamaba que “el mal no se había podido evitar” se difundiera lo menos posible. El divorcio, según el Papa, era una “epidemia social en Occidente”. Ya durante el debate previo, había cobrado cierta fama el entonces obispo de Mercedes, Emilio Ogñenovich, quien dijo que ese 3 de junio de 1987 había muerto “el matrimonio indisoluble” y rogó a Dios que el país fuera liberado “del flagelo del divorcio”. “A mí me habían puesto ‘El abogado del diablo’ en una revista de aquellos años”, cuenta Juan Bautista Sejean, el primer hombre en el país que pudo casarse después de haberse divorciado. “Había toda una campaña que señalaba que yo estaba destruyendo la familia, y todo lo contrario: esto facilitó el casamiento de casi dos millones de personas que estaban viviendo de manera irregular”, recuerda y agrega: “No faltaban los modos discriminatorios en esa época para referirse a los que se habían separado y vuelto a hacer su vida: la gente de una clase social acomodada ‘vivía en pareja’ y los más pobres ‘vivían en concubinato’.”

Tiempos difíciles

Juan Bautista y Alicia tuvieron a su hija Natalia en 1983 pero no fue fácil:debieron anotar a la beba los dos juntos y siempre algún trámite se complicaba. Por ejemplo, él no podía ir con su mujer al club, porque no estaba permitido, ya que no estaban casados. Hoy, veinte años después los Sejean siguen juntos y aseguran que renuevan “el contrato todos los días”. Cuando lograron casarse fueron los personajes más buscados por los medios: desde revistas españolas hasta la prestigiosa Time de Estados Unidos, todos querían una foto de los recién divorciados y vueltos a casar. El caso Sejean fue fundamental para el cambio en la legislación argentina y es estudiado en varias materias de la Facultad de Derecho. “Me dicen que soy la jurisprudencia andante”, se ríe el ex juez que ahora se dedica a escribir y a disfrutar de su familia.

Fuente: Perfil

sábado, 29 de mayo de 2010

Otra vez sopa: Recuerdos de la intolerancia de ayer y del odio de hoy

La Iglesia Católica Argentina sponsoreando la discriminación de los hijos de padres separados en 1986 (durante el debate por la ley de divorcio) y su correlato con el fomento de la homofobia y la discriminación en la Argentina de 2010